DECRETO DE LA CANCILLER MERKEL

Alemania levanta las primeras barreras contra la inversión china en sectores clave

China está en el punto de vista de Alemania. La canciller Merkel ha aprobado un decreto que refuerza el control del Gobierno germano en sectores que se consideran estratégicos

Foto: Una empleada coloca banderas de China y Alemania en uno de los pabellones de la Feria del Libro de Fráncfort. (EFE)
Una empleada coloca banderas de China y Alemania en uno de los pabellones de la Feria del Libro de Fráncfort. (EFE)

Alemania ha dado el primer paso. Pero el país de Angela Merkel no será el último. El Gobierno germano ha aprobado un decreto que refuerza el control de las inversiones de fuera de la Unión Europea en sectores estratégicos. Aunque Berlín no señala con el dedo acusador a ningún país en concreto, detrás de la medida está China, a quien de forma velada se acusa de no respetar las condiciones de competencia financiando con dinero público a sus empresas. China y Alemania, como se sabe, son aliados contra la política proteccionista de Trump, pero se miran de reojo en cuanto a su política de inversiones sobre sectores estratégicos.

El control se dirige, preferentemente, a los sectores económicos que el Gobierno alemán considera clave, como las redes eléctricas, centrales nucleares, suministro de agua, redes de telecomunicaciones, hospitales o aeropuertos.

La aprobación del decreto se produce apenas dos semanas después de que el Consejo Europeo instara al Ejecutivo comunitario a analizar las inversiones de países terceros en la Unión Europea (UE). En particular, por la presión de Merkel y Macron, el presidente francés. Ambos exigen reciprocidad en las relaciones comerciales.

La compra del fabricante alemán de robótica Kuka por parte de la compañía china Midea —una operación valorada en 4.500 millones de euros— provocó hace unos meses inquietud en el Gobierno alemán, al que preocupa que China esté ganando acceso a tecnologías clave al mismo tiempo que protege a sus propias compañías de adquisiciones desde el exterior. En la misma línea, el Ministerio alemán de Economía retiró su aprobación a que Fujian Grand Chip Investment Fund (FGC) comprara Aixtron, el fabricante de equipos de chips, alegando razones de seguridad. El expresidente Obama, igualmente, en una de sus últimas decisiones, bloqueó la adquisición de los negocios de la empresa germana en EEUU.

En concreto, lo que quiere el Gobierno alemán es disponer de más tiempo —de dos a cuatro meses— para analizar las ofertas de compra de empresas de fuera de la Unión Europea (UE). Igualmente, se amplían también las áreas en que se realizarán las auditorías, para incluir a todas las empresas de sectores "sensibles para la seguridad", como compañías que desarrollan tecnologías relacionadas con la defensa.

Con la nueva norma, la compra de más del 25% del accionariado de empresas alemanas por parte de inversores de fuera de la UE o de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés) puede ser revisada por el Ministerio de Economía, que analiza si se pone en riesgo la seguridad del país. En áreas como las empresas armamentísticas o el ámbito de las tecnologías de encriptación, se revisarán todas las operaciones extranjeras.

“Seguimos siendo una de las economías más abiertas del mundo, pero también velamos por que las condiciones de la competencia sigan siendo justas", dijo la ministra de Economía, la socialdemócrata Brigitte Zypries.

España se opone

Alemania ya apoyó la propuesta de Francia de dar más poder a Bruselas para controlar las adquisiciones extranjeras en la Unión Europea y proteger así los sectores estratégicos. Sin embargo, esta idea no gusta a países de la UE como Portugal, Grecia o España, que temen que frene las inversiones chinas en sus economías.

El mes pasado, el banco de inversiones JP Morgan, accionista mayoritario de Noatum Ports, cerró el traspaso del 51% de las acciones del operador portuario que controla la principal terminal del puerto de Valencia a la compañía china Cosco, uno de los gigantes del transporte marítimo mundial. El acuerdo incluye, además, las terminales de contenedores de Noatum Ports en Bilbao y los puertos secos de Madrid y Zaragoza.

La iniciativa alemana coincide en el tiempo, además, con el debate abierto en la Unión Europea sobre el futuro del libre comercio. En el documento base que sirve para la reflexión de los Veintisiete, se habla de “encauzamiento” de la globalización, y aunque se rechazan movimientos proteccionistas como los que plantea Trump, también se recuerda la necesidad de fomentar “valores y estándares rigurosos” en terceros países y de “proteger a los ciudadanos frente a las prácticas desleales”. El presidente Tusk llegó a hablar en la convocatoria de la última cumbre de los riesgos que genera una "globalización incontrolada".

En la cumbre europea, la canciller Merkel defendió que si la UE no conseguía reciprocidad en el acceso a los mercados de licitación de terceros países como EEUU, los socios tendrían que "reflexionar sobre una respuesta adecuada", y subrayó que por ello están trabajando para adoptar "medidas contra el 'dumping' más efectivas y rápidas", informa EFE.

Hace pocos meses, los ministros de Economía de Alemania, Italia y Francia advirtieron en una carta a la comisaria de Comercio, Cecelia Malmström, de la venta del 'know how' de la UE. Los ministros exigían en la misiva una herramienta para evitar las inversiones de países no pertenecientes a la UE en caso de que el inversor reciba apoyo estatal y esa inversión forme parte de un programa estatal o no se cumpla el principio de reciprocidad. Eso ocurre si en el país de origen del inversor, los extranjeros no tienen acceso al mercado sin restricciones.

Francia y Alemania son los países más preocupados por las compras de empresas locales en sectores estratégicos por parte de grupos extranjeros, en particular de compañías chinas que en muchas ocasiones cuentan con el respaldo del Estado. “Soy favorable a que haya inversiones chinas, asiáticas, americanas, africanas (...), pero es legítimo tener mecanismos de control cuando estas inversiones se hacen en sectores que son estratégicos", señaló el presidente francés.

Hay que tener en cuenta que la inversión exterior de China ha aumentado un 40% en el último año, llegando a la cifra récord de 180.000 millones de euros. Alemania concentra la mayor parte de las inversiones chinas en la Unión Europea, con 11.000 millones, seguida de Reino Unido. Los chinos se muestran particularmente interesados en el sector de alta tecnología y en equipos de producción avanzada.

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