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El alcalde de Juan Espadas que se enfrenta al aparato del PSOE para "poder dormir tranquilo"
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Turbulencias en el socialismo malagueño

El alcalde de Juan Espadas que se enfrenta al aparato del PSOE para "poder dormir tranquilo"

El alcalde de Ojén, José Antonio Gómez, presentará una lista alternativa a dirigir el PSOE de Málaga frente al candidato oficialista, un 'susanista' reconvertido en torno al que se han aglutinado todas las corrientes

Foto: El alcalde de Ojén, José Antonio Gómez, un 'verso libre' frente al aparato del PSOE andaluz. (EC)
El alcalde de Ojén, José Antonio Gómez, un 'verso libre' frente al aparato del PSOE andaluz. (EC)

José Antonio Gómez descuelga el teléfono y se disculpa: "Dame dos minutos por favor, estoy colgando una cortina para el acto de esta noche". Se refería a la presentación de su candidatura a secretario general del PSOE de Málaga que tuvo lugar este jueves. Un movimiento temerario, casi suicida, que lo va a enfrentar a la maquinaria del partido a pocas horas de que el socialismo andaluz rinda pleitesía a un Juan Espadas que con guante de seda creía haber borrado cualquier disidencia interna. Porque este alcalde de Ojén, un pequeño pueblo blanco de algo más de 3.500 vecinos que linda con la Sierra de las Nieves, donde encadena cuatro mayorías absolutas, ha decidido plantarse ante las consignas que recomendaban alinearse tras el candidato oficialista y anuncia una empresa con tintes quijotescos: plantar cara al rodillo orgánico. Para lograr su objetivo, un programa basado en la "coherencia" y un discurso directo, lacerante, que denuncia el "miedo interiorizado" que ha percibido en algunos miembros de la formación y el "reparto de cargos" para asegurar el silencio de la disidencia.

Una de las tres provincias que en las primarias dieron la espalda al actual secretario general del PSOE andaluz fue Málaga, donde Susana Díaz se impuso con el 49% del escrutinio y únicamente 99 votos de diferencia. Esta igualdad dejó abierta una herida en el seno del partido que se ha ido agrandando con la aparición de distintas sensibilidades que parecían tomar posición ante las primarias para elegir al nuevo líder provincial. Aunque Juan Espadas, de forma soterrada, ha podido ir fraguando una lista de consenso alrededor del portavoz socialista en el Ayuntamiento de la capital malagueña, Daniel Pérez. Candidatura que consolidó cuando supuestamente pactó cargos con el bando 'susanista' y logró que el actual responsable de los socialistas malagueños, José Luis Ruiz Espejo, renunciase a optar a un segundo mandato tras ser 'fichado' para la Ejecutiva regional.

Foto: El candidato socialista a la presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Espadas. (EFE)

Este movimiento debilitó las aspiraciones de otras corrientes internas y parecía despejar del horizonte las primarias. Pero cuando en el seno del partido celebraban el control de la dirección de Málaga, el alcalde de Ojén se saltó el guion, cogió su teléfono y comunicó a Espadas que se presentaría contra Pérez. "Me dijo que necesitábamos unidad, y cuando le expliqué que hacía lo que pensaba que era mejor para el PSOE, me deseó suerte", recuerda Gómez, que explica a El Confidencial que desde entonces, "lamentablemente, he tenido que oír cómo gente que me apoya no lo va a expresar públicamente porque tiene miedo". "Esto no puede ocurrir en un partido democrático, y es algo que quiero cambiar".

El candidato dice sin tapujos que hay miembros del partido que "temen consecuencias" si muestran simpatía o interés por su propuesta. "A lo mejor nadie les ha dicho nada, pero existe ese miedo. ¿Por qué no pueden presentarse varias candidaturas, varios puntos de vista del proyecto socialista en Málaga?", se pregunta, para advertir sobre "la bajada continua de militantes" y "la pérdida de apoyos en la sociedad".

Gómez afirma que Espadas le dijo que el partido necesitaba unidad en estos momentos

"Lo cómodo hubiese sido pactar e integrarme, pero no dormiría tranquilo. Sé que me enfrento a todo un aparato, que parto de la debilidad de quien no tiene recursos, pero duermo bien todas las noches", comenta de forma incisiva, para ahondar en esta argumentación cuando añade: "Hay personas que hasta hace una semana decían que no veían a Dani de candidato y que no pactarían nunca como finalmente lo han hecho. Me dijeron que jamás estarían donde ahora están. Que esto les permita dormir o no, no lo sé".

Gómez juega la baza del 'outsider', el verso libre que, al igual que hizo Pedro Sánchez, se montará en su coche y "haré kilómetros" para tratar de llegar al mayor número de afiliados. Con un mensaje descarado, alejado de consignas, orgánicamente incorrecto, recalca que "no podemos dar la sensación que en este partido la gente se mueve por el reparto de cargos", "ni que tres en una mesa de camilla decidan su futuro", por eso "doy este paso, por coherencia" y "para que los militantes tengan derecho a elegir".

Foto: El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE)

"Voy a llegar hasta el final, aunque me estrelle, no pasa nada. Me siento contento de que la militancia pueda hablar porque presente mi candidatura. Solo por eso, ya hemos ganado", defiende el alcalde de Ojén, que sostiene que el candidato oficialista tendrá difícil compatibilizar el puesto de secretario general con su candidatura a la Alcaldía de Málaga.

José Antonio Gómez recuerda que durante las primarias regionales hizo campaña a favor de Juan Espadas porque "defendí la necesidad de un cambio en Andalucía y Málaga, pero la propuesta unitaria que se ha hecho en la provincia es una continuidad". "Lo único que se cambia es la cabeza del secretario general": Ruiz Espejo "ha sido maltratado por algunos del partido, no se merecía salir como lo ha hecho". "En este PSOE da la sensación que la gente se mueve por el reparto de cargos. O se resuelve este asunto, o nos llevará al precipicio, porque estamos dando todas las excusas a la ciudadanía para que no crea en nosotros".

"Estamos dando todas las excusas a la ciudadanía para que no crea en nosotros"

El regidor también advierte contra la política del postureo y el seguidismo incondicional sin discrepancia. Sobre la primera cuestión, por ejemplo, lamenta que "hablamos mucho de feminismo, pero los cargos representativos de nuestro partido no los desempeñan mujeres". "Tenemos que hacer las cosas que decimos, por eso mi secretaria de organización será una mujer", agregó, para después explicar que, en torno a su segunda apreciación, es necesario que se pueda disentir en iniciativas nacionales como las alianzas con Bildu o Esquerra Republicana o los indultos a los condenados por el Procés. "Estas decisiones nos pasan factura, porque pertenecemos a unas siglas y todo lo que pasa en ellas nos influye".

El proceso interno comenzará a partir del lunes, cuando se puedan realizar los trámites previos a la recogida de avales. El regidor se muestra confiado en recopilar el mínimo necesario para formalizar la candidatura —al menos unos 120— y explica que "muchos compañeros me han dicho que me van a dar el aval, y otros, que me votarán en secreto".

Foto: Elecciones generales 2019 en la provincia de Málaga. (C.C./HansenBCN)

Aunque quiere "dejar claro" que no tiene constancia de que se hayan producido amenazas desde la candidatura oficialista, sí le parece sintomático los "reparos" que percibe en algunos miembros de la formación para "asomar la cabeza y opinar". "Me decepciona y preocupa", porque "la gente tiene que expresarse en libertad".

Gómez reafirma su "lealtad a Juan Espadas", pero "no se puede anteponer la unión a la posibilidad de que decida la militancia". "Siempre trabajaré donde mi conciencia me diga que debo estar, no por un cargo o un puesto".

José Antonio Gómez descuelga el teléfono y se disculpa: "Dame dos minutos por favor, estoy colgando una cortina para el acto de esta noche". Se refería a la presentación de su candidatura a secretario general del PSOE de Málaga que tuvo lugar este jueves. Un movimiento temerario, casi suicida, que lo va a enfrentar a la maquinaria del partido a pocas horas de que el socialismo andaluz rinda pleitesía a un Juan Espadas que con guante de seda creía haber borrado cualquier disidencia interna. Porque este alcalde de Ojén, un pequeño pueblo blanco de algo más de 3.500 vecinos que linda con la Sierra de las Nieves, donde encadena cuatro mayorías absolutas, ha decidido plantarse ante las consignas que recomendaban alinearse tras el candidato oficialista y anuncia una empresa con tintes quijotescos: plantar cara al rodillo orgánico. Para lograr su objetivo, un programa basado en la "coherencia" y un discurso directo, lacerante, que denuncia el "miedo interiorizado" que ha percibido en algunos miembros de la formación y el "reparto de cargos" para asegurar el silencio de la disidencia.

Málaga Susana Díaz
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