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Moncloa descarta que Podemos rompa la coalición: "Tienen miedo a desaparecer"
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Crisis por la guerra

Moncloa descarta que Podemos rompa la coalición: "Tienen miedo a desaparecer"

Ignora las reticencias de sus socios y atenderá a lo que pida la OTAN en armas y tropas. Sánchez baraja una nueva comparecencia en el Congreso para fijar otra vez posición sobre la guerra

Foto: La ministra de Igualdad, Irene Montero (d), junto a la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra. (EFE/Emilio Naranjo)
La ministra de Igualdad, Irene Montero (d), junto a la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra. (EFE/Emilio Naranjo)

Moncloa se prepara para un escenario en el que la guerra de Ucrania será larga. Los ministros trabajan en un plan para paliar los efectos ante la escalada de precios y la falta de suministros. Además de la economía, el equipo de Pedro Sánchez es consciente de que también tendrá que lidiar desde la política con las críticas de sus socios de Podemos. Ayer se abrió una nueva grieta al anunciar que se incrementará a un 2% del PIB el presupuesto de Defensa. La vicepresidenta, Yolanda Díaz, se alineó esta vez con las ministras Irene Montero y Ione Belarra, que han llegado a calificar de “partido de la guerra” a los socialistas. Pese al ruido mediático por estos posicionamientos, en el ala socialista del Consejo de Ministros hay tranquilidad con respecto hasta dónde están dispuestos a llegar los morados en su escalada de tensión, según han manifestado a El Confidencial fuentes del PSOE.

“No pueden romper porque tienen miedo a desaparecer”, asegura un dirigente socialista que mantiene que Podemos es consciente del momento a la baja que vive en los sondeos y que lo ata a Moncloa. Enmarcan los choques en la necesidad de diferenciarse y buscar su espacio más a la izquierda. Hasta el momento, les ha penalizado esta estrategia, como se vio en la polémica de la carne ante las elecciones de Castilla y León, donde solo lograron un procurador. Su 'no a la guerra' también les ha lastrado en las encuestas a nivel nacional, donde se desinflan. Los ministros del PSOE son muy duros en privado con estos bandazos, que alguno califica de “pueriles”.

Foto: Montero y Belarra, ministras de Podemos, en el Congreso. (EFE)

En Moncloa, se vive con mucha preocupación la escalada bélica de Putin, y las noticias que llegan desde la diplomacia europea a la sede del Gobierno no son muy alentadoras. El contacto con el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, es permanente. El ministro del ramo, José Manuel Albares, ha establecido un canal directo con la Administración de Joe Biden, con la que se van recomponiendo las relaciones. La información que manejan los servicios de Inteligencia de EEUU muestra que el presidente ruso es capaz de cualquier cosa. Su lenguaje corporal es agresivo y refleja un alto grado de crispación. En este contexto, no se descarta que la OTAN acabe pidiendo una mayor implicación de los aliados a futuro. “El Gobierno de España debe aparecer unido”, lamentan desde el PSOE, donde remarcan que “no se puede dudar del envío de armas”.

El Ministerio de Defensa no prevé cambios por el momento en el despliegue de tropas españolas. A finales de febrero, se enviaron 800 militares de los tres ejércitos en labores no ofensivas a los territorios limítrofes con Ucrania, dentro de la estrategia de evitar que la guerra se contagie a países vecinos. Si la OTAN pide refuerzos, se le darán, y por eso desde el equipo del presidente no descartan que tenga que volver a pedir comparecer en el Congreso, como ya lo hizo el pasado 2 de marzo. En este contexto, asumen que habrá nuevas desavenencias con sus socios, que tendrán que ir limando. En estas labores de pacificación de la coalición juegan un papel importante tanto el portavoz en el Congreso, Héctor Gómez, como el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. El primero confronta puntos de vista con el grupo de Podemos y Bolaños ha sido el encargado de aplacar a Belarra.

Foto: La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz (d); la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra (i), y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (c). (EFE/J.J. Guillén)

Detrás del enrarecimiento de las relaciones con Podemos, desde el PSOE se señala a Pablo Iglesias, que “enreda mucho” desde fuera. Tampoco ayuda el pulso que vive la formación de izquierdas en la pugna de poder entre Ione Belarra, Irene Montero y Yolanda Díaz, si bien desde el Gobierno no ven mucho futuro a la plataforma electoral de la ministra de Trabajo. En este caso se hace de la necesidad virtud, ya que unas malas expectativas para la vicepresidenta segunda también juegan a favor de mantenerse en el poder y alargan la vida de la coalición.

Los socialistas dan por hecho que a medida que avance la legislatura, sus socios de investidura se irán distanciando. Podemos, ERC y Bildu actúan como un bloque y ya tienen cada uno la mirada puesta en sus propios intereses electorales. En el caso de los catalanes, la negativa a apoyar la reforma laboral evidenció que la relación vive horas bajas. Moncloa no tiene previsto convocar la llamada 'mesa de diálogo' que exigen los republicanos.

“El presidente tiene ahora una agenda internacional que no permite distracciones”, argumentan. Ante la amenaza de no contar a futuro con los votos de ERC en el Congreso, el PSOE ha intensificado sus relaciones con los otros grupos y de manera especial con Ciudadanos. Hay buena sintonía entre Óscar López y el portavoz naranja, Edmundo Bal. La llamada geometría variable será la tónica hasta que se convoquen las elecciones. En un contexto de crisis internacional, el presidente volverá a colocarse el traje de moderado.

Moncloa se prepara para un escenario en el que la guerra de Ucrania será larga. Los ministros trabajan en un plan para paliar los efectos ante la escalada de precios y la falta de suministros. Además de la economía, el equipo de Pedro Sánchez es consciente de que también tendrá que lidiar desde la política con las críticas de sus socios de Podemos. Ayer se abrió una nueva grieta al anunciar que se incrementará a un 2% del PIB el presupuesto de Defensa. La vicepresidenta, Yolanda Díaz, se alineó esta vez con las ministras Irene Montero y Ione Belarra, que han llegado a calificar de “partido de la guerra” a los socialistas. Pese al ruido mediático por estos posicionamientos, en el ala socialista del Consejo de Ministros hay tranquilidad con respecto hasta dónde están dispuestos a llegar los morados en su escalada de tensión, según han manifestado a El Confidencial fuentes del PSOE.

Ione Belarra Pedro Sánchez
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