LA OXITOCINA, CLAVE

Beneficios de dar (y recibir) abrazos que la ciencia avala

Un simple gesto como un abrazo tiene una serie de importantes ventajas para nuestro cuerpo y nuestra mente

Foto: El gran abrazo de Los Lobos tras ganar el bote millonario. (Atresmedia)
El gran abrazo de Los Lobos tras ganar el bote millonario. (Atresmedia)

Los abrazos son una poderosa expresión de confianza y afecto y nos proporcionan una serie de placeres, a través de la liberación de oxitocina, que la ciencia ha sabido recopilar. Por eso, con la ayuda de The Epoch Times, te descubrimos 10 razones para abrazarse todos los días.

Los abrazos reducen el miedo a la muerte

En una serie de estudios sobre el miedo y la autoestima publicados en la revista 'Psychological Science', los investigadores demostraron que los abrazos y el contacto físico reducen significativamente el miedo a la muerte.

En uno de ellos, los participantes fueron abordados mientras caminaban por un campus universitario y se les entregaba un cuestionario. Aquellos que recibieron un contacto ligero por parte del investigador, reportaron menos ansiedad por la muerte en el cuestionario que aquellos que no habían sido tocados. Esta investigación sugiere que el tacto juega un papel beneficioso en proporcionar consuelo y tranquilidad a las personas que están deprimidas

Los abrazos pueden disminuir los antojos de alimentos

A menudo comemos por nuestras emociones, en vez de por hambre. Comer envía oxitocina a las áreas ricas en dopamina del cerebro, haciéndonos sentir placer y relajación. Esto ayuda a explicar por qué comer puede actuar como un relajante que imita los sentimientos de consuelo que obtenemos de amigos y familiares cercanos.

"Necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho abrazos para mantenernos y doce abrazos para crecer"

La oxitocina, que nos aporta sentimientos de confianza y generosidad y que reduce el estrés y la ansiedad, también se libera por contacto físico e interacciones con otras personas. Así, mejorar nuestras relaciones puede tener un impacto positivo en la pérdida de peso, ya que aumentamos la segregación de oxitocina en nuestro organismo y eso reduce los antojos de alimentos.

Los abrazos aumentan la vinculación y fortalecen las relaciones

Los expertos afirman que un simple abrazo puede ayudar mucho a mantener relaciones sanas y felices con los demás. Para las parejas, el abrazo ayuda a cerrar la brecha entre lo que sucede en el dormitorio y lo que sucede en la vida cotidiana. Mantiene la intimidad que se produce al hacer el amor y asegura que las parejas se sientan emocionalmente conectadas entre sí.

Un estudio sugirió que los abrazos son más importantes para la felicidad de una pareja que el sexo, ya que proporciona muchos beneficios, como la estimulación de nuestros centros táctiles y nuestros centros olfativos. Esta es la razón por la que el olor y el tacto de nuestro compañero nos hacen sentir amados y cuidados. De esta manera, el contacto físico y los abrazos son las mejores maneras de mantener un fuerte vínculo emocional.

Los abrazos mejoran la autoestima

El abrazo aumenta la autoestima, especialmente en los niños. El tacto y el olfato son los dos sentidos más importantes en los bebés, y un bebé reconoce a sus padres por el tacto. Desde el momento en que nacemos, el contacto con nuestra familia nos muestra que somos especiales y amados, siendo una de las estimulaciones más importantes que pueden facilitar el desarrollo infantil.

Esta asociación entre la autoestima y el tacto permanece incrustada en nuestro sistema nervioso de adultos. Los abrazos nos recuerdan el afecto que recibimos cuando éramos bebés y, por lo tanto, nos conectan con nuestra capacidad de amor propio.

Los abrazos hacen que los músculos se relajen

Al igual que tras un masaje relajante, que tiene beneficios mentales y físicos (menor frecuencia cardíaca, menos cortisol, músculos menos tensos), los abrazos nos confieren la capacidad de relajarnos y recargarnos, lo que resulta en un estado emocional más feliz y un sistema inmunológico mejorado.

El aumento de los niveles de oxitocina promueve el optimismo y la autoestima, elevando nuestra "escala de felicidad"

La oxitocina, que se libera en el torrente sanguíneo mientras se abraza, ayuda al cuerpo a reparar los músculos más rápidamente. Lo hace al permitir que la grasa en el cuerpo se convierta en energía y se utiliza para la reparación muscular. Niveles saludables de oxitocina conducen a una mejor conversión de energía, y por lo tanto mejor reparación y crecimiento muscular.

Los abrazos aumentan la empatía y la comprensión

La oxitocina también tiene otros beneficios, como el aumento de la sensación de empatía. Un estudio de la Universidad de California Los Ángeles demostró cómo la oxitocina aumenta la empatía, incluso entre completos extraños. Con sólo abrazar a alguien, la oxitocina se libera en el cerebro, desencadenando una sensación de empatía en nuestro cerebro.

Los abrazos aumentan la felicidad

Otro estudio de la misma universidad en 2011 demostró que el aumento de los niveles de oxitocina promueve el optimismo y la autoestima, elevando nuestra "escala de felicidad". De hecho, los estudios estiman que el 50 por ciento de nuestra felicidad es genética, el 10 por ciento se ve afectada por nuestro medio ambiente y el cuarenta por ciento está determinado por cómo nos alimentados.

En un estudio realizado en la Universidad Estatal de Pensilvania, se dividió a los estudiantes en dos grupos. El primer grupo debía dar o recibir un mínimo de cinco abrazos al día, a tantas personas diferentes como fuera posible, en el transcurso de cuatro semanas. El segundo grupo no tuvo instrucciones en este sentido. Tras las cuatro semanas, el primer grupo había abrazado una media de 49 veces y había informado de ser mucho más feliz que los miembros del segundo grupo.

Los abrazos mejoran nuestra vida sexual y de pareja

Investigadores de la Universidad de Toronto Mississauga probaron la correlación entre el comportamiento afectuoso tras el sexo (besar, abrazar y hablar) y la satisfacción sexual y de la relación de pareja. El estudio concluyó que las parejas que pasaban más tiempo juntos tras el sexo se sentían más satisfechas con sus vidas sexuales y con su relación, lo que indica que dedicar tiempo para compartir la intimidad después del sexo reafirma el vínculo emocional y sexual entre una pareja y lo hace más fuerte.

Los abrazos pueden ayudar a tratar el insomnio y la ansiedad

Existe en el mercado un tipo de manta de gran peso y que se moldea al cuerpo imitando un abrazo caliente. El cuerpo responde como si estuviera recibiendo contacto físico, y el cerebro libera serotonina, haciendo que el sistema nervioso se relaje. Con el sistema nervioso relajado el cuerpo es capaz de caer en un sueño más profundo, más reparador.

Un estudio de 2008 demostró que este tipo de mantas con peso ofrecían una terapia segura y eficaz para disminuir la ansiedad en los pacientes. Estos resultados se confirmaron en un estudio de 2012 que indicó que este tipo de mantas disminuyen con éxito la angustia y los signos visibles de ansiedad.

Los abrazos nos enseñan a dar y recibir

El abrazo es un acto recíproco; damos y recibimos. Nos muestran que el amor fluye en ambos sentidos, estamos abriéndonos al campo de energía de otra persona y construyendo una relación de confianza.

Virginia Satir, una famosa psicóloga y trabajadora social estadounidense, señalaba que necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho abrazos para mantenernos y doce abrazos para crecer. ¿Lo cumples? Si la respuesta es no, ya sabes cómo ponerle solución: los beneficios, como te hemos contado, son muy valiosos.

Alma, Corazón, Vida

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