Se lo juegan en el pleno del Parlament

Torra y Aragonès se reunieron para limitar la protesta institucional y evitar un 155

ERC intentó que Torra se comprometiese a más, como que el 'president' se desmarque en público de posibles excesos de la movilización en la calle, pero su interlocutor evitó aceptar

Foto: El 'president' Torra abre el debate de política general en el Parlament.
El 'president' Torra abre el debate de política general en el Parlament.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y su vicepresidente, Pere Aragonès, pactaron la semana pasada que la respuesta institucional a la sentencia del Tribunal Supremo quedaría acotada al marco estrictamente legal para evitar la aplicación de un nuevo 155 en Cataluña o que entre vigor la Ley de Seguridad Nacional, según han explicado fuentes del Palau. Con ello, JxCAT y ERC habrían acordado no desbordar el marco legal y evitar cualquier desobediencia que pudiera hacerles perder el control de la Generalitat o de los Mossos, un riesgo que ambos partidos consideran alto, dado el ambiente electoral creado por la convocatoria a las generales del 10-N.

Como ya avanzó El Confidencial, la desobediencia solo sería simbólica. La novedad estriba en el consenso con los republicanos y en el temor de que, como ya advirtió Pedro Sánchez, se produzca un nuevo 155 y que este sea, en esta ocasión, más duro y prolongado, justificado por las reacciones a la condena por sedición.

Protestas en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona. (EFE)
Protestas en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona. (EFE)

Por tanto, la actividad política del soberanismo catalán se centra en tres frentes: radicalidad verbal, animar a las movilizaciones sin participar en ellas y ser lo más conservador posible en la reacción institucional, la que compete propiamente a los políticos. Así, todo se piensa limitar al pleno del Parlament, que se prevé de carácter monográfico y que fue pedido por Quim Torra en su comparecencia pública en el Palau de la Generalitat. Se prevé que el pleno se convoque este martes y se celebre el jueves de esta semana.

ERC intentó que Torra se comprometiese a más, según explican fuentes conocedoras de la reunión. El temor de los políticos está en la calle, porque temen que el movimiento Tsunami Democràtic se les vaya de las manos. Así que Aragonès pidió a Torra que en caso de que la situación se descontrolase, se comprometiese a hacer una declaración pública para desmarcar a la Generalitat de determinadas actividades callejeras. Pero Torra se negó. ERC quería evitar el error del apoyo a los CDR detenidos del pasado mes de septiembre. Y este es el punto débil. Si el 'president' apoya cualquier movilización callejera o tan solo se calla, se teme que Pedro Sánchez aproveche el momento y vuelva a aplicar el 155 o la Ley de Seguridad Nacional. Así, uno de los puntos débiles del acuerdo sería la situación creada en el aeropuerto de El Prat, colapsado ayer por los manifestantes.

Torra y Aragonès se reunieron para limitar la protesta institucional y evitar un 155

Ningún partido, ni siquiera la CUP, ha apadrinado ninguna concentración. El gran acto de protesta de la noche ante el Palau de la Generalitat lo han convocado la ANC y Òmnium, pidiendo a la gente que acudan a todas las plazas de Cataluña. Eso dice mucho del nivel de desobediencia que se está dispuesto a asumir.

Pleno con resoluciones

El pleno de esta semana incluirá resoluciones, pero como siempre se jugará con una redacción de vaguedad calculada para evitar futuras consecuencias legales, según apuntan fuentes de JxCAT y ERC. De hecho, los servicios jurídicos de la Generalitat han constituido un equipo especial de abogados para evitar que Torra y su Ejecutivo puedan cometer cualquier desliz que aboque a la suspensión de la autonomía.

El principal objetivo no es tanto protestar por la sentencia sino sobre todo retener la Generalitat y esquivar una convocatoria electoral que sobre todo quiere evitar JxCAT.

Protestas en Barcelona. (EFE)
Protestas en Barcelona. (EFE)

En todas las declaraciones de los líderes soberanistas se plantea la sentencia como un ataque a Cataluña. Para Carles Puigdemont, “la opción legítima de la independencia será perseguida por cualquier vía bajo la sospecha de sedición o de rebelión", es decir, la sentencia condena a todos los independentistas. Torra fue más lejos en su alocución cuando habló de “causa general contra el derecho de la autodeterminación en Cataluña y contra el independentismo. El presidente del Parlament, Roger Torrent, también hizo una declaración en el mismo sentido: la sentencia no condena a una docena de personas sino a todo el independentismo.

Sin embargo, la apoteosis de las declaraciones fue cuando Carles Puigdemont comparó en su declaración desde Bruselas la situación de los catalanes con el pueblo kurdo que estos días está siendo masacrado por Turquía: “La Europa que calla delante de las atrocidades contra el pueblo kurdo es la misma Europa que calló cobardemente cuando la policía de un Estado miembro agredió con una violencia aterradora un pueblo que había salido a votar". En los últimos días, han muerto más de 30 personas y hay unos 140 heridos en la ofensiva turca en Siria. Discursos alejados de la realidad pero que buscan enardecer a los manifestantes sin que sus líderes asuman riesgo alguno.

Cataluña

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