menos riesgos que en otras economías

España atrae a la City: los inversores se fijan más en el PIB que en el Ibex

Españoles ubicados en Londres temen un Brexit duro y la guerra comercial, pero no esperan una recesión a corto o medio plazo. Los bancos centrales generarán ruido

Gestores y asesores terminan un año horrible. Y las preocupaciones para 2019 no han disminuido, sino que aumentan en plena normalización de políticas monetarias con el Brexit, la amenaza de guerra comercial o los tambores de recesión que retumban en Wall Street. Aun así, los fundamentos de la economía aún son sólidos, recuerdan los españoles de la City que han participado en la quinta edición de la ‘round table’ que organizan Cotizalia y M&G en Londres, y que creen que los bancos centrales marcarán la pauta en los mercados el próximo año.

A juicio de los expertos, “España ha quedado en segundo plano. Se han hecho las reformas necesarias y la economía va muy bien, aunque el mercado no lo refleja porque el índice [Ibex 35] no representa la economía. El inversor extranjero no presta atención en el día a día del mercado español porque no hay capital extranjero invertido, que debe estar en mínimos”, arguye Rodrigo Rodríguez, 'partner' en Bluecrest Capital. En su opinión, esto se debe al peso reducido de los grandes valores en los índices internacionales y a que las operaciones de los grandes fondos fueron en el 'ladrillo' y no están en ello ahora. “España se ve como una historia de éxito en crecimiento y reformas”, insiste en la misma línea Ignacio Rodríguez Añino, 'country head' de M&G Spain.

No obstante, el punto del ciclo para la economía española es el más alto. “Ahora todo va a ser un poco más negativo. Ha habido un aumento del turismo por viajeros derivados de la inestabilidad de los países mediterráneos en África, el inmobiliario no va a subir tanto, e Italia, cuando se mueve, afecta. Pero pasaremos de un crecimiento del 3% a uno del 2,5%, todavía alto”, señala Edward Misrahi, 'chief investment officer' de Ronit Capital. "Cuando ves las incertidumbres desde fuera, te das cuenta de que mientras no haya una gestión política catastrófica, da lo mismo quién gobierne. El tema catalán tuvo impacto mediático solo unos días, es algo que genera ruido, con lo que tienes que vivir, pero que no preocupa como los problemas que puedan surgir en Francia o Italia", apostilla Román Zurutuza, 'chief investment officer' de Indar Capital.

Los bancos centrales, clave en 2019

Así, pese al ruido político y la incertidumbre que persiste en torno a Cataluña, desde la distancia, los inversores españoles en la City no incluyen a España en el mapa de riesgos para 2019. Este esquema está dominado por la normalización de los bancos centrales, que “va a ser el factor primordial, porque lo que estamos viendo en el mercado es una transición de la liquidez generada por los bancos centrales a la retirada de estímulos”, sostiene Misrahi.

Rodríguez Añino coincide en que la normalización de políticas monetarias “es la clave” en los mercados. “La desaparición del QE [programa de compras de activos] es lo que está reduciendo la liquidez. En Estados Unidos, la política monetaria está muy normalizada, con los tipos casi en el nivel neutral [sin afectar a la economía]”, agrega el 'country head' de M&G Spain, que en Europa recuerda que no habrá subidas de tipos al menos hasta verano.

Las políticas monetarias han generado distorsiones, avisa Román Zurutuza, con “mucho impacto en los activos financieros en general, y excesivamente en algunas partes, como la deuda ‘investment grade’ [grado de inversión] o en renta variable en las cotizadas consideradas como ‘proxys’ o parecidas a la renta fija, que son tanto de crecimiento como ‘ultradefensivas’, que están en valoraciones casi de burbuja”.

Este contexto de retirada de los bancos centrales coincide con los tambores de recesión que retumban en Estados Unidos, y que han provocado las caídas recientes en Wall Street, con el S&P 500 perdiendo un 5% en 2018. La curva de tipos está casi plana, y su inversión (normalmente se usan como referencia los bonos a dos y 10 años) es una anomalía que ha precedido a las últimas ocho recesiones en Estados Unidos.

“Una gran pregunta es si hay una relación de causalidad o de correlación entre la inversión y la recesión posterior. En cualquier caso, una vez que se ha invertido, siempre ha habido buenos retornos en Wall Street hasta 18 meses después”, apunta Román Zurutuza. De hecho, estas ganancias posteriores en los grandes índices norteamericanos han alcanzado el 20%.

Los participantes en la ‘round table’ de Cotizalia y M&G no esperan una recesión. Aunque sí coinciden en señales de ralentización económica. Asimismo, podría haber “una recesión de los beneficios de las empresas”, alerta Edward Misrahi. “Si miras cualquier métrica macro, el porcentaje de beneficios sobre PIB ha alcanzado niveles muy altos por eficiencia, pero no es razonable que pueda haber mayor caída de las ganancias que de la economía”, agrega, tanto por la presión política como por los aumentos de los salarios.

La curva, además, está influenciada porque “todo el mundo estaba posicionado en que subirían las TIR [rentabilidades] del bono a 10 años, y en cuanto ha cambiado el posicionamiento al llegar al 3%, se ha aplanado la curva. Es lo mismo que podría ocurrir con la gestión pasiva”, expone Rodrigo Rodríguez.

¿Miedo al Brexit?

En plena normalización de políticas monetarias, hay varios factores que preocupan a los inversores. Uno de ellos, en plena City, es el Brexit. “Es algo que no afecta a la economía global, pero bastante a Reino Unido y algo a Europa, pero no es factor que justifique un mercado bajista”, sostiene Rodríguez Añino. Por su parte, Misrahi cree que el acuerdo que votará el Parlamento la tercera semana de enero es el mejor posible para los británicos. “No hay apoyo suficiente para que se apruebe, y Reino Unido lleva ya dos años pensando en qué va a pasar y hemos entrado en un nivel de discusión irracional. Aunque haya un Brexit duro, no será tan malo como se está prediciendo”, anticipa.

Edward Misrahi, 'chief investment officer' de Ronit Capital.
Edward Misrahi, 'chief investment officer' de Ronit Capital.

“No hemos tenido Brexit y hemos visto el beneficio con la depreciación del 20% de la libra. Creo que habrá acuerdo porque si no pierden mucho las dos partes, en el que ambas perderán”, opina Rodrigo Rodríguez. De hecho, cree que May podría salir adelante al exponer que hay tres escenarios posibles y que no hay más: un segundo referéndum, una ruptura sin acuerdo o un Brexit con pacto. “Si tenemos un ‘hard Brexit’, es entonces cuando habrá daño en el mercado”, añade.

El otro elemento de preocupación es la amenaza de guerra comercial, sobre la que hay opiniones contrarias. “Los beneficios se pueden ver afectados, pero el proteccionismo o aranceles es mucho más ruido que impacto en el crecimiento de China, no va a provocar una reducción drástica del comercio mundial como en los años treinta”, defiende Ignacio Rodríguez, igual que Misrahi: “El conflicto entre China y Estados Unidos es geopolítico, y el tema comercial afectará a algunos sectores, pero se ha sobredimensionado”.

Sin embargo, también hay visiones de que la guerra comercial sea más grave de lo previsto. “Hay un riesgo, de salir adelante el aumento de aranceles, de que se lleve la economía a la recesión. Ya ha costado un 10% de subida al S&P 500”, añade Rodrigo Rodríguez. Mientras que Román Zurutuza expone que “es la principal preocupación del mercado, pero lo lógico es que haya acuerdo, ya que en el 90% de las veces los agentes alcanzan soluciones racionales”. Eso sí, Misrahi recuerda que habitualmente existe la percepción de que al final se encuentra una solución, como ocurre con Italia, pero “no siempre será así, y la pelea entre Roma y Bruselas sobre el déficit va más allá. Italia quiere que la eurozona cambie y Alemania debe decidir qué quiere”.

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