El cuento de la Cenicienta de Alex Palou en EEUU: "Lo soñaba desde que era pequeño"
  1. Deportes
  2. Fórmula 1
Fichado por el mejor equipo del IndyCar

El cuento de la Cenicienta de Alex Palou en EEUU: "Lo soñaba desde que era pequeño"

Una de las jóvenes promesas españolas emigró a Estados Unidos en 2020 para cumplir el sueño de su vida. A pesar del covid, en pocos meses ha sido fichado por el Mercedes del IndyCar americano

placeholder Foto: En menos de seis meses, Alex Palou ha pasado de 'rookie' sin experiencia a fichar por el mejor equipo del IndyCar, el Chip Ganassi.
En menos de seis meses, Alex Palou ha pasado de 'rookie' sin experiencia a fichar por el mejor equipo del IndyCar, el Chip Ganassi.

"Alex Palou es un fuera de serie. Los dos mejores pilotos que hemos tenido son Fernando Alonso y Antonio García, y Alex es un compendio entre los dos, tiene la cabeza de Antonio y la madurez de Fernando cuando tenía 16 años". Ya hace algunos años, Adrián Campos hablaba maravillas a quien le escuchara de un joven piloto que había acogido en su seno deportivo, como en su día a los dos grandes talentos españoles. Pasaron los años y los campeonatos. Hoy, Alex Palou ha sido fichado por el Chip Ganassi Racing, el ganador del IndyCar americano. El Mercedes de Estados Unidos, si se prefiere la comparación.

Tras emigrar a Japón para mantener viva su carrera deportiva, Palou arriesgó la posición ganada allí en busca de hacer realidad su gran sueño de la infancia: no la Fórmula 1, sino el IndyCar y su mejor equipo, el Chip Ganassi. Durante las pasadas 500 Millas, mientras Palou deslumbraba como ‘rookie’, aprovechó para presentarse personalmente en los boxes al todopoderoso Ganassi, dueño del equipo y toda una leyenda en Estados Unidos. Siempre había querido conocerle. Lo que sucedió a continuación se convirtió en una suerte de cuento de la Cenicienta, con el príncipe azul incluido en un nuevo coche de carreras. Pero atravesando la dureza de estos tiempos de covid. “Es lo que llevaba soñando desde que era pequeño…”. Un cuento que comparte con El Confidencial.

placeholder Alex Palou ya ha rodado con el equipo Chip Ganassi y ha logrado unos tiempos cercanos al campeón, Scott Dixon.
Alex Palou ya ha rodado con el equipo Chip Ganassi y ha logrado unos tiempos cercanos al campeón, Scott Dixon.

Tírate a la piscina, y a nadar

Palou no ganó el Super Fórmula nipón a los especialistas locales por una avería en la última carrera. En su equipo japonés creyeron tanto en el joven piloto, que decidieron apoyar su salto a Estados Unidos, con el respaldo directo de Honda. Dayle Coyne le probó y fueron inmediatamente a por él, desplazando a Sebastian Bourdais, expiloto de F1, Red Bull, y varias veces campeón del IndyCar. Era un salto a lo desconocido, coche nuevo, los óvalos y todos los circuitos desconocidos para él. Para colmo, llegó la pandemia del covid. Ya solo entrar en Estados Unidos exigió mil y una peripecias.

Como la Fórmula 1, solo bajo circunstancias excepcionales se pudo desarrollar el IndyCar en 2020. Pero nada de entrenamientos privados para conocer monoplaza, trazados y la disciplina de los óvalos. Tírate a la piscina y a nadar. En este contexto, Alex Palou empezó a vivir su gran sueño bajo el riesgo de acabar en gran pesadilla. “Ha sido un año muy duro para todos, no solo a nivel deportivo, sino por el virus", explica a El Confidencial, "pero mira, hicimos la apuesta de intentar ir a Estados Unidos, dejando uno de los mejores coches que había en Japón y venirme con uno de los que más iba a sufrir aquí [Dale Coyne es uno de los modestos del IndyCar]. Con el año que hemos tenido, sin prácticas y sin nada, ha sido duro”.

placeholder Palou ya se subió al podio en su tercera cita del IndyCar, en Road America.
Palou ya se subió al podio en su tercera cita del IndyCar, en Road America.

"Vamos a por el podio"

Palou se trasladó a Austin, Texas. Solo, y sin poder ver a nadie para protegerse del covid en un país que, descubrió, no tomaba demasiadas precauciones en sus calles. Empezó a nadar. Tercera cita del campeonato, Road America. Palou sube al podio, adelantando sin complejos en la carrera a anteriores campeones del IndyCar. Algunos de los mejores periodistas americanos empiezan a señalar a ese joven español sin experiencia. Llegaron las 500 Millas de Indianápolis, Fernando Alonso presente también. Y Palou asombró con su rendimiento.

Consiguió meterse como ‘rookie’ en el Fast Nine. Mostraba una seguridad sin pretensiones que sorprendía a todos. En la carrera iba sobrado, precisamente por ello los óvalos le pasaron factura. “Es el miedo ese que dicen de los óvalos, una de las primeras cosas que te repiten es que no le pierdas el miedo a las carreras de oval. Al principio no lo entiendes, y luego te das cuenta. Se referían a que cuando te sientes cómodo, tienes que saber parar. Porque es fácil ir un poco más rápido, pero la línea entre lo que estar bien y tener un buen accidente es muy fina. Es lo que me pasó. Sabía que podía tener una oportunidad, iba tan bien que me dije, “por qué no, vamos a por el podio”. Apreté, empecé a adelantar, estaba pillando a los de cabeza, y me dije, “esto va bien”. Le das un poco más, y es cuando la aerodinámica te dice que ya no se puede pasar tan rápido, te vas contra el muro y no hay más oportunidad. En un circuito normal es un susto, pero en un oval pasas de cien a cero en nada. Fue por confiarme. Íbamos para quedar entre los cinco primeros, seguro”.

"Me quedé flipado"

En aquellos días aprovechó la oportunidad: se presentó personalmente a Chip Ganassi en su box. Propietario de equipos en el IndyCar, Nascar e IMSA, es todo un personaje, temperamental y carismático. Con el candor natural que le acompaña, Palou le confesó que siempre quiso conocerle y correr algún día en su equipo. A partir de estrecharse ambos las manos, en Ganassi le siguieron de cerca. “Indianápolis fue una experiencia inolvidable, fue todo tan bien que tuve que aprovechar la oportunidad de ir a hablar con él, y a partir de entonces aquello ayudó a que se fijasen más en nosotros”. A pesar de las dificultades de un año tan complicado, Palou seguía llamando la atención en la pista. Y se casó con su príncipe azul, porque Ganassi fichó a ese joven revelación en las 500 Millas, que nadaba como podía en el IndyCar.

¿Pero quién es Chip Ganassi? “La verdad, es como esas personas que vemos en el mundo del deporte, no solo de las carreras, entrenadores de futbol que son tan exitosos, por ejemplo, y es lo mismo. Tiene una mentalidad y una visión diferente a la de una persona normal, donde vive solo para esto”, explica Palou, también impresionado por el personaje. “No tiene ningún otro negocio que no sean las carreras, y para él lo es todo. Va a todos los test, por ejemplo. Me quedé flipado. Tiene equipos en todos los campeonatos, pero estaba en simple test, un día de mucho frío en Laguna Seca con Jimmy Johnsson y conmigo, ahí, mirando tiempos, en la pista, preguntando. Como si fuera un día de carreras normal. Son cosas que ves diferentes en una persona, y conmigo se ha portado… Me gusta mucho cómo es como persona, cómo motiva al equipo, cómo nos motiva a todos y nos pone en este estado mental de “vosotros solo preocupaos de ganar, que yo os doy lo que haga sea necesario”, pero obviamente tienes que ganar, es lo que tienes que hacer”.

"Como si te ponen con Hamilton"

De entrar al IndyCar por un pequeño agujero, hoy Palou se mueve en la mejor estructura del IndyCar. Cuenta a su lado con Scott Dixon, ganador de este año del Indycar, y en seis ocasiones. Acaba de fichar a Jimmie Johnsson, siete veces campeón de la Nascar. Los Schumacher o Hamilton de Estados Unidos, vamos. “Esto es otro nivel en todos los aspectos, la cantidad de personal que trabaja, cómo se lo toman, los objetivos del equipo… Es la primera vez en mi vida que voy a un equipo para ganar, este equipo vive y trabaja para ganar, y ya está. Es lo único que importante, en lo que piensan y trabajan, y además saben que tienen los recursos. Es increíble ir el primer día, con 120 personas en su propia fábrica, donde invierten tantísimo dinero…”. Y Ganassi piensa que Alex Palou tiene su propia madera.

En sus primeros entrenamientos juntos, Palou estuvo en los tiempos de Scott Dixon. Sintió que, efectivamente, algo tenía dentro para estar con ellos, reafirmó su confianza innata, pero también la conciencia de dónde se había metido y cuál era el nivel a subir para ganar en el IndyCar americano. “Tuve dos días geniales. No creo que ir rápido sea un problema, sino ir rápido en todas las carreras, circuitos y circunstancias, constante en todas las áreas. Estamos preparados, pero tengo que aprender mucho de ellos. Es como si te ponen al lado de Hamilton, le quieres ganar, sabes que puedes hacerlo, es lo que voy a intentar, pero también estoy muy emocionado por aprender tan de cerca de él. Lo que yo puedo aprender de Scott es increíble, la oportunidad que nunca he tenido de estar con el mejor, el campeón, ver qué está haciendo, cómo conduce el coche, cómo habla con la gente, como se prepara las carreras. Todo el mundo es capaz de ir rápido, lo importante es mantenerlo muchos años y estar en el límite. Lo único que tengo que hacer es disfrutar de esto y aprender de todos. Tienes que aprender de los campeones”.

Queda algo pendiente

Palou reflexiona sobre este año vertiginoso, duro en lo deportivo, también en lo personal. "Ha sido muy difícil. Lo primero, la familia. Estuve cuatro meses sin ver a nadie de los míos, como tres meses sin ver a mi pareja. Son cosas que dices, "no pasa nada, es lo que hay", pero igualmente cuesta, y más en un año en que, aunque quieras, no puedes salir a ningún sitio. Lo más duro ha sido esto, aunque tuve la suerte de que pudieron venir mis padres, hermana y mi pareja a las 500 Millas, y fue muy especial". No puede creerse aún que su vida haya dado este giro en el plazo de “nada, unos pocos meses. Es increíble, ha salido todo redondo, no me habría pensado en diez años que estaría aquí, en el IndyCar, y menos con uno de los mejores coches para luchar por el campeonato. Ahora lo que toca es lo más importante, hemos hecho el 50% de lo que había que hacer como piloto, lograr el coche ganador, ser piloto profesional. Ahora queda el otro 50%, que es ganar”. El próximo paso será mudarse a Indianápolis, junto al equipo.

Pero antes, tiene otra tarea pendiente. Su padre, Ramón, ha sido compañero inseparable toda su vida en las carreras. Han compartido todo, menos este año de covid en Estados Unidos. Aún no le ha visto desde que estampó la firma con Chip Ganassi. "Él es quien, con mi familia, más ha estado ahí, me ha empujado siempre, y ha hecho que esto sea posible. Tengo ganas de decirle: 'Eh, parece que no lo hemos hecho mal'. Espero que esté muy contento…".

Alex Palou Japón Fernando Alonso IndyCar Adrián Campos
El redactor recomienda