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Una mala racha lleva a los inversores al pesimismo en bolsa
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El sentimiento general de los inversores

Una mala racha lleva a los inversores al pesimismo en bolsa

Los corredores prevén que se registren mayores pérdidas en la renta variable. Mientras tanto, el S&P 500 se encamina a su peor inicio de año en casi un siglo

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Los operadores apuestan por mayores pérdidas para las acciones después de un periodo complicado que ha empujado al S&P 500 hacia su peor comienzo de año en casi un siglo.

Según un análisis de JPMorgan Chase & Co. de los futuros que realiza un seguimiento de los principales índices bursátiles, los gestores de activos y los fondos de cobertura han aumentado recientemente las apuestas bajistas contra las acciones estadounidenses hasta alcanzar el nivel más alto desde 2016, cuando los temores por una posible desaceleración global iban en aumento.

Este año, el inversor activo medio ha recortado de forma constante su exposición a las acciones y ha reducido sus asignaciones a la renta variable a uno de los niveles más bajos desde el inicio de la pandemia, según indican los resultados de una encuesta de la Asociación Nacional de Gestores de Inversión Activa, que encuestó principalmente a asesores de inversión registrados.

Foto: Bolsa de Madrid. Efe/Altea Tejido

Así mismo, varias medidas de la confianza de los inversores particulares están enviando señales contradictorias. Una encuesta sobre las expectativas de los consumidores realizada por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York mostró que alrededor de dos tercios de los consumidores estadounidenses esperan que los precios de las acciones se mantengan o caigan durante el próximo año, la proporción más alta desde que comenzó la encuesta en 2013.

Los datos de posicionamiento y confianza muestran el recelo de muchos inversores a la hora de poner su dinero en el mercado de valores. Los principales índices se han desplomado este año y han puesto fin a la racha alcista que comenzó en plena pandemia de covid-19.

¿Qué hay detrás de la angustia? El temor a que se avecine una recesión y una inflación desorbitada que, de momento, no ha disminuido. El S&P 500 ha caído casi un 3% esta semana después de que los nuevos datos económicos mostraran que la inflación ha alcanzado el nivel más alto en 40 años. Esto eleva las pérdidas de este año del indicador bursátil a un 20% en lo que va de año, su peor resultado anual hasta el 14 de julio desde 1932, según Dow Jones Market Data.

"Todo el mundo está atento al riesgo de recesión", afirma Parag Thatte, estratega de Deutsche Bank.

Foto: La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero. (EFE/Pedro Puente)

El indicador de recesión con más éxito premonitorio del mercado de bonos, la curva de rendimiento invertida, ha alcanzado recientemente su mayor nivel en dos décadas, lo que supone una señal de advertencia para el resto de la economía. Además, muchos inversores han aumentado las apuestas de que la Reserva Federal acordara una subida de los tipos de interés de un 1% en la próxima reunión, algo que no ha ocurrido en décadas.

Las estimaciones de Deutsche Bank muestran que los inversores han reducido constantemente su exposición a las acciones hasta alcanzar algunos de los niveles más bajos de los últimos 12 años. Eso incluye un recorte de la posición entre los fondos sistemáticos que toman decisiones de compra y venta en función de los niveles de volatilidad de los mercados y otras métricas. Por su parte, las apuestas alcistas de corredores grandes y pequeños en el mercado de opciones cayeron recientemente a su nivel más bajo desde abril de 2020.

Martin Bergin, presidente de Dunn Capital Management, explica que su empresa adoptó una postura alcista en las acciones durante gran parte del año, pero ha empezado a reducir esas apuestas en el último mes, cambiando a una posición ligeramente bajista a través del mercado de futuros. Bergin supervisa lo que se conoce como una estrategia de seguimiento de tendencias, que toma decisiones de inversión sistemáticas basadas en el rendimiento de los distintos activos y en las relaciones entre las posiciones de su cartera.

"Hemos llegado a la conclusión de que es mejor quedarnos ligeramente cortos que pasarnos", explica Bergin. "Si hay un rebote, volveremos a optar por una exposición más larga".

"Los niveles de riesgo son iguales que durante los últimos 11 años que llevo dedicándome a esto"

A la incertidumbre de los inversores este año se suma que los mercados, desde los bonos hasta las materias primas y las divisas, han sufrido algunas de las mayores oscilaciones de la historia. Esto ha hecho que algunos operadores se muestren reacios a hacer grandes apuestas, temerosos de que un cambio repentino de la situación les pille desprevenidos. Algunos estrategas, incluido Thatte, sostienen que hay espacio para que los inversores reduzcan aún más su exposición, incluso tras un periodo difícil para las acciones.

En este momento, "los niveles de riesgo son iguales que durante los últimos 11 años que llevo dedicándome a esto", afirma Roberto Croce, director del departamento de paridad de riesgos en Newton Investment Management Group. "El mercado aún podría tener que enfrentarse a otra caída".

Croce supervisa un sistema de paridad de riesgos que toma decisiones de compra y venta en función de lo arriesgados y volátiles que parezcan los activos en un momento dado, desde las acciones hasta los bonos y las materias primas. Explica que muchas estrategias de este tipo probablemente se retiraron de las apuestas en el mercado de valores este año durante las turbulencias.

Muchos inversores particulares parecen estar guardándose el dinero en efectivo en lugar de recurrir a los bonos, que han caído a la par. El pasado mes de junio, tenían en su poder la mayor cantidad de efectivo desde los primeros días de la pandemia, según una encuesta de la Asociación Americana de Inversores Particulares.

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Algunos inversores buscan obtener beneficios inesperados con la caída de las acciones. Dos de los mayores fondos cotizados que ofrecen una mayor exposición a las pérdidas del mercado bursátil, apostando contra los índices Nasdaq-100 y S&P 500, han registrado un aumento de la actividad comercial en los últimos meses. JPMorgan estima que los inversores minoristas han seguido comprando este año, aunque a un ritmo más lento.

Para algunos inversores, la cautela en el mercado de valores es un indicador contrario y una señal alentadora para el resto del año. Un equipo dirigido por Nikolaos Panigirtzoglou, de JPMorgan, ha declarado recientemente que el ritmo intenso de ventas durante la primera mitad del año por parte de los inversores institucionales sugiere que podrían volver a entrar en los mercados en la segunda mitad.

"La gente está reaccionando a lo que ya ha sucedido, volviéndose cautelosa demasiado tarde: es el clásico comportamiento de los inversores", opina Andrew Slimmon, director gerente y gestor sénior de carteras de estrategias de renta variable a largo plazo en Morgan Stanley Investment Management. "Creo que la segunda mitad del año será más favorable para el mercado, y en particular para algunos valores que tuvieron un rendimiento muy pobre".

Slimmon explica que ha recortado las participaciones en algunos de los valores más defensivos que obtuvieron mejores resultados en la primera mitad del año y ha comprado acciones de los que se habían visto muy afectados, como los de construcción de viviendas.

*Contenido con licencia de 'The Wall Street Journal'

Los operadores apuestan por mayores pérdidas para las acciones después de un periodo complicado que ha empujado al S&P 500 hacia su peor comienzo de año en casi un siglo.

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