Brexit: ¡qué miedo!

Desplome de la libra, fuga de capitales, amenazas de mandatarios europeos, dimisiones de líderes británicos... El resultado del referéndum británico ha puesto el mundo patas arriba

Foto: Pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo. (EFE)
Pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo. (EFE)

El mayor enemigo de los mercados es la incertidumbre, que puede acabar desencadenando el pánico, y este es irracional. En este escenario es en el que se está moviendo Europa desde que el pasado 23 de junio los británicos sorprendieran al mundo votando sí al Brexit. Sin embargo, el problema, más allá de la decisión en sí, está siendo la ausencia absoluta de una hoja de ruta, el abandono del barco por parte de quienes han montado este lío, las agresivas declaraciones de los líderes europeos para reafirmar su autoridad y el oportunismo de aquellos que quieren pescar en río revuelto. 

Así, aunque todavía no se puede hablar de pánico, más si se tiene en cuenta que, por ejemplo, la Bolsa de Londres se encuentra en máximos históricos, lo cierto es que la sucesión de acontecimientos desencadenados por el resultado del referéndum tiene al mundo en jaque y con los nervios a flor de piel.

El primer frente es el del mercado de divisas. La libra continúa en caída libre desde el día de marras. La divisa británica registró el mayor desplome de su historia la madrugada del 24 de junio, cuando los resultados comenzaron a dar un vuelco hacia el sí, hasta mínimos de 1985, y desde entonces no se ha alejado de esa zona. Es más, este miércoles se sitúa por debajo de los 1,30 dólares por primera vez en 31 años, tras acumular un descenso superior al 12% desde entonces.

Fuente: Bloomberg.
Fuente: Bloomberg.

En este sentido, Antonio Sales, analista de XTB, asegura que “la libra en mínimos de 31 años a muy corto plazo es preocupante, pero entra dentro de lo normal después de una noticia como el Brexit”. No obstante, el experto adelanta un posible rebote incluso en dos o tres semanas de entre el 5% y el 7%.

El miedo a lo que pueda ocurrir está provocando que todo ese dinero que está saliendo de los activos que suponen un mayor riesgo, como pueda ser la renta variable de la zona euro, se meta en activos considerados refugio. Esto es, oro, yen y deuda 'core'. Así, el mercado está asistiendo a situaciones tan inusuales como que los inversores estén dispuestos a pagar para financiar a 20 años un país que lleva casi un cuarto de siglo en crisis. Es el caso del bono japonés, que por primera vez en su historia ofrece rentabilidades negativas a 10, 15 y 20 años.

 

Fuga de capitales

Eso, mientras que la City londiense ha visto estos días que tres de sus gestoras inmobiliarias más relevantes han suspendido la cotización de sus títulos de propiedad inmobiliaria para frenar la retirada de capitales. Es el caso de Aviva, M&G y Standard Life, que han bloqueado la compraventa de acciones durante 28 días ante la imposibilidad de valorar sus activos y proveer de la liquidez suficiente para pagar a sus clientes.

A la vez, el banco de Singapur United Overseas Bank, el mayor prestamista del país, ha congelado la concesión de nuevos créditos para la compra de propiedades en Londres de “manera temporal” hasta que se sepa qué camino va a tomar esta crisis política desencadenada en el seno de la Unión Europea.

Así, mientras se habla de fuga de capitales de Reino Unido, que fuentes de la City aseguran a Cotizalia que no se están sintiendo aún, las administraciones británicas y el Banco de Inglaterra están preparados para poner un cortafuegos y evitarlas. De hecho, ayer, Mark Carney anunció una bajada de los requerimientos de capital a los bancos del 0,5% al 0% para que no se paralice el crédito, mientras que esta misma semana el ministro de Economía británico, George Osborne, ha asegurado que están estudiando rebajar el impuesto de sociedades al 15% para retener a las empresas.

De Guindos viaja a Londres a pelear

Y es que han comenzado los cantos de sirena para atraer hacia el continente compañías y firmas de inversión que hasta ahora tenían su sede en la City. De hecho, este mismo miércoles, el ministro de Economía, Luis de Guindos, viaja a Londres para reunirse con empresarios, banqueros e instituciones europeas con la idea clara de sacar provecho del supuesto éxodo masivo que se va a producir en el caso de que finalmente el Parlamento británico decida activar el ya famoso artículo 50 para iniciar el proceso de ruptura con la Unión Europea. "El problema de la City es que hay bancos que van a perder el pasaporte comunitario y es lo que tenemos que pelear", aseguró ayer en una entrevista en Onda Cero.

FMA09. LONDRES (REINO UNIDO), 04/10/2012.- El ministro español de Economía, Luis de Guindos, pronuncia una conferencia en la Escuela Económica de Londres, Reino Unido, el 4 de octubre del 2012. EFE/Facundo Arrizabalaga
FMA09. LONDRES (REINO UNIDO), 04/10/2012.- El ministro español de Economía, Luis de Guindos, pronuncia una conferencia en la Escuela Económica de Londres, Reino Unido, el 4 de octubre del 2012. EFE/Facundo Arrizabalaga

De hecho, parece que en Bruselas ha comenzado un 'tonto el último' y mientras Fráncfort se quiere postular para alojar la nueva City, París y otras capitales europeas están intentando barrer también para su casa. Entre ellas, la propia Madrid, para la que la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes, adoptará medidas fiscales y financieras.

Sin embargo, esta sensación de apremio no la comparten desde el mismo corazón de la capital británica. En este sentido, Álvaro Pernas, director financiero del fondo británico especializado en transporte marítimo Marine Capital, y afincado en Londres desde 1991, asegura que “aunque la noticia no es buena, de aquí a que todos los bancos y firmas se vayan… puede haber un cierto trasvase, pero nadie va a tomar decisiones hasta no conocer cuáles van a ser las reglas del juego, y para eso queda mucho”, Y continúa: “A la City bien no le viene, pero si finalmente ponen el impuesto de sociedades en el 15% y si la libra cae, pues mejora incluso el atractivo”, asegura el financiero.

Un Brexit suave

Por su parte, Alberto Gallo, director de análisis del fondo británico Algebris Investment, explica que aunque no se ha activado el modo pánico, lo cierto es que “ya hay informes de empresas, no solo de bancos, sino también de aerolíneas y fabricantes de coches, asegurando que van a reducir sus inversores en Reino Unido o paralizar sus planes sobre el país. Creemos que el Brexit ha desencadenado una recesión que se va a apreciar en el segundo semestre del año”, explica a Cotizalia.

Sin embargo, el experto plantea tres escenarios, siendo el más probable el de un 'Brexit suave' en el que Reino Unido negocie quedarse como miembro del Espacio Económico Europeo al igual que Noruega, con lo que mantendría el acceso al mercado único de bienes y servicios y mantendría el pasaporte para los servicios financieros, o como miembro de la Asociación Europea de Libre Comercio al modo de Suiza, en cuyo caso tendría que cerrar tratados bilaterales con los diferentes países.

Y es que, por un lado, el resultado del referéndum no es vinculante e, incluso, hay quien piensa que finalmente el Parlamento va a echar atrás la petición del artículo 50. De hecho, en las últimas consultas llevadas a cabo en los distintos países, no siempre se ha hecho caso a la opinión del pueblo surgida de las urnas.

Además, no deja de ser significativo que los que han lanzado la piedra ahora esconden la mano. Desde que el resultado dejó en 'shock' al mundo, se han sucedido las dimisiones de los diferentes responsables del referéndum, empezando por el propio primer ministro, David Cameron, que ahora no quiere lidiar con el miura tras abrir él la puerta de chiqueros haciendo la convocatoria.

Pero no solo él. Más significativa es la retirada de los supuestos vencedores de la campaña pro-Brexit, esto es, el exalcalde de Londres Boris Johnson, que se ha retirado de la carrera para liderar el Partido Conservador, y Nigel Farage, el gran abanderado de la salida, que ha decidido que “quiere recuperar su vida” y ha dejado el liderazgo de UKIP. 

Con todo, hay quien se toma la situación con cierta nota de humor ácido y recuerda una escena de la famosa serie británica de los años ochenta 'Sí, ministro', en la que el secretario de gabinete, Sir Humphrey Appleby, preguntado por los motivos de que Reino Unido se sume a la Unión Europea, responde: "Para crear una Europa desunida. Se nos ha dicho que rompamos la cosa por completo, por lo que tenemos que hacerlo desde dentro. Hemos intentado romperla desde fuera, pero eso no ha funcionado...".

Y continúa la conversación explicando Appleby: "Ahora que estamos dentro, podemos enfrentar a los alemanes contra los franceses, a los franceses contra los italianos, a los italianos contra los holandeses... El Foreign Office está encantado, como en los viejos tiempos".

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