NO QUIERE COINCIDIR CON LAS URNAS EN CATALUÑA

Urkullu alimenta ahora el adelanto electoral al preguntar a sus consejeros su opinión

El lendakari "provoca una reflexión" en el Consejo de Gobierno sobre "la situación política e institucional" y la conveniencia o no de un adelanto electoral con la mirada en Cataluña

Foto: Urkullu y Torra comparecen en la sede del Gobierno vasco tras una reunión en noviembre de 2018. (EFE)
Urkullu y Torra comparecen en la sede del Gobierno vasco tras una reunión en noviembre de 2018. (EFE)

28 de enero. El portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, enfría las expectativas de un adelanto de las elecciones autonómicas que es asumido por la totalidad del arco político en Euskadi. “Cualquier escenario de adelanto electoral puede ser objeto de especulaciones, pero en este momento no está sobre la mesa del Gobierno vasco, no al menos de manera explícita, y mucho menos aún planteado expresamente por el lehendakari como un propósito suyo de inmediata ejecución”, asevera al ser interpelado en su tradicional comparecencia de los martes en Vitoria tras el Consejo de Gobierno.

4 de febrero. Misma voz, mismo escenario físico… pero diferente escenario político. Una semana después, la puerta al adelanto electoral ya está abierta, y de par en par, una vez que Erkoreka hace público el paso dado por el lehendakari Iñigo Urkullu en el Consejo de Gobierno para alimentar un cercano adelanto de los comicios vascos, previstos en principio para octubre.

La Ley de Gobierno vasco otorga al lehendakari la facultad de disolver el Parlamento "previa deliberación" del Ejecutivo: el paso ya está dado

La Ley de Gobierno del País Vasco, en su artículo 7c, otorga al lehendakari la facultad de disolver el Parlamento “previa deliberación” del Ejecutivo para la convocatoria de elecciones. Este martes, Urkullu ha “provocado una reflexión” en el Consejo de Gobierno al interpelar a todos los miembros del Ejecutivo por su opinión personal sobre la “situación política e institucional del país” y la “conveniencia o no” de adelantar las fechas de las elecciones.

El paso ya está dado. Ahora, como precisa Erkoreka, corresponde al lehendakari decidir si esta “reflexión provocada” en el seno del Gobierno constituye o no la deliberación previa a la que hace referencia la Ley de Gobierno del País Vasco como paso para la convocatoria de las elecciones. Pero, más allá de las interpretaciones que realice Urkullu de cara a adoptar una decisión que “es personal e indelegable”, lo cierto es que el debate propiciado este martes por el presidente vasco dentro de su gabinete, al interpelar a cada uno de los consejeros por su opinión personal, alimenta el escenario del adelanto electoral.

La puerta está abierta y, de cruzarse este umbral, la cuestión está en saber si el adelanto electoral puede ser inminente o no. El condicionante, según apuntan fuentes del Ejecutivo, está en la fecha de las próximas elecciones catalanas. La decisión de Quim Torrra del pasado miércoles de romper con ERC y convocar elecciones tras la aprobación de los presupuestos va a marcar el calendario electoral vasco, ya que la pretensión del lehendakari es distanciar la cita con las urnas en Euskadi de los comicios en Cataluña.

La decisión de Torra ha precipitado los acontecimientos. Urkullu, que ya tenía en mente el posible adelanto de los comicios en un año en el que también habrá elecciones en Galicia, no quiere que los procesos electorales catalán y vasco confluyan. Por ello, el lehendakari está valorando la posibilidad de un adelanto electoral inmediato, que podría tener lugar incluso en abril, para que la marejada política catalana no golpee al ‘calmado’ panorama electoral del País Vasco, donde el dirigente del PNV parte en una clara posición de ventaja de cara a cumplir un tercer mandato en Ajuria Enea.

El adelanto electoral es propicio para Urkullu: permitirá abordar el traspaso de transferencias a Euskadi y el aval de UP a los presupuestos vascos

El escenario, a día de hoy, es propicio para el adelanto electoral, con la gobernabilidad en España despejada tras la investidura de Pedro Sánchez, lo que abre la puerta a culminar este año el traspaso al País Vasco de la treintena de transferencias “pendientes para completar el Estatuto de Gernika” tras el acuerdo alcanzado por el presidente del Ejecutivo con el PNV para dejar atrás su situación de interinidad en La Moncloa, y la estabilidad que conlleva la aprobación de los presupuestos vascos gracias al aval de Podemos a las últimas cuentas de la legislatura. En este escenario, se trata de que la sombra de Cataluña no se proyecte sobre los comicios vascos. Además, los sondeos electorales dan cobertura a un inminente adelanto electoral, ya que las diferentes encuestas de los últimos meses incrementan el poder del PNV y dibujan un gobierno en coalición con el PSE-EE con mayoría absoluta en caso de reeditarse el acuerdo con los socialistas.

De momento, el primer paso está dado. No es la primera vez que el presidente vasco saca a debate a nivel interno el momento del fin de la legislatura y el adelanto electoral, pero hasta ahora siempre había sido fuera del Consejo de Gobierno. A lo sumo, de manera informal, en los prolegómenos de la reunión. Así que ahora la situación es bien distinta, ya que la reflexión no se ha producido en los preliminares sino que se ha propiciado en el mismo seno del Consejo de Gobierno, lo que valida al lehendakari en el cumplimiento de la "deliberación previa" que exige la ley.

Ha sido Erkoreka el que ha dado cuenta de este escenario en su comparecencia de este martes ante los medios de comunicación. Y lo ha hecho a las primeras de cambio, al ser interpelado por si un adelanto electoral podría afectar al traspaso de una treintena de transferencias al País Vasco, proceso que se activará este miércoles con la reunión en Madrid del propio portavoz del Gobierno vasco y consejero de Gobernanza y Autogobierno con la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias. A este respecto, el calendario que acuerden ambos gobiernos para el traspaso de transferencias a lo largo de este 2020 podría verse afectado por el adelanto electoral en el País Vasco –sería una "interferencia inevitable", ha admitido Erkoreka–, si bien el portavoz del Ejecutivo de Vitoria no ve "ningún problema" para que se puedan asumir competencias tanto durante la campaña electoral como en el periodo de un Gobierno en funciones.

Así, ha recordado que las instituciones vascas recibieron la competencias de dos tramos de la A-68 durante la campaña para las elecciones generales de abril del pasado año "sin ninguna dificultad". Como tampoco habría "objeciones" para que el Gobierno en funciones pueda reunirse en la Comisión Mixta de Transferencias y hacer efectivo el traspaso" de algunas de ellas. En todo caso, las afecciones que pueda tener un posible adelanto electoral al calendario de transferencias que se acuerde con el Gobierno español será, como ha expuesto Erkoreka, uno de los factores que deberá valorar Urkullu, ya que la convocatoria de los comicios es "una atribución personal e indelegable" suya.

En todo caso, ni Erkoreka, ni el consejero de Vivienda, el socialista Iñaki Arriola, con el que ha comparecido ante los medios de comunicación, han querido aportar más información sobre lo que se ha debatido en el Consejo de Gobierno amparados en el “secreto de las deliberaciones” en este órgano. Así, han eludido pronunciarse sobre el sentir mayoritario entre los diez consejeros o las diferentes opiniones existentes. "Ha habido de todo", se ha limitado a afirmar Erkoreka, que también ha guardado silencio sobre la opinión personal que ha trasladado Urkullu a los miembros del Ejecutivo sobre la conveniencia de un adelanto electoral que se antoja inminente. “Sus opiniones las hará públicas cuando lo considere oportuno”, ha zanjado. "No tenemos ninguna ansiedad", ha apostillado, por su parte, Arriola.

En previsión de un adelanto electoral, los partidos han activado la maquinaria interna para la elección de los candidatos a lehendakari. El PSE-EE concurrirá con su líder, Idoia Mendia, a la cabeza, mientras que EH Bildu volverá a presentar a Maddalen Iriarte cuatro años después para tratar de arrebatar el liderazgo institucional a Urkullu, cuya candidatura se oficializará el próximo 7 de marzo, según los plazos que establece el proceso interno del PNV. Podemos, por su parte, está inmerso en el proceso de primarias, al que concurrirán dos aspirantes, mientras que el PP aún no adoptado una decisión, con la candidatura de Alfonso Alonso, que cuenta con el aval mayoritario entre los populares vascos, a expensas de que Génova ratifique su nombre.

País Vasco

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