SE ACELERAN A CAMBIO TRASPASOS A EUSKADI

Sánchez salva su últimos decretos sociales antes del 28-A entre críticas de los grupos

La Diputación Permanente convalida los seis últimos decretos leyes con los votos de los socios de la moción de censura y, en algunos, de Cs y UPN. Ninguno de ellos se tramitará para recibir enmiendas

Foto: Un momento de la votación de la Diputación Permanente del Congreso, este 3 de abril. (EFE)
Un momento de la votación de la Diputación Permanente del Congreso, este 3 de abril. (EFE)

El Gobierno de Pedro Sánchez salva el último escollo parlamentario antes de las elecciones generales del 28 de abril. Sacó adelante sus últimos seis decretos leyes —los seis últimos del total de 35 impulsados por el Consejo de Ministros desde la moción de censura— y consiguió que ninguno de ellos acepte enmiendas. Logró una victoria incontestable, pleno absoluto, y se va a las urnas marcándose el tanto. Sus socios de la moción de censura lo ayudaron, incluido un PNV reticente con el texto con las medidas de vivienda, y que logró a cambio acelerar el traspaso de cuatro competencias a Euskadi. Pero también Ciudadanos respaldó tres de ellos y se abstuvo en un cuarto. El PP se quedó solo votando en contra de los seis decretos, acusando al Ejecutivo de "electoralismo".

En principio, el Gobierno tenía el viento a favor. La Diputación Permanente del Congreso, el órgano que reemplaza al pleno de la Cámara cuando las Cortes están disueltas, debía discutir y convalidar seis textos fruto de los 'viernes sociales' de las últimas semanas, muy denostados por la oposición. Seis decretos aprobados por el Consejo de Ministros desde el pasado 1 de marzo: plan de contingencia ante la hipótesis de un Brexit duro, la equiparación progresiva de los permisos de paternidad y maternidad, la recuperación del subsidio de desempleo para parados mayores de 52 años y la aprobación de un registro horario, medidas para favorecer el alquiler, un decreto sobre la estiba y otro más que permite a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos invertir el superávit que hayan atesorado en los últimos ejercicios económicos.

De todos ellos, el decreto que corrió más peligro durante el día fue el de vivienda. El PNV mantenía reservas porque veía "incumplimientos" de lo acordado con el Ejecutivo, además de transferencias que no se habían podido completar por la convocatoria de las generales. Ni siquiera cuando se debatió el texto, presentado por el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, los nacionalistas vascos quisieron adelantar el sentido de su voto. Mantuvieron el suspense hasta el final, hasta el mismo momento de la votación, cuando habrían transcurrido más de seis horas de sesión.

El PNV respaldó los seis decretos leyes, incluido el de alquiler, y avanzó sus razones en un tuit. Lo hacía "por responsabilidad" y tras apreciar "síntomas de activación y compromiso en el Gobierno" que confía en que pronto se traduzcan en "acciones concretas". El portavoz 'jeltzale', Aitor Esteban, reconoció que había conversado durante toda la jornada con miembros del Ejecutivo —incluida la vicepresidenta, Carmen Calvo, pero no con Sánchez— y, a través de esa charla, se había recuperado el "clima de confianza" que el partido echaba en falta. En declaraciones a los medios, señaló que no se había "acordado nada" concreto, ni el apoyo prestado a las iniciativas tenía un precio en forma de inversiones millonarias en Euskadi.

"El problema era el clima que se estaba creando entre el Gobierno español y el vasco y nuestro grupo y nuestro partido, porque había desconfianza", porque temas "hablados" se atascaban. "Necesitábamos aclarar qué pensaba el Gobierno, y he estado hablando. Pero más allá de todo eso, no ha habido absolutamente ningún acuerdo. Han asegurado su buena voluntad y hemos tenido que tomar una decisión. Nos abocaban a un sí o a un no. Y hemos actuado por responsabilidad, a pesar de que algunos decretos no nos gustaban en su integridad", aseguró Esteban. No hubo forma de que fuese más allá. El portavoz indicó que de transferencias a Euskadi los dos gobiernos llevan hablando "meses" y se han intercambiado papeles, y en algunas hay "avances ciertos que ya se podían haber rematado, y no se ha hecho". "No se hablado nada de ninguna competencia", añadió, porque además eso es tarea de la Moncloa y de Lehendakaritza, no del grupo parlamentario. Otros acuerdos, dijo el diputado, llevaban coleando desde la época de Mariano Rajoy en el poder.

El PNV actúa "por responsabilidad". Luego se anuncian 4 traspasos: AP-68, seguros escolares, productos de y actuaciones de jubilaciones de ERE


En resumidas cuentas, que el PNV al final apoyó al Ejecutivo "por responsabilidad, una vez más" y pensando que "el clima va a mejorar", también de cara a la siguiente legislatura, a raíz de las conversaciones con miembros "de peso" del Gabinete. "Uno saca ya sus conclusiones y quiere confiar en la palabra de la gente".

En realidad, sí hubo más concreción en las conversaciones PSOE-PNV. Lo probaba que, cerca de las 22 horas, el Ministerio de Política Territorial que dirige Meritxell Batet lanzó un comunicado en el que anunciaba que la Comisión Mixta de Traspasos Estado-País Vasco se reunirá la semana próxima para culminar la transferencia de materias que estaban siendo objeto de estudio en los últimos meses: ejecución de legislación sobre productos farmacéuticos, actuaciones sobre jubilaciones de procedimientos de ERE, seguro escolar y la autopista AP-68. Es decir, que el Estado trasladará cuatro competencias a Euskadi antes del 28-A. Fuentes de Política Territorial señalaron a este periódico que todo entra dentro del calendario pactado con el Gobierno de Iñigo Urkullu y que se avanzó en enero. Las cuatro transferencias no son de las más conflictivas, como instituciones penitenciarias, que se había dejado para el último bloque, para comienzos de 2020. Quedaron fuera de la negociación las relativas a la Seguridad Social, que el Gobierno de Sánchez no piensa ceder.

Para el PP, "electoralismo"

El decreto de alquiler fue el único en el que la votación estuvo algo más ajustada. Obtuvo 33 votos (PSOE, Unidos Podemos, ERC, PNV, Compromís, PDeCAT y Bildu), por los 31 de PP y Cs, y Unión del Pueblo Navarro se abstuvo. Pero tres decretos (Brexit, permisos de paternidad, inversión del superávit) salieron con una mayoría holgada (40 síes) gracias al apoyo de los socios de la moción de censura, de Ciudadanos y de UPN. Y en el de la estiba y el de subsidio para los parados de más de 52 años, la formación de Albert Rivera se abstuvo.

Cs apoya tres de los seis decretos, y en dos más se abstiene. Los populares votan en contra de todas las iniciativas, incluido el plan para un Brexit duro

El PP rechazó las seis iniciativas, porque aun pudiendo compartir en algunas de ellas el fondo, consideraba que se trata de medidas "electoralistas" con las que el presidente quiere pagar su campaña del 28-A. La portavoz socialista, Adriana Lastra, replicó a la salida deplorando la "deriva" de los populares, que se están "dejando arrastrar por la ultraderecha" de Vox hasta en política exterior, puesto que los conservadores ni siquiera avalaron el plan de contingencia para hacer frente a una salida salvaje del Reino Unido de la Unión Europea. En el Gobierno y en el grupo había reinado durante toda la jornada una cierta calma, confiados en que sería posible sacar adelante todos los decretos, incluido el de alquiler. "Al final el PNV es un partido responsable", alegaban en el círculo de Calvo, en el que negaban que hubiera habido ninguna concesión a los nacionalistas. "Trabajamos con ellos con normalidad. El tema hoy era entre el PNV y Bildu", la pugna de las dos formaciones nacionalistas, argumentaban estas mismas fuentes a El Confidencial.

Sánchez salva su últimos decretos sociales antes del 28-A entre críticas de los grupos

En tres de los decretos (igualdad laboral, alquiler y subsidio de desempleo para los mayores de 52 años), la oposición solicitó la tramitación como proyecto de ley, lo que habría permitido introducir enmiendas de forma exprés. Pero en ninguno de los tres casos prosperó. El PP se opuso a abrir este procedimiento, y eso hizo que los socialistas tuvieran votos sobrados para rechazar la tramitación con enmiendas. También el PNV se oponía desde el principio porque entendía que era comenzar un "mercadeo" de propuestas al alza de cada uno de los partidos en plena campaña electoral.

Medidas cortas para los aliados

El Gobierno pudo anotarse el tanto en su cuaderno —al final, de los 35 decretos que salieron del Consejo de Ministros desde la moción de censura, solo uno, el primero de vivienda, decayó, y fue reemplazado por el convalidado este miércoles—, pero también tuvo que escuchar las severas críticas de todos los grupos. Desde la izquierda a la derecha.

"Sin nosotros, los 'viernes sociales' habrían sido 'viernes negros", avisa Joan Baldoví, de Compromís, en referencia al sostén de los socios de la moción

Los aliados del presidente en la moción de censura denunciaron que las medidas se quedaban cortas, eran insuficientes, y no habían sido consensuadas, además de que llegan a las puertas del 28- A. Pero ante la disyuntiva a la que les había abocado el Ejecutivo —el "o lo tomas o lo dejas", como ilustró el portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, en la que será probablemente su última intervención en el Congreso—, sentían que tenían que aceptarlo porque era un mínimo avance. Así justificó su apoyo, por ejemplo, Unidos Podemos, quien se quejó de que no se frenase la "agresividad patriarcal" en el decreto de igualdad laboral o quien echó en falta más "mano dura contra los buitres" en el de vivienda, en referencia a los grandes tenedores de suelo en alquiler. Especialmente dura fue Yolanda Díaz, que reprochó a la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, que no haya derogado la reforma laboral y que encima haya hecho un "regalo a los empresarios" con la creación de un registro horario.

"Mejor dos pasos adelante que quedar parados, aunque sea fuera de tiempo", señaló por su parte el portavoz de Compromís, Joan Baldoví. El diputado resumió también que esa mayoría de la moción de censura, y que podría no reeditarse si cuajara en la próxima legislatura un pacto de PSOE y Ciudadanos —al que Ábalos no hace ascos—, es la que ha sustentado a Sánchez. "Si no estuvieran los demás, esto no saldría probablemente. Sin esta parte de aquí, los 'viernes sociales' serían 'viernes negros", avisó.

Los portavoces de PNV y PDeCAT, Aitor Esteban (i) y Carles Campuzano, este 3 de abril en los pasillos del Congreso. (EFE)
Los portavoces de PNV y PDeCAT, Aitor Esteban (i) y Carles Campuzano, este 3 de abril en los pasillos del Congreso. (EFE)

El PP, por su parte, incidió en las acusaciones de "electoralismo" y en la crítica a Sánchez por utilizar las instituciones para fines partidistas —"populismo institucional", lo llamó— y por engordar el gasto público sin mirar el desvío del déficit. El uso de los "decretos sin fondos" debería ser delictivo, apreció la diputada Beatriz Escudero, quien puso como ejemplo que cada semana de ampliación del permiso de paternidad (desde el pasado lunes los padres tienen derecho a ocho semanas, frente a las cinco anteriores) cuesta al Estado 100 millones al año. Estos seis decretos sociales son "la semilla de la futura ruina de España", de "la próxima crisis", sentenció la portavoz del grupo, Dolors Montserrat. Desde Tenerife, el líder del PP, Pablo Casado, acusó al presidente de "indignidad" y "ambición desmedida" por "implorar" el apoyo de "un proetarra" como Arnaldo Otegi para lograr que EH Bildu respalde los seis decretos "electoralistas".

Solo una coincidencia PP-Cs

"Sabíamos que el PP era un partido antisocial", dijo la socialista Adriana Lastra, pero ahora ya no es "un partido de Estado", ya que ha "roto" el consenso que las dos grandes fuerzas suelen mantener en política internacional. Y sobre las palabras de Casado, la portavoz recordó que el hoy vicesecretario de Organización de los conservadores, Javier Maroto, también tejió acuerdos con Bildu cuando era alcalde de Vitoria. A Casado, además, no le asiste la razón, puesto que quitando el de vivienda, los otros cinco textos habrían salido adelante aun sin el apoyo de la izquierda 'abertzale'.

Los populares critican el "electoralismo" y el mayor gasto público. El PSOE afea al PP que deje de ser "un partido de Estado" al rechazar el RDL del Brexit

Ciudadanos fue duro en el tono en algunas partes del debate, pero al final convergió bastante con el Ejecutivo. Solo coincidió con el PP, de hecho, en el no al texto del alquiler. La diputada naranja Patricia Reyes acusó al Gobierno de actuar de manera "autoritaria", de legislar a base de decreto, de hacer "propaganda" a través de las instituciones, pero al tiempo anunció el respaldo a la equiparación de los permisos de paternidad y maternidad porque su grupo entiende que ha de prioridad la "política constructiva y útil" y porque siempre prima la "igualdad" de todos los ciudadanos.

Sánchez salva su últimos decretos sociales antes del 28-A entre críticas de los grupos

Por la Diputación Permanente de este miércoles desfilaron cuatro ministros: Carmen Calvo, Magdalena Valerio, José Luis Ábalos y María Jesús Montero. La vicepresidenta lideró la delegación gubernamental y, a la entrada, manifestó su confianza en que las fuerzas políticas pondrían por delante los intereses de los españoles antes que los suyos propios. Los miembros del Gobierno tenían la orden de defender sus iniciativas sin replicar después a los grupos para no enconar el debate ni alargarlo más de la cuenta. El Ejecutivo quería pasar pronto su último examen parlamentario. Y lo consiguió. Aprobó a poco más de una semana del arranque oficial de la campaña del 28-A.

Cómo ha sido la votación en la Diputación Permanente del Congreso

La Diputación Permanente se forma al inicio de cada legislatura. Esta (2016-2019) está compuesta por 24 diputados del Grupo Popular más la presidenta, Ana Pastor; 15 del Grupo Socialista; 12 de Unidos Podemos; seis de Ciudadanos; dos de ERC; uno del PNV, y cuatro del Grupo Mixto (PDeCAT, Compromís, Bildu y UPN).

-Plan de contingencia ante un Brexit salvaje:

A favor: 40 (15 del PSOE, 12 de Unidos Podemos, dos de ERC, uno del PNV y uno de Compromís, PDeCAT y Bildu, 6 de Ciudadanos y uno de UPN).

En contra: 25 (PP).

Abstenciones: 0. 

-Igualdad laboral (equiparación de los permisos de paternidad y maternidad):

A favor: 40 (PSOE, Unidos Podemos, Ciudadanos, ERC, PNV, Compromís, PDeCAT, Bildu y UPN).

En contra: 25 (PP).

Abstenciones: 0.

Tramitación como proyecto de ley: 12 a favor (6 de Cs, Compromís, UPN, PDeCAT, ERC y Bildu), 53 en contra (PSOE, PP, Unidos Podemos y PNV) y ninguna abstención. 

-Recuperación del subsidio para mayores de 52 años y registro de jornada:

A favor: 34 (PSOE, Unidos Podemos, ERC, PNV, PDeCAT, Compromís, Bildu y UPN). 

En contra: 25 (PP).

Abstenciones: 6 (Ciudadanos). 

Tramitación como proyecto de ley: 10 a favor (Cs, ERC, Bildu y UPN), 55 en contra (PSOE, PP, Unidos Podemos, PNV, Compromís y PDeCAT) y ninguna abstención. 

-Medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler:

A favor: 33 (PSOE, Unidos Podemos, ERC, PNV, PDeCAT, Compromís y Bildu). 

En contra: 31 (PP y Cs).

Abstenciones: 1 (UPN). 

Tramitación como proyecto de ley: 9 a favor (Cs, Bildu y ERC), 55 en contra (PP, PSOE, Unidos Podemos, Compromís y PDeCAT) y una abstención (UPN). 

-Estiba:

A favor: 33.

En contra: 25.

Abstenciones: 7 (Cs y UPN). 

-Inversión del superávit de CCAA y ayuntamientos:

A favor: 40 (PSOE, Unidos Podemos, Ciudadanos, ERC, PNV, Compromís, PDeCAT, Bildu y UPN).

En contra: 25 (PP).

Abstenciones: 0. 

El Gobierno ha logrado convalidar 34 de los 35 reales decretos leyes impulsados por el Consejo de Ministros. El Congreso solo derogó uno, el de medidas del alquiler, pero fue retomado por Fomento y sometido a votación este miércoles. Y finalmente aprobado.

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