MÁS QUE UNA DIETA, TODO UN ESTILO DE VIDA

La dieta del champán, la fórmula para poder beber y adelgazar en Navidad

Poder tomar una copa de champán en comidas, cenas, reuniones de amigos o en familia puede ser la solución a las personas que están a dieta ante la llegada de la Navidad

Foto: La creadora de la dieta del champán asegura que las burbujas son todo un estilo de vida (Reuters/Andrew Boyers)
La creadora de la dieta del champán asegura que las burbujas son todo un estilo de vida (Reuters/Andrew Boyers)

Quien más, quien menos ha llevado una dieta a lo largo de su vida. Productos sanos y saludables, ejercicio tres veces a la semana… y nada de alcohol. Es la base de cualquier régimen que se precie y provoca que muchos huyan despavoridos al escuchar esas limitaciones: sobre todo, la de no poder beber.

No nos engañemos: beber es un acto social, más en Navidad, cuando nos juntamos con amigos, familia, gente que hace meses (o años) que no vemos, incluso con los compañeros de trabajo. Una copa nunca falta en todas esas reuniones, pero siempre está ligada a ir frontalmente en contra de cualquier dieta. Ahora, surge una nueva dieta que asegura tener la solución.

La dieta del champán ha llegado. Su autora es Cara Alwill Leyba, escritora de bestsellers inspiracionales que da charlas y consejos sobre estilo de vida, mentalidad o estrategia de negocio. Y siempre con un halo de glamour alrededor.

Nace la dieta del champán

Cara explica en su web cómo empezó todo: “Desde que soy pequeña me he pegado con la báscula y he seguido dietas en las que adelgazaba tres kilos, engordaba 4 y terminaba haciendo contorsionismo para ponerme los vaqueros. Hasta que un día dije basta: busqué la ayuda de un amigo que trabajaba en la MTV y me dijo que lo único que tenía que hacer era comer sano, con alimentos saludables y hacer ejercicio. ¡Y podía beber champán!”

El libro de Cara Alwill Leyba 'La dieta del champán'
El libro de Cara Alwill Leyba 'La dieta del champán'

Una copa de champán tiene alrededor de 100 calorías, menos que otras bebidas alcohólicas como un gintonic o un cubalibre, que tienen más de 200. Así que Cara no se lo pensó: “Fue amor a primera vista, me sentía como Zsa Zsa Gabor y, además, era más sano que los cócteles azucarados y no te hinchaba tanto como la cerveza”.

Cara Alwill hizo caso a su amigo y comenzó a comer sano: frutas, verduras, muchas proteínas y alimentos procedentes de granos integrales. También empezó a hacer ejercicio, “aunque no como en un entrenamiento militar”, sino haciendo circuitos divertidos y tomándose el tiempo que pasaba en el gimnasio como tiempo para ella misma. Y funcionó.

Una vida llena de burbujas

La creadora de la dieta del champán asegura que perdió varios kilos, pero lo más importante es que cambió su vida totalmente: “Me di cuenta de que cuando bebía champán me volvía glamurosa; me sentía más alta, más guapa y más sexy, cosas que llevaba años sin notar. Perdí kilos, pero sobre todo me convertí en la mujer que soy hoy”.

Cara lo resume todo en su libro, una forma de vida más que una dieta de adelgazamiento. Un libro destinado a las mujeres que, más allá de querer adelgazar, buscan estar a gusto con su cuerpo, con su vida y sus circunstancias.

Como explica la misma autora, “se trata de celebrar nuestras vidas todos los días. ¿Por qué debería reservarse el champán para fiestas elegantes y brindis de Año Nuevo? ¡Deberíamos permitirnos lo mejor a diario! Eso incluye el champán y todas las cosas maravillosas que cada uno se merece: una carrera fabulosa, relaciones saludables y amorosas, buena comida y todo aquello que nos apasiona”.

¿Qué opinan los expertos?

El 99 por ciento de los médicos que se encargan de cuidar de nuestra alimentación nos piden encarecidamente que abandonemos el alcohol. Es uno de los requisitos indispensables, por lo que también es importante conocer su opinión acerca de la dieta del champán.

Lo único que tenía que hacer era comer sano, con alimentos saludables y hacer ejercicio. ¡Y podía beber champán!

El doctor Mike Russel explica a la revista Shape que si él tuviera que adelgazar “ni se plantearía tomar una gota de alcohol”. Cree que la dieta no tiene una estructura para denominarla de esa manera, ya que no hay directrices ni una estrategia clara para las personas que quieren perder peso: sólo comer sano, hacer ejercicio y tomar una copa da champán.

El origen de la dieta, en la que Alwill expresaba que había estado toda su vida a régimen, permite al doctor Russel comprender su estado constante de mal humor: “Si estás tratando de perder peso, un enfoque más inteligente es tratar de desarrollar hábitos alimenticios saludables”.

El champán es la respuesta a los múltiples eventos sociales que hay en Navidad (Reuters/Benoit Tessier)
El champán es la respuesta a los múltiples eventos sociales que hay en Navidad (Reuters/Benoit Tessier)


“Lo mejor es tomarse un tiempo, digamos unos tres meses, para perder peso, y cuando se consiga perder el peso que se desea, hay que una transición lentamente a la vida normal, pero manteniendo los hábitos saludables que se han desarrollado", asegura Mike Russel, que cree que hay que introducir ejercicio en ese periodo de tiempo, pero no alcohol.

Champán, ¿sí o no? La respuesta está en cada persona. Si, como en el caso de Cara Alwill Leyba es capaz de cambiarte la vida más allá de lo que supone seguir una dieta, parece que merecerá la pena. Pero, para saber si lo conseguimos la autora lo tiene claro: “hay que intentarlo”.

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