HISTORIA DE LA INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA

El proyecto educativo español que pretendió crear un hombre nuevo

Una escuela neutral alejada del ciego instinto de exterminio de aquellos que se creían los sumos sacerdotes de la verdad

Foto: Alumnos de Educación Primaria de la Institución Libre de Enseñanza, 1903. (Christian Franzen)
Alumnos de Educación Primaria de la Institución Libre de Enseñanza, 1903. (Christian Franzen)

"Dejarse atrás constantemente / y aún al límite / alcanzarse Irremediablemente".

–Extractado de un poema de Jimena Cid Fernández

Cabe la posibilidad de que el eco de las grandes revoluciones que a través de la historia han sido nos hayan llegado a afectar profundamente por sus consecuencias directas o en diferido, por sus baños de sangre, por las repercusiones políticas trascendentales que ocuparon en su momento, por los cambios sociales que supusieron o porque sencillamente fueron radicales giros copernicanos en el devenir de la humanidad.

Hubo también auténticas revoluciones silenciosas que no ocuparon un espacio de reconocimiento, ni siquiera unas pobres páginas en libros relegados al olvido o a habitar lugares polvorientos en las alambicadas estanterías de bibliotecas sin presupuesto. Las revoluciones agrarias del tránsito de los cazadores recolectores dando lugar a los primeros asentamientos sedentarios y el abandono de la itinerancia o nomadismo ha dejado una huella indeleble en la evolución de la especie. La revolución agrícola inglesa del XVIII, con su alto rendimiento y productividad, fue un factor impelente para las dos revoluciones industriales que reafirmaron a Inglaterra como el hegemón indiscutible hasta la II Guerra Mundial.

En la revolución feminista no han sido necesarias guillotinas ni paredones de fusilamiento para alcanzar altos grados de concienciación

Es más, si hablamos de revoluciones anónimas que han pasado desapercibidas, quizás debamos recordar que la importada y pobre patata indujo a un cambio total en el estilo de alimentación europeo por su economía de costes en todo el ciclo de producción y, si esto no fue una revolución, que bajen Allah, Dios, Krishna y Yahvé –si es que están despiertos– y lo vean. La denostada patata, siempre guarnición o plato de pobres, causó por una mala cosecha producto de una plaga en el año 1845 uno de los genocidios silenciosos más aberrantes que se han dado en la historia reciente.

La población irlandesa había sido reducida durante siglos deliberadamente a una condición de miseria extrema por la dominación inglesa; la patata, plato nacional por excelencia (o más bien único) en cuatro años por su carencia, causó una mortandad por hambre y efectos de comorbilidad de cuatro millones de interfectos ante la pasividad y negación de la comunidad internacional. Mientras tanto, los graneros, bajo control inglés, estaban repletos en la costa del este del país, y esta indiferencia ante el apocalíptico desastre irlandés por omisión en parte y por el sadismo subyacente de las autoridades inglesas, fue la verdadera causa de aquel genocidio y no la simple y manida enfermedad de las patatas.

La educación ha sido y es el campo de batalla en el que se dirime el futuro de cualquier país, junto con las infraestructuras, servicios públicos y ejército

Antes de entrar en harina sobre la mayor revolución silenciosa acaecida en España, podemos poner como ejemplo la revolución feminista a un nivel más global, como botón de muestra de que no son necesarias guillotinas ni paredones de fusilamiento para alcanzar altos grados de concienciación a la hora de conseguir con determinación y voluntad de lucha un objetivo. Para todo ello, es necesario tener un basamento educativo crítico y respetuoso con las ideas del otro y eso precisamente fue la piedra angular de la brillante idea de un hombre enterrado dos veces en este país. Una, en vida, y otra al serle aplicada la Damnatio Memoriae u olvido deliberado durante los tristes años de silencio en los que vivimos amordazados tras la sublevación militar y subsiguiente golpe de estado.

España, en su grandeza secular –y actual–, a pesar del estercolero en que los políticos frentistas quieren convertirla en oposición a los réditos que nos daría una creación conjunta, animosa y con proyección de futuro, no deja de ser un laboratorio lleno de herrumbre donde los protocolos de prevención y profilaxis dejan mucho que desear. La educación ha sido y es el campo de batalla donde se dirime el futuro de cualquier país complementariamente al desarrollo de infraestructuras, servicios públicos de calidad y un ejército garante del mantenimiento del bienestar de la nación ante acciones depredadoras de terceros.

La Institución Libre de Enseñanza

Este escribano o juntaletras entiende que hubo un momento de vital importancia en nuestro país cuando varios ilustres hombres y mujeres aunaron fuerzas para dar un giro a una forma de educación que creaba un pensamiento automático e irreal alejado de los postulados científicos necesarios y de las necesidades de adaptación personalizadas de cada alumno al verse reconocidas sus particularidades, posibilidades y limitaciones y en consecuencia recibir un formato de educación consonante con su perfil demandante. Obviamente esto era revolucionario desde el punto de vista de la tradicional enseñanza religiosa, pues una de las señas de identidad de la institución era una visión laica no condicionante ni vinculante, pues respetaba el credo e ideología del alumno.

Cinco días después de la muerte de Giner de los Ríos, acaecida un frio y ventoso 18 de febrero de 1915, en la revista 'Idea Nueva', el ínclito Antonio Machado evocaba la memoria de su maestro de una manera casi mesiánica y con un sentido agradecimiento en el cual reflejaba en estas emotivas líneas su sentir sobre aquel prohombre singular que pudo cambiar la historia de la educación en este lobotomizado país, si no hubiera sido por el trágico golpe de estado y el cierre de todas las escuelas de la institución ante la avalancha de dogmas del “Nuevo Orden” y el apoyo de la Iglesia Católica local que no admitía ninguna disidencia.

Textualmente, el poeta de poetas venía a decir: “Los párvulos aguardábamos, jugando en el jardín de la Institución al maestro querido. Cuando aparecía don Francisco, corríamos a él con infantil algazara y lo llevábamos en volandas hasta la puerta de la clase. Hoy, al tener noticia de su muerte, he recordado al maestro de hace treinta años. Yo era entonces un niño, él tenía ya la barba y el cabello blanco. En su clase de párvulos, como en su cátedra universitaria, don Francisco se sentaba siempre entre sus alumnos y trabajaba con ellos familiar y amorosamente. El respeto lo ponían los niños o los hombres que congregaba el maestro en torno suyo. (Su modo de enseñar era socrático a la par que mayéutico, promoviendo la propia reflexión del alumno y el diálogo, sencillo y persuasivo. Estimulaba el alma de sus discípulos –de los hombres o de los niños– para que la ciencia fuese pensada y vivida por ellos mismos”.

El desarrollo de una personalidad armónica permite a los alumnos gobernar sus propias vidas y conseguir el máximo rendimiento

Desde 1876 hasta 1936, la Institución Libre de Enseñanza se convirtió en el centro de gravedad de la exploradora nueva cultura española y en el cauce fresco y novedoso para la introducción en el país de las más avanzadas teorías y vanguardias pedagógicas y científicas que se estaban desarrollando allende las fronteras. La muerte de Giner en 1915 supuso un durísimo golpe para el proyecto. Cossío, alumno predilecto de este maestro que revolucionó la educación en España hasta que esta fue aniquilada con rabiosa venganza en las postrimerías de la Guerra Civil española, le sustituye al frente de la Institución. En aquellas dos décadas prodigiosas el crescendo y demanda de esta nueva forma de educación a la carta creció exponencialmente entre dos aguas. Cossío, siguiendo las directrices de Giner de los Ríos, habilitó una enorme cantidad de plazas para niños y niñas sin recursos que se beneficiaban de los que sí lo hacían en una complicidad aceptada por parte de los progenitores que sabiamente entendían que la educación no debía de ser clasista y dar oportunidades a todos.

Retrato de Giner de los Ríos. (Wikipedia)
Retrato de Giner de los Ríos. (Wikipedia)

Premisas como proporcionar una sólida base de conocimientos amplios y variados junto con una idea ecléctica, sumatoria y no discriminadora del pensamiento ajeno se añaden a unas excelentes directrices y filtros de orientación profesional conforme a las aptitudes y vocación de los chavales. El desarrollo de una personalidad armónica permite a los alumnos gobernar sus propias vidas y conseguir el máximo rendimiento de sus facultades. El llamado 'self-government', autocontrol o dominio de uno mismo en su organización interna, es uno de los indicadores de base que se fomentan en esta fórmula mágica de la metodología pedagógica que ya había propuesto Giner de los Ríos en vida y que Cossío siguió fielmente. De esta manera los alumnos podían centrarse por sí mismos en lo que era prioritario dejando en segundo plano lo meramente accesorio.

Quizás quien defina mejor que nadie las ideas de la Institución Libre de Enseñanza sea Josefina Aldecoa en el prólogo de su libro 'La Educación de Nuestros Hijos', en la que trae a colación la etimología primera de la palabra "educar" que procede del latín 'educare', que significa “extraer y conducir fuera” lo que el niño tiene dentro con objeto de despertar sus ideas, pensamientos y sentimientos para ayudarle a utilizarlos en beneficio de sí mismo ya sea en un entorno hostil o favorable.

La motivación

En el otro confín del mundo, Toshiro Kanamori, profesor en una escuela municipal de primaria llamada Minami Kodatsuno del distrito de Kanazawa, pequeña localidad nipona del medio rural, preguntaba un día a sus alumnos de 4º grado: “¿Para que estáis aquí?”, a lo que sus alumnos responden: “Para ser felices”. Esta pregunta era solo uno de los múltiples recursos que este anciano profesor utilizaba en su clase para formar a sus alumnos a través de la empatía. Para conducir fuera el caudal potencial de un niño, había que conseguir previamente que el colegio tuviera un poder atrayente y magnético, esto es, un espacio en el que pudiera darle sentido a su vida y una base sobre la que pudieran construir su aprendizaje, creándoles una adicción por el conocimiento de aprender. Esta visión es algo que debe estar implícito en el proceso de enseñanza y aprendizaje, y que es probablemente el punto de partida del mismo. Siempre, la motivación.

La escuela tiende a crear por encima de todo un profundo sentimiento de solidaridad por el entendimiento de la condición humana

Pero en esencia, el mensaje, la carga de profundidad, el objetivo fundamental de la Institución Libre de Enseñanza, estaba basado en la defensa total de la libertad de enseñanza. Era básicamente, un proyecto de regeneración moral, un intento de crear un "hombre nuevo" como consecuencia de la filosofía krausista, que lo hiciera capaz de enfrentarse con la situación moral del país, en aquel momento profundamente degradada por las maneras sesgadas, excluyentes, arbitrarias, clasistas y monodireccionales (sin que se entienda ningún atisbo de interpretación jocosa o animal del término por mi parte) en un formato de bucle hacia ningún lado. Se trataba, en definitiva, de superar y potenciar un nuevo modelo individual y colectivo, más ético, racional y más humano. Se hace patente ya en la época republicana, a través del Ministerio de Instrucción Pública, que los poderes públicos emprenden una serie de reformas que España necesitaba perentoriamente en los terrenos jurídico, educativo y social.

La institución, desde el principio, propone una escuela neutral, que promueve un sentido religioso general no excluyente hacia ninguna confesión, y esto obedece a la decisión de mantener a la escuela alejada de la aparición del ciego instinto de exterminio por parte de la arrogancia de aquellos que se creían los sumos sacerdotes de la verdad; es por ello que la escuela tiende a crear por encima de todo eso un profundo sentimiento de solidaridad humana en la pluralidad necesaria para el imperioso y supremo interés del entendimiento de la condición humana como un todo.

Federico García Lorca junto a otros alumnos en la Residencia de Estudiantes.
Federico García Lorca junto a otros alumnos en la Residencia de Estudiantes.

En este arduo avance hacia la luz, en el mes de septiembre de 1910, Alberto Jiménez se instaló en un pequeño hotelito de la calle Fortuny de Madrid, desde el que preparó en poco tiempo y con medios muy limitados la famosa instalación de la residencia estudiantil proyectada por Giner de los Ríos y su eterno cómplice y amigo, Cossío, la cual sería creada oficialmente por un real decreto del 1 de octubre de 1910 con el nombre de ‘Residencia de Estudiantes’ dando una grandeza a la nación de la que carecía y poniéndola al nivel de las más afamadas escuelas de Europa en materia de educación de vanguardia.

La repercusión de la Residencia de Estudiantes en los prolegómenos del primer tercio del siglo XX en España, representaba una ventana de libertad y oxigenación de apertura intelectual sin precedentes dentro del rancio estado opresivo de centralización existente en aquella España desterrada de las realidades más avanzadas que operaban en el extramuros de nuestra nación. Esta institución sería conocida en gran parte de Europa por haber vivido en ella escritores como Lorca, Unamuno, Falla y Juan Ramón Jiménez, entre otros muchos ilustres. Asimismo, esta Residencia de Estudiantes sirvió como foro y altavoz de las más altas representaciones intelectuales y científicas de aquel efervescente momento para promover el debate y difusión de la vida intelectual entre 1910-1936 donde Marie Curie, Igor Stravinsky y Albert Einstein, entre otros, honraron con su presencia compartiendo conocimientos con un auditorio sediento de ellos.

Las Misiones Pedagógicas

Cossío, ya con el turbo puesto, llevaría a cabo las llamadas misiones pedagógicas acercando a los pequeños núcleos rurales bibliotecas, proyecciones, lecturas no políticas de temas trascendentes o de actualidad, representaciones teatrales de los clásicos del Siglo de Oro, etc. Estas misiones pedagógicas mostraban a las claras la enorme ilusión que representaron los primeros meses republicanos.

Luis Cernuda, el llorado poeta, era el coordinador del Servicio de la Biblioteca. Este era uno de los más importantes módulos del Patronato. Este esfuerzo económico se traduciría en la creación de 5.522 bibliotecas que llegarían en su momento de máxima expansión a las zonas más deprimidas del país. Todo este ingente esfuerzo seria barrido del mapa tras el holocausto de la Guerra Civil y la subsiguiente y feroz represión en aquel aterrador reino del silencio. De aquella atrocidad hoy solo queda un leve susurro que a duras penas emerge en un escenario todavía envuelto entre vientos encontrados con una inquietante sordina.

P.D. Mi agradecimiento por sus aportaciones e inspiración en la elaboración del presente artículo a dos mujeres de altura especializadas ambas en las lides de la enseñanza; Jimena Cid, psicóloga y maestra, y Cristina Moreno León, maestra malagueña comprometida en el ámbito de la educación especial. Desde aquí, mi respeto y admiración para con ellas y para con el conjunto del sacrificado colectivo de gentes que cada día brega con la enseñanza en este país.

Alma, Corazón, Vida

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