nada apunta a una escalada

Trump ataca Siria con una operación limitada que no cambia nada sobre el terreno

Trump ya puede decir que reacciona a los crímenes de Assad tras lanzar una operación limitada a tres objetivos para evitar que Rusia se vea obligada a responder

Foto: Defensas antiaéreas sirias durante la operación lanzada por EEUU, Reino Unido y Francia contra el régimen sirio. (Reuters)
Defensas antiaéreas sirias durante la operación lanzada por EEUU, Reino Unido y Francia contra el régimen sirio. (Reuters)

"No se trata de interferir en una guerra civil ni de provocar un cambio de régimen". La frase de la primera ministra británica Theresa May refleja las intenciones de Donald Trump con la operación lanzada esta madrugada en Siria. El presidente de EEUU castiga al régimen por el uso de armas químicas con un ataque "limitado y selectivo" contra tres objetivos para degradar la capacidad de Al Assad de desarrollar y emplear armamento químico. En la operación, que no altera una guerra en la que Damasco ya acaricia la victoria, se ha evitado al máximo golpear posiciones de Rusia e Irán, aliados militares de Damasco. Vladimir Putin ha condenado los bombardeos pero no ha amenazado con represalias.

La operación liderada por EEUU, que será "única" porque no hay más ataques planeados según el Pentágono, incluyó la participación de cuatro aviones de combate Tornado de las Fuerzas Aéreas británicas (RAF) en un ataque corto que se limitó a golpear instalaciones de almacenamiento y desarrollo de armas químicas. Los más de 100 misiles lanzados por EEUU, Francia y Reino Unido desde buques de guerra y aviones contra instalaciones sirias de producción y almacenaje de armas químicas en Damasco y en la provincia de Homs "no han provocado víctimas civiles ni militares", según el ejército ruso, que añade que no empleó sus sistemas de defensa antiaérea desplegados en Siria.

[Sigue en directo las reacciones al ataque aliado contra Siria]

"Ningún misil (aliado) entró en la zona" defendida por Rusia, ha dicho el jefe de operaciones del Estado Mayor ruso, Serguéi Rudskoi, quien matizó que las defensas en la base aérea Jmeimim y en el puerto de Tartus, en la provincia siria de Latakia, "fueron puestas en alerta de combate", mientras "cazas rusos sobrevolaban" la zona.

Rudskoi aseguró que los sistemas antiaéreos sirios, la mayoría de los cuales son de producción soviética, derribaron 71 misiles lanzados por EEUU y Reino Unido. Moscú, no obstante, ha asegurado que el ataque "tendrá consecuencias". Mientras Vladimir Putin ha acusado a EEUU de ayudar a los grupos terroristas que operan en Siria, Teherán, -que respalda al régimen de Damasco con asesores militares de los Guardianes de la Revolución, milicias chiíes y decenas de miles de efectivos sobre el terreno- ha calificado el ataque de "flagrante violación del derecho internacional". No obstante, el carácter limitado de la operación sugiere que ésta ha sido diseñada para evitar una escalada.

"El principal objetivo, además de enviar un mensaje a Assad para que desista de lanzar ataques con armas químicas, era mantenerse lo más lejos posible de las posiciones de Rusia e Irán para evitar una escalada del conflicto. A pesar de la retórica de Rusia (...) sobre potenciales represalias, la realidad es que Moscú desea tanto como Washington evitar un conflicto. En casi cada aspecto con excepción de las armas nucleares, Rusia se ve tremendamente sobrepasada por EEUU en términos de equipamiento y gasto militar (550.000 millones anuales frente a 70.000)", señala Ewen MacAskill, corresponsal de Defensa del diario 'The Guardian'.

Trump anuncia un ataque contra Siria

Las fuerzas sirias han tenido más de dos días para trasladar sus aviones de combate y activos militares a las bases rusas en las provincias de Latakia y Tartus, en el noroeste del país árabe, donde están bajo la protección de sistemas de defensa antiárea S-400. Además, las tropas de infantería del ejército sirio habrían abandonado sus bases para dispersarse por todo el país.

El ataque ha sido limitado pero más contundente que la operación lanzada por Trump en abril de 2017, cuando 50 misiles Tomahwak destruyeron el 20% de la fuerza aérea siria en respuesta al uso de armas químicas en Jan Sheijun, donde perdieron la vida más de 80 personas. Según Washington, en esta ofensiva se ha utilizado el doble de armamento en "una operación precisa para evitar víctimas civiles".

Damasco -cuyas tropas impusieron hoy su control "completo" en la ciudad de Duma, el que fue el bastión opositor de Guta Oriental, a las afueras de la capital- cifra las víctimas en tres civiles heridos, cuando "algunos misiles, que se dirigían a una posición militar cerca de Homs, fueron desviados de su trayectoria y la explosión de uno de ellos causó heridas a tres civiles", dijo el portavoz castrense en una alocución reproducida por la agencia oficial de noticias, SANA.

Tras la ofensiva, el jefe del Pentágono James Mattis declaró que no hay más ataques planeados: "Ahora mismo, esto es un único golpe, y creo que lanza un mensaje muy fuerte para disuadirle (a Al Assad), para desalentarle de que lo vuelva a hacer (un ataque químico)", anunció Mattis. Francia considera que "se ha alcanzado el objetivo" del ataque de esta noche sobre Siria y que, como consecuencia de los bombardeos, "buena parte de su arsenal químico ha sido destruido", según el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios