hábitos saludables para seguir una dieta sana

Cinco trucos para adelgazar y no arruinar por la noche la dieta de todo el día

La rutina de alimentación que realicemos por la noche es tanto o más importante que la que hayamos seguido el resto del día

Foto: La pizza a domicilio es una de las cenas más recurrentes... y dañinas (Reuters/Lucy Nicholson)
La pizza a domicilio es una de las cenas más recurrentes... y dañinas (Reuters/Lucy Nicholson)

¿Quién no ha llegado a casa, cansado después de un duro día de trabajo, ha agarrado lo primero que ha encontrado en la nevera y se ha puesto a ver la televisión con una cerveza y su aperitivo favorito? Sí, somos legión los que nos vemos reflejados en esa imagen que arruina todo el trabajo que hayamos llevado a cabo para mantener nuestra figura durante todo el día.

Cuando decidimos hacer una dieta, nos comprometemos a controlar las calorías y los alimentos que tomamos, sobre todo en el desayuno y la comida. Pero cuando llega la noche, el cansancio hace mella en nosotros y los niveles de azúcar bajan al mínimo de todo el día, es más fácil saltarse la dieta y pegarse un pequeño homenaje.

Ese ‘me lo merezco’ después de un día de locos cuando estamos en nuestro sofá tranquilamente con una peli, un libro o, simplemente, disfrutando del descanso, puede tirar por la borda horas y días de trabajo. Porque el cuerpo no quemará por la noche tantas calorías como a lo largo del día, por lo que tenemos que ser muy cuidadosos con lo que ingerimos en la última comida del día.

Crea un ‘hábito para casa’

Uno de los mejores consejos que se pueden dar a las personas que siguen una dieta es que construyan hábitos saludables. Eso implica que, con el tiempo, haremos ciertas cosas sin pensar en ellas, simplemente porque las hemos convertido en hábitos. Conseguir eso con la alimentación por la noche es uno de los mejores trucos para adelgazar.

Dejar las cenas preparadas en el 'tupper' es muy útil para no picar cuando llegas a casa
Dejar las cenas preparadas en el 'tupper' es muy útil para no picar cuando llegas a casa

Olvídate de la botella de vino y la bolsa de patatas fritas y esconde el teléfono de tu pizzería a domicilio favorita. Construye una rutina sana con la que estés a gusto y que no incluya ningún tipo de grasas ni alimentos ultraprocesados. Conciénciate a ti mismo de que no vas a sucumbir a los placeres de las calorías y conseguirás olvidar aquellos sentimientos de culpabilidad que acompañan todo exceso nocturno.

Ten comida preparada

A todos nos da pereza ponernos a cocinar cuando llegamos a casa, por lo que tener ya preparada la cena es un truco muy inteligente que nos ayudará a no picotear alimentos indebidos o a llamar por teléfono a nuestro proveedor favorito de comida a domicilio. Lo mejor es aprovechar el fin de semana para cocinar algunos platos que después podemos repartir en diferentes recipientes y guardarlos en la nevera para consumirlos cada noche.

Si nos comemos una galleta después de cenar no pasa nada; el problema llega cuando nos zampamos un paquete entero

Incluso podemos guardar platos sanos y saludables congelados y sacarlos de la nevera por la mañana antes de irnos a trabajar. Así, cuando lleguemos a casa estarán preparados para que los pasemos por la sartén o el microondas sin tener que ponernos a cocinar. Pechugas de pollo, tiras de cordero o pescados a la plancha son algunas ideas que, junto a algunas verduras de acompañamiento, son perfectas para tomar por la noche.

Pon hora límite a las calorías

Los regalices que nos comemos mientras vemos una película, las palomitas que acompañan una serie o los nachos con salsa con los que vemos el partido de la tele son terribles para nuestra alimentación y corremos el riesgo de que se conviertan en un mal hábito en vez de en un homenaje ocasional. Pero tenemos un truco para que esto no suceda a menudo.

Si nos comemos una galleta después de cenar no pasa nada; el problema llega cuando nos zampamos un paquete entero. La fórmula para acabar con esta situación pasa por poner una hora límite a la ingesta de comida. Si, por ejemplo, has llegado entre las 7 y las 9 a casa, pon como hora límite las 10 de la noche para dejar de comer. Eso te ayudará.

La menta ayuda

Es habitual que después de cenar nos entren ganas de comer algo de dulce y que piquemos con una galleta o algo de chocolate. Si no tenemos mucha fuerza de voluntad, la galleta se convertirá en medio paquete (o peor) y la onza de chocolate puede derivar en zamparnos toda la tableta. Tranquilos: también hay un remedio para eso.

Un caramelo de menta después de cenar nos quitará las ganas de comer más dulce
Un caramelo de menta después de cenar nos quitará las ganas de comer más dulce

Después de cenar y sí, una vez que hayamos dado gusto al cuerpo con un pequeño dulce, lávate los dientes y enjuágate la boca con un colutorio de menta, o bien toma un chicle o un caramelo de menta sin azúcar. Esto te ayudará de dos maneras: por un lado sentirás la boca fresca y, además, no tendrás ganas de comer más dulce ya que tu cuerpo no te pedirá más azúcar.

Muévete todo lo que puedas

Sí, llegamos cansados a casa y lo que queremos es sentarnos y descansar después de un día duro. Sin embargo, si caemos en la tentación de cenar fuerte y, además, no nos movemos después de esa ingesta de alimentos, nuestro cuerpo lo notará ya que no podrá hacer la digestión como es debido y el metabolismo se volverá más lento, quemando menos calorías.

Para solucionarlo, intenta moverte todo lo que puedas por la casa y, cuando llegue el buen tiempo, aprovecha y sal a dar un paseo por los alrededores. Ayudarás a hacer la digestión y no te meterás en la cama con sensación de saciedad. Siguiendo todos esos consejos conseguirás convertir el problema de las cenas en un hábito más que saludable para adelgazar.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios