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"Crisis con rostro de niño": dos de cada tres menores de Ucrania son desplazados o refugiados
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Ayuda humanitaria y acceso a salud

"Crisis con rostro de niño": dos de cada tres menores de Ucrania son desplazados o refugiados

UNICEF denuncia la situación de miles de niños que aún permanecen entre fuego enemigo y exige un alto al fuego inmediato para permitir un acceso sin obstáculos a estos menores

Foto: Un menor evacuado de Mariúpol. (Reuters/Ueslei Marcelino)
Un menor evacuado de Mariúpol. (Reuters/Ueslei Marcelino)

Dos tercios de los menores ucranianos están desplazados en el país o son refugiados a raíz de la invasión rusa, una crisis que, para el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), "tiene rostro de niño". La guerra en Ucrania representa una amenaza inmediata para la vida y el bienestar de los 7,5 millones de niños y niñas del país y la situación es especialmente en Mariúpol y zonas del este y sur, donde los combates son intensos. Mientras que al menos una de cada seis escuelas apoyadas por el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) en el este del país han sufrido daños o han quedado directamente destruidas, la detección de problemas de salud mental se ha convertido en prioridad, tanto en atención temprana como en prevención.

Viviendas, orfanatos y centros de salud han quedado dañados. Actualmente, cientos de miles de personas carecen de acceso a agua potable para beber. A su vez, todas las escuelas han cerrado, lo que afecta a 5,7 millones de niños en edad escolar. "Aunque ahora ha finalizado ya el curso lectivo, hay que empezar a pensar en el inicio del próximo", explica James Elder, portavoz de UNICEF en Zaporiyia, y añade que gracias a lo aprendido en pandemia, los niños en edad escolar han podido seguir el curso, en la medida de lo posible, de forma online.

Foto: La ayuda a los niños es esencial en la acción humanitaria. Opinión

Desde que comenzó la invasión rusa, la mayor respuesta en marzo fue el envío de suministros, saber qué necesitan médicos y enfermeras, y mandar kits de partos, de primeros auxilios, así como kits recreativos para los más pequeños y ropa contra el frío. Al mismo tiempo, se ha suministrado agua, tabletas de purificación de aguas y se ha intentado reconducir la red de abastecimiento de agua potable en las ciudades más bombardeadas.

Además, se da apoyo al equipo de emergencia sobre el terreno para abordar la situación de los refugiados o la evacuación de civiles de zonas como Mariúpol. "Esto ha sido como volver a la Segunda Guerra Mundial, madres y niños metidos en trenes de camino a Europa, el frío, las despedidas, en medio de todo este dolor", apunta Elder, que reconoce "el increíble espíritu de los ucranianos que trabajan como voluntarios, cocinando en la nieve y ayudando a las personas en su éxodo".

"Junto con nuestros aliados, estamos en la primera línea de la respuesta humanitaria, con el objetivo de llegar a los niños y las familias más vulnerables con servicios esenciales como atención a la salud, educación, protección y acceso a agua y saneamiento", ha apuntado el presidente de la organización en España, Gustavo Suárez Pertierra. También se han establecido unidades móviles para brindar ayuda psicosocial para menores que presentan traumas por la situación crónica de inseguridad.

Foto: Un padre junto a su hijo en un centro de refugiados. (Reuters/Ueslei Marcelino)

Así, apunta a que se ha enviado ya cerca de 2.000 toneladas de suministros de emergencia para los afectados por la guerra, con un total de 206 camiones que se desplazaron hacia Ucrania y los países vecinos. "Este cargamento transporta material médico, suministros de agua, saneamiento e higiene, medicinas, kits para partos y equipos quirúrgicos, ropa de abrigo y mantas, etc. También suministramos a los hospitales e instalaciones sanitarias", sostiene.

Hasta la fecha, al menos 226 niños han muerto y 319 resultaron heridos, según los informes que Naciones Unidas ha podido verificar, pero es probable que el número real de víctimas infantiles sea mucho mayor, según señala la organización. Así, se han creado espacios seguros llamados Puntos Azules a lo largo de las rutas de tránsito, para que los niños y las madres accedan a los servicios esenciales.

Estas circunstancias están provocando un desplazamiento masivo de población: unos dos tercios de los niños ucranianos están desplazados dentro de su propio país o han huido a algún país vecino. ACNUR estima que más de 5,4 millones de personas han cruzado las fronteras ucranianas hacia Europa occidental, casi la mitad son niños. Entre los niños que huyen, muchos no están acompañados o han sido separados de sus padres o familiares. Esos niños corren un mayor riesgo de violencia, abuso y explotación, y cuando son trasladados a través de las fronteras, los riesgos se multiplican.

Foto: Ciudadanos procedentes de Ucrania, en la estación de Barcelona Sants. (EFE/García)

Ya en España, que desde un primer momento "mostró gran solidaridad", según apunta Sara Collantes, especializada en salud mental de UNICEF, se han recibido a cerca de 130.000 refugiados ucranianos, de los que el 38% son menores. Además, hay 843 niños y niñas no acompañados registrados. "Alrededor de 17.500 niños han sido ya escolarizados", señala.

La llegada de miles de refugiados ucranianos ha supuesto un reto para España a la hora de prevenir casos de trata y el establecimiento de protocolos de supervisión de esos menores, sobre todo, los que no están acompañados por su tutor o padres, sino que han llegado al país junto a otras personas. "La acogida de familias es fundamental para la integración de estos niños, pero toda iniciativa debe estar coordinada entre instituciones y supervisada", reitera Collantes.

“Es vital reforzar el seguimiento a los niños de Ucrania que se encuentran en España con adultos que no son ni sus padres ni sus tutores legales, y también garantizar que cualquier iniciativa de acogida sea coordinada por las autoridades competentes”, señala e insta a empezar a pensar en medidas más estables y a largo plazo para normalizar la vida de estas niñas y niños

"La acogida de familias es fundamental para la integración de estos niños, pero toda iniciativa debe estar coordinada entre instituciones y supervisada"

El director de UNICEF España, Chema Vera, ha concluido recordando que la salud mental es uno de los asuntos más importantes que hay que abordar. "Son niños y niñas que han huido de situaciones absolutamente traumáticas, que se han separado de sus padres, abuelos y amigos, que han dejado la escuela...".

Así, es "una oportunidad para fortalecer el sistema de acogida, el sistema de protección a la infancia y la respuesta de los sistemas educativo y sanitario a los niños migrantes y refugiados. Los niños son siempre niños, y no se deben hacer distinciones", sostiene y finaliza apelando a un alto al fuego inmediato para permitir un acceso sin obstáculos a los menores que aún siguen atrapados en el conflicto.

Dos tercios de los menores ucranianos están desplazados en el país o son refugiados a raíz de la invasión rusa, una crisis que, para el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), "tiene rostro de niño". La guerra en Ucrania representa una amenaza inmediata para la vida y el bienestar de los 7,5 millones de niños y niñas del país y la situación es especialmente en Mariúpol y zonas del este y sur, donde los combates son intensos. Mientras que al menos una de cada seis escuelas apoyadas por el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) en el este del país han sufrido daños o han quedado directamente destruidas, la detección de problemas de salud mental se ha convertido en prioridad, tanto en atención temprana como en prevención.

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