Tiró el partido con un mal planteamiento

La debacle del Atlético de Madrid por culpa de un Simeone 'sin huevos' (y de Cristiano)

El Atlético de Madrid quedó apeado de 'su Champions' tras un partido horrendo en el que los pupilos del Cholo no tuvieron ninguna opción contra una Juve desatada

Foto: Cristiano Ronaldo celebra uno de los goles con sus compañeros.
Cristiano Ronaldo celebra uno de los goles con sus compañeros.

Llegaba el Atlético al estadio de la Juventus en una racha fantástica en Liga, con cinco encuentros consecutivos ganando, y un dato esperanzador: con Simeone, nunca desperdició la ventaja de la ida en Europa. Esta vez no fue así y el equipo del Cholo dice adiós a la Champions, 'su Champions', la de la final en el Wanda, la que ya no podrá disfrutar ante los suyos. Los 'huevos' que el técnico puso en Madrid con ese particular gesto machista que le acarreó fuertes críticas, allí se quedaron. Cristiano Ronaldo, desatado y con un hat-trick, borró a los rojiblancos por 3-0, y le devolvió la expresión al argentino al final del encuentro.

Toda la temporada de los rojiblancos estaba enfocada en esta competición y la debacle es de tal calibre que ni el borrón del año pasado ante el Qarabag en primera ronda lo supera. "Estamos preparados", decía el 'Mono' Burgos a Movistar antes del pitido inicial, pero las palabras no se vieron reflejadas minutos después. La Juve controló con un dominio absoluto el encuentro desde el primer segundo, abrió el campo y creó muchos problemas por las bandas, donde se notó la ausencia de Filipe Luis. Cristiano olió las dudas de la defensa colchonera, que en los dos encuentros ha sido clave: en el primero para bien, en este para mal; y no perdonó con dos cabezados en los que superó claramente a Juanfran y Godín. Luego puso la puntilla con su particular hat-trick tras un inocente penalti de Correa. Los colchoneros soñarán con él, nuevamente, durante un buen tiempo. Nunca descansa.

El planteamiento del técnico argentino, cobarde y tacaño como nunca, jamás encontró a sus dos delanteros: Griezmann y Morata. El primero, más centrado en labores defensivas, apenas tocó la pelota para jugarla, mientras que el segundo, liberado, solo tuvo una ocasión clara en la primera mitad, cuando le ganó la espalda a Bonucci para rematar con la testa un centro que acabó fuera. El francés rechazó al Barça para hacer historia en el Atlético y la jugada no ha podido salirle peor, pues puede ver a su vieja 'novia' alzar un triplete. Por su parte, el español, que aterrizó en invierno, seguro que aún se acuerda del gol que le anuló el VAR en la ida y Diego Costa, ausente por acumulación de tarjetas, de su clamoroso fallo ante Szczesny cuando tenía todo de cara para batirle y decidió mandarla a paseo.

A parte, otra nota: la Juve puso 100 millones por CR7 para noches como esta y el portugués no defraudó, mientras que el Atlético puso 70 por Lemar para el mismo objetivo y la realidad habla por sí sola: el extremo es otro de los damnificados, pues lleva una temporada repleta de altibajos y es incapaz de lucirse en los partidos importantes. La pasada Supercopa de Europa contra el Madrid en Estonia fue su mejor partido con la elástica rojiblanca, y de eso ya hace siete meses.

Griezmann y Morata, con caras de circunstancia tras la derrota. (EFE)
Griezmann y Morata, con caras de circunstancia tras la derrota. (EFE)

El Atlético perdió todo rastro que le ha hecho grande estos últimos años. Defendió fatal y le costó horrores enlazar dos pases seguidos. Perdió hasta 136 pelotas, muchas de ellas en campo propio, donde la salida de Gabi sigue haciendo daño. Saúl no encontró el tono, Koke parecía asfixiado y Lemar, que fue titular para darle velocidad a las contras, se desentendió del partido (una vez más) y fue sustituido en el 56' por Correa, a la postre protagonista para su desgracia. Rodri no bastó, el Atleti permaneció en su área hora y media y el sueño de la orejona se volvió a escapar. Los del Cholo no hicieron siquiera amagos por intentar darle la vuelta al marcador: corrieron hacia la nada, desesperados, y vieron cómo el rival les pasaba por encima. El equipo bajó los brazos y deambuló como un zombi en una noche de auténtica pesadilla.

La necesidad de reinventarse

Simeone queda en entredicho pese a su reciente renovación hasta 2022. Es cierto que desde que llegó en 2011 ha conseguido hacer del Atlético un equipo respetado y campeón, pero su fútbol apenas ha sufrido evoluciones y los rivales cada vez tienen más estudiadas sus estrategias. No se puede apelar solo al coraje y al orden, el riesgo también es una parte fundamental y los suyos son poco creativos en este concepto. No por falta de calidad, sino porque obedecen a unos patrones ya viciados que lastran la capacidad de sorprender. Ese es otro de los problemas, que el Atlético no engaña a nadie y su juego es claramente previsible. Lo supo Allegri y lo supo también Eusebio, que con su modesto Girona lo apeó de la Copa del Rey también en octavos en otro infausto día para la defensa 'india'.

El varapalo impacta en todos los estamentos de la entidad: en la afectada afición, en los jugadores, en el cuerpo técnico y en los ejes de las vías de crecimiento y expansión del club. La Champions ha sido el trampolín que amplificó y sobredimensionó la marca Atlético. Por eso, y porque se hizo un esfuerzo tremendo este pasado mercado estival, se luchó desde los despachos para que la final se jugara en el Wanda. Cerezo y Gil Marín se veían con serias opciones y el trastazo no ha podido ser más grande. Por primera vez no se ha visto a este equipo, el más caro de la historia del club (150 millones con la incorporación de Morata), competir, y a partir de aquí se tendrán que tomar decisiones. Queda la Liga, pero el Barça le saca siete puntos y parece imposible que descabalgue.

Ficha del partido

3. Juventus: Szczesny; Cancelo, Bonucci, Chiellini, Spinazzola (Dybala, m.67); Can, Pjanic, Matuidi; Bernardeschi, Mandzukic (Kean, m.80) y Cristiano.

0. Atlético Madrid: Oblak; Arias (Vitolo, m.77), Giménez, Godín, Juanfran; Koke, Saúl, Rodrigo, Lemar (Correa, m.65); Griezmann y Morata.

Goles: 1-0, m.27: Cristiano. 2-0, m.48: Cristiano. 3-0, m.86: Cristiano, de penalti.

Árbitro: Bjorn Kuipers (HOL). Mostró cartulina amarilla a los locales Bernardeschi (m.65) y a los visitantes Juanfran (m.73), Giménez (m,.86) y Vitolo (91).

Incidencias: partido correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el Juventus Stadium de Turín ante 40.884 espectadores.

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