TAMBIÉN PUEDE INVERTIR EN CORTO

¿Puede un ETF competir contra los fondos de valor? Este australiano tiene la fórmula

Después de que Joel Greenblatt inventase la fórmula mágica, la propuesta de Tobias Carlisle es mucho más simple: dividir el precio en bolsa por el Ebit. Un fondo 'value' sin el riesgo cognitivo

Foto: Imagen: Acquirer's Fund
Imagen: Acquirer's Fund

"No es nada complejo intelectualmente; pero sí supone un desafío emocional". Así describe Tobias Carlisle su filosofía de inversión, que busca replicar el 'modus operandi' de los fondos de valor con una simple fórmula: dividir el precio de una empresa en bolsa por su beneficio antes de impuestos e intereses. Con este pequeño cálculo, el australiano (naturalizado en EEUU) lanzó este mayo su Acquirer's Fund: un ETF de inversión cuantitativa que busca emular a Warren Buffett pero, además, es capaz de comprar también en corto.

Según explicó Carlisle en un evento en Madrid esta semana en un evento de Zonavalue Club, la idea parte de la fórmula mágica de Joel Greenblatt, un gestor que fue pionero en replicar la inversión de gurús como Warren Buffett o Benjamin Graham con una serie de ratios matemáticos. "Viendo las fórmulas de Greenblatt pensé, esto se puede hacer de forma mucho más simple", zanjó el inversor.

Su ETF, comprendido por 30 empresas norteamericanas, parte de la fórmula Acquirer para reducir el universo de cotizadas. Una vez seleccionadas las firmas de menor ratio (es decir, las más baratas), el equipo gestor analiza que los flujos de caja estén en línea con la selección inicial, que el equipo gestor esté tomando medidas para revitalizar la cotización (como recompras de acciones), que tengan un nivel razonable de deuda…

A diferencia del 'value' tradicional, Acquirer's no analiza que la empresa tenga un modelo de negocio invencible en un sector con muchas barreras de entrada ya que "ya se da por sentado que estás invirtiendo en un modelo de negocio que gusta y en un sector difícil, de ahí que esté barata".

En este sentido, por tanto, Carlisle argumenta que no es un sistema complejo o difícil de entender, pero que sí que es difícil emocionalmente enfrentarse a ello. "Cuando las empresas empiezan a caer, toda preocupación al respecto de su futuro se vuelve más real, los inversores empiezan a pensar que hay algo que el resto del mercado sabe y ellos no", ilustra el australiano, poniendo como ejemplo el caso de Apple a principios de año.

"Pero es en esas crisis cuando hay que comprar, porque es así como las subidas después realmente valdrán la pena", reitera Carlisle, que, además, defiende que sí hay errores, pero que el impacto de una equivocación respecto a un acierto es mucho menor por las bajas valoraciones de las empresas en cartera.

"El otro día, en una presentación sobre el fondo, le enseñé a la audiencia una lista de las posiciones que tenía y, sobre una de estas, una persona me dijo 'nunca compraría esta compañía'", explica el inversor. "Tenemos todos estos prejuicios y medios pre establecidos al respecto de ciertas compañías, y eso limita nuestras inversiones".

Cuando Carlisle lanzó el ETF en mayo, el producto empezó a desplomarse entre un 8 y 9%. No obstante, a partir de finales de otoño, los inversores valor están empezando a ver la luz al final del túnel. Según los parámetros de la firma, "el día 27 de agosto fue el peor día para las empresas 'momentum' en una década y el mejor día para las compañías de valor en una década". Asimismo, en lo que lleva de vida, el Acquirer's ya sube entre un 5% y 6%. "Esperamos que la tendencia se mantenga y alcancemos al mercado pronto", subraya Carlisle.

Fuente: Acquirer's Fund
Fuente: Acquirer's Fund

Está claro que el optimismo impera actualmente en el mercado. Los bancos centrales ya han acomodado sus políticas monetarias y lanzado un mensaje claro de apoyo, mientras que las conversaciones comerciales siguen avanzando. Las bolsas han recuperado los máximos mientras la renta fija empieza a perder fuelle.

Pero Carlisle no presta demasiada atención a la macroeconomía. "Escucho todas las opiniones sobre la macroeconomía y su futuro, pero no tomo decisiones de inversión con base en eso", responde el australiano, que no cree que "eso sea profético de nada". "Es mucho más fácil aplicar si acaso la macroeconomía a una empresa en particular, que mirar al ritmo económico dentro de un todo", zanja.

El australiano cree que el mercado funciona en ciclos, que "a veces el mercado tiene anemia" y que se queda engatusado con burbujas como la de las puntocom o la de la vivienda. Pero, como muchos de sus compañeros 'value' cree que eventualmente "el humo se despeja y el mercado recobra la razón". Con todo, frente a si esta pequeña recuperación del sector de valor es o no sostenible reconoce que esta es "una muy buena pregunta para la que no tengo respuesta".

¿Qué aporta a un ETF de inversión cuantitativa que no aporta un fondo de valor tradicional? "Al igual que los vehículos tradicionales, nosotros estamos completamente invertidos, pero ofrecemos propuestas nuevas: tenemos posiciones en corto (un 'rara avis' del sector), apostamos por el sector financiero (muchos inversores no lo hacen porque es difícil de valorar) y eliminamos con la inversión cuantitativa el riesgo cognitivo".

Escucho todas las opiniones sobre la macroeconomía y su futuro, pero no tomo decisiones de inversión con base a eso

De hecho, Carlisle rebate el argumento de los fondos tradicionales de que es importante tener ese contacto humano con el equipo directivo de las compañías. "Un directivo puede tener muy buena cara y muy buenos argumentos y yo, como cualquier otra persona, soy susceptible a otra cosa", describe el australiano. "Intento no fijarme demasiado en la narrativa de las compañías y enfocarme más bien en los resultados financieros".

En cuanto a las posiciones en corto, Carlisle reconoce que supone un mayor riesgo para el inversor, sobre todo porque implica apalancarse. No obstante, el gestor explica que el ETF no invierte en empresas con muchos cortos —"eso te hace vulnerable a lo que hagan en banda los demás fondos"—, tiene una cantidad limitada de este tipo de inversión en comparación a las posiciones en largo —"la ratio es de 1:4,3 posiciones"— y sí que siguen estas inversiones más de cerca —"tienen un fuerte componente narrativo, con las posiciones llegándose a disparar a doble dígito en un solo día"—.

En cuanto al sector financiero, Carlisle cree que es un sector que sigue muy castigado por la narrativa de la crisis, pero que "ha aprendido mucho de esa experiencia, ahora los bancos y aseguradoras están mejor capitalizados". "Las expectativas de los tipos de interés también los lastran pero es ahora, cuando está el sector barato, cuando hay que comprar para disfrutar de las subidas después".

El gestor ya está pensando en lanzar su segundo ETF, enfocado internacionalmente y, por tanto, con un mayor número de compañías, "unas 100". Eso sí, seguramente no incluya las posiciones cortas en este nuevo producto ya que el espacio de diferentes zonas horarias complica estas operaciones. Además, desde Zonavalue aseguran que ya están trabajando para que los socios que residan en España puedan acceder ya para el año que viene a este fondo cotizado en EEUU.

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