elecciones el 5 de abril

Urkullu culpa del adelanto a la oposición: "La sociedad se ahorra una campaña de 8 meses"

El lehendakari justifica que con el "bloqueo" de la oposición va a ser "muy difícil" avanzar en la aprobación de proposiciones de ley y desvincula su decisión de las anunciadas elecciones catalanas

Foto: Urkullu, arropado por sus consejeros, en la comparecencia de este lunes para anunciar el adelanto electoral. (EFE)
Urkullu, arropado por sus consejeros, en la comparecencia de este lunes para anunciar el adelanto electoral. (EFE)

El lehendakari Iñigo Urkullu ha culpado a la oposición del adelanto de las elecciones vascas para el próximo 5 de abril al asegurar que, con su actitud de "bloqueo" en el Parlamento Vasco, va a ser "muy difícil" avanzar en la aprobación de proposiciones de ley durante los ocho meses que restan de legislatura. Incluso, ha asegurado que el adelanto electoral se adopta en "beneficio de la sociedad vasca" porque "se va a ahorrar a la ciudadanía una campaña electoral permanente de ocho meses y la reducimos a tan solo dos meses".

Estas son dos de las razones que ha alegado para justificar el inminente adelanto electoral el lehendakari, que ha negado que la situación en Cataluña, con las elecciones en el horizonte después de el presidente Quim Torra haya anunciado la convocatoria de las urnas una vez se aprueben los presupuestos, hayan forzado de forma directa a convocar cuanto antes los comicios pese a que aún faltan ocho meses para el cierre de la legislatura –las elecciones estaban previstas inicialmente para octubre–. Sí ha admitido que es un factor que puede afectar "de rebote" al escenario político vasco al asegurar que el adelante de los comicios también se ha visto motivado por "la situación general en el Estado y cómo Cataluña podría afectar al Gobierno español y, de rebote, con el conjunto de las instituciones" del Estado.

"El clima electoral se ha instalado en Euskadi; es improbable que la gran mayoría de iniciativas pueda aprobarse en los meses que restan de legislatura"

Pero el lehendakari ha mirado oficialmente a nivel interno, y en especial a la actitud de la oposición en la Cámara de Vitoria. Según ha defendido, el "clima electoral se ha instalado en el País Vasco", con "una dinámica iniciada en el Parlamento Vasco que va a hacer muy difícil avanzar en la aprobación de los proyectos o proposiciones de ley que se encuentran en tramitación". En la actualidad, como ha aseverado, están en tramitación 29 iniciativas y es "improbable que la gran mayoría de ellas pueda aprobarse en los meses que restan de legislatura", a tenor "de las circunstancias que afectan a este calendario del primer semestre y las estrategias de los grupos parlamentarios". A la vista de esta situación, ha justificado que el adelanto electoral supone "un beneficio" para la sociedad vasca, que solo deberá afrontar dos meses de campaña. "Euskadi gana tiempo para adoptar, desde la certidumbre y el consenso, las decisiones que permitan responder a los retos estratégicos de futuro que tiene que abordar en los próximos años", ha enfatizado.

La actitud de "bloqueo" de la oposición y el ahorrar a la sociedad ocho meses de prolongada campaña electoral son dos de los cuatro factores que el lehendakari ha apuntado para defender el adelanto electoral al 5 de abril, la primera fecha posible por plazos legales a día de hoy. El lehendakari, que ha comparecido arropado por los consejeros de su Ejecutivo en coalición de PNV y PSE-EE, ha apurado hasta el último momento para confirmar lo que era un secreto a voces. La Ley de Gobierno vasco establece que para la convocatoria de elecciones deben transcurrir un plazo mínimo de 54 días desde la publicación en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) del decreto de disolución del Parlamento Vasco, por lo que Urkullu debía oficializar esta medida este martes a más tardar para validar la fecha del 5 de abril. Ahora, consumado este paso, las elecciones se celebrarán a las puertas de la Semana Santa, el Domingo de Ramos, lo que supone más de medio año antes de lo previsto.

Entre los motivos que ha alegado para justificar la fecha del 5 de abril, Urkull también ha señalado que, al celebrar las elecciones en dos meses escasos, el nuevo Gobierno vasco "podrá estar en marcha antes del verano", con lo que tendrá pista libre para "aprobar las directrices económico presupuestarias para el año 2021 desde una posición de mayor certidumbre y estabilidad". Igualmente, como último motivo, ha señalado que a partir del 5 de abril "se podrá alinear el programa y la gestión del Gobierno a la realidad institucional de los ayuntamientos y diputaciones recientemente constituidos, al Gobierno español que acaba de ponerse en marcha y a la nueva etapa iniciada en Europa".

Urkullu, durante su comparecencia de este lunes. (EFE)
Urkullu, durante su comparecencia de este lunes. (EFE)

"Supone en la práctica ganar medio año", ha enfatizado para defender la decisión adoptada antes de dar paso a las preguntas, donde Urkullu ha negado que el adelanto electoral se haya fijado para dentro de escasos dos meses para distanciarse de la sombra de las elecciones catalanas, a pesar de que el anuncio de Torra ha precipitado un adelanto electoral que se barruntaba en la escena política vasca y que ahora se materializa cuando resta medio año para el final de la legislatura, previsto inicialmente para octubre. Cataluña no es el único factor, pero sí un condicionante determinante, ya que Urkullu desea alejar ambas citas con las urnas para marcar distancias con la complicada situación política catalana, y que amenazaba al proceso electoral vasco.

Esta era su gran preocupación. De hecho, justo antes del anuncio de Torra, el Gobierno vasco insistía en cerrar a cal y canto la puerta al adelanto electoral. Ahora, con este giro, el lehendakari se adelanta a las acontecimientos, pone tierra de por medio y evita coincidir con los comicios catalanes, pese a que no lo admita abiertamente al asegurar que no está "condicionado" por esta futura convocatoria. "No es una cuestión de Cataluña sino cómo Cataluña pudiera, en su caso, afectar al Gobierno español y de rebote, del Gobierno español con el conjunto de las instituciones. Pero es uno de los factores que hemos puesto sobre la mesa: el de la situación general en el Estado, no el de Cataluña particularmente", ha remarcado Urkullu, que ha asegurado desconocer cuándo se celebrarán las elecciones catalanas.

"Supone en la práctica ganar medio año", justifica Urkullu, que admite que las elecciones catalanas pueden afectar "de rebote" a la política vasca

Igualmente, en defensa de la decisión adoptada, ha afirmado que el hecho de que el presupuesto de este año esté "aprobado y en ejecución" permite limitar los posibles efectos que la contienda electoral puedan acarrear en la acción del Gobierno, que seguirá trabajando "con absoluta normalidad, tanto ahora como cuando se encuentre en funciones". Además, ha puesto en valor que el proceso de traspaso de una treintena de competencias al País Vasco, que el Gobierno español ya ha activado con la inminente cesión de las primeras tres transferencias, "se va a seguir manteniendo con el mismo nivel de exigencia y rigor que hasta la fecha".

De hecho, ha asegurado que el presidente Pedro Sánchez, con quien ya ha hablado para comunicarle la decisión de adelantar las elecciones, se ha comprometido a mantener activa la negociación sobre las transferencias pendientes en los próximos meses, incluso con un Ejecutivo en funciones. "Nada cambia", ha aseverado de forma rotunda para negar que las elecciones "condicionen" el proceso. A este respecto, ambos ejecutivos cerrarán la próxima semana en Euskadi, el jueves día 20, un calendario para culminar a lo largo de este año el traspaso de la treintena de competencias que reivindica el gabinete de Urkullu con una reunión entre la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, y el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, que da continuidad a la cita de la pasada semana en Madrid.

Sánchez se ha comprometido ya ante Urkullu a mantener activa la negociación sobre el traspaso de competencias incluso con un Gobierno en funciones

Urkullu ha anunciado el adelanto electoral en una comparecencia extraordinaria de urgencia a las 16.00 horas en Lehendakaritza –la sede de la Presidencia vasca– en Vitoria, poniendo así fin a la incertidumbre de los últimos días que había alimentado el propio lehendakari, que se había negado a confirmar el adelanto electoral de forma pública después de que el pasado martes abriera la puerta a anticipar los comicios al abordar esta cuestión en el Consejo de Gobierno. El lehendakari ha rechazado que sea un "fracaso" el no poder sacar adelante la ansiada reforma del Estatuto de Gernika al fijar un adelanto electoral que, además, pone fecha de caducidad a un mandato muy poco fructífero en cuanto a producción legislativa, con muchos de los proyectos de ley contemplados que se van a quedar en el cajón. Al respecto, ha insistido en que el "clima electoral" que existe desde hace unos meses en el País Vasco ha hecho que se instale en el Parlamento una dinámica que va a impedir acuerdos de calado en lo que resta de legislatura. "Es evidente que estamos en 'on' en la campaña electoral desde antes de que el Gobierno adoptara una decisión", ha reiterado.

La decisión de adelantar elecciones al 5 de abril, según ha informado Urkullu, la ha comunicado ya personalmente a Sánchez, Torra, a la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, y al presidente de la Xuntxa de Galicia, Alberto Ñúñez Feijóo, que también afronta un año electoral con unos comicios que también se adelantarán al 5 de abril, según anunciará el presidente gallego en una comparecencia prevista para las 18.30 horas y que ha sido convocada tras la comparecencia de Urkullu.

Candidaturas de los grupos

De cara a las elecciones autonómicas, algunos partidos ya han designado a sus candidatos a lehendakari, a expensas de que, en algunos casos, culminen los plazos establecidos a nivel interno para su designación oficial. El PSE-EE ya ha proclamado oficialmente a su líder, Idoia Mendia, como aspirante a presidir el Ejecutivo de Vitoria, mientras que EH Bildu ha anunciado que volverá a presentar a Maddalen Iriarte para tratar de llegar a Ajuria Enea. Por su parte, Podemos está inmerso en el proceso de primarias, al que concurrirán al menos Rosa Martínez y Miren Gorrotxategi, mientras que el PP aún no adoptado una decisión. Los populares vascos avalan de forma mayoritaria la candidatura de su presidente, Alfonso Alonso, y ahora están a la espera de que Génova ratifique su nombre, algo a lo que, de momento, se resigna a hacer a pesar de asegurar de que tiene su respaldo. Pero la decisión no llega, con la dirección nacional escudada en que, hasta la fecha, no se habían convocado las elecciones de forma oficial.

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