BOLSA VS. PIB

¿Buffett apuesta contra la economía? Su indicador favorito está en máximos

El Oráculo de Omaha ha revelado en los registros trimestrales que ha vendido en los bancos y comprado en una cotizada de oro - metal del que ha renegado en el pasado por carecer de valor

Foto: (Reuters)
(Reuters)

Warren Buffett ha sorprendido con sus nuevos movimientos de cartera, que han sido vistos como una apuesta contra la economía por su huida de los valores más cíclicos (la banca) al rey del refugio (el oro). Una serie de movimientos que tienen muchas lecturas pero que se enmarcan dentro de un mercado de vértigo: el propio indicador Buffett, que mide la relación de la bolsa con el PIB, cotiza en máximos históricos en EEUU; aunque también es cierto que lo hace en un entorno anómalo tras el 'parón' del segundo trimestre.

El índice divide el ‘Bloomberg United States Exchange Market Capitalization’ (unos 36 billones de dólares de capitalización bursátil) por el PIB de EEUU (19,4 billones de dólares). Bajo esta fórmula, las bolsas estadounidenses no solo se han recuperado completamente del socavón del covid-19, sino que cotizan en máximos históricos respecto al estado recesivo de la economía. El indicador se sitúa así en máximos históricos pese a los rebrotes de la pandemia y la incertidumbre a la que se enfrenta la economía y sus empresas. No obstante, dado que el índice no alcanza registros antes de 2003, no revela si los múltiplos superan aquellos de la burbúja tecnológica de principios de siglo.

Buffett habló de este índice en pleno estallido de dicha burbuja ‘puntocom’, en una entrevista con ‘Fortune’ en 2001, explicando que “el ratio tiene ciertas limitaciones al decirte lo que necesitas saber”, pero que “aun así es la mejor medida única para saber dónde se sitúan las valoraciones en cualquier momento”. “Como puedes ver, hace dos años el ‘ratio’ subió hasta niveles sin precedentes”, matizó el Oráculo de Omaha. “Esto debería de haber sido una señal de alerta muy fuerte”.

También a nivel mundial está en múltiplos inflados, en máximos de 2018:

La deficiencia de este índice es que compara la capitalización de la bolsa, que cotiza minuto a minuto, con la cantidad generada por el PIB, que se publica trimestralmente y que justo a cierre de junio fue el peor de la historia en muchos países del mundo, cuando para el tercero ya se espera cierta recuperación tras la desescalada. Es el cuarto trimestre el que está rodeado de incertidumbre.

Con todo, las bolsas por si solas están cotizando a niveles de antes del covid-19, con el S&P 500 cotizando cerca de los máximos históricos otra vez y el Dow Jones a punto de recuperar las pérdidas del año. Como se puede apreciar en los gráficos, ya antes de estallar la pandemia las bolsas estaban alcanzando múltiplos muy elevados respecto a la economía real.

También la cartera de Berkshire Hathaway es un registro a cierre del segundo trimestre, por lo que podría variar respecto a las inversiones actuales. Si embargo, la publicación de estos registros en un entorno de complacencia bursátil como el que vimos a principios de mes no ha dejado de sorprender.

Sobre todo porque casa con los movimentos de muchos inversores pero contrasta con la opinión sobre el oro que Buffett ha predicado en el pasado. “Lo que motiva a gran parte de los compradores de oro es la creencia que el número de gente con miedo crecerá”, explicaba en la carta anual de Berkshire Hathaway en 2011. Según argumentaba Buffett, mientras que era cierto que el número de gente con miedo había crecido e impulsado el precio del oro, el valor intrínseco del metal se había quedado estancado, mientras que otros segmentos de la economía sí que habían creado valor.

Si tienes una onza de oro durante toda una eternidad, vas a seguir teniendo una onza de oro al final

“Es verdad, el oro tiene cierta utilidad industrial y decorativa, pero la demanda por estas razones es limitada y a la vez incapaz de absorber toda nueva producción”, alegaba el gurú de la inversión. “Sin embargo, si tienes una onza de oro durante toda una eternidad, vas a seguir teniendo una onza de oro al final”, ilustró en aquella carta el Oráculo de Omaha.

Sin embargo, aquí está Buffett, invirtiendo en oro - un metal que en los últimos cuatro años ha prácticamente duplicado su precio. El gurú ha hecho a través de bolsa: durante el segundo trimestre, compró 20,9 millones de acciones por un valor de 563,6 millones de dólares de Barrick Gold, que este lunes se ha disparado un 11% en bolsa. La empresa acumula una subida del 46% en lo que va de año, mientras que el metal cotiza alrededor de los máximos tras fuertes subidas en los 1.900 dólares por onza. La canadiense es la mayor apuesta de otro 'value' en España, AzValor, que entró en 2016. Para la gestora, la llegada de Mark Bristow como primer ejecutivo de Barrick en 2018 fue la fuerza impulsora definitiva a la rentabilidad de la empresa que les llevó a incrementar su posición aún más tras conocerlo.

Al contrario de tantas empresas durante la crisis, Barrick Gold ha podido incrementar su dividendo, como ya anunció el 10 de agosto. Buffett ha hablado varias veces en el pasado de que prefiere otra forma de retribución al accionista que los dividendos en efectivo (como explicó en su carta anual de 2012), como la inversión en nuevos proyectos o la recompra de acciones. No obstante, destaca que sean precisamente aquellas apuestas que ha reducido en cartera las que se han visto recientemente en el foco por retribución al accionista (en gran parte en recompra de acciones) por prohibición del regulador: los bancos.

Berkshire Hathway redujo en un 26% su apuesta por Wells Fargo hasta las 237,6 millones de acciones, un movimiento en línea con el recorte de su posición en el banco que Berkshire Hathaway lleva haciendo desde principios de 2018. Además, la firma también rebajó en un 62% su inversión en JP Morgan hasta los 22,2 millones de acciones, vendiendo completamente los 1,9 millones de acciones que quedaban de Goldman Sachs en cartera.

No obstante, el Oráculo de Omaha dijo a sus inversores en mayo que creía que los bancos estaban bien capitalizados y preparados para aguantar la pandemia. En este contexto, invirtió 2.000 millones de dólares en Bank of America, dejando su participación del 11,9% en los 27.000 millones de dólares.

Los bancos de EEUU, al igual que en Europa, han sido de los sectores que más han sufrido no solo por la perspectiva de un entorno de bajos tipos de interés a largo plazo si no que también por su exposición a la economía y los mercados, aunque algunos ‘value’ de España de renombre, como Bestinver, ha mantenido a nombres como Santander en cartera. Otros, como Cobas, han vendido gran parte de apuestas financieras como la de CaixaBank, en 2020.

Mercados

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios