por mifid ii

La hora más temida de la banca: toca decir a cada cliente cuánto le cobra por los fondos

Los distribuidores deben enviar ya el documento con información sobre los costes y gastos asumidos en un año en el que el 94% de los fondos acabó con pérdidas

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Mal momento para que los bancos eleven la transparencia sobre los fondos vendidos a sus clientes. Los distribuidores deberán informar ya a los inversores sobre costes y gastos incurridos. La normativa mete prisa al sector, que deberá enviar la documentación cuanto antes.

La transposición de la directiva europea MiFID II ha llegado a España por fascículos y con retraso. El último real decreto entró en vigor el 17 de enero. La norma persigue elevar la transparencia y mejorar la combinación entre gestión y asesoramiento en la industria, lo que para muchos será una revolución.

Entre las novedades, estará la obligación de enviar al cliente información sobre costes y gastos 'expost' al menos una vez al año. Dicho de otra manera, cuánto dinero en euros ha soportado el inversor por comisión para la gestora, para el distribuidor (retrocesión), por costes de brokeraje o de análisis (‘research’), en el caso de las gestoras que hayan decidido no asumirlo, como ocurre en la mayoría.

Los exbanqueros que se han lanzado en los últimos años a montar proyectos independientes de la banca tradicional (gestoras, EAF, agencias o sociedades de valores y 'robo advisors') siempre han señalado que esta información será clave, ya que varios de los fondos más vendidos hacen ganar más dinero al banco que al cliente de forma consistente.

El retraso en el desarrollo del texto normativo, acelerado con la llegada de Nadia Calviño al Ministerio de Economía junto con una decena de directivas europeas pendientes, dejó dudas en la industria sobre si la información 'expost' de costes y gastos debe enviarse ya con los datos de 2018. Incluso algunos creían —o tenían la esperanza— que habría un año de gracia, al hilo del silencio en Economía al respecto.

Pero no será así. Fuentes de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) confirman que la información que debe entregar el distribuidor al cliente será ya con los datos de 2018 y deberá remitirse “lo antes posible en 2019”.

El organismo presidido por Sebastián Albella se remite a los cuestionarios publicados sobre MiFID II, en los que ya ha abordado el tema. “A partir de 2018 se debería informar de los costes incurridos por cada año natural”, aseguró la Comisión en un documento publicado en diciembre de 2017, y asegura que mantiene su vigencia.

Precisamente, en el sector hay quejas sobre la falta de concreción de los reguladores, ya que no hay plantillas o instrucciones precisas para elaborar la información, recuerda Jorge Ferrer, socio de FinReg y profesor del IEB: "Los datos de las entidades no son fácilmente comparables. De esta manera, el objetivo fundamental de esta normativa no podría alcanzarse, puesto que el inversor no podrá comparar fácilmente los costes y rentabilidades de sus inversiones en distintas entidades. En este ámbito queda mucho trabajo, empezando por la fijación de criterios claros y precisos por parte de la CNMV".

El peor año posible para empezar

La cuestión no es baladí, porque este requisito se inicia con los resultados de 2018, en que el 94% de los fondos españoles acabó en pérdidas sin que ninguna categoría se haya salvado del desastre. No en vano, según estimaciones de Bank of America Merrill Lynch, fue el tercer peor ejercicio desde 1990 en los mercados, computando el conjunto de activos disponibles.

Los dos fondos más vendidos en 2018 fueron el Quality Inversión Conservadora de BBVA y el CaixaBank Ahorro Cartera, con suscripciones netas por 2.488 millones y 1.676 millones respectivamente, según estadísticas de VDOS. En estos casos, BBVA y CaixaBank tendrán que contar a sus clientes el dinero ganado, con comisiones de más 1%, frente a pérdidas del 2,7% en el primer caso y del 1,2% en el segundo.

Para un inversor minorista con 5.000 euros invertidos al terminar 2017, la información que recibirá este año reflejará costes y gastos de más de 50 euros en favor de los bancos en un año en el que ha perdido entre 60 y 135 euros con estos fondos. Y con la mayoría de productos de la industria. De hecho, entre los fondos de renta variable hay pérdidas de más del 30%, como ocurre con los fondos de Cobas (Francisco García Paramés), si bien en los bancos admiten que los clientes de las gestoras independientes son más sofisticados y por lo tanto tienen más paciencia pensando en el largo plazo.

Los distribuidores trabajan también contrarreloj para actualizar el servicio que dan a los inversores a los que vendieron fondos en el pasado y siguen cobrando retrocesiones por ellos. En este caso, tienen dos meses —hasta el 17 de abril— para informar del aumento de calidad del servicio que justifique que se retrocedan comisiones, ya sea con más asesoramiento o con la oferta de vehículos de terceros.

En el sector también había dudas sobre la agresividad de esta exigencia. Es decir, si valdría con informar de forma pasiva, como están haciendo los bancos con el envío de cartas, o necesitaban una actitud más activa para contactar con el cliente. La CNMV, en este caso, se contenta con la primera opción. Fuentes del regulador señalan que “el servicio debe prestarse de forma continuada y el cliente debe recibir también la nueva información 'expost' sobre incentivos. Otra cosa es que el cliente haga o no uso de él”.

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