Nuevas mascarillas del CSIC: cómo son y dónde comprar las FFP2 con filtros viricidas 'made in Spain'
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Agotadas, de nuevo, en la web

Nuevas mascarillas del CSIC: cómo son y dónde comprar las FFP2 con filtros viricidas 'made in Spain'

Los creadores del nuevo elemento de protección afirman que su capa de nanofibras es capaz de repeler virus y bacterias, así como de evacuar mejor el calor, la humedad y el CO2

placeholder Foto: Así son las nuevas mascarillas del CSIC y Bioinicia. (Proveil)
Así son las nuevas mascarillas del CSIC y Bioinicia. (Proveil)

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la empresa de ingeniería Bioinicia han sacado al mercado una mascarilla equipada con un filtro viricida y bactericida que, de acuerdo con sus creadores, tiene una filtración más eficaz que el resto de FFP2 del mercado. Es la versión mejorada de la mascarilla de nanofibras que las mismas entidades pusieron a la venta en verano y que se agotó en cuestión de días.

"Es un producto muy eficaz diseñado de una manera diferente a lo que hay en el mercado, donde los agentes antimicrobianos se suelen colocar como un recubrimiento sobre el exterior, pero, claro, los aerosoles infectivos pueden atravesar fácilmente la capa donde está el tratamiento viricida, ya que esta no tiene propiedades de filtración", explica José María Lagarón, líder del grupo de investigadores del CSIC que ha desarrollado el filtro de nanofibras Proveil.

La principal diferencia de las mascarillas Proveil frente al resto de modelos es que no funciona por cargas electroestáticas. "En los filtros tradicionales de todas las mascarillas, el tamaño del poro es más grande que el tamaño del virus y el de los aerosoles infectivos y, por tanto, podrían pasar, pero como tienen cargas electroestáticas, estas paran, como cuando tenemos electricidad electroestática y tocas la piel y los pelos se erizan", ahonda Lagarón.

Foto: Foto: Samuel Verdejo de Campos.

A diferencia de aquellas, las mascarillas de nanofibras se pueden desinfectar con pulverización de disoluciones de alcohol a 70º, algo imposible en los tejidos más comunes, debido a que al hacerlo perderían sus cargas electrostáticas y, por consiguiente, sus propiedades de filtración. Además, el CSIC y Bionicia consideran que su mascarilla es más ligera y que evacúa mejor el calor, el CO2 y la humedad, con lo cual creen que presenta importantes ventajas respecto a la confortabilidad.

¿Son efectivas las mascarillas viricidas?

La pregunta ya surgió cuando el pasado mes de abril, en los peores momentos de la pandemia, la firma de moda portuguesa MO y el Insituto de Medicina Molecular (IMM) de la Universidad de Lisboa desarrollaron la mascarilla MOxAdTech, que prometía "reducir en un 99% la carga viral". Lo único que se puede afirmar a ciencia cierta es que cuenta con un tratamiento hidrófugo pensado para que las partículas no se adhieran al tejido, pero para probar que este mecanismo 'inactiva' el virus hace falta mucho más, como mínimo someterlo a pruebas con muestras reales en un laboratorio.

Del proyecto español se sabe que se ha probado con un coronavirus, pero no con el coronavirus que ha puesto en jaque a medio mundo. Para medir la efectividad del filtro viricida, el laboratorio inglés Microbiological Solutions sometió al elemento de protección desarrollado por el CSIC y Bioinicia al coronavirus felino (FCoV), que, aunque pueda tener ciertas características en común, no debe confundirse con el coronavirus causante de la actual pandemia, el SARS-CoV-2.

Foto: Un operario desinfecta una oficina con una máquina de ozono. (Reuters)

"En nuestros ensayos no solamente hemos analizado microorganismos patógenos y bacterias, como hacen algunas empresas que dan por válido el pensar que si mata bacterias también mata al coronavirus. No, nosotros hemos analizado la capacidad de matar bacterias comunes a las que nos enfrentamos y que habitualmente se encuentran en mascarillas y que se pueden respirar también en quirófanos o en espacios sanitarios, etcétera y, además, el comportamiento frente al virus modelo del coronavirus", defiende el responsable. "Lo que dicho laboratorio ha medido nos ha sorprendido muy gratamente: el agente viricida que va incluido dentro del filtro de la mascarilla empieza a actuar en el mismo momento en el que entra en contacto con el virus. La clave de su efectividad es precisamente esta: aplicamos el tratamiento donde es más efectivo, en el filtro, porque es ahí donde se paran los microorganismos", asegura Lagarón.

Las mascarillas se han probado contra el coronavirus felino (FCoV), no contra el SARS-CoV-2, que es el causante de la pandemia

Los científicos españoles afirman que el virus con el que se ha probado se inactiva hasta en un 97% después de dos horas de contacto, mientras que en el caso de las bacterias (de mayor tamaño), se inactivan al 99,9% en una hora. No obstante, cabe insistir en que no se han estudiado los efectos del actual coronavirus y que los datos de eficacia contra el SARS-CoV-2 solo se basan en estimaciones. Lo que tienen claro desde el CSIC es que el tejido de nanofibras supera a la tecnología tradicional y es igual de económica o más que esta: "La red de nanofibras que creamos es muy tupida y fina. Para que te hagas una idea comparativa, el material tradicional sería como una red de tenis y nuestro material sería como la malla de un mosquitero, el tamaño de los aerosoles infectivos pues imagínate que sea el de un guisante. Si tú tiras un guisante contra una red de tenis, lo más probable es que pase al otro lado, pero las fuerzas electroestáticas lo atrapan".

Agotadas, de nuevo, en 48 horas

Bioinicia comercializa estas mascarillas desde el pasado 18 de enero a través de su tienda electrónica, Proveil, aunque a lo largo de los próximos meses irá ampliando su distribución a otros canales de comercialización como las farmacias. En apenas 48 horas, el producto ya se ha agotado y la web únicamente da la posibilidad de recibir un aviso cuando vuelva a haber 'stock'. La propiedad viricida estará disponible en toda la gama de mascarillas EPI anti-COVID19 desarrolladas por Bioinicia, incluyendo los modelos para niños, Proveil Kids, que comenzarán a comercializarse en los próximos días.

La mascarilla con viricida se vende en packs de 25 por 60 euros, lo que equivale a 2,40 euros la unidad, mientras que el modelo PLNS1619, que no cuenta con viricida, está disponible por 47,50 euros cada 25 unidades. En el catálogo también hay una mascarilla higiénica biodegradable que se vende a 30 euros en lotes de 30 unidades. No obstante, todas ellas tienen la misma letra pequeña: es necesario pagar unos cinco euros de gastos de envío.

Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Coronavirus
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