PEQUEÑOS CAMBIOS, GRANDES DIFERENCIAS

Diez consejos para perder peso sin que nuestra salud se vea afectada

En la mayoría de las ocasiones la dieta supone una reeducación de los hábitos alimenticios, de modo que el peso perdido no vuelva a recuperarse. Pero no es lo único que podemos hacer para adelgazar

Foto: Ármate de un peso, unas cintas y, sobre todo, de paciencia. (iStock)
Ármate de un peso, unas cintas y, sobre todo, de paciencia. (iStock)

La obesidad no es una mera cuestión estética, es un problema de salud, una enfermedad que en sí misma es causante de numerosas complicaciones, como hipertensión, diabetes o colesterol elevado. Por ello, ante un problema de obesidad hay que plantearse un tratamiento integral que permita perder peso a largo plazo, de una forma progresiva y siempre bajo supervisión médica.

La Dra. Amaro, directora médica en Clínica Feel Good y autora del tratamiento de pérdida de peso patentado como “la dieta definitiva”, el Método Dra. Amaro nos da unas pautas que nos ayudarán a perder peso de forma saludable.

Consejos para adelgazar de forma saludable

1. Infórmate. Perder peso es, sobre todo, una cuestión de salud. Por ello es conveniente contar con la supervisión de un profesional médico que valore las características personales del paciente, el peso de partida, el objetivo que se quiere alcanzar, los plazos y los controles médicos que sean necesarios sobre todo si existe alguna patología previa.

Se debe procurar que no pase mucho tiempo entre comidas, esto evitará que cuando llegue el momento de comer se haga de manera compulsiva

2. Haz una dieta sana y equilibrada. En la mayoría de las ocasiones la dieta supone una reeducación de los hábitos alimenticios, de modo que el peso perdido no vuelva a recuperarse. Algunos puntos básicos de una dieta saludable serían:

‒Elegir alimentos con poca grasa

‒Reducir el consumo de azúcares

‒Incluir abundantes frutas y verduras

‒Un par de veces a la semana, tomar legumbres; la pasta, el arroz y los cereales mejor si son integrales

‒Controlar y limitar el uso de la sal en las comidas

‒Beber entre 2 y 2,5 litros de agua por día

‒Optar por pescado mejor que carne

‒Evitar los fritos y las comidas procesadas

‒Consumir diariamente pequeñas cantidades de frutos secos.

3. Cinco comidas al día. Se debe procurar que no pase mucho tiempo entre comidas. Esto evitará que cuando llegue el momento de comer se haga de manera compulsiva. Además del desayuno, comida y cena se debe tomar algo a media mañana y a media tarde, preferiblemente fruta o lácteo desnatado.

4. Comer despacio. La sensación de saciedad en el cerebro comienza 20 minutos después de haber iniciado la ingesta de alimentos. Comer despacio sacia antes y favorece la digestión.

Mal. (iStock)
Mal. (iStock)

5. Refrescos y alcohol. Evitar los refrescos, bebidas gaseosas y el alcohol. No solo la comida engorda, también lo hace la bebida y muchas veces no se tiene en cuenta a la hora de llevar a cabo una dieta. El agua no aporta calorías y se puede beber toda la que se quiera. El té también es una bebida saludable que aporta muchos beneficios. Así, por ejemplo, el té verde tiene propiedades saciantes, laxantes, es un buen antioxidante y ayuda en los procesos digestivos.

6. Ejercicio físico. El ejercicio mejora la salud y la calidad de vida y aporta beneficios tanto físicos como emocionales. Es fundamental para perder peso de manera saludable y contribuye a prevenir o retrasar algunas patologías como la diabetes o problemas cardiacos. El deporte hay que introducirlo siempre adecuado a cada edad, sexo y teniendo en cuenta si se sufre alguna patología. En este campo, pocos logros son grandes éxitos.

7. Horas de sueño. No descansar lo suficiente aumenta el apetito, especialmente hacia alimentos hipercalóricos y hace disminuir las ganas de hacer ejercicio, una combinación explosiva que favorece la acumulación de grasa.

Para deshacernos de los kilos de más se necesita perseverancia, concentración, auto control y paciencia. Pero sobre todo, una fuerte voluntad

8. Agua. Comenzar el día bebiendo un vaso de agua ayuda a activar el metabolismo, además de contribuir a evitar el estreñimiento.

9. Ansiedad. Ponerse a dieta y cambiar de hábitos alimenticios y de estilo de vida puede resultar un proceso estresante. En algunos casos, la ayuda psicológica puede ser muy útil para superar estas situaciones y lograr los objetivos planteados de perder peso.

10. ¡Querer es poder! Para perder peso se necesita perseverancia, concentración, auto control y paciencia. Pero, sobre todo, se necesita voluntad, un poco de motivación y sentido común. Y si tienes dudas, confía en un profesional médico que será quien mejor podrá orientarte.

Alma, Corazón, Vida

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