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Moncloa tampoco se cree el CIS y rebaja el avance en las encuestas de Yolanda Díaz
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El PSOE busca la unificación de la izquierda

Moncloa tampoco se cree el CIS y rebaja el avance en las encuestas de Yolanda Díaz

Ni en Presidencia del Gobierno ni en Ferraz creen que la incipiente líder a la izquierda del PSOE esté robando votos, de forma mayoritaria, a Pedro Sánchez. Al menos de momento. Sí que está recuperando lo que perdió Iglesias

Foto: Yolanda Díaz y Sánchez en el Senado. (EFE/Mariscal)
Yolanda Díaz y Sánchez en el Senado. (EFE/Mariscal)
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Moncloa rebaja las expectativas electorales de Yolanda Díaz. Ni en Presidencia del Gobierno ni en Ferraz creen que la incipiente líder a la izquierda del PSOE esté robando votos, de forma mayoritaria, a Pedro Sánchez. Al menos de momento. Diferentes fuentes del entorno directo del jefe del Ejecutivo apuntan que la posibilidad de que la vicepresidenta segunda pueda encabezar una candidatura en las próximas elecciones a través de una plataforma "no preocupa". Para los socialistas, Sánchez mantiene una posición de liderazgo en la pugna por el voto de centro-izquierda en la que no se ve, por ahora, la amenaza de la sucesora de Pablo Iglesias. Ni mucho menos el sorpaso que tampoco fue posible hace un lustro.

El barómetro del CIS de octubre arrojaba datos relevantes respecto al 'momento Díaz'. En pleno inicio de su gira por España, la ministra de Trabajo se llevaría el 7,8% de los votos de un PSOE en plena reconstrucción de su proyecto socialdemócrata. Serían algo más de 525.000 papeletas. Sin embargo, también perdería apoyos, que se irían al socialismo, un 6,3%, lo que supondría unos 195.000 sufragios. El balance neto, por tanto, es claro: Díaz arrebataría, a día de hoy, unos 330.000 votos a Sánchez. A estos datos hay que añadir que la vicepresidenta segunda va progresivamente aumentando su fidelidad de voto, que ya es del 73,6%, por encima de la del presidente (71,9%), y que es la líder mejor valorada. El trabajo de campo del sondeo oficial fue realizado en un momento especialmente tenso e importante para la ministra de Trabajo, en plena batalla en el Gobierno de coalición por la reforma laboral. Son cifras brutas, sin cocina. Luego está la interpretación. En este sentido se ha posicionado Iván Redondo, que trabajó hasta julio como 'spin doctor' de Sánchez, y quien ha dejado escrito que la gallega podría ser la próxima presidenta.

Foto: Sánchez y Calviño, en el Congreso. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

En el PSOE, sin embargo, mantienen la calma y enfrían las conclusiones tanto del CIS como del exjefe de gabinete que lideró las últimas campañas de Salvador Illa en Cataluña y Ángel Gabilondo en Madrid. "El presidente tiene una hoja de ruta clara y estamos sabiendo capitalizar los éxitos", opina un ministro. Sánchez está reforzando sus discursos y ha dado orden al equipo, dirigido por Luis G. Gómez, de incorporar en cada una de sus intervenciones en público una novedad, un anuncio. Los socialistas ya han activado el modo preelectoral y presumen de partido reunificado tras la catarsis de julio. Dicen estar preparados para una convocatoria de elecciones en Andalucía.

Foto:  La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. (EFE/Mariscal) Opinión

El entorno de Sánchez cree, además, que Díaz tiene un marcado perfil de izquierdas, que le va a costar desprenderse de su vinculación a Unidas Podemos y, por tanto, ser la opción de votantes de centro. Aunque en su futura plataforma se diluya la marca UP. Es complicado, concluyen, optar a alcanzar un voto distinto al que en su día, en el momento estelar de los morados, llegó a acumular Iglesias: 3,2 millones de votos, el 13,4%, en las generales de 2016.

El propio Sánchez ha llegado a hablar en público de su vicepresidenta y sus perspectivas electorales con un mensaje claro de unidad y cohesión a la izquierda del PSOE. Concurrir divididos a las elecciones puede ser letal para el bloque progresista, advirtió el presidente. “Yolanda Díaz es una muy buena ministra de mi Gobierno. Ahora, si a mí me pregunta por candidaturas, yo soy extraordinariamente respetuoso con lo que hagan otras formaciones políticas, en este caso Unidas Podemos. Lo que sí que creo es que sería importante que se diera ese proceso de unión en ese espacio a la izquierda del PSOE". El escenario, por tanto, que maneja Moncloa con base en los sondeos cuantitativos de los que dispone el gabinete de presidencia, es optimista. Sánchez tiene esa "hoja de ruta clara" y la ministra, aún sin anunciar su futuro político, está empezando a unificar esos apoyos que se estaban fugando. Hay, por tanto, 'momento Díaz', pero también 'momento Sánchez'. Otro escenario distinto, esperan las fuentes consultadas, será cuando la titular de Trabajo dé a conocer qué tipo de plataforma conformará. El escenario cambiará, pero eso es ficción por ahora.

Concurrir divididos a las elecciones puede ser letal para la izquierda, advierte Sánchez

El Observatorio Electoral de El Confidencial ofrece datos contundentes sobre la fotografía actual de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz. El intercambio de votos entre uno y otro es en este momento neutro, lo cual implica que ha habido una recuperación por parte de la vicepresidenta segunda una vez que ha tomado las riendas de la parte morada de la coalición. Ignacio Varela considera en este sentido que es imposible medir desde el punto de vista demoscópico qué ocurriría si Díaz se acaba presentando a unas elecciones, ya que, de momento, no hay proyecto concreto. Sí que apunta a una "fase de recuperación de daños" a la izquierda del PSOE una vez que Iglesias le dejó paso tras el 4-M. "Ha parado el golpe", apunta Varela, que señala que la vicepresidenta segunda aún es "una criatura política en fase de innovación".

Tiene el marchamo de Unidas Podemos, sí. Y es la interlocutora con Sánchez, sí. Pero también, señala Varela, está librando batallas muy distintas a las de su predecesor. Iglesias apostaba por la república o por una solución para Cataluña. A Díaz no se le ha escuchado, desde que tomó las riendas de la parte morada en la coalición, hablar de ello y sí se ha lanzado "a causas que tienen que ver con las cosas de comer". Eso sumado a que tiene una mejor imagen, le ha servido para frenar la caída que estaba sufriendo UP, aunque en este momento aún no estaría en condiciones de alcanzar el citado 13,4% de Iglesias en 2016.

Foto: La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (i), la portavoz del Gobierno y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez (c), y la ministra de Educación, Pilar Alegría (d). (EFE/Javier Lizón)

En Gad3, la compañía que preside Narciso Michavila, también están observando que Yolanda Díaz protagoniza una "pequeña recuperación" demoscópica. "Hay un desgaste del Gobierno de coalición, una situación que era más acusada en la parte de UP que en la del PSOE; Sánchez aguanta mejor y ahora Díaz está parando el trasvase". Ahora mismo la vicepresidenta segunda, sin anunciar nada, estaría en números similares a los del 10-N, 2,3 millones de votos, el 9,8%, que logró Iglesias. El punto de inflexión, consideran en Gad3, fue el 4-M. Los datos de la firma apuntan a que el PSOE perdería en este momento en torno a 1,5 millones de votos desde las últimas elecciones. Se repartirían entre la abstención, un millón; el PP, 300.000; Unidas Podemos, 150.000; Vox, 70.000; y partidos satélite como ERC, PNV, EH Bildu o el BNG.

El escenario para la izquierda

La convocatoria de elecciones generales es a día de hoy una incógnita, aunque Sánchez insiste en completar la legislatura. Pero ¿qué puede suponer en la izquierda, y de cara al día D, un paso al frente de Yolanda Díaz? Que crezca demasiado, apunta Varela. "El peligro es que invada territorio PSOE". Un escenario real, ya que la vicepresidenta segunda está planteando causas que son más cercanas a las preocupaciones del votante socialista, tales como pensiones, el empleo o los problemas de los jóvenes. Un dato importante, también, señala Valera, es que "tiene a los sindicatos en el bolsillo" y ello es relevante de cara a la emergente conflictividad social que se está produciendo. Varela considera que fue "arriesgado" que Sánchez entregara a Unidas Podemos el Ministerio de Trabajo, un departamento que se ha convertido en "emblema" de sus rivales. José Pablo Ferrándiz, socio fundador de Elemental Research, considera que lo mejor que le puede pasar al PSOE es que sus electores se vayan al socio, a Díaz en este caso, y no a otras formaciones o a la abstención. "Sánchez debe aguantar a los suyos, tener apretadas las filas para movilizar a su votante, y Díaz tiene que atraer al 'antipablismo', quienes se marcharon de UP por Iglesias".

¿Está en condiciones Díaz de dar un vuelco al tablero político? En Gad3 observan cierta "expectativa" al respecto y consideran que para que haya un cambio electoral potente "tiene que romperse el marco". "Se dirige al mismo de UP, no hay transversalidad de voto", señala la firma demoscópica de Michavila. Misma opinión tiene Ferrándiz, que ve complicado que Díaz pueda ser tercera fuerza en "esta España de 52 elecciones".

Moncloa rebaja las expectativas electorales de Yolanda Díaz. Ni en Presidencia del Gobierno ni en Ferraz creen que la incipiente líder a la izquierda del PSOE esté robando votos, de forma mayoritaria, a Pedro Sánchez. Al menos de momento. Diferentes fuentes del entorno directo del jefe del Ejecutivo apuntan que la posibilidad de que la vicepresidenta segunda pueda encabezar una candidatura en las próximas elecciones a través de una plataforma "no preocupa". Para los socialistas, Sánchez mantiene una posición de liderazgo en la pugna por el voto de centro-izquierda en la que no se ve, por ahora, la amenaza de la sucesora de Pablo Iglesias. Ni mucho menos el sorpaso que tampoco fue posible hace un lustro.

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