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El sistema antiaéreo para Ucrania que pondrá en serios aprietos a Rusia: llega el IRIS-T
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"Una nueva fase en la guerra"

El sistema antiaéreo para Ucrania que pondrá en serios aprietos a Rusia: llega el IRIS-T

Alemania ha confirmado esta semana un movimiento que pocos esperaban, enviar a Ucrania uno de sus cuatro sistemas de defensa antiaérea IRIS-T. Es uno de los más avanzados y eficaces que servirá para anular bombardeos rusos

Foto:  IRIS-T. (Dihel Defence)
IRIS-T. (Dihel Defence)
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Contra todo pronóstico, el ejército ucraniano ha conseguido poner a punto una buena defensa antiaérea. Lo ha hecho cubriendo todas las distancias y alturas, haciendo de su espacio aéreo un entorno letal para aviones y helicópteros rusos, sobre todo en la defensa cercana. Para desgracia de los invasores, un nuevo material va a hacer su aparición en estos días. Se trata del IRIS-T, un magnífico sistema antiaéreo que, además, va a hacer aparición justo cuando se recrudecen los ataques con misiles.

De Alemania se ha hecho bastante crítica, sobre todo hace meses, respecto a la ayuda y envío de material militar a Ucrania. Fueron muy comentados aquellos primeros envíos de material, como cascos o un hospital de campaña, cuando otros países enviaban misiles y lanzagranadas por millares. Esa 'tibieza' contrastaba, por ejemplo, con el compromiso firme e inmediato de sus vecinos, como Polonia o las repúblicas bálticas, que desde el 'minuto cero' entregaron aquello que era más necesario en aquel momento: armas contracarro y antiaéreas.

Foto: El fundador de Tesla y SpaceX. (Reuters)

El caso es que, con sus altibajos, los envíos de material militar alemán se han ido incrementando y ya hay interesantes sistemas de armas actuando por los campos ucranianos. La lista de este material, ya entregado, es larga, pero merece la pena detenernos un poco en ella. Incluye treinta blindados Guepard antiaéreos, que pueden dar mucho juego contra drones y helicópteros. No menos importante, tres lanzacohetes M-270 MLRS, como sabemos un sistema con el doble de capacidad que el HIMARS, con quien puede compatibilizar los cohetes y, por supuesto, las diez piezas de artillería autopropulsada PzH 2000, muy eficaces y con largo alcance, aunque delicadas en mantenimiento.

placeholder Lanzador con 8 misiles IRIS-T SLM. (Dihel Defence)
Lanzador con 8 misiles IRIS-T SLM. (Dihel Defence)

Aparte de lo anterior, un importante paquete de armas contracarro, incluyendo 900 Panzerfaust 3, casi 8.000 RGW 90 Matador y casi 15.000 minas contracarro del tipo DM-31 y DM-22. A todo esto hay que añadir ocho vehículos con radar de vigilancia terrestre, un radar de contrabatería Cobra —un sistema de lo mejor a nivel mundial—, cinco carros de recuperación Bergepanzer 2, unos vehículos que son muy útiles, así como un buen número de vehículos utilitarios, ametralladoras, material diverso y munición. Lo último, el sistema antiaéreo terrestre IRIS-T, de los que se envían cuatro baterías, estando la primera ya sobre el terreno.

El misil infrarrojo

Los orígenes del IRIS-T (Infra Red Imaging System Tail/Thrust Vector-Controlled) están en un programa llevado a cabo por varios países, pero liderado por Alemania, para buscar un reemplazo del conocido misil aire-aire de corto alcance Sidewinder, de origen norteamericano y, hasta ahora, el modelo infrarrojo más extendido del mundo occidental. Es decir, sus orígenes son los de un arma para equipar los aviones de combate.

Su sistema de guiado es por infrarrojos, como todos los de corto alcance. Este tipo de guiado se basa en un sensor colocado en la punta del misil, que detecta las radiaciones infrarrojas que producen los focos de calor. Estos focos de emisiones infrarrojas en un avión o helicóptero son siempre las toberas de sus motores. Lo que hace que un modelo sea mejor que otro se podría resumir en dos aspectos. El primero —y más importante— es la calidad del sensor y, sobre todo, su insensibilidad a las contramedidas.

Para evadirse de este tipo de amenazas, los aviones y helicópteros utilizan las bengalas o 'flares', que el avión lanza generando un foco intenso de calor. Esto puede despistar al sensor del misil y hacer que vaya hacia el señuelo, salvando a la aeronave. Los sistemas más avanzados, como los del IRIS-T, incorporan un sensor poco sensible a estos engaños, algo en lo que supera al Sidewinder incluso en sus versiones modernas.

placeholder De izquierda a derecha, IRIS-T SLS, IRIS-T SLM, Dirección de Tiro y radar Master 200. (Diehl Defence)
De izquierda a derecha, IRIS-T SLS, IRIS-T SLM, Dirección de Tiro y radar Master 200. (Diehl Defence)

Otra virtud del sensor del modelo alemán es que es capaz de 'enganchar' objetivos situados fuera de su zona frontal, algo muy interesante en combate aéreo. Los Sidewinder tradicionales, incluso los famosos AIM-9L o '9 LIMA', solo podían captar el foco de calor si este se encontraba en su zona frontal, es decir, su capacidad para detectar y 'enganchar' objetivos hacia los lados era muy limitada. Esto obligaba a los pilotos a maniobrar con su avión para tratar de posicionar su morro frente al objetivo y si era en la cola —donde están las toberas— mucho mejor. El IRIS-T mejoró ampliamente este aspecto y los Eurofighter, incluidos los españoles, que utilizan este misil, no necesitan maniobrar su avión para atacar un objetivo fuera de su arco frontal.

Por último, el IRIS-T tiene otra ventaja en su modo de control de vuelo, que en lugar de ser por aletas buscando el control por el efecto aerodinámico, lo hacen mediante empuje vectorizado de su motor cohete. Esto hace que sea capaz de hacer maniobras de giros muy cerrados, lo que dificulta mucho más al piloto atacado evadirse con maniobras cerradas y bruscas.

Lo curioso de este desarrollo es que está inspirado en un modelo ruso. Con la reunificación alemana, los aviones MiG-29 de la antigua República Democrática pasaron a formar parte de la Luftwaffe alemana y lo hicieron con su armamento, entre ellos el misil infrarrojo R-73 ruso. Para sorpresa de alemanes (y de no alemanes) las capacidades del R-73 superaban a las del Sidewinder, tanto en alcance, sensibilidad del sensor y maniobrabilidad. Está claro que tomaron nota de todo aquello. Ahora los IRIS-T equipan a aviones de muchos países y cuestan unos 380.000 € cada uno.

Versiones terrestres

Desarrollar versiones terrestres con misiles aire-aire que han salido buenos, es algo muy corriente. Al igual que se ha hecho con el AIM-120 AMRAAM o con el propio AIM-9 Sidewinder, hacerlo con el IRIS-T era el paso lógico. El IRIS-T SL (Surface-Launched) es el más moderno sistema de defensa aérea de que dispone Alemania. Su desarrollo se completó en 2014 y ha entrado en servicio justo en este año, por lo tanto, imposible que sea más nuevo y avanzado.

Para la versión terrestre se aprovechó todo lo bueno que tenía el sensor original, pero se incrementó el tamaño del motor cohete. Esto se hizo para conseguir alcances superiores, algo lógico para un sistema terrestre. También se le ha añadido un enlace de datos con la estación de control en tierra y un receptor GPS.

placeholder Lanzamiento de un misil IRIS-T SLM. (Dihel Defence)
Lanzamiento de un misil IRIS-T SLM. (Dihel Defence)

La comunicación con tierra y el geoposicionamiento tienen grandes beneficios. Mientras que el modelo aéreo debe ser del tipo 'dispara y olvida' —de guiado totalmente autónomo— al trabajar en distancias muy cortas, su empleo terrestre y mayor alcance cambian la perspectiva. Con el enlace de datos se envían instrucciones durante el vuelo, para que el misil se ajuste a la posición actualizada del objetivo, a la que se dirige gracias a disponer de GPS. Es en la fase final cuando el sensor infrarrojo entra en juego llevando al IRIS-T hasta interceptar el avión o helicóptero.

Este sistema debía trabajar en paralelo con el Patriot de origen norteamericano, que es la defensa de largo alcance. Por eso se diseñaron dos versiones terrestres, una para corto alcance, IRIS-T SLS hasta 12 km y para objetivos hasta 12.000 metros de altura (que no es poco) y otra para medio alcance IRIS-T SLM, hasta 40 km y altitud de 20.000 metros.

"Con el enlace de datos se envían instrucciones durante el vuelo, para que el misil se ajuste a la posición actualizada del objetivo"

Para hacernos una idea de los que supone poder batir objetivos a esas alturas, baste pensar que los aviones comerciales vuelan a altitudes alrededor de los 10.000 metros. Con esas dos versiones, más el Patriot, la defensa aérea quedaría cubierta desde 1 km (mínima distancia operativa) hasta los 140 km, rango cubierto por el modelo americano.

El nuevo sistema es complejo, pero con innegables ventajas. Su complejidad radica en que cada batería puede disponer hasta de tres lanzadores con ocho misiles cada uno, pero necesita un potente radar en tierra (el Master 200), así como un centro de mando con la dirección de tiro. Todo ello va montado en vehículos de ruedas, aunque también se puede instalar en plataforma de cadenas. El sistema es muy versátil y puede funcionar con un solo lanzador o añadirle más con una simple conexión. También es muy interesante la posibilidad de conectar en red varias baterías, de tal manera que comparten la información y, desplegadas en una línea, pueden suponer una barrera difícil de franquear.

placeholder Radar Master 200 del sistema IRIS-T SL. (Matti Blume)
Radar Master 200 del sistema IRIS-T SL. (Matti Blume)

A Ucrania se envían baterías de la versión SLM, que tienen un coste de alrededor de 140 millones de euros. Un precio alto, sobre todo por el elevado coste de su radar y sistemas, aunque incluye tres lanzadores. Que se envíe la versión de medio alcance tiene todo el sentido, pues precisamente la cobertura a larga y media distancia es la que tienen menos potente. A larga distancia, las tropas de Kiev solo pueden poner sobre el tapete las pocas baterías de misiles S-300 que les queden, aunque representan una seria amenaza.

A media distancia basan su defensa en sus baterías 9k37 Buk de origen ruso, pero pese a ser eficaces, su funcionamiento es conocido por el enemigo y sus misiles son de guiado por radar, por lo que los rusos saben cómo enfrentarse a ellos. Por eso, la aparición de un sistema puntero, con guiado infrarrojo de altas prestaciones, va a suponer una amenaza muy seria para todo lo que Putin ponga en el aire.

Foto: Entrenamiento de voluntarios rusos, en Melitopol. (Reuters/Alexander Ermochenko)

Ahora se habla mucho de la propuesta alemana de crear una especie de 'escudo antimisiles europeo', el "European Sky Shield". La idea, por supuesto, ha caído muy bien entre los países europeos, con un lógico mayor interés en la medida que su cercanía al foco de tensión aumenta. Obviamente, es pronto para hablar de qué sistemas integraría, pero debería incorporar modelos de largo y medio alcance como mínimo.

Aquí el IRIS-T puede tener mucho que decir. La versión SLM ya está lista y el fabricante, Dihel Defense, ya está trabajando en una versión de largo alcance que se denomina IRIS-T SLX y que incrementaría su alcance hasta los 80 km y hasta los 30.000 metros de altura. Sin duda sería un activo muy a tener en cuenta.

Contra todo pronóstico, el ejército ucraniano ha conseguido poner a punto una buena defensa antiaérea. Lo ha hecho cubriendo todas las distancias y alturas, haciendo de su espacio aéreo un entorno letal para aviones y helicópteros rusos, sobre todo en la defensa cercana. Para desgracia de los invasores, un nuevo material va a hacer su aparición en estos días. Se trata del IRIS-T, un magnífico sistema antiaéreo que, además, va a hacer aparición justo cuando se recrudecen los ataques con misiles.

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