MAYOR REBOTE DEL 'HIGH YIELD' DESDE 1998

La Fed aleja una crisis de deuda al comprar bonos basura y se prepara para "forrarse"

El banco central incluye bonos de empresas que han perdido el grado de inversión por el coronavirus, y el ‘high yield’ vive el mayor repunte desde 1998. Los fondos mueven ficha

Foto: Jerome Powell. (Reuters)
Jerome Powell. (Reuters)
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La crisis actual no tiene precedentes en las últimas décadas, lo que lleva a diversos récords en los mercados financieros. La volatilidad se disparó a máximos en una ola de ventas que alcanzó a todos los activos de riesgo, incluyendo la renta fija. La prima de riesgo aumentó especialmente en los bonos basura (‘high yield’), hasta niveles no vistos desde la caída de Lehman Brothers, pero después su valor ha experimentado su mayor rebote desde 1998. Detrás de ello está una decisión histórica de la Reserva Federal (Fed) y fondos de todo el mundo que han visto oportunidades de construir rentabilidades de dos dígitos con sus estrategias de deuda.

El mercado de renta fija se secó a mediados de marzo con la pandemia del coronavirus y el inicio de las restricciones. El parón de la actividad económica provocó problemas de liquidez que preocuparon a los supervisores, sin apenas emisiones hasta finales de marzo. El mercado se ha reabierto, pero solo para las empresas de más calidad y con un coste levemente superior al anterior, pese a las compras masivas de los bancos centrales, con tres récords semanales seguidos del Banco Central Europeo (BCE).

Pero estas turbulencias también son oportunidades. El diferencial del universo paneuropeo (eurozona, Reino Unido y Suecia) de ‘high yield’ respecto a la deuda pública subió desde los 300 hasta los 900 puntos en un mes, con un pico el 23 de marzo. Esto supone pérdidas en muchos casos del 50% y del 60% en precio. Pero en 15 sesiones, cayó un 30% y se sitúa ya al borde de los 600 puntos, según el índice de ‘high yield’ de Barclays, lo que implica retornos medios superiores al 7%. La recuperación parcial de los precios no se ha traducido en que vuelvan las emisiones de bonos basura, con apenas un puñado de ejemplos en las últimas semanas.

La Fed ha abierto la mano a comprar bonos que ahora sean ‘high yield’ si tenían grado de inversión el 22 de marzo. Es decir, ángeles caídos. “Se va a forrar. Gana por dos lados, da liquidez al mercado y compra bonos que han caído a precios de derribo, lo que dará pingües beneficios”, afirma Rafael Valera, gestor de renta fija de Buy & Hold. Y los beneficios del banco central van al Tesoro en este caso. En cualquier caso, la decisión ha favorecido el ‘rally’ de los bonos basura. En Estados Unidos, han vivido su mayor repunte desde 1998, según Bloomberg.

“Las otras veces que los diferenciales de la deuda ‘high yield’ han alcanzado los 900 puntos básicos, su rentabilidad media a los 12 meses ha sido del 13%, y del 25% a los 24 meses”, explica Rafael Valera. “En los últimos 20 años, solo ha habido nueve ocasiones en que el índice de deuda ‘high yield’ haya caído más de un 5%. Y siempre ha recuperado estas pérdidas en un plazo medio de 3,5 meses. Como ejemplo, en la crisis de 2008, este índice tardó poco más de un año en recuperar las pérdidas sufridas”, añade el especialista en bonos.

Hubo ventas con pánico y desapareció la liquidez, costaba vender, y después comprar. Pero es buen momento para construir carteras

Nunca había visto una caída tan vertical. En la crisis financiera, el diferencial del ‘high yield’ llegó a los 2.000 puntos, pero fueron descensos más profundos no tan rápidos”, recuerda Eduardo Roque, gestor de renta fija de Bestinver. “Los primeros días hubo ventas con pánico y desapareció la liquidez, costaba vender. Después pasó lo contrario, con una semana en la que era difícil comprar porque se pedía más precio que la cotización de Bloomberg, pero es buen momento para construir carteras”, añade.

La decisión de la Fed protege las empresas de problemas de bajadas de ‘rating’ de las agencias, que puede que estén dándose prisa con un exceso de revisiones tras los problemas de reputación de crisis anteriores”, opina Diego Fernández Elices, director general de inversiones de A&G Banca Privada. “La Fed ha sido eficiente y pragmática al decidir comprar bonos de empresas que no tenían problemas antes de esta crisis, aunque hayan perdido su ‘rating”, añade.

La Fed anunció el 25 de marzo que contrató a Financial Markets Advisory, firma especializada en trabajar con instituciones públicas de BlackRock, para ejecutar las compras de los títulos que decida el banco central. La semana pasada, hizo otro anuncio con 3,2 billones (millones de millones) en liquidez a través de compras de préstamos o de financiación.

La montaña de bonos sin margen para seguir siendo grado de inversión (‘cross over’, en la jerga, pasarían a ser bono basura con un recorte) alcanzó los cuatro billones (millones de millones) de euros en 2018, según estimaciones de S&P. En España, hay 14 empresas cotizadas con riesgo de convertirse en ángeles caídos y, en general, es una amenaza para la economía por posibles ventas forzosas de ETF y fondos de inversión o de pensiones centrados en grado de inversión. Pero para los inversores selectivos, es un riesgo acotado, arguye Eduardo Roque: “Puedes intuir la migración, porque es un riesgo bastante cotizado”.

Aumento de la deuda corporativa con nota BBB. (Fuente: S&P)
Aumento de la deuda corporativa con nota BBB. (Fuente: S&P)

La volatilidad del mercado de deuda y las intervenciones de los bancos centrales han dado oportunidades únicas en la última década a los gestores de renta fija para rearmar sus apuestas. Desde Buy & Hold, señalan que la tasa interna de retorno actual de los fondos está entre el 7% y el 9%, con lo que la gestora espera retornos de más del 10% en 2020, con revalorizaciones de precios.

En Bestinver, la estrategia de renta fija llegó a esta crisis con un 30% del patrimonio en liquidez (en ‘cash’ o bonos a corto plazo), que han reducido al 10%. Es decir, ha invertido un 20%, además de un 7% adicional procedente de la venta de cédulas hipotecarias y bonos sénior de banca. “Un 8% lo hemos invertido en bonos sénior no preferentes, Tier 2 (deuda subordinada) y AT1 (CoCos) de bancos; un 10% en grado de inversión, ya que el nuevo programa del BCE (PEPP) estará más centrado que los anteriores en la deuda corporativa; un 5% en ‘high yield’, y un 3% en híbridos corporativos”, señala el responsable de renta fija de Bestinver.

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