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Las mejores mantas eléctricas y almohadas térmicas

Di adiós a los dolores musculares y al frío invernal que no te deja pegar ojo. Descubre las mantas eléctricas mejor valoradas y empieza a disfrutar de sus beneficios

Foto: Las mejores mantas eléctricas y almohadillas térmicas del mercado
Las mejores mantas eléctricas y almohadillas térmicas del mercado
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Las mantas eléctricas ayudan a entrar en calor cuando las temperaturas bajan pero además permiten que aliviemos tensiones musculares para espalda, cuello y hombros. Un aparato indispensable en nuestra casa para calentarnos en días fríos o cuidar de la salud muscular y articular. Una de las mejores mantas eléctricas del mercado es la manta eléctrica Alear, una manta de farmacia lavable a máquina, con apagado automático, válida para la terapia de calor húmedo y seco y eficaz como ayuda a un tratamiento profesional.

La mejor, nuestra elección: Almohadilla térmica eléctrica Alear

En primer lugar, la mejor manta eléctrica de la marca Alear para gran parte de la comunidad de usuarios de Amazon. Capaz de acumular un 95% de opiniones de 5 estrellas en más de 140 valoraciones que la hacen merecedora del primer puesto de nuestra comparativa de mantas eléctricas. De hecho, esta manta posee la mejor relación calidad precio de todas las analizadas. “Tiene un tamaño apropiado y está hecha de material blando por lo que es súper cómoda”, declara Isabel M. Por su parte, Martín opina que “parecía pequeña pero estoy contento con la compra. Opción económica y fácil de utilizar”.

La mejor manta eléctrica de Arealer
La mejor manta eléctrica de Arealer

En cuánto a las características técnicas de esta manta eléctrica cabe destacar que dispone de 3 niveles de calor, es muy segura ya que se apaga sola tras 1,5 horas con su apagado automático. Sus dimensiones de 30x60 cm permiten un uso global en todo el cuerpo: cuello, espalda, abdomen, piernas y hombros. Posee cableado metálico de calentamiento rápido, más eficiente y veloz que los habituales, hechos de grafeno.

Segunda opción: Almohadilla eléctrica de gran tamaño MaxKare

La mejor manta eléctrica de la marca MaxKare está en segundo lugar en nuestra lista pero podría ocupar el primero. Si bien el precio de esta almohadilla es el más barato de las tres mantas analizadas, su calidad es excelente. Más de un 4,4 estrellas sobre 5 con casi 200 opiniones bien se merecen ser destacadas. “El precio de esta manta eléctrica flexible y sus características me animaron a comprar. Acerté de pleno”, comenta Adrián M. Por otro lado, Roque M. opina “Me suelo quedar dormido en el sofá y el sistema de sobrecalentamiento da tranquilidad”.

La mejor almohadilla eléctrica de MaxKare
La mejor almohadilla eléctrica de MaxKare

Esta manta de gran tamaño 50x60 cm está cubierta por una tela de tejido de microfibra lavable y posee un mando con pantalla LCD y retroiluminación. Excelente protección frente a sobrecalentamiento. Pese a sus medidas, esta manta eléctrica es portátil y puedes utilizarla en cualquier estancia de tu casa.

Alternativa: Manta eléctrica Medisana HDW 60227

Por último, la mejor manta eléctrica de la marca Medisana es una alternativa menos económica a las anteriores. Cerca de 250 valoraciones en Amazon con un 72% de opiniones por encima de las 4 estrellas. “Muy suave y fácil de lavar”, comenta Jesús D. La seguridad vuelve a ser importante para Mónica, quien destaca que “me gusta mucho el apagado automático, ideal para personas mayores o niños”.

La mejor manta eléctrica reversible de Medisana
La mejor manta eléctrica reversible de Medisana

Estamos ante una manta eléctrica inteligente y reversible que calienta por ambas caras. Su tejido es suave y transpirable. Además, es intuitiva y muy fácil de usar gracias al control de temperatura mediante un indicador de funcionamiento LED. Y en cuanto a su limpieza y mantenimiento podrás meterla directamente en la lavadora a 30° C gracias a su cable de conexión extraíble.

¿Cómo elegir una manta eléctrica y que tener en cuenta antes de comprar una?

A la hora de comprar una manta eléctrica debemos de tener en cuenta varios factores determinantes para sacar el máximo partido a cualquiera de las mejores mantas eléctricas del mercado. Aspectos que nos permitirán acertar y que las mejores marcas de mantas eléctricas se toman muy en serio para ofrecer el mejor producto posible. Hablamos de:

Seguridad

Probablemente uno de los puntos más interesantes de la comparativa de mantas eléctricas es lo relativo cómo utilizar una manta de forma segura. Los primeros modelos eran bastante más peligrosos que los actuales dada la baja calidad de sus tejidos y su escasa resistencia al sobrecalentamiento. Por suerte, los fabricantes supieron reaccionar y añadir elementos para hacer su uso más seguro.

Las mantas actuales disponen de un sistema contra sobrecalentamiento que desconecta la corriente que llega a la manta al llevar un determinado tiempo funcionando. Gracias a que las mantas vienen con función de apagado su utilización es más segura.

Material

Por lo general, las mantas eléctricas están hechas con de franela de doble cara. De tacto suave y flexible en algunos casos. Dependiendo de la calidad en el que esté fabricada la almohadilla eléctrica de calefacción su precio variará.

Calor emitido

Hasta la manta eléctrica más barata permite controlar de temperatura. El margen de calor de la gran mayoría de las mantas suele oscilar entre los 20 a 40 grados, pudiendo regularse fácilmente.

Mando de control

Todas las mantas incorporan un dispositivo para variar la intensidad, el tiempo y otras funciones dependiendo de cada tipo de manta eléctrica. Muy útil para tratamientos que requieran diferentes temperaturas e intensidades de aplicación.

Potencia

Dejamos para el final el elemento más importante que toda manta eléctrica recomendada debe tener. Hablamos de la potencia, una medida que determina el tiempo que tarda en calentar la manta y el calor que puede emitir. Es habitual que las mejores mantas eléctricas incorporen potencias entre 70-100w.

¿Qué es una manta eléctrica?

Una manta eléctrica es un dispositivo electrónico usado en el hogar que genera calor mediante una resistencia interna y que se puede controlar mediante un mando. También es conocida como almohadilla eléctrica y puede utilizarse para aportar calor a espalda, cuello, hombros o piernas, indistamente.

Las mejores mantas eléctricas son un elemento básico en todos los hogares durante las épocas frías y el invierno. Pero además, permite ayudar en el tratamiento de dolencias musculares como las contracturas y otras enfermedades que requieran de un manta de rápida calefacción.

¿Cómo funciona una manta eléctrica?

Las mantas eléctricas son realmente útiles para dolores musculares o articulares y están recomendadas para ayudar a remitir el dolor en este tipo de tratamientos para la salud como los utilizados por los especialistas para fisioterapia. La terapia de calor permite un efecto coadyuvante para tratar pacientes con lesiones musculares.

El funcionamiento de una manta eléctrica es realmente sencillo. Debe colocarse sobre la zona que queramos tratar pues es apta para piernas, para el dolor cervical y aliviar el tren superior. El calor hace que la sangre acuda hasta la zona afectada y facilitando la dilatación de los vasos sanguíneos para hacer que el oxígeno llegue antes al lugar del dolor y lo alivie más rápido. Sin duda, un método efectivo para descargar tensiones cervicales o lumbares producidas por el esfuerzo del día a día.

Para poner en marcha este aparato de calefacción tan solo debemos enchufar la manta eléctrica a la corriente y establecer la temperatura deseada en el mando de control con diferentes niveles de temperatura ajustables. Las resistencias de la manta se activarán y empezarán a emitir calor de forma eficiente para conseguir máxima conservación de calor.

Tipos de mantas eléctricas

En el mercado existen diferentes tipos de mantas eléctricas. En nuestra comparativa queremos destacar dos grandes tipos: las mantas estándar y las de tipo edredón.

Las almohadillas térmicas son más versátiles mientras que las mantas eléctricas están enfocadas a camas y sofás

Mantas estándar

La más común que se puede encontrar en la casa de cualquier español. Fácilmente adaptables para ofrecer descargar tensiones aplicando calor al cuello, espalda y hombros. Gracias a su efecto relajante, las mejores mantas eléctricas estándar permiten que el dolor remita en aquellos músculos afectados.

Existen diferentes variantes de la manta estándar. A nosotros nos gustaría destacar las almohadillas térmicas especiales para según qué zona del cuerpo. Por ejemplo, es posible encontrar una almohadilla eléctrica para las cervicales, para el cuello o para las lumbares que cubren perfectamente estas zonas y se adaptan para concentrar el calor y relajar el músculo dolorido.

Mantas eléctricas tipo edredón

Este tipo de mantas eléctricas son muy utilizadas durante el invierno para situarse por encima de los edredones y cubrecamas ya que son capaces de calentar la cama para que cuando nos acostamos podamos entrar en calor, dormir más rápido y que el descanso sea mejor. Este tipo de mantas eléctricas grandes son muy prácticas tanto para usar en camas como en sofás.

Las mantas eléctricas de gran tamaño permiten abarcar mucho más espacio y adaptarse a camas individuales, de matrimonio ya que existen modelos del tamaño apropiado para todas las medidas.

Mantas calientapiés

Existe otro tipo de mantas de creación más reciente y son capaces de hacer que nuestros pies entren en calor en tiempo récord. Ideal para las noches más frías del invierno en las que el frío en los pies no nos permite pegar ojo.

Entre sus principales ventajas destaca la rapidez con la que calienta y el forro interior que favorece la acumulación de calor. Desde luego, un método para dormir en invierno de lo más acertado.

¿Para qué sirve una manta eléctrica?

Las mantas eléctricas fueron creadas para mejorar la calidad de vida de las personas. Son altamente recomendables durante el invierno para ayudarnos a calentar la cama en noches frías, entrar rápidamente en calor y permitirnos dormir mejor.

Otro de los usos que tienen las mantas es el uso terapeútico. Cuando tenemos molestias musculares o articulares, aplicar calor sobre el foco del dolor ayuda a reducirlo y nos permite luchar contra dolores de cuello, hombros o espalda de una manera económica y sencilla.

¿Qué ventajas aportan las mantas eléctricas?

Estos aparatos poseen ventajas que debemos recordar antes de comprar una manta eléctrica:

  • Seguridad: La mayoría de mantas eléctricas poseen apagado automático y sistema de sobrecalentamiento que favorecen la utilización durante la noche y sobre todo para aquellas personas que se suelen quedar dormidas rápidamente.
  • Mejora de dolencias articulares y musculares: El excelente efecto calmante de las mantas eléctricas las convierte en un aparato ideal para cuidar de tu salud.
  • Ahorro: las mantas eléctricas te permiten ahorrar ya que usándolas reducirás el uso de la calefacción o calefactores eléctricos.
  • Bajo consumo energético: la gran parte de estos aparatos disponen de certificaciones energéticas eficientes y respetuosas con el medio ambiente.

¿Por cuánto tiempo debe usarse una manta eléctrica?

En caso de un tratamiento de lesiones musculares o articulares, te recomendamos que sigas las indicaciones del traumatólogo o fisioterapeuta. No obstante, los expertos suelen indicar que el uso continuado de la manta eléctrica no debe exceder los 15 minutos y podrá aplicarse en intervalos cada cuarto de hora, en intervalos. Empezarás a notar alivio de tus contracturas y tensiones.

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