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Se abre la batalla: Vox y Adelante deberán negociar para tener poder en el Parlamento

Una sentencia del Constitucional interpretó del Reglamento que los más pequeños se quedan sin asiento en la Mesa si no negocian y el PSOE peleará por hacerse con la Presidencia

Foto: El presidente de Vox, Santiago Abascal (d), y el candidato a la Junta, Francisco Serrano. (EFE)
El presidente de Vox, Santiago Abascal (d), y el candidato a la Junta, Francisco Serrano. (EFE)

PP y Cs tendrán que hilar fino y pensar bien su estrategia si no quieren que la Presidencia del Parlamento de Andalucía quede en manos del PSOE. Es el primer asalto de una batalla política para repartir el poder y propiciar un cambio político en Andalucía que se prevé dura. En este baile lo primero que deberán decidir es si dan asiento a Vox, con 12 diputados, en la Mesa del Parlamento prestándole votos y cómo juegan con esas mayorías en la Cámara.

Hasta el momento, PP y Cs han dado por hecho que todos los partidos con representación tendrán derecho a un asiento en la Mesa del Parlamento. Pero el PSOE no lo ve así e Izquierda Unida admite que la visión de los socialistas es la correcta. Serán los letrados quienes decidan y tengan la última palabra.

Este órgano de poder del Parlamento es clave en la vida legislativa de Andalucía y también en la investidura, ya que en sus manos queda el control de los tiempos para lograr un gobierno autonómico antes de ir a segundas elecciones. Lo que ocurrirá en un plazo de dos meses desde la primera votación de investidura de un candidato. El Parlamento se constituye el 27 de diciembre y tanto Albert Rivera (Cs) como Pablo Casado (PP) han dejado claro que quieren tener un acuerdo en esa fecha.

La primera batalla en Andalucía para comenzar el reparto del poder tras las elecciones será jurídica, muy técnica, con una pregunta: ¿Prevalece la doctrina del Constitucional o la letra del Reglamento del Parlamento? La respuesta no es inocente. No es lo mismo que los dos más pequeños, Adelante Andalucía y Vox tengan asiento en la Mesa de forma automática, como dice el Reglamento, a que tengan que negociar con otros partidos y que les presten votos para estar en este órgano de control de la Cámara, como dijo el Constitucional, o se quedarán fuera.

El PSOE conservaría la presidencia del Parlamento si PP y Cs no cierran un acuerdo antes del 27 de diciembre y deben decidir qué papel dan a Vox

Si los partidos no se ponen de acuerdo, el PSOE conservaría la presidencia del Parlamento como contrapoder al Gobierno de coalición de las derechas. Un escenario que PP y Cs quieren evitar a toda costa y en esta ecuación podrían contar también con los votos de Vox. Un gobierno del cambio con 47 diputados (26 PP y 21 Cs), exactamente los mismos que tenía el anterior Gobierno de Susana Díaz, sería muy complicado si la presidencia del Parlamento queda en manos de otro partido.

Mayoría del cambio

"Nuestra posición es que el bloque del cambio tiene mayoría en la Mesa del Parlamento", señalaron fuentes del PP-A. Este periódico ha consultado a los servicios jurídicos si todos los partidos deben tener o no representación en este órgano del Parlamento pero los letrados aseguran que no harán un informe ni se pronunciarán hasta que tengan una consulta de un grupo político sobre la Mesa.

Cs y PP, que van a negociar la composición del Parlamento y el Gobierno como un todo, lo que obligaría a tener un preacuerdo cerrado antes de la constitución de la Cámara, entienden que prevalece el artículo 36 del Reglamento: "Todos los partidos, federaciones y coaliciones que, habiendo concurrido a las anteriores elecciones, hubieran obtenido en las mismas representación suficiente para constituir Grupo parlamentario, tendrán derecho a estar presentes en la Mesa".

El precedente de 2015

Así se entendió en 2015 y el PSOE se hizo con 3 sillones de siete, dejando a PP, Podemos, Cs e IU con un sillón cada uno. El PP acudió al Constitucional y formuló un recurso de amparo en junio de 2015. Los letrados de la Cámara entendieron que el recurso no procedía pero el Alto Tribunal sí lo admitió a trámite. El PP entendió que no podía tener (con 33 diputados entonces) la misma representación que IU (con cinco escaños en la anterior legislatura).

El fallo del Constitucional le dio la razón. Ante el recurso de amparo, que promovió la diputada popular Patricia del Pozo, dictó en noviembre de 2016 un fallo de diez páginas donde aseguraba que prevalecían los artículos del Reglamento que fijaban cómo serían las votaciones para designar a los miembros de la Mesa por encima del artículo que daba asiento a todos los grupos políticos.

El Constitucional falló a favor de una diputada del PP que presentó un recurso de amparo y descabalgó a IU de la Mesa

La sala del Constitucional que se ocupó del asunto anuló la decisión del presidente de la sesión constitutiva del Parlamento y bajó de una de las tres secretarías a IU, dándosela a la diputada del PP. Dejó a IU sin representación. Una vez que ocurrió esto, los partidos se pusieron de acuerdo y decidieron dejar al diputado de IU, José Antonio Castro, en la Mesa creándole una vocalía que no tenía voto. Así se solventó la situación. En la Mesa había ocho sillones en vez de siete.

Ahora, si se aplica la doctrina del Constitucional por encima de la letra del Reglamento y cada partido va votando a sus propios candidatos para ocupar la Mesa el resultado, atendiendo a la composición del Parlamento en escaños, sería el siguiente: presidencia para el PSOE, tres vicepresidencias para PSOE, PP y Cs, y tres secretarias para PSOE, PP y Cs. El Reglamento habla incluso de atender "al criterio de lista más votada en las elecciones".

Préstamos de votos

Si se va votando cada partido a sí mismo este sería el resultado. Si hay una negociación previa y se prestan los votos, podría ser otro muy distinto, el que se acuerde y posiblemente tanto Vox como Adelante tendrían un asiento. Desde el PSOE entienden que el artículo 36 del Reglamento, que da asiento a todos los grupos, "ya no es operativo" y que prevalece la sentencia del Constitucional "que antepone los derechos individuales de los diputados a los de los grupos parlamentarios".

PP y Cs podrían negociar con Vox el préstamo de votos para darle un asiento en la Mesa del Parlamento e incluir esta concesión entre otras al cambio del voto de sus diputados a favor de la investidura de un gobierno de coalición de Juanma Moreno y Juan Marín, que siguen sin ponerse de acuerdo sobre quién debe ostentar la presidencia. Los equipos negociadores comenzarán a sentarse el próximo lunes.

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