negociación para el gobierno

Génova ofrece a Fátima Báñez ocupar una vicepresidencia económica en Andalucía

Desde Madrid quieren que la exministra, que de momento ha rechazado la oferta, se sume como pieza clave en el Gobierno de Juanma Moreno para hacerse cargo de Hacienda

Foto: La presidenta de la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, Fátima Báñez (c). (EFE)
La presidenta de la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, Fátima Báñez (c). (EFE)

Génova ha ofrecido a la exministra de Trabajo Fátima Báñez que se incorpore como una de las carteras con más peso al futuro Gobierno de Andalucía que el PP está ultimando con Cs. Según fuentes del PP, Báñez no quiere, de momento, volver a Sevilla, por motivos personales, pero insisten en que es un empeño del propio presidente del partido, Pablo Casado, que está convencido de que es el perfil perfecto para el área que los populares creen que debe ser la más importante: Economía y Hacienda.

Báñez es onubense y fue ministra de Empleo y Seguridad Social en el último Gobierno de Mariano Rajoy, liderando, insisten en el PP, la recuperación económica en España. Actualmente es diputada en el Congreso y fue una de las aliadas más visibles de Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias que ganó Pablo Casado y desgarraron al partido. Por eso también la incorporación de la exministra no solo supondría un fichaje potente para un área clave sino que permitiría también exhibir la integración total y el cierre de las heridas que esas primarias dejaron en el partido. También el candidato del PP andaluz a la presidencia de la Junta, Juanma Moreno, estuvo con Báñez en el bando ‘sorayista’.

Una revolución fiscal

Desde Génova insisten en que el área de Economía y Hacienda, que aún deben pactar con Cs, con quien no ha habido aún reparto de carteras, será crucial. Incluso apuntan que el Gobierno de Andalucía y su gestión económica debe convertirse en el buque insignia con el que el PP se presente a las próximas elecciones europeas, autonómicas y municipales de mayo. Aunque el PP andaluz niega todas estas informaciones y marca distancia, el entorno de Pablo Casado ha expresado con claridad que el primer Consejo de Gobierno en Andalucía debe ser un revulsivo económico definitivo y aprobar un potente paquete fiscal que suponga la revolución de las finanzas andaluzas y una apuesta por la reactivación económica y el empleo en esta comunidad.

Entre las promesas de Juanma Moreno en la campaña electoral figuró una bajada masiva de impuestos, que pusiera Andalucía al mismo nivel que Madrid en cuanto a política de bonificaciones fiscales, y que presentaron con el acrónimo BMI. También Cs tenía en el eje central de su programa medidas fiscales y de reactivación económica, y este será uno de los apartados más importantes del documento que, tal y como adelantó este periódico, tienen previsto presentar este viernes en Sevilla y que daría por cerrado un acuerdo programático que guiará al futuro Gobierno andaluz.

Consejeros del PP

Son muchos los nombres que se da por hecho que entrarán en el Ejecutivo autonómico. Desde Génova, apuntan a perfiles como Antonio Sanz, Elías Bendodo, Teófila Martínez o José Antonio Nieto. También quieren un papel importante para la 'casadista' Esperanza Oña. El PP andaluz niega que haya aún sobre la mesa nombres para las carteras, aunque en Madrid la información es muy distinta, según fuentes del máximo nivel del partido. Juanma Moreno reivindicará su potestad para designar a los miembros de su Gobierno, en las carteras que no correspondan a Cs, pero es consciente también de que debe integrar y seguir algunas recomendaciones del equipo de Pablo Casado, según admiten fuentes del equipo del dirigente popular.

Ayer tarde a última hora, Cs dio por hecho que este viernes se celebrará una última reunión técnica y que había ya “un principio de acuerdo” que se anunciará en horas. Ese pacto se limitará, de momento, a las medidas programáticas del Gobierno andaluz y dejará a un lado la composición de la Mesa del Parlamento y la presidencia de la Cámara, así como el reparto de carteras del Gobierno. El PP insistió en que el acuerdo debe ser global y unir todas las patas, ejecutivo y legislativo. La fecha tope es el 27 de diciembre, cuando se constituye la Cámara andaluza y se elige la Mesa.

Presidencia del Parlamento

Si el PP se queda la presidencia del Gobierno, Cs ostentará la presidencia del Parlamento andaluz, un puesto clave que mandará en la agenda política y marcará los tiempos de un Gobierno en minoría con 47 de los 109 diputados de la Cámara. Para este puesto, segunda autoridad de la comunidad autónoma, suena el nombre de Marta Bosquet, que está al frente de la mesa técnica de negociación con el PP y es una diputada de la estricta confianza de Juan Marín que repite en su escaño por Almería.

El problema reside en la negociación para hacerse con esos sillones. Cs insiste en negociar con el PSOE su abstención para hacerse con la presidencia de la Cámara. Los socialistas, que en esta recta final están subiendo al máximo sus presiones hacia Cs para que desista de formar Gobierno con el PP, han dejado claro, por activa y por pasiva, que eso no ocurrirá.

Por su parte, el PP insiste en que no tiene nada que hablar con el PSOE y que entablará una negociación con Vox para hacerse con el control del Parlamento. Esa es la foto que agita internamente a Cs, que teme un acuerdo con el partido de Santiago Abascal, con el que ya ha dicho que no tiene nada que negociar. Vox es clave. Lo dicta la arimética. Con 12 diputados tiene la llave para un Gobierno del cambio de PP y Cs (47 diputados) frente al bloque de izquierdas de PSOE y Adelante Andalucía (50 escaños). No solo puede decidir con sus votos quién preside el Parlamento sino también será decisivo para la investidura del futuro presidente y para lo que viene después, los Presupuestos de Andalucía. A una parte del partido de Albert Rivera le aterra esa foto con el nacional populismo de Vox y sus posibles consecuencias electorales, pero tendrá que decidirse en pocos días.

Aviso de Moreno

El presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, dio un ultimátum a Cs, horas antes de anunciarse un acuerdo programático inminente, y advirtió de que si el partido de Rivera no se decide, postularán su propio candidato a la presidencia del Parlamento y lo negociarán con Vox. Acusan a sus futuros socios de dilatar intencionadamente el acuerdo sin motivo. Abascal también dijo en una entrevista en esRadio que arrancarán las negociaciones con el PP, que no están interesados en formar parte del Gobierno andaluz pero que sí quieren que se les dé un sillón en la Mesa del Parlamento y condicionar algunas de las políticas del futuro Gobierno. Aquí está el verdadero escollo por resolver. En un mensaje en Twitter, el presidente de Vox reiteró que no van a ser obstáculo para el cambio en Andalucía, pero “tampoco un felpudo para la soberbia de nadie o la continuidad del socialismo con otras siglas”, en relación a Cs.

Mientras que en Génova reparten ya sillones y carteras, en el PP andaluz se detectan ataques de pánico. Temen que Cs se niegue a negociar con Vox, con lo que la presidencia del Parlamento recaería en manos del PSOE y eso, avisan, supondría con total seguridad dilatar los tiempos para ir a unas segundas elecciones en Andalucía. En eso estará el PSOE hasta el último minuto.

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