Es noticia
Menú
Moreno mete a Sánchez en campaña a cuenta del CNI y complica el discurso de Espadas
  1. España
  2. Andalucía
ELECCIONES ANDALUZAS

Moreno mete a Sánchez en campaña a cuenta del CNI y complica el discurso de Espadas

El candidato popular se presenta como la opción transversal para atraer a los “socialistas enfadados” con el presidente del Gobierno. La imagen centrista del candidato socialista, en solfa por las relaciones de su líder con los independentistas

Foto: Moreno, con la Alhambra de fondo, durante la presentación de los cabezas de lista provinciales del PP. (EFE)
Moreno, con la Alhambra de fondo, durante la presentación de los cabezas de lista provinciales del PP. (EFE)

Que la gestión de Pedro Sánchez al frente del Gobierno, así como sus nexos con partidos independentistas, iba a colarse en la campaña andaluza, se daba por descontado. Pero pocos esperarían, incluso en las filas del PP, que el líder socialista iba a revitalizarles el argumentario a las primeras de cambio y embarrar el discurso centrista de un Juan Espadas del que no parecen acordarse en Ferraz. Ni 24 horas tardó el presidente de la Junta de Andalucía, y candidato de los populares a la reelección, Juanma Moreno, en denunciar la “cesión al chantaje constante y vejatorio de los independentistas” que ha supuesto el cese -o “sustitución”- de la directora del CNI, Paz Esteban, por el espionaje con Pegasus. Un movimiento en clave nacional, a pesar de que Moreno esta misma semana aseguraba que quería que su campaña se centrase en Andalucía y no en lo que sucede en el Congreso de los Diputados. El candidato popular se sumó a las duras críticas que Alberto Nuñez Feijóo había pronunciado minutos antes con el objetivo de intentar seducir a los socialistas hastiados con las relaciones del PSOE con ERC, Bildu, Junts per Catalunya o Unidas Podemos.

Fue tras la presentación de los distintos cabezas de lista provinciales de su partido para el 19-J y que, como en 2018, tuvo como escenario Granada. Con la Alhambra en el horizonte, rememorando, 25 años después, la escena que Bill Clinton definió como “la puesta de sol más bonita del mundo”, el candidato popular fue glosando las virtudes de sus “compañeros de equipo”. Uno a Uno, como si fuera un ‘speaker’ y soltando algún chascarrillo para restar formalidad a un acto en el que una alergia se manifestó en forma de tos recurrente.

Foto: La ministra de Defensa, Margarita Robles. (EFE/Emilio Naranjo)

El candidato popular enfrentó la “confianza” que genera su Ejecutivo con la “irresponsabilidad” de un Pedro Sánchez de quien dijo estar condicionado por unos “socios insaciables”. “No puedo entender que el Gobierno de nuestra nación esté a merced de unas formaciones que quieren asaltar al Estado”, aseguró, para después reprochar al presidente nacional que “queme las naves” en su “huida hacia delante”. Una forma de “ganar tiempo” que, según su opinión, se hace “a costa de que pierdan las instituciones” y que está condicionada por quienes “atacan” el actual orden constitucional.

Juanma Moreno metió así de lleno en la campaña a un factor movilizador de su electorado como es Sánchez. Pero no sólo para activar a los convencidos, también a los socialistas desencantados con el guante de seda que el presidente exhibe con los independentistas y con esa estrategia que acaba sometiendo a los miembros del Ejecutivo que podían proyectar una imagen más moderada.

Moreno dice que el PP puede ser la opción de voto “los moderados, los centristas, los liberales…”

El dirigente popular sabe que debe arrebatar votantes a derecha e izquierda para diluir la notable subida que los sondeos otorgan a de Vox y por eso exhibe una transversalidad y moderación que resulten atractivas al “enfadado con el PSOE”.

“Hemos iniciado un camino de progreso y bienestar y queremos avanzar por él”. Es “el que representa a la mayoría de los andaluces” y que se caracteriza por ser “amplio, muy amplio”, por eso “cabe todo el mundo”. “El socialdemócrata, el socioliberal, los moderados, los centristas, los liberales…”, enumeró como en un conocido anuncio de refresco, para resumir, en definitiva: Todo aquel quiera hacer avanzar España y Andalucía”.

El candidato del PP quiso incidir en la pluralidad ideológica que hay en el PP cuando afirmó que “es un partido de bases anchas” en el que “no preguntamos a la gente de dónde vienes, sino a dónde quiere ir, si quiere acompañarnos hacia ese gran objetivo de hacer esta comunidad una de las tierras más próspera, dinámica y con más futuro del país”. “Vamos a intentar sumar para no retroceder”, añadió.

Y como los actos de socialistas y populares tienen consecuencias inversas en el adversario, es fácil suponer que la baza electoral que Sánchez ha concedido a Moreno ha supuesto una andanada para las aspiraciones de un Juan Espadas que arranca la campaña con la losa de su desconocimiento fuera de Sevilla y el estigma de ser un candidato ‘sanchista’.

Foto: Juan Espadas, el pasado enero en Granada durante la presentación de su candidatura a la Junta. (EFE/Pepe Torres)

Espadas, desde este momento, está en un complejo escenario. Expuesto a ser preguntado por la constante danza de su líder con los principales rostros del independentismo, deberá medir bien sus palabras para intentar no salir maltrecho de la balacera dialéctica que se aproxima. Si se muestra comprensivo con el presidente del Gobierno sobre la salida de la directora del CNI, PP, Ciudadanos y Vox se le echarán encima y lo situarán al lado de formaciones como Bildu, con lo que eso significa en la comunidad con más víctimas de ETA. Si, por el contrario, critica la gestión realizada por el Ejecutivo de este asunto, el ejemplo de la propia Paz Esteban muestra el destino de quienes no siguen las reglas marcadas por el presidente del Gobierno. Por eso lo previsible es que se agarre al hilo argumental de la “sustitución” reiterado por la ministra de Defensa, Margarita Roblas, y tratar de que pase la tormenta. Él que esperaba una campaña de carretera y TikTok.

En este contexto se reunirán Sánchez y Espadas en un acto que se celebrará este fin de semana en Jaén. Esta provincia ha sido uno de los tradicionales semilleros de votos del socialismo andaluz, pero también es reflejo de una tendencia que se traduce en una pérdida de apoyos a un PSOE que no termina de reconectar con la ciudadanía. La irrupción de opciones locales, como Jaén Merece Más o Levanta Jaén, así como el creciente empuje de Vox en la población rural, parecen restar peso a los socialistas, que ya tenían dificultades para retener el poder en poblaciones medias o grandes.

Que la gestión de Pedro Sánchez al frente del Gobierno, así como sus nexos con partidos independentistas, iba a colarse en la campaña andaluza, se daba por descontado. Pero pocos esperarían, incluso en las filas del PP, que el líder socialista iba a revitalizarles el argumentario a las primeras de cambio y embarrar el discurso centrista de un Juan Espadas del que no parecen acordarse en Ferraz. Ni 24 horas tardó el presidente de la Junta de Andalucía, y candidato de los populares a la reelección, Juanma Moreno, en denunciar la “cesión al chantaje constante y vejatorio de los independentistas” que ha supuesto el cese -o “sustitución”- de la directora del CNI, Paz Esteban, por el espionaje con Pegasus. Un movimiento en clave nacional, a pesar de que Moreno esta misma semana aseguraba que quería que su campaña se centrase en Andalucía y no en lo que sucede en el Congreso de los Diputados. El candidato popular se sumó a las duras críticas que Alberto Nuñez Feijóo había pronunciado minutos antes con el objetivo de intentar seducir a los socialistas hastiados con las relaciones del PSOE con ERC, Bildu, Junts per Catalunya o Unidas Podemos.

Pedro Sánchez Juanma Moreno Partido Popular (PP) PSOE Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Bildu Nacionalismo Ciudadanos Noticias de Andalucía