La mitad del Ibex llegará a 2023 sin recuperar los beneficios anteriores al coronavirus
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La mitad del Ibex llegará a 2023 sin recuperar los beneficios anteriores al coronavirus

Los analistas prevén que, tras perder un 64% de las ganancias este año, el mercado español tarde más de tres años en normalizarse, por el lastre de la banca y el turismo

Foto: La mitad del Ibex llegará a 2023 sin recuperar los beneficios anteriores al coronavirus
La mitad del Ibex llegará a 2023 sin recuperar los beneficios anteriores al coronavirus

El mazazo del coronavirus sobre la bolsa española apenas tiene parangón a nivel global. Desde que el temor a la pandemia comenzó a manifestarse en los mercados, a mediados del pasado mes de febrero, solo los índices de Austria, Chipre y Mauricio, entre los 92 principales del mundo, han tenido un desempeño peor que el del Ibex, que ha perdido un tercio de su valor en este periodo.

La especial incidencia del virus en España, la vulnerabilidad de la economía nacional a sus efectos y la elevada representación en el mercado español de algunos de los sectores más penalizados —en especial, la banca— han sido planteadas de forma repetida como las claves de la desastrosa evolución de la bolsa española. Una combinación de factores que se ha traducido en un derrumbe estruendoso de las expectativas de beneficios de las compañías que componen el Ibex.

Según el consenso de las estimaciones recopiladas por Bloomberg, las 34 empresas (momentáneamente, hasta que se designe un sustituto para MásMóvil) que componen el índice español cerrarán 2020 con un beneficio neto ajustado de apenas 14.688,3 millones de euros, un 64% menos que en el ejercicio anterior, cuando sus ganancias superaron los 41.113 millones.

Foto: Seis de cada 10 empresas entran en pérdidas por la pandemia económica

El descalabro provocado por la pandemia ha sido tan generalizado que tan solo siete compañías del índice aspiran a mejorar sus cuentas en 2020: Iberdrola, Telefónica —cuyo beneficio quedaría, no obstante, aún muy por debajo del de 2018—, Endesa, Grifols, Enagás, Pharma Mar y Cellnex. No es casualidad que todas ellas, salvo Telefónica, se sitúen entre los diez mejores valores del Ibex en el año.

El hundimiento de los resultados es, paradójicamente, una de las principales bazas con las que cuenta el Ibex para defender su potencial de recuperación. Al fin y al cabo, si los estragos de la pandemia se han manifestado de forma tan significativa en las cuentas de las compañías del índice español, un escenario de normalización de la situación económica debería dar pie a una recuperación de los resultados también reseñable.

En un informe publicado esta misma semana, los analistas de Oxford Economics señalaban precisamente a España como uno de sus mercados favoritos para el medio plazo, a causa de su elevado potencial de crecimiento de los beneficios empresariales.

Oxford Economics señala el mercado español como uno de los que más le gusta a medio plazo por el potencial de recuperación de los beneficios

Pero lo cierto es que esa esperada mejora de los resultados está lejos de reflejarse, a día de hoy, en las proyecciones de los analistas. Si se extiende la mirada a los siguientes ejercicios se puede observar que, según las estimaciones actuales, más de la mitad de los componentes del Ibex entrará en 2023 con unas ganancias netas inferiores a las que registró en 2019, antes del azote de la pandemia.

A pesar de que se prevé que el próximo año los beneficios en el Ibex se incrementen más de un 100% y que la tendencia de mejora se prolongue en los años siguientes, esta no será suficiente para cerrar el descalabro propiciado por la pandemia. Habría que esperar al año siguiente —precisamente, el año en que el Banco de España espera ahora que la economía nacional pueda recuperar los niveles del PIB anteriores a la pandemia— para superar finalmente los resultados cosechados el año pasado.

Y más lejos quedaría, no obstante, la vuelta a los niveles de 2018, que marca el pico del reciente ciclo de resultados del mercado español, en el que se alcanzó un beneficio neto ajustado de 49.281 millones de euros, casi un 20% por encima de la cifra de 2019, que se vio afectada por una serie de fuertes ajustes realizados por varias de las grandes compañías del mercado español.

Se espera que Meliá sea una de las empresas que más tarden en recuperar sus beneficios. (Reuters)
Se espera que Meliá sea una de las empresas que más tarden en recuperar sus beneficios. (Reuters)

Esta dilación en la recuperación de los beneficios explica que, pese a su peor desempeño —este año y, en general, en los últimos ejercicios— el Ibex cotice hoy a una ratio PER (relación entre precios y beneficios) estimada para 2021 y 2022 superior al del Mib italiano y el Ftse 100 británico, y no muy por debajo del que muestran el Dax alemán y el Cac 40 galo.

En concreto, se prevé que sean 18 las compañías que errarán el ejercicio 2022 sin haber recuperado las ganancias previas a la crisis, frente a otras 16 que sí. En total, los beneficios del Ibex ese año se situarían ligeramente por debajo de los 38.850 millones de euros, un 5,5% inferior a los registros de 2019.

Obviamente, gran parte de las dificultades que encontrará el Ibex para recuperar sus niveles de ganancias previos a la crisis cabe achacarlas a la banca y al sector turístico, dado que ninguno de los diez valores vinculados directamente a estas dos industrias parece capaz de acercarse a los resultados de 2019, como mínimo, en los próximos tres años.

Foto: Sangría histórica en el Ibex: 15.736 millones de pérdidas en un semestre negro

En el caso de los bancos —aún contemplados como seis, a la espera de que se cierre la fusión de CaixaBank y Bankia—, el consenso pronostica que en 2022 sus resultados seguirán siendo más de un 30% inferiores a los registrados en 2019 y un 37,5% menores a los del ejercicio anterior. Sabadell, Bankia y BBVA serían los que se encontrarían más alejados de aquellos registros.

Por su parte, para los valores turísticos del Ibex —Aena, Amadeus, IAG y Meliá— la brecha de ganancias esperadas para 2022 sería similar, en el entorno del 33%. Meliá, que aún registraría un beneficio tres cuartas partes inferior al de 2019 sería la más rezagada de todo el sector en la recuperación.

Debe señalarse, en todo caso, que las estimaciones de beneficios a largo plazo suelen resultar muy volátiles, por el elevado grado de incertidumbre a las que se enfrentan. Y esto se ve aún más exacerbado en el momento actual, por la falta de visibilidad sobre la duración y evolución de la pandemia y sus efectos sobre la economía. Cualquier desarrollo en torno a la enfermedad y la situación económica puede provocar bruscos cambios en la visión de los analistas sobre las perspectivas de cada negocio.

Lejos de mejorar la tendencia, en el último mes los analistas han recortado estimaciones de ganancias hasta 2022 a 25 de las cotizadas del Ibex

Así, cualquier mejora del sentimiento económico internacional debería traducirse en un repunte considerable de las perspectivas de ganancias a medio plazo, que cabría esperar que fuera más pronunciado en el Ibex, por su componente más cíclico.

Sin embargo, la mala noticia para el mercado español y sus compañías es que los últimos acontecimientos están lejos de propiciar un punto de inflexión en las estimaciones del mercado sobre sus resultados. Al contrario, la sucesión de rebrotes del coronavirus a nivel global —con España como epicentro— han contribuido a agudizar el escepticismo de los expertos sobre las perspectivas a medio plazo.

La prueba más evidente de esto la ofrece el dato de que en el último mes solo ocho cotizadas del Ibex han visto mejorar sus pronósticos de ganancias hasta 2022, frente a 25 que han experimentado un empeoramiento.

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