Es noticia
Menú
Sánchez alienta a la rebelión europea ante el revés de Bruselas por el tope al gas
  1. España
SE PLANTA ANTE LA COMISIÓN EUROPEA

Sánchez alienta a la rebelión europea ante el revés de Bruselas por el tope al gas

A siete meses de que España asuma la presidencia rotatoria del Consejo Europeo, el presidente socialista busca reforzar su perfil internacional y evitar que pinche su influencia en Europa

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y los líderes de otros países de la UE, durante un encuentro en Bruselas. (Reuters/Piroschka van de Wouw)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y los líderes de otros países de la UE, durante un encuentro en Bruselas. (Reuters/Piroschka van de Wouw)

Golpe de la Comisión Europea a la principal medida que durante los últimos meses viene abanderando Pedro Sánchez para combatir el alza de precios en la energía y la escalada inflacionista. La propuesta de Bruselas para topar el gas fijando un máximo en 275 euros el megavatio hora (MWh) en episodios extraordinarios, frente a la limitación de entre 40 y 70 euros/MWh para la generación eléctrica marcada en la excepción ibérica, desbarata el trabajo hecho por el Gobierno hasta ahora para empujar esta medida y frena la capacidad de influencia que sí ejerció en la batalla del plan de ahorro energético o previamente con el mecanismo de intervención en el mercado eléctrico de España y Portugal.

El revés no solo pone en riesgo el asidero en que el Gobierno más confiaba para capear la crisis abaratando las facturas, sino que también pone en cuestión la estrategia de convertir las batallas políticas en la UE en una prioridad para impulsar su gestión en clave nacional. El viento de cola en Europa, del que se sirve el Ejecutivo para legitimar medidas domésticas como el tope al gas o la tasa a las energéticas y combatir el discurso de Génova para dibujar a un Alberto Núñez Feijóo "aislado en la UE", amenaza con virar. De ahí la airada reacción del propio Sánchez, quien con un inusual tono de reproche a la Comisión Europea exigió variar su respuesta.

Foto: La ministra francesa de Transición Energética, Agnes Pannier-Runacher, el comisario europeo de Energía, Kadri Simson, y la ministra española de Medio Ambiente y Energía, Teresa Ribera. (EFE/EPA/Julien Warnand)

El Gobierno no tirará así la toalla y está dispuesto a utilizar todas sus cartas para dar la batalla en Bruselas. La propuesta legal de la Comisión se debatirá este jueves en un Consejo de Energía extraordinario, marcando las posiciones para el próximo Consejo Europeo del mes de diciembre. Ya unas horas antes de que Sánchez advirtiese de que "no vamos por el buen camino si esa es la opción", que calificó como "claramente insuficiente" e incluso contraproducente, la vicepresidenta de Transición Energética, Teresa Ribera, había advertido sobre una rebelión junto a otros países europeos. Esto es, bloquear otras medidas, aun sin señalar cuáles ni apuntar a Alemania y Países Bajos, que siempre mostraron sus resistencias al tope al gas.

España ya firmó con otros 14 países (Francia, Italia, Portugal, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Grecia, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia) una petición para acelerar el debate del tope al gas. Durante las últimas horas, se han intensificado los contactos con los primeros ministros de otros Estados miembros. "Hay Estados miembros que van a decir: 'O se hace una propuesta seria o dejamos de respaldar las propuestas de la Comisión en otros temas que puedan resultar importantes para ella", amenazaba Ribera.

Foto: Foto: EC.

"España será contundente con su respuesta", avisaba por su parte Sánchez desde Castellón, al término de la I Cumbre Hispano-Rumana. La excepción ibérica está en vigor hasta el próximo 31 de mayo y el presidente del Gobierno entiende que se debe "actuar ya". La reforma del mercado eléctrico es una reivindicación de Pedro Sánchez que no acaba de abrirse camino, y el revés con el tope al gas parece enterrarla definitivamente. Por el camino, el presidente propuso poner un tope máximo al precio del CO₂, y trató de hacer de la capacidad de suministro de España un sinónimo de capacidad negociadora, recuperando el pasado mes de julio la reforma del mercado eléctrico para desacoplar el precio del gas del precio mayorista. Una medida que, más allá de la excepción ibérica, siempre se defendió como la más útil para bajar el precio de la factura de la luz.

El Ejecutivo ya se ha plantado en anteriores ocasiones, como con el plan de ahorro energético, logrando finalmente una excepción para reducir el consumo en un 7% en lugar del 15%. La idea inicial, sin embargo, era quedarse al margen de cualquier ajuste, aduciendo la menor dependencia del gas ruso, y evitar una merma de su capacidad para ejercer la solidaridad de suministro con otros países. Una vía intermedia que también ha sido la salida para desbloquear las interconexiones energéticas, sustituyendo el Midcat al que se aferraba inicialmente el Gobierno por un nuevo corredor marítimo entre Barcelona y Marsella (BarMar).

Foto: La comisaria de Energía de la Unión Europea, Kadri Simson. (EFE/Julien Warnand)

A siete meses de que España asuma la presidencia rotatoria del Consejo Europeo, Sánchez busca reforzar su perfil internacional y evitar que pinche su influencia en Bruselas. También lograr llegar a las elecciones generales con brotes verdes y ganando el pulso a la inflación, para lo que se depositaban grandes esperanzas en un tope al gas ambicioso. España, además, tiene una mayor sensibilidad a la subida de la energía, tanto porque los hogares gastan un mayor porcentaje de renta en electricidad que la media europea como porque las empresas españolas también son más intensivas en el uso energético.

El perfil internacional y el rol en la UE de Sánchez para reforzarse ante el electorado y tratar de dibujar a un Feijóo aislado de la arena europea están en juego. Y el campo de batalla europeo es central en la operación de la Moncloa y Ferraz para revertir las negativas encuestas y afrontar el ciclo electoral.

Golpe de la Comisión Europea a la principal medida que durante los últimos meses viene abanderando Pedro Sánchez para combatir el alza de precios en la energía y la escalada inflacionista. La propuesta de Bruselas para topar el gas fijando un máximo en 275 euros el megavatio hora (MWh) en episodios extraordinarios, frente a la limitación de entre 40 y 70 euros/MWh para la generación eléctrica marcada en la excepción ibérica, desbarata el trabajo hecho por el Gobierno hasta ahora para empujar esta medida y frena la capacidad de influencia que sí ejerció en la batalla del plan de ahorro energético o previamente con el mecanismo de intervención en el mercado eléctrico de España y Portugal.

Factura de la luz Pedro Sánchez Comisión Europea
El redactor recomienda