Aragonès encara la investidura con JxCAT hecho trizas y en tensión con Waterloo
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Artadi renuncia a la Generalitat

Aragonès encara la investidura con JxCAT hecho trizas y en tensión con Waterloo

Elsa Artadi había cambiado por su cuenta el pacto entre Jordi Sànchez y Aragonès, y muchos en JxCAT vieron la mano de Carles Puigdemont. Incluso la de Clara Ponsatí

placeholder Foto: El coordinador nacional de ERC y candidato a la investidura, Pere Aragonès. (EFE)
El coordinador nacional de ERC y candidato a la investidura, Pere Aragonès. (EFE)

Pere Aragonès iba a presidir lo que el secretario general de JxCAT, Jordi Sànchez, definió como “un Gobierno fuerte” durante el acto de presentación del pacto de coalición, este pasado lunes en el Palau Robert. Pues bien, 24 horas antes de iniciarse el debate de investidura, el candidato de ERC afronta la sesión con JxCAT roto por la tensión entre su estructura orgánica y Waterloo. Esta ruptura se ha hecho evidente por la renuncia de Elsa Artadi a ocupar la vicepresidencia económica, lo que deja medio Ejecutivo de la Generalitat en el aire. Aragonès se enteró por el sistema de alertas de 'La Vanguardia' y el estupor volvió a la política catalana. JxCAT ha pasado en una semana de dar la gran batalla por la cartera de Economía a carecer de un candidato para ocupar ese puesto.

Artadi es una persona de toda la confianza de Carles Puigdemont. Fuentes conocedoras de los entresijos de la negociación entre JxCAT y ERC explican los pasos previos que han desatado la crisis interna de Junts, con el desenlace de la espantada de Artadi. La semana del 3 de mayo, en una de sus salidas de Lledoners, Jordi Sànchez encargó a la propia Artadi que diese los últimos retoques al acuerdo de gobierno que se estaba perfilando con Esquerra. Tras este trabajo, Artadi tenía que remitir el documento a Aragonès porque Sànchez volvía a su celda. Pero cuando se lo hizo llegar al 'president' en funciones, el texto era sustancialmente diferente de lo que se había trabajado en las visitas de Aragonès a la prisión.

Foto: El coordinador nacional de ERC y candidato a la investidura, Pere Aragonès, y el secretario general de JxCAT, Jordi Sànchez. (EFE)

Esto provocó que el 8 de mayo el candidato de ERC diese las conversaciones por rotas. Desde la cárcel, Jordi Sànchez, que había anunciado en rueda de prensa que todo iba bien, no entendía nada. Fuentes de JxCAT dan por hecho que en los cambios introducidos estaba la mano de Carles Puigdemont. Algunos apuntan, incluso, que había intervenido Clara Ponsatí, por la radicalidad de algunos de los planteamientos, que para nada encajaban con el paréntesis de dos años que planteaban los republicanos para cualquier intento de unilateralidad. Sin embargo, Artadi, siempre fiel a Waterloo, ha asumido ante la ejecutiva que los cambios los hizo ella.

Desde la cárcel, Jordi Sànchez trabajó duro para recuperar el pacto. Aragonès le envió el documento y a partir de ahí hubo que volver a construir las confianzas. De ahí el encierro del fin de semana en dos masías, en Prats de Lluçaners y Alella. Ahí se negoció el documento de 46 páginas que volvió a las pautas marcadas en el texto original, lejos de los equipos negociadores, los mismos que estaban saboteando el acuerdo. De hecho, antes del 'pacto de las dos masías', la semana del 17 de mayo, tanto Artadi como Francesc Dalmases se mostraban críticos en encuentros internos con la estrategia de Jordi Sànchez y le culpaban del fracaso, incluso en reuniones delante de los miembros de ERC, como pasó entre el mismo Dalmases y Sànchez en la del 13 de mayo, según ha explicado uno de los asistentes.

Foto: Pere Aragonès (d) y Jordi Sànchez. (Reuters)

Sànchez acusó a Artadi de “deslealtad” e incluso le advirtió de que le haría pagar lo que había pasado. Una vez cerrado el 'pacto de las dos masías', Artadi esperó a que se hiciera público el resultado de la votación de las bases de JxCAT, donde Ponsatí había pedido que votasen en contra. Como tampoco tiene buena relación con Pere Aragonès y su equipo, prefirió saltar del barco y ahorrarse las reuniones de la mesa de diálogo. Ponerse a la espera, igual que su jefe, Puigdemont.

El Suresnes de Puigdemont

La consulta de JxCAT fue el Suresnes de Puigdemont. Igual que en 1974, cuando Felipe González se hizo con el control del PSOE imponiendo una estrategia más pragmática marcada por los militantes que estaban en España y desafiando a los del exilio. Así, Jordi Sànchez impuso su criterio de pactar con los republicanos para salvar el partido por encima de lo que defendía Waterloo. La nueva Generalitat de Aragonès procede del pacto con Jordi Sànchez, no con Puigdemont, que si bien ha tuiteado sobre Marruecos, no ha dicho nada del acuerdo que se anunció el pasado lunes. Hace tiempo que el 'expresident' utiliza sus silencios como un mazo.

Elsa Artadi no contó nada de todo esto a la ejecutiva del partido. Su explicación fue la siguiente: “No es que renuncie a ser miembro del nuevo Gobierno, sino que mantengo mi total compromiso con Barcelona, para hacer realidad el cambio en nuestra ciudad, y hacerlo con todos vosotros en 2023. Gracias por todo vuestro apoyo siempre”.

Ahora, Aragonès será investido con JxCAT sumido en una profunda crisis. El acuerdo de gobierno establece que “de entre las personas propuestas por Junts per Catalunya, una de ellas ocupará la vicepresidencia del Govern, de acuerdo con el presidente de la Generalitat” (pág. 41). Se está hablando con tres personas a toda prisa para que ocupen la Conselleria de Economía. Una de ellas ha pedido no ser vicepresidente. Hay que volver a repensarlo todo. Pero la vicepresidencia podría no recaer en Economía.

Gemma Geis entra en juego

Gemma Geis podría entrar en la Generalitat. No estaba en las quinielas, pero ya suena para vicepresidenta, según fuentes de la Generalitat. También hay movimientos de los 'consellers' descartados, como es el caso de Damià Calvet o Ramon Tremosa, para ocupar la cartera de Economía, pero todo apunta a que el aparato de Jordi Sànchez no cuenta con ellos. En ERC, están a la espera.

Mientras, parece que Josep Rius se cae de Exteriores. Jordi Sànchez tampoco cuenta con él, demasiado cercano a Puigdemont, pues fue su antiguo jefe de gabinete. Por tanto, todo está en el aire. Ya hay más descartados que candidatos. El único que parece que sigue es Jordi Puigneró, que asumiría Políticas Digitales e Infraestructuras. También él podría optar a vicepresidente.

Jordi Sànchez ha sido el ganador de la crisis y demuestra que controla JxCAT

Esta guerra sorda en JxCAT no viene de ahora. Ya empezó con la caída de Jaume Alonso-Cuevillas. Al parecer, Puigdemont nunca quiso sacrificar al que había sido su abogado. Conociendo el percal, Elsa Artadi ha preferido los cuarteles de invierno del Ayuntamiento de Barcelona.

Las salidas de Artadi acostumbran a anunciar grandes movimientos en el mundo independentista. Entró en el PDeCAT meses antes del 1-O en 2017. A principios de 2018, rompió con el PDeCAT abanderando lo que pasó luego dos años después: el que Puigdemont se hiciese con todo el poder. ¿Se prepara otro movimiento telúrico? ¿Nacerá tocado de muerte el Ejecutivo de Aragonès? O, al contrario. ¿El Ejecutivo que solo iba a durar dos años ahora tiene la legislatura asegurada por la ruptura no declarada con Waterloo? Nadie lo sabe. Aragonès afronta la presidencia más incierta de la historia de Cataluña.

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