PRIMER PODIO AL POCO DE DEBUTAR

La solitaria vida de Álex Palou, el piloto español que sorprende en Estados Unidos

Sin preparación previa y debutante en el campeonato, Palou subió al podio ya en su tercera carrera, sorprendiendo por su velocidad y adaptación. Pero la vida diaria es otra historia

Foto: Alex Palou (derecha), en el podio de Road America, en tan solo su tercera carrera en el IndyCar (EFE)
Alex Palou (derecha), en el podio de Road America, en tan solo su tercera carrera en el IndyCar (EFE)

“El piloto menos conocido del IndyCar pasó las ultimas vueltas de la carrera atacando y adelantando al campéon de 2012 y ganador de las 500 Millas, Will Power, para arrebatar al piloto del equipo Penske la segunda posición, y a la caza del cinco veces ganador del Indycar y ganador de las 500 Millas de 2008, Scott Dixon”. Así comenzaba su crónica de la carrera de Road America el más conocido y veterano periodista del IndyCar americano, Marshall Pruett. Se refería a Alex Palou, el piloto español que está sorprendiendo a propios y extraños a pesar de su condición de ‘rookie’ y sin haber podido llevar a cabo la pretemporada de adaptación por el covid-19. Palou compite además con uno de los equipos más modestos del campeonato, el Dale Coyne with Team Goh.

El piloto español subió al podio en tan solo su tercera carrera en Estados Unidos a pesar de su nula experiencia en el campeonato. “El rookie Palou hace girar la cabeza con su impresionante final en Road America”, titulaba su crónica el periodista americano. Más si cabe, ante las circunstancias que están rodeando su experiencia personal, totalmente condicionada por un coronavirus que le obliga a una solitaria vida en Estados Unidos. Y en agosto le esperan las 500 Millas de Indianápolis.

Como el recluta a primera línea

La primera aventura de Fernando Alonso en las 500 Millas en 2017 tenía tintes singulares para la norma en los óvalos, ya se sumergió en tan solo un mes en tan peligrosa y especializada disciplina. Pero Palou se ha visto forzado a ir más allá. Como un recluta lanzado en paracaídas en primera línea de combate, el español no pudo llevar a cabo la pretemporada de adaptación prevista por culpa del coronavirus y ha llegado prácticamente virgen al campeonato. La compresión del calendario ha obligado a Palou a descubrir los circuitos -óvalos o convencionales- por la mañana, para competir en ellos pocas horas después, con monoplaza y neumáticos que prácticamente desconoce. Pero en varias ocasiones entraba entre los diez primeros en las tandas de entrenamientos , aunque en ocasiones la falta de experiencia le pasara factura. De aquí el valor de su resultado en Road America, uno de los circuitos más espectaculares de Estados Unidos. Y arrancando desde la decimocuarta posición

“El coche iba bien, yo iba cómodo, en realidad solo era la tercera carrera” relata Palou a El Confidencial sobre ese resultado que llamó la atención en el IndyCar .“Sí, todo el mundo quedó muy contento, creo que el año pasado el equipo no logró ningún podio, así que hacerlo a la tercera carrera… La gente no se esperaba que fuéramos tan pronto así, pero creo que aún teníamos un poco más. Si hubiésemos hecho las paradas de boxes normales hubiéramos ganado la carrera. Son cosas que pasan a todos, pero en el fondo perdimos la carrera. Íbamos como un avión y el coche iba genial, gracias a ello pude hacer los adelantamientos que hice”. Palou habla desde su casa en Austin, donde se ha ubicado para vivir en Estados Unidos, cansado tras un primer periplo trepidante y extremadamente exigente. “Estoy muy motivado, pero ahora que venimos de Iowa (el óvalo de la última carrera) también estoy poco frustrado, aunque contento. Hemos hecho cinco carreras en tres semanas. Ha sido una locura, física, psicológicamente, y de desgaste físico, porque no hemos parado. Como los fines de semana son reducidos, vamos a tope desde que entramos y salimos a la pista, no podías parar ni un momento”.

Las 500 Millas, a pelo

De las cinco carreras, dos se han celebrado en óvalos. El de Iowa, entre los considerados cortos, una pesadilla para un debutante. “Es una locura, la verdad, llegas ahí el mismo día que te aprendes la pista y tienes que hacer la carrera. Además, es que es un sitio que da miedo, fíjate que la pista tiene 1.4 km, que los haces cada 17 segundos, así que imagínate lo rápido que vamos. Las expectativas eran bastante bajas, pero llegamos y en la cuali fue muy bien. Hicimos el 18 y el siete en cada parrilla de las dos carreras en el mismo fin de semana. En la primera fuimos largos con la estrategia y perdimos una vuelta, cuando siempre estábamos entre los diez primeros. Quedamos undécimos. Pero en la segunda estábamos entre los cinco o seis primeros, y otra vez la estrategia nos mató, nos pasó mucha gente en el undercut. Hubiera quedado entre los diez primeros, pero es lo que hay”. Y para las 500 Millas de Indianápolis, ni simulador. El equipo no tiene medios suficientes, quizás algún día antes de la carrera. Palou casi irá a pelo a la famosa cita americana del 23 de agosto.

¿Qué sensaciones le ha dejado por ahora este desembarco en el IndyCar? "Me ha impactado lo difícil que es. Me ha impactado que estamos sufriendo todos mucho. Ves a Scott Dixon ganar tres carreras, y luego hace el doce en el mismo circuito al día siguiente. A la que pierdes dos décimas estás el doce en vez del quinto. Todo es muy competitivo, muy apretado, nosotros vamos muy bien para la poca experiencia que tenemos en relación a los demás. También me ha impactado la profesionalidad de los ingenieros en mi equipo, así que cómo será en los equipos más importantes del campeonato. Es un campeonato con muchísimo nivel, y que da oportunidades a todos, y eso que somos un equipo pequeño”.

¿Y los monoplazas? ¿Cómo es su pilotaje? En las cámaras de abordo los pilotos parecen pelearse constantemente con su montura: “Sí, te tienes que pelear todo el rato. Sobre todo, porque es un coche bastante pesado para que sea seguro en los óvalos. Además no tenemos dirección asistida, así que todo lo que pasa por las ruedas pasa por el volante. No paras de volantear, para un piloto es muy divertido, es más estilo karting, lo tienes que conducir muy agresivamente. Es duro, después de una carrera te quedas que no puedes más, pero es lo bonito del monoplaza del IndyCar”.

Palou descubre los circuitos a primera hora para competir en ellos en el mismo día (EFE)
Palou descubre los circuitos a primera hora para competir en ellos en el mismo día (EFE)

"Aquí la gente no tiene cuidado"

Sin embargo, Palou está viviendo otra cara de la moneda desde la vertiente estricamente personal, incluyendo su odisea para llegar a Estados Unidos durante la pandemia. “Estoy aislado, más ahora que tenemos muchas carreras seguidas, si pillas el virus te quedas sin medio campeonato, no me puedo arriesgar. Estoy en casa, y salgo lo justo y necesario”, explica sobre la vida solitaria para protegerse, sin poder disfrutar como quisiera de la nueva experiencia y sin conocer a casi nadie todavía en su entorno.

“Ahora es un poco difícil, no he querido salir por ahí para descubrir sitios para no coger el virus, lo que hago es estar en casa, entrenar y poco más. A mí me encanta Estados Unidos, me gustaría visitar y descubrir sitios, todo lo que pueda, siempre me ha llamado la atención este país y me apasiona. El Gran Cañón del Colorado es uno de los primeros sitios a los que quiero ir. Lo único que quiero es ver si puedo traer a la familia y a la pareja y visitar muchas cosas, pero con el coronavirus por aquí… Hay mucha gente que no tiene mucho cuidado, y me da bastante miedo. No depende de mí, o de la gente, que hace o cómo se cuida. Es una situación extraña. Estados Unidos es la leche para descubrir, ves las ciudades y te dices “¡madre mia la que han montado aquí!, y luego tienes unos sitios al aire libre… Pero de momento, estando solo, sin nadie para compartirlo…”

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