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La retirada del escaño a Juvillà compromete el futuro de la presidenta del Parlament
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La JEC exige su cese como diputado

La retirada del escaño a Juvillà compromete el futuro de la presidenta del Parlament

Laura Borràs aseguró que trabajaba de manera coordinada con los partidos independentistas para que el miembro de la CUP no perdiera su asiento en la Cámara catalana y así poner en evidencia a ERC

Foto: Pau Juvillà. (EFE/Alejandro García)
Pau Juvillà. (EFE/Alejandro García)

La Junta Electoral Central (JEC) ha ordenado al Parlament retirar el escaño al diputado de la CUP Pau Juvillà, condenado el 14 de diciembre pasado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) a seis meses de inhabilitación y a una multa de 1.080 euros por desobediencia por no haber retirado lazos amarillos. La firmeza de la JEC compromete la posición política de la presidenta de la Cámara catalana, Laura Borràs, quien ha hecho de la defensa de Juvillà y de su escaño uno de los pilares de su posición política, tanto ante el independentismo como frente a JxCAT, ya que aspira también a optar de nuevo a presidir la Generalitat.

Está previsto que hoy la mayoría de la Mesa del Parlament, encabezada por Borràs, ofrezca una rueda de prensa para defender a Juvillà, que fue condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña a seis meses de inhabilitación por no retirar lazos amarillos del Ayuntamiento de Lleida en diciembre de 2021. Cuando se produjo el fallo, Borràs, que siempre se ha alineado de manera política con Quim Torra, comparó la situación del diputado de la CUP con la del 'expresident' catalán, que también fue cesado por la firmeza de la JEC.

Cuando se formalizó la sentencia del juicio contra el diputado anticapitalista y secretario tercero de la Mesa del Parlament, Borràs se comprometió en público a blindar su posición. Instó al órgano a que diera una respuesta a una inhabilitación que ya en aquel momento se daba por segura. No concretó más, algo habitual en el independentismo.

Borràs aseguró en su día que se estaba trabajando de manera coordinada con el resto de partidos independentista para que Juvillà no perdiera el escaño por esta actuación judicial. La presidenta de la Cámara quería así marcar distancias con su predecesor, Roger Torrent, y desmarcarse del episodio en el que Quim Torra perdió su condición de diputado sin esperar a ver qué decía el Supremo, que no llegó a emitir sentencia firme. En su momento, JxCAT acusó a ERC de no apoyar a Torra cuando se produjo una votación diferenciada. Era una forma de poner en evidencia a los republicanos que ahora se quiere actualizar en otras circunstancias.

Formalidad y legalidad

La rueda de prensa de hoy será formal, pero no tendrá peso legal. Por tanto, lo que salga de ella resultará meramente declarativo. No está previsto que la Mesa se reúna hasta el martes de la semana que viene. Allí será donde se tomen las decisiones firmes. Además, según fuentes del Parlament, los letrados de la Cámara argumentan que la decisión del TSJC se ha de ejecutar. Debería ser la CUP la que hubiera pedido medidas cautelares, pero no lo ha hecho, así que una salida para Borràs, que de manera presumible intentará escurrir el bulto, será alegar que no tiene más remedio que relevar a Juvillà de su escaño porque los anticapitalistas no hicieron sus deberes al no demandar esas cautelares.

La Mesa del Parlament decidirá el futuro de Pau Juvillà el próximo martes

Fuentes del independentismo han apuntado que Borràs no desobedecerá, por mucho que haya amagado con hacerlo en los últimos días y que su postura sobre Juvillà haya sido uno de los pilares sobre los que todavía apuntala sus ambiciones para que JxCAT la designe futura aspirante a presidenta de la Generalitat.

Jugar a largo

Una salida para Borràs, según explican fuentes parlamentarias, podría ser que la Mesa se inhibiese para que la cuestión fuese debatida en la Comisión del Estatut del Diputado del Parlament. Si dicha comisión también se inhibe, la cosa acabaría en una votación en el pleno del Parlament, donde grupos como Vox y Cs estarían esperando para dar un revolcón a los independentistas. Como en el caso de Torra, quedaría el papel de ERC y de si se lleva a cabo un voto diferenciado que de nuevo rompa el soberanismo y su teórica mayoría del 52%. El resultado sería el mismo. Pau Juvillà dejaría de ser diputado, además, por un tema menor. Solo que tardaría entre 15 días y un mes, en lugar de que ocurriese la próxima semana. Por lo tanto, todo dependerá del nivel de sobreactuación que quiera desplegar la presidenta del Parlament.

La crisis provocada por la situación legal de Pau Juvillà es claramente menor, pero un independentismo en horas bajas puede acabar magnificando un caso que en otras circunstancias no tendría mayor trascendencia. El problema es que Borràs siempre se ha mostrado muy cercana a la CUP. Ella misma promovió para la Mesa del Parlament a Aurora Madaula, la diputada de JxCAT más cercana a los 'cupaires'. Ahora, su futuro político queda ligado a lo que pase con Juvillà, que enfila la casilla de salida por haber desafiado la neutralidad política de los espacios públicos en periodo electoral.

La Junta Electoral Central (JEC) ha ordenado al Parlament retirar el escaño al diputado de la CUP Pau Juvillà, condenado el 14 de diciembre pasado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) a seis meses de inhabilitación y a una multa de 1.080 euros por desobediencia por no haber retirado lazos amarillos. La firmeza de la JEC compromete la posición política de la presidenta de la Cámara catalana, Laura Borràs, quien ha hecho de la defensa de Juvillà y de su escaño uno de los pilares de su posición política, tanto ante el independentismo como frente a JxCAT, ya que aspira también a optar de nuevo a presidir la Generalitat.

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