MANIFESTACIÓN ESTE SÁBADO EN BILBAO

EH Bildu presiona en la calle a Sánchez por los presos tras exhibir 'fuerza' en el Congreso

La marcha por los reclusos de ETA se celebrará en un ambiente diferente al de otros eneros: con la izquierda 'abertzale' crecida en la Cámara Baja ante la dependencia del Gobierno de sus votos

Foto: Participantes en una de las manifestaciones de comienzos de año en Bilbao a favor de los presos de ETA. (EFE)
Participantes en una de las manifestaciones de comienzos de año en Bilbao a favor de los presos de ETA. (EFE)

Es la misma cita de todos los principios de año, pero la (gran) diferencia está en el escenario, que es radicalmente diferente. La tradicional manifestación a favor de los presos de ETA recorrerá este sábado las calles de Bilbao en un ambiente muy distinto al de otros eneros: con la izquierda ‘abertzale’ crecida en el Congreso por la dependencia de Pedro Sánchez de sus votos, lo que posibilitó que su portavoz, Mertxe Aizpurua, cargara durante la bronca sesión de investidura contra el Rey y las instituciones españolas y denunciara los ‘injustos’ más de seis años que pasó Arnaldo Otegi en prisión sin la contundente réplica posterior del presidente del Gobierno.

Así, la marcha que organiza la red de apoyo a los presos de ETA Sare cobra más importancia para el entorno ‘abertzale’ por el actual contexto, con las concesiones a los presos de ETA a la cabeza de las demandas que ha planteado EH Bildu al líder del Ejecutivo español para posibilitar su permanencia en la Moncloa sin la condición de interinidad. “Es necesario acabar con la dispersión y el alejamiento de los presos vascos para la paz y la convivencia”, aseveró desde la tribuna de la Cámara Baja la portavoz ‘abertzale’, quien advirtió a Sánchez de que “sin nuestros votos no habrá Gobierno de progreso” entre los gritos de “asesinos” y "terroristas" por parte de las fuerzas de la derecha.

Es la última advertencia al Ejecutivo español procedente de las filas de EH Bildu. Desde que se celebraran las elecciones generales del 10 de noviembre y la aritmética dejara la investidura del líder socialista en manos del soberanismo vasco y catalán, la marca heredera de Batasuna ha hecho gala de su posición de fuerza ante Sánchez, con el punto álgido durante la pasada sesión de investidura en el Congreso de los Diputados, donde las cinco abstenciones 'abertzales' nunca antes habían tenido tanto valor en la Cámara ante la ajustada investidura del candidato del PSOE por solo dos votos favorables.

Consciente de la dependencia de Sánchez de sus votos, las exigencias de la coalición ‘abertzale’ pronto llegaron. Apenas tres días después de los comicios, Otegi ya fijó la defensa del derecho a la autodeterminación y la liberación de los 'presos políticos' como demandas ineludibles para posibilitar la investidura del líder socialista. “La pelota está en sus manos”, aseveró el líder de EH Bildu, quien ya dejó claro a Sánchez que la formación adoptaría su postura ante la investidura en función de la respuesta que fuera a dar a estas demandas.

La primera 'concesión’ de Sánchez, de gran trascendencia política, se plasmó con la fotografía de la primera reunión bilateral en el Congreso de las delegaciones del PSOE y EH Bildu dentro de la ronda de negociaciones con las fuerzas parlamentarias abierta para la investidura y que acababa con el veto impuesto por los socialistas a la antigua Batasuna de cara a negociar cualquier acuerdo. “Estamos aquí porque ni nos vencieron ni nos domesticaron”, espetó este pasado martes el diputado ‘abertzale’ Oskar Matute desde la tribuna de la Cámara Baja en la segunda votación para la elección de Sánchez.

Ahora, culminada la investidura, el presidente del Gobierno necesitará del independentismo vasco y catalán para su primera gran prueba de fuego: la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), para lo cual ni EH Bildu ni ERC se lo van a poner nada fácil, a expensas de las posibles concesiones del Ejecutivo. A este respecto, el escenario no es nuevo para la coalición 'abertzale', que ya el pasado mes de abril, a las puertas de las elecciones generales del 28-A, se jactó del "sinfín de llamadas" que recibió del Gobierno socialista en funciones por medio de diferentes ministros para 'mendigar' su voto a los últimos decretos leyes. "Tenemos la llave", alardeó la entonces portavoz de EH Bildu en el Congreso, Marian Beitialarrangoitia.

Ni un año después, las necesidades de apoyos se repiten y, con todo, Bildu se vuelve a frotar las manos consciente de la posición de poder adquirida ante el Ejecutivo de Sánchez. Y, en este contexto, se celebra este sábado la tradicional manifestación de comienzos de año en Bilbao a favor de los presos de ETA, que en anteriores ocasiones ha contado con el respaldo de Podemos —el socio del PSOE en el Gobierno en coalición— y del PNV, el otro colaborador necesario de Sánchez con el fundamental apoyo de sus seis diputados a la investidura. Las formaciones de Pablo Iglesias y Andoni Ortuzar han defendido en multitud de ocasiones la necesidad de modificar la política penitenciaria que se aplica a los presos de ETA, con el fin de la dispersión como gran demanda, y esta exigencia se planteará durante la marcha de este sábado, que se celebrará apenas cinco días después de la investidura de Sánchez con el fundamental apoyo del nacionalismo vasco y bajo el elocuente lema de 'Ahora los presos'.

Nadie es ajeno a esta circunstancia y, por ello, la estrategia del entorno ‘abertzale’ es situar la cuestión de los presos de ETA a la cabeza de la agenda política vasca durante los primeros pasos del nuevo Ejecutivo español, que la próxima semana dará a conocer su estructura, con la continuidad de Fernando Grande-Marlaska al frente de Interior no deseada por EH Bildu. Se trata de alzar la voz para presionar con una 'solución' a los presos de la banda terrorista, con la amnistía como telón de fondo.

Los autoproclamados ‘artesanos de la paz’ ya han exigido a Sánchez apenas unas horas después de la investidura la excarcelación de los presos etarras

De hecho, apenas unas horas después de la elección de Sánchez, los autoproclamados ‘artesanos de la paz’, que ejercieron de intermediarios de la banda terrorista en el proceso para declarar su disolución, que culminó en mayo de 2018, reclamaron al presidente del Gobierno ya no el acercamiento de los presos de ETA a las cárceles del País Vasco sino su excarcelación, en una comparecencia en San Sebastián. “No es posible cronificar y estar en un proceso de paz, hablar de convivencia, pensar que hemos salido de un conflicto político y seguir con los presos en la cárcel”, alertaron sus portavoces, que apremiaron a Sánchez a abrir este año una "nueva fase" en la situación de los etarras encarcelados.

El mensaje de la manifestación de este sábado tiene como destinatario a Sánchez, a quien la izquierda 'abertzale' y el entorno de los presos de ETA reprochan que no haya cumplido el compromiso de modificar la política penitenciaria que adoptó en 2018 con su llegada a la Moncloa tras la moción de censura contra Mariano Rajoy. “Dijo que pretendía cambiar esta política penitenciaria, que tras la disolución de ETA ya no tenía sentido, pero las palabras se las lleva el viento si no son acompañadas por hechos, que hoy por hoy aún faltan”, censura el portavoz de Sare, Joseba Azkarraga, el que fuera consejero vasco de Justicia en el Ejecutivo de Juan José Ibarretxe.

"Esperemos que esta vez las palabras de Sánchez de hace año y medio de que había que cambiar la política penitenciaria se conviertan en hechos"

También ha alzado la voz en similares términos la asociación de familiares de presos, Etxerat, que este miércoles ha exigido al nuevo Gobierno en coalición de PSOE y Podemos que "pase de las palabras a los hechos" y acometa los cambios en la política penitenciaria que "prometió hace año y medio" el líder socialista con su llegada al poder. "Esperemos que esta vez esas palabras se conviertan en hechos y de aquí en adelante estemos valorando los hechos más que las palabras, porque la sociedad vasca está exigiendo pasos reales", ha reclamado este colectivo.

En la actualidad, dadas las circunstancias, el entorno ‘abertzale’ confía en ampliar los apoyos a su reivindicación a favor de los presos. Considera que el escenario actual es el más propicio para sumar respaldos a la causa, transcurridos ocho años desde que ETA decretara el fin de sus acciones violentas, en octubre de 2011. Comenzando por la manifestación de Bilbao, que busca poner al Ejecutivo de coalición “ante el espejo de esta realidad”, y que “cada vez está calando más” en la sociedad vasca. “Es ahora, con la conformación de este nuevo Gobierno, cuando tenemos que hacer valer las mayorías sociales, políticas y sindicales obtenidas, para que la clase política en Madrid sea consciente de que este es un problema irresuelto y que su solución es imprescindible para poder avanzar hacia la convivencia”, subraya Azkarraga. La paz, según remarca, “requiere una solución definitiva a la situación de las cárceles, en las que hay que terminar con la vulneración de derechos que no solo afectan a las personas privadas de libertad, sino también a sus familiares”.

A esta reivindicación pondrán voz durante la manifestación Asun Lasa, hermana de José Antonio Lasa, que fue asesinado por los GAL, y Rosa Rodero, viuda del sargento mayor de la Ertzaintza Joseba Goikoetxea, a quien ETA segó la vida en 1993. Ambas, en su condición de víctimas del GAL y ETA, serán las encargadas de leer el manifiesto final de la marcha, donde se pedirá acabar con la “excepcional” situación que viven los presos de la banda terrorista. “Los derechos humanos son la clave de bóveda de cualquier sistema que se dice democrático en cualquier país que se considere como tal”, espeta Sare en el mensaje previo a la movilización de este sábado en Bilbao.

País Vasco

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios