Almeida se siente a salvo del órdago de Vox y buscará atraer a sus votantes
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CAMBIO EN LA HOJA DE RUTA

Almeida se siente a salvo del órdago de Vox y buscará atraer a sus votantes

La crisis de Cs provocará previsiblemente que en 2023 se aglutine el voto liberal y conservador alrededor del PP. Esto ha llevado al alcalde a arrimarse a Vox, buscando repetir el éxito de Ayuso el 4-M

placeholder Foto: El alcalde de Madrid. (EFE)
El alcalde de Madrid. (EFE)

Con la vista puesta en las elecciones municipales de 2023, el equipo de José Luis Martínez-Almeida empieza a esgrimir estrategias. Aprovechando la debacle crónica de Ciudadanos, el PP da por sentado que buena parte de los votos naranjas se traspasarán a la candidatura del bautizado por los suyos como 'alcalde de España', y ahora acercan su hoja de ruta a Vox, pretendiendo imitar los logros y la falta de complejos de Ayuso en la comunidad.

Mientras, el enfado de Vox con los populares por facilitar que se declarase 'persona non grata' a Abascal en Ceuta ha hecho que salten por los aires los puentes entre ambas formaciones, amenazando con retirar sus apoyos "en ayuntamientos o asambleas". Habrá que ver si la habitual mala relación entre los líderes nacionales afectará a la de sus homólogos en la capital, y si realmente se materializa ese contundente aviso, aunque desde el PP mantienen la calma: "No tiene nada que ver con Madrid, no vamos a entrar a valorar algo que no afecta a nivel municipal", dicen, y recalcan: "La relación en el ayuntamiento es buena".

Foto: El portavoz de Vox, Jorge Buxadé, en una imagen de archivo. (EFE)

La relación con Cs hace tiempo que se atascó. Cuestiones como el desmantelamiento de Madrid Central, el cambio de nombres de calles o la implicación del Gobierno municipal en el Orgullo LGTBI han ensanchado la patente brecha en el seno del Gobierno, provocando que el alcalde se aproxime a los postulados de Vox y sus ‘batallas ideológicas’. Fuentes municipales piensan que el PP "sin lugar a dudas" busca acercarse a los de Ortega Smith, y que lo hace porque “a Ayuso le ha funcionado” esa maniobra. Y, siguiendo la estrategia de Ayuso, Almeida ha justificado su cercanía a los extremistas atacando al Gobierno central: "Que me digan por qué no puedo pactar con Vox, que es muchísimo mejor que Bildu", afirmó en abril durante la campaña del 4-M.

Sintonía entre PP y Vox de cara a 2023

Un asunto que ha generado cercanía entre Almeida y los de Ortega Smith desde el principio de su mandato es el debate sobre la memoria histórica. El portavoz municipal del PSOE, Pepu Hernández, ha criticado a lo largo de los últimos meses varios “peajes a Vox” por parte del alcalde, como la construcción de una estatua de seis metros en honor a la Legión en la plaza de Oriente, el voto de los populares a favor de la eliminación del mural feminista de Ciudad Lineal, las recientes menciones en los plenos del ayuntamiento a debates como los del aborto o los indultos, o la retirada de la placa que recordaba a Largo Caballero en Chamberí.

Esto último, que se hizo a propuesta de la ultraderecha, fue calificado de “populista” por Begoña Villacís, que afirmó que “las minorías extremistas” están intentando “imponer su modelo de España”. Son decisiones que vislumbran un previsible cambio de socios —y, por lo tanto, de rumbo— de aquí a los próximos comicios.

Foto: Señal de la dirección de la calle Largo Caballero, en Madrid (España), a 30 de septiembre de 2020. (EP)

En esta línea, la recurrente cuestión de los nombres del callejero de Madrid ha vuelto a la palestra. En una reciente sesión en el consistorio, el concejal de Vox Fernando Martínez Vidal reclamó que se “acate y ejecute con carácter inmediato” la sentencia del TSJM “relativa a la recuperación de los nombres de las calles cambiados”, como las de Asensio Cabanillas, Millán Astray o los Caídos de la División Azul. Nombres que alteró Manuela Carmena cuando estaba al frente del consistorio, pero que, para satisfacción de Vox, pueden volver a figurar en los mapas de la ciudad. No es nada nuevo, pues a principios de este mes el tribunal dio vía libre a la retirada de las calles dedicadas a los históricos socialistas Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero, tal y como reclamó Vox en una iniciativa que apoyó el PP.

VOX da por rotas sus relaciones con el PP. (Atlas)

Según Javier Ortega Smith, el hombre de Abascal en el ayuntamiento, su partido es “el muro de contención frente a las políticas de la izquierda”. Entre esos puntos que dilatan la distancia entre la formación de ultraderecha y las lideradas por Rita Maestre y Pepu Hernández está la relativa a la comunidad LGTBI, que también ha provocado cierta zozobra entre PP y Cs. Almeida, en un gesto que le acerca a Vox, ha retirado las subvenciones nominativas para las organizaciones de activistas de este colectivo, como habían exigido desde Vox para dar luz verde a los Presupuestos.

“Incluso Gallardón y Botella las mantuvieron”, afirman fuentes municipales, que creen que la negativa del alcalde a desplegar la bandera arcoíris durante las fiestas del Orgullo fue “una cesión a Vox, porque le condicionan”. También destacan el pleno del ayuntamiento en el que se votó una moción para condenar las leyes homófobas húngaras, en las que el PP "tuvo un papel patético", e incluso rechazaron intervenir, aunque finalmente votaron a favor tras negociarlo con Ciudadanos.

placeholder Ortega Smith y Almeida. (EFE)
Ortega Smith y Almeida. (EFE)

Los Presupuestos de la ciudad, aprobados el diciembre pasado, fueron uno de los más evidentes acercamientos del PP a Vox. Los cuatro concejales de este último grupo lograron presionar al Gobierno para colar algunas reivindicaciones propias, a sabiendas de que sin sus votos no saldrían adelante las cuentas. Tan bien les fue a los de Ortega Smith que Villacís ni siquiera quiso salir en la foto que conmemoró la firma del acuerdo.

Entre las medidas condicionadas por Vox, se incluyeron la modificación de los programas contra la violencia ‘intrafamiliar’ y los abusos sexuales a menores, el compromiso a reducir el IBI o el fin de las anteriormente mencionadas subvenciones al colectivo LGTBI (“dogmáticas”, según ellos), aunque sí se destinaron ayudas económicas a organizaciones religiosas y a la entidad antiabortista Fundación Madrina. Las fuentes consultadas afirman que "Vox pidió eliminar las subvenciones a dedo, dejando solo una", la de esa última asociación.

La política ‘verde’, un quebradero de cabeza

Un tema que genera graves roces entre el PP y sus dos socios es la política medioambiental. Almeida se presentó a las elecciones erigiéndose como el candidato de quienes se oponían a Madrid Central, pero las cosas han cambiado mucho en estos dos años. La alternativa de Almeida a la medida estrella de Carmena contra la contaminación no convence a los concejales de Vox, partidarios de eliminar por completo cualquier restricción de este tipo, y tampoco a los naranjas, que prefieren mantener la zona de bajas emisiones corrigiendo "los errores de Carmena".

Foto: Una terraza en la Comunidad de Madrid. (EFE)

Aquí juega un papel importante Borja Carabante (PP), delegado de Medio Ambiente, cuyas tesis, según fuentes del consistorio, son "sin lugar a dudas" más cercanas a las de Ortega Smith que a las de Villacís. "Es muy conservador, cero moderno". Las fricciones entre la vicealcaldesa y este hombre de la máxima confianza de Almeida han sido frecuentes.

"Tanto, que en el PP hablan de la hostelería y luego él no ha ayudado nada. Él quería revertir las 'terrazas covid', pero Villacís se opuso", afirman estas fuentes. Desde Vox, sin embargo, le llamaron "amigo" y "buen político y gestor" en el pleno de la semana pasada.

Ayuso, el modelo a seguir

Que Almeida empiece a parecerse cada vez más a la presidenta de la Comunidad de Madrid no es algo que interese solo al PP, sino también a Vox. Estos últimos tienen intención de trasladar al ayuntamiento la buena relación entre Rocío Monasterio y Ayuso en la Asamblea. Fernando Martínez Vidal, concejal del partido de ultraderecha, defendió en una reciente comisión municipal que el alcalde debía “tomar ejemplo” de Ayuso. “Esa señora tiene todo mi respeto”, afirmó.

Foto: Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida. (EFE)

Esto choca frontalmente con la estrategia que esgrimieron los populares tras acceder a la alcaldía en 2019: "Iban de moderados, diciendo que había que ir al centro, pasando de Vox", recuerdan fuentes conocedoras de las negociaciones de aquella investidura, que creen que "con todo lo de Ayuso ya no saben por dónde tirar. Pensaban que era una loca que decía lo primero que le pasaba por la cabeza, pero le ha funcionado".

Estas mismas fuentes afirman que Almeida antes "jugaba a ser el alcalde bueno, que no era radical ni alzaba la voz. Incluso un poco 'progre', porque no criticaba demasiado. Era más tibio y políticamente correcto", pero ahora "ha cambiado" y está abandonando esa actitud, entre otras cosas "porque ahora es también portavoz nacional" de su partido.

placeholder Almeida busca repetir en 2023 el éxito de Ayuso del 4-M. (EFE)
Almeida busca repetir en 2023 el éxito de Ayuso del 4-M. (EFE)

Desde el PP, sin embargo, niegan el cambio de estrategia. Según fuentes del partido, la relación con Cs "está muy bien y es fructífera", y el Gobierno se siente "muy unido, cohesionado y centrado en trabajar". Aseguran que "queda demasiado" para 2023, y ahora están enfocados en ejecutar las políticas del acuerdo con los de Villacís y también "el de investidura con Vox, porque hay que darle cumplimiento".

Defienden que más que 'fórmula Ayuso' "hay más bien una 'fórmula Almeida', basada en el consenso y el diálogo". No creen que haya ningún volantazo en la hoja de ruta del alcalde, que "siempre ha dicho lo que piensa" porque quiere "decir la verdad a los ciudadanos". Un estilo que "ha funcionado" y que "va a seguir así" porque, además, "se nota en la calle, con el cariño que recibe Almeida".

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