El Eurofighter (y Airbus) en la encrucijada: al caza europeo se le atraganta la competencia
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Problemas con el 'fuego amigo'

El Eurofighter (y Airbus) en la encrucijada: al caza europeo se le atraganta la competencia

El actual avión europeo de combate es un aparato estratégico tanto económica como militarmente. Sin embargo, la competencia del F-35 y el futuro FCAS pone a Airbus (y a los países socios) contra las cuerdas

Foto: Eurofighter españoles del Ala 14. (Juanjo Fernández)
Eurofighter españoles del Ala 14. (Juanjo Fernández)

Hay un caza del que depende buena parte del futuro del Ejército del Aire español y de sus socios europeos. Se trata del Eurofighter. El avión de combate europeo no solo es un aparato clave en el frente militar, también lo es en el económico. Las cifras hablan por sí solas. Un 14% de sus componentes y fabricación se hacen en España a través de 20 empresas principales y otras 300 secundarias. Es decir, unos 3.000 empleos directos y cerca de 4.000 indirectos solo en nuestro país. El problema es que los rivales aprietan y el 'fuego amigo' es ya demasiado intenso: por un lado, el nuevo proyecto de caza europeo FCAS; por otro, el archipresente F-35 estadounidense. En mitad de ambos está el Eurofighter, y su fabricante principal, Airbus, se la juegan ahora para intentar modernizar un aparato que corre el riesgo de quedarse atrás.

Con una lista de pedidos de 660 ejemplares a nivel mundial, de ellos 73 en España, el Eurofighter sigue siendo un factor clave en la defensa aérea de muchos países, entre ellos el nuestro. Sin embargo, la competencia es dura y el avión europeo necesita avanzar si no quiere acabar cediendo terreno. La sombra del F-35 planea sobre varios concursos recientes y futuros. Importante para la industria europea (Rafale incluido) fue el golpe del concurso suizo y hay otros pendientes, como el finlandés.

Foto: Aviones F-35B, sobre la cubierta del USS America. (US Navy)

La preocupación se intuye incluso en las palabras del máximo responsable de la rama militar de Airbus, Michael Schoellhorn. "Tenemos que admitir que el F-35 ha conseguido una presencia importante en Europa con las recientes adquisiciones. Es un avión de quinta generación y también lo vemos como un competidor para el FCAS", explica en declaraciones a El Confidencial. Aunque señala que "el Rafale francés y el Eurofighter están en nivel muy similar. En Airbus miramos al Eurofighter como algo muy estratégico y entendemos que España va a seguir apostando por él en las próximas décadas".

placeholder Pareja de Eurofighters alemanes configurados para ataque a tierra. (Bundeswehr)
Pareja de Eurofighters alemanes configurados para ataque a tierra. (Bundeswehr)

Para el Ejército del Aire la situación es delicada. Como prioridad está el urgente reemplazo de los F-18 de Gando, que se solucionará con el Programa HALCÓN, en el que se adquieren 20 aviones nuevos. Dicho programa parece seguro que será para el avión europeo y suena a 'cosa hecha'. Sin embargo, la realidad es que los retrasos se suceden en la toma de decisiones por parte del gobierno español, cuando lo ideal (para Airbus también) es que ese programa fuera de la mano de los alemanes, integrando el pedido español con los 38 ejemplares de su programa Quadriga. Unos aviones que, recordemos, salían del entorno de los 150 millones de euros por unidad.

Para España es vital hacerse con estos 20 aviones de la Tranche 4 (los diferentes lotes de fabricación del Eurofighter se denominan "tranches", el equivalente a los "block" (o bloques) de los modelos norteamericanos. Se empezó con la Tranche 1 en el 2000 y ahora vamos por la 4, los modelos más modernos y capaces). Estos aparatos no solo son críticos para la defensa de Canarias, ahora en manos de los F-18 más viejos, apenas modernizados y aún con misiles Sparrow, sino que abriría la puerta a nuevas actualizaciones del resto de la flota. La Tranche 4 (las "Tranches" son las sucesivas versiones o lotes) es la más moderna y potente e incorpora el nuevo radar Captor-E Mk1, de tecnología AESA.

Modernizaciones necesarias

Para el avión europeo, los avances en capacidades, sobre todo en lo que afecta a su rol como avión de ataque, han sido constantes, pero no iguales en todos los países. Mientras que otros, como el Reino Unido, se van a deshacer de su flota de aviones de la Tranche 1, en España se están llevando a cabo diversas modernizaciones para integrar en nuestros ejemplares de la Tranche 1 algunos sistemas de los modelos 2 y 3. En este sentido, España debería modernizar buena parte de su flota complementando así las partidas de aviones nuevos.

placeholder F-18 español del 462 Escuadrón con base en Gando. (Juanjo Fernández)
F-18 español del 462 Escuadrón con base en Gando. (Juanjo Fernández)

En concreto, esta modernización afectaría a cuatro elementos importantes. En primer lugar, el Ordenador de Generación de Simbología (Computer Symbol Generator). Se trata de un sistema asociado el HUD (Head Up Display) o Presentador Frontal, que es donde se le muestra al piloto toda la información táctica y de vuelo. También se ha integrado un nuevo grabador digital de voz y vídeo, un nuevo panel de datos para mantenimiento y, muy importante, la integración del Pod de Designación Láser, elemento fundamental en tareas de ataque a tierra.

El siguiente paso será mucho más importante y acometerá la integración de los nuevos radares E-SCAN de tecnología AESA, los denominados Captor E. Se trata de uno de los mejores radares del mundo, con modos de apertura sintética. Esta característica permite realizar un "barrido sintético" a partir de varios barridos físicos de la antena, lo que conlleva una capacidad de detección equivalente a la obtenida con una antena mucho más grande. Este radar permitirá, además, muchas mejoras en transmisión de imágenes, guerra electrónica e integración de nuevas armas.

La otra cara de la moneda es que la modernización de la Tranche 1, que es limitada, solo va a afectar a 17 aviones, de los que tan solo se han entregado 3 hasta la fecha. Por otra parte, la integración del nuevo radar no comenzará hasta el 2023 y, lo peor, es que de los 115 radares ya contratados conjuntamente, tan solo 5 unidades serán para los Eurofighter españoles, mientras que el resto va para Alemania, que los integrará en sus aviones de las Tranches 2 y 3. Una cifra que suena a ridícula y que, esperemos, se trate tan solo de un primer pedido.

El futuro: P4E y LTE

Se trata de los planes de la industria para mantener el avión competitivo y vigente hasta una fecha de fin de vida útil que se estima en el entorno de 2060. Para ello Airbus tiene en marcha dos programas, uno a corto plazo (P4E) y otro, más ambicioso, que denomina "Long-Term Evolution" o LTE. Con el plan P4E se pretende, por así decirlo, exprimir al máximo las capacidades actuales de la plataforma, sobre todo pensando en qué nuevas funciones se pueden realizar con la integración del radar Captor-E. Esto implicaría la implementación de una interfaz de sistema de armas que permita utilizar nuevas armas y modos de operación.

placeholder Eurofighter español del Ala 11 con base en Morón. (Juanjo Fernández)
Eurofighter español del Ala 11 con base en Morón. (Juanjo Fernández)

El Programa LTE es algo pensado para mantener la eficacia del avión en el último tercio de su vida. La idea es preparar un paquete de mejoras de mucho más calado y que afectarían al 'hardware' del avión, aviónica y cambios estructurales, no solo al 'software', lo que llevaría a una futura Tranche 5. La idea es que el Programa LTE se lance para 2030, pero debe contar para ello con el apoyo de los socios, aunque el avión resultante del LTE bien podría conseguir ventas de exportación.

El problema es que este programa, por falta de acuerdo a la hora de definir esas nuevas características, no termina de despegar. Según M. Schoellhorn, "el Programa LTE está avanzando lentamente y, aunque por nuestra parte podría ir más rápido, hay que entender cuál es el contenido del LTE y eso tiene que estar definido de manera precisa. Tanto nosotros como las fuerzas aéreas no estamos del todo preparados para definir qué tiene que estar presente en el LTE. Probablemente, necesitaremos otros dos años para finalizar esta definición".

Retos inmediatos

España ya es sabido que necesita un avión para reemplazar la flota de F-18 y una de las opciones que se barajan es la adquisición de más Eurofighter. En caso de que el reemplazo se hiciese 'uno por uno', es decir, un avión nuevo por cada viejo F-18 (que estaría por ver), hablaríamos de 72 aviones, incluyendo los 20 del Programa HALCÓN para Canarias, cifra sin duda abultada que traería aparejada otra no menos abultada cifra económica. Pero, como sabemos, el tema no es tan sencillo, pues el Ejército del Aire también ha planteado la adquisición de una plataforma diferente al avión europeo, por aquello de diversificar modelos y fuentes de suministro.

Sobre el avión europeo vuelve a planear la sombra del F-35, en el que España mantiene un interés (como es lógico) y está discutiendo o al menos indagando con el fabricante en qué condiciones podría llegar. Es el gran competidor del avión europeo y el que puede frustrar buenas oportunidades de ventas, como podría suceder con el inminente anuncio del concurso finlandés. También está la posible venta de más Eurofighter a Alemania para reemplazar la flota de los viejos aviones de ataque Tornado, algo en lo que Airbus no pierde la esperanza, aunque los alemanes parecen decididos por el Super Hornet.

placeholder Eurofighter alemán con la decoración del Programa QUADRIGA. (Bundeswehr)
Eurofighter alemán con la decoración del Programa QUADRIGA. (Bundeswehr)

En este tema la clave estaría en el "Nuclear Sharing" o compromiso alemán para llevar a cabo misiones con armas nucleares, capacidad que el Tornado (y el F-35) tienen y que Boeing se compromete a implementar en el Super Hornet. Sin embargo, el Eurofighter también podría llegar a tener esta capacidad, tal como lo confirma Airbus tras haber estudiado el tema, aunque requeriría del compromiso claro alemán, de tiempo y de mucho dinero, algo que tendrá que poner Alemania en solitario porque italianos y británicos ya tienen sus F-35 y a nosotros es algo que no nos interesa.

También, no olvidemos, dependerá de las facilidades que den los norteamericanos para ello, pues la cuestión es integrar 'su bomba' y no es una cuestión sencilla ni inmediata. No se trata solo de integrar la B-61 como un arma más, sino que se deberá instalar el sistema de control específico AMAC (Aircraft Monitor and Control) así como los seguros de armado para personal de tierra, entre otras muchas cosas.

En cualquier caso y para España, con o sin segundo modelo, el Eurofighter va a seguir siendo clave para la defensa aérea, por lo que se debe materializar cuanto antes el Programa HALCÓN e implicarse en la modernización de los aviones de las Tranches más antiguas. Estar en los programas P4E y LTE, de manera clara y sin dudas en este último, es absolutamente necesario para hacer una transición adecuada hacia el FCAS, sobre todo si al final no se optara por un segundo modelo o este no fuera un avión de quinta generación como el F-35.

Eurofighter Boeing Reino Unido
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