normalización de la política monetaria

Guindos lidiará con la retirada de dopaje del BCE a la economía (y al mercado)

El aún ministro español asumirá el cargo de vicepresidente en junio, justo antes de que el banco central abandone la compra de bonos que mantiene a raya la prima de riesgo

Foto: Luis de Guindos (Efe)
Luis de Guindos (Efe)

La importancia de los bancos centrales ha quedado de relieve en la última década. Tanto al no impedir la burbuja previa a la crisis como al impulsar la recuperación. Ahora, el Banco Central Europeo (BCE) tiene el delicado desafío de acertar con la retirada del dopaje a la economía que apuntala el crecimiento. Y en la sala de mandos estará el español Luis de Guindos como vicepresidente en sustitución de Vítor Constâncio.

Los analistas dan por hecho que el BCE terminará en septiembre con su programa de compras de bonos (APP, por sus siglas en inglés), aunque para ello debería haber un cambio en su guía en la reunión del 8 de marzo. La clave está en las expectativas de inflación, que han aumentado, como confirman las actas de la última reunión publicadas este jueves, en las que resta importancia a la apreciación del euro en los últimos meses. El documento explica que "algunos miembros" abogaron por retirar el compromiso de alargar las compras si es necesario ante "la confianza" en la economía, lo que muestra la preferencia por endurecer la política monetaria de parte del Consejo de Gobierno del banco central.

El primer gran desafío del BCE de Luis de Guindos será poner fin a las compras sin provocar un ‘crash’ en el mercado de bonos ni frenar el crecimiento. La combinación de alta inflación, un error de los principales bancos centrales (BCE y Reserva Federal) y un batacazo de la renta fija es el principal riesgo que retumba en el mercado. Así lo muestra la encuesta mensual de Bank of America entre 200 gestores de fondos que administran 575.000 millones de dólares.

“Nuestro escenario base, en línea con el consenso, es la retirada de compras en septiembre, subida del tipo de facilidad de depósito en marzo de 2019 y los tipos de referencia a finales del próximo año. Pero si se adelanta, podría aumentar la volatilidad en el mercado”, explica Víctor Echevarría, consultor de AFI. “Llevamos mucho tiempo con políticas expansivas, y si se abandonan demasiado pronto por error, el endurecimiento de las condiciones de financiación impactará en la economía”, añade.

Llevamos mucho tiempo con políticas expansivas, y si se abandonan demasiado pronto por error, habrá un impacto en la economía

Según cálculos de economistas del Banco de España, el Estado se ahorró 10.000 millones en intereses de la deuda pública entre 2014 y 2016 con el dopaje del BCE. Aunque la meta de este programa, criticado y denunciado desde Alemania, es impulsar el crédito y dinamizar la economía. En última instancia, persigue cumplir con su mandato: mantener la inflación en un nivel inferior, aunque próximo, al 2% a medio plazo.

Ya en 2019, los expertos cuentan con el inicio de las subidas de tipos, que siguen en el 0%. Los tipos de facilidad de depósito, claves para el negocio bancario, siguen en el -0,4%. Esto impulsará el euríbor y encarecerá la factura de las familias que tengan hipoteca a tipo variable, aún la mayoría en España. Después, deberá acometer el adelgazamiento de un balance que alcanza los 4,5 billones (millones de millones) de euros.

Es decir, el mercado descuenta que se retirarán los estímulos. La incógnita que queda por resolver es el ‘timing’ y la intensidad de la normalización de la política. Esto dependerá de las expectativas de inflación y de la dureza de los miembros que entren en la cúpula del BCE, que está en plena transición de poder.

Nueva cúpula en el BCE

La vicepresidencia no es el único cambio. Antes de que termine 2019 habrá otras cinco sucesiones en el Consejo de Gobierno. Entre ellas destacan el próximo año la del presidente, Mario Draghi, y la del economista jefe, Peter Praet, para la que se especula con que se postulará el irlandés Philip Lane tras haberse presentado en sociedad. Todos los nombramientos son para ocho años, incluido el de Guindos.

Los miembros más proclives a los estímulos se conocen como ‘dovish’ o palomas. Y los más reticentes son los ‘hawkish’ o halcones. “El riesgo es que haya un giro gradual hacia posiciones ‘hawkish’ en el BCE. El mercado empieza a poner en precio un ritmo más rápido de subidas de tipos”, advierten en Bank of America. “Se está descontando un endurecimiento monetario demasiado agresivo”, añade Guillaume Rigeade, gestor de Edmond de Rothschild AM.

Estos expertos, tras analizar declaraciones de los miembros, les han etiquetado. Draghi y el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, están entre los más ‘dovish’. Mientras que los alemanes (Jans Weidmann y Sabine Lautenschlager) están entre los más duros (ver cuadro).

Miembros del BCE. En rojo, los que terminan su mandato entre 2018 y 2019. Fuente: BofAML
Miembros del BCE. En rojo, los que terminan su mandato entre 2018 y 2019. Fuente: BofAML

La dificultad para el BCE es el ritmo heterogéneo de crecimiento en la Eurozona. España está en una fase inicial, con crecimiento e inflación moderada, y altos niveles de desempleo y deuda. Es decir, le favorece una política expansiva. Pero en Alemania hay miedo a las burbujas, con pleno empleo y presiones inflacionistas.

El mercado otorga la mayor probabilidad a Weidmann como sucesor de Draghi en 2019. Si esto ocurre, Luis de Guindos deberá elegir entre la comodidad de ser su escudero (para perjuicio de los intereses españoles) o actuar de contrapeso como vicepresidente. También deberá reivindicar su independencia, la mayor duda que ha generado como candidato. El BCE podría tomar un cariz mucho más duro, aunque "como mucho veremos aumentos (de tipos) moderados", opina la gestora alemana Flossbach Von Storch, ante el elevado endeudamiento de la Eurozona.

Importancia de la vicepresidencia

Mervyn King, ex gobernador del Banco de Inglaterra, usa una anécdota en su crónica de la crisis ‘El fin de la alquimia’ para ilustrar el poder de las políticas monetarias. Cuando a Bill Clinton le preguntaron qué se siente al ser el hombre más poderoso del mundo, señaló a la periodista Andre Mitchell, corresponsal en la Casa Blanca de la NBC y esposa de Alan Greenspan (presidente de la Fed entre 1987 y 2006), y respondió: “Pregúntale a ella. Está casada con él”.

El papel de Guindos será más modesto, aunque tendrá importancia en un momento crucial para el BCE. Y cobrará cinco veces más que como ministro. El salario base de vicepresidente en 2016, último dato disponible, fue de 334.080 euros, a lo que hay que sumar complementos.

El hasta ahora ministro de Economía, Industria y Competitividad sustituirá al portugués Vítor Constâncio el 1 de junio. El luso contaba con experiencia como académico y ‘peso pesado’ del Banco de Portugal, aunque tuvo un breve paso por la política en los años 70. De Guindos llega directo de la política y sin experiencia como académico o en política monetaria, aunque sí en el sistema financiero (AB Asesores, Lehman Brothers, Nomura y PwC).

Entre las responsabilidades del Consejo Ejecutivo están la preparación y convocatoria de las reuniones, aplicar las decisiones del Consejo de Gobierno, administrar el negocio diario del BCE y labores regulatorias que están delegadas.

Constancio se encarga de las convocatorias y es la cabeza visible de la regulación y supervisión financiera, por lo que respondió él a las preguntas sobre Banco Popular tras su resolución. Precisamente, De Guindos ha contado con la reforma del sistema financiero español como una de sus bazas, junto con la recuperación económica.

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