Génova intenta taponar la presión de Ayuso para hacerse ya con el control de Madrid
  1. España
NO HABRÁ ADELANTO DEL CONGRESO

Génova intenta taponar la presión de Ayuso para hacerse ya con el control de Madrid

La dirección nacional afirma que las prisas de la presidenta anticipando su candidatura no tienen "efectos a corto plazo" y no alterarán el calendario previsto para el congreso regional: 2022

placeholder Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

A solo un mes de la convención nacional del PP en la que Pablo Casado lleva volcado desde hace tiempo con la mirada puesta en las próximas generales, Isabel Díaz Ayuso arrancó el curso político avanzando su voluntad de presidir el PP de Madrid y con el anuncio de que eliminará los últimos impuestos que dependen de la comunidad, lo que la convertirá 'de facto' en la única sin tributos propios. Un golpe de efecto doble que le devuelve el protagonismo que ya tuvo en la última Conferencia de Presidentes en Salamanca y con el que intenta meter presión a la dirección nacional para poner en marcha el proceso congresual y despertar un debate que lleva meses en el cajón.

En Génova, sin embargo, descartan “efectos a corto plazo” y dejan claro que el calendario no se alterará, ni cederán a las prisas de ningún dirigente. La fecha sigue siendo 2022 y no habrá adelantos.

La hoja de ruta del secretario general, Teodoro García Egea, que puso en marcha la renovación territorial hace más de un año, fijó que Madrid sería el último congreso en celebrarse. La visión de Génova siempre ha sido no adelantar acontecimientos ni abrir debates antes de tiempo, y dejar que los afiliados se pronuncien cuando llegue el momento. Lo que José Luis Martínez-Almeida, alcalde de la capital y portavoz nacional del PP, despachó este miércoles con la frase “no toca hablar de eso ahora”.

Foto: El presidente del PP, Pablo Casado, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

Aunque en el partido no parece haber dudas de que Ayuso presidirá el PP de Madrid ​​—“si quiere hacerlo, lo hará”, resumían muchos cargos después de la noche electoral del 4 de mayo—, en la cúpula siguen pensando que el anuncio ha ido demasiado rápido ante el empeño de marcar el arranque del curso.

La cuestión es que la presidenta regional tampoco terminaba de despejar la incógnita, dando pie a que los otros posibles candidatos se engrandecieran en las quinielas internas. Una, la llamada ‘tercera vía’, en la que muchos dirigentes sitúan a Ana Camins (hoy secretaria general con Pío García Escudero, y llamada a mantener el cargo haciendo tándem con Ayuso), y la otra, Almeida, cuya popularidad sigue en ascenso, pero que ya no tiene opciones, coinciden en el partido, con el paso al frente dado por la líder regional.

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

El interés de la dirección nacional siempre fue mantener Madrid fuera del foco y que los plazos se fueran cumpliendo. El anuncio de Ayuso desbarata esos planes, dicen distintos ediles, ante la evidencia de que ya “se pone en marcha el proceso”, avanzando que en sus respectivas localidades se especula con distintas fechas y el futuro equipo que tome las riendas del partido en la comunidad, el motor político del PP en España.

La tensión de los alcaldes

La inquietud que despierta el liderazgo del PP en Madrid no tiene tanto que ver con la candidata, ya descontada, como con las elecciones de 2023. Con el congreso regional, quedarán pendientes los locales para los más de 170 municipios y 21 distritos de la capital. Y aquí viene la preocupación: cuanto más se dilate el primero, más lo harán el resto y más cerca estará la siguiente cita con las urnas.

Muchos dirigentes del PP de Madrid sitúan marzo de 2022 como fecha límite de la celebración del congreso autonómico para garantizar la renovación de todas las sedes de la comunidad con un tiempo prudencial antes de entrar en la precampaña. “Lo que no podemos asumir es vernos en ese proceso en vísperas de ir a elecciones. Eso abriría demasiadas grietas y es una locura para el partido”, reprochan varios ediles de municipios grandes.

placeholder Pablo Casado, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida. (EFE)
Pablo Casado, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida. (EFE)

El reto de Ayuso y los alcaldes populares en menos de dos años es revalidar, como mínimo, la última victoria. Y ahí, insisten dirigentes del partido, “que todo esté engrasado internamente es fundamental”. Y, sobre todo, que la formación no tenga que afrontar disputas internas a escasos meses de acudir a las urnas, teniendo en cuenta que todos los procesos locales requerirán de muchos meses hasta su finalización completa.

El protagonismo de Ayuso

Lo que también resaltan dirigentes madrileños, igual que en la dirección nacional, es que la decisión de Ayuso tras meses en los que no confirmaba su intención llega en un momento clave para el partido. La convención nacional es para Casado el despegue definitivo hacia la Moncloa y el cauce por el que busca lanzar la alternativa final a Pedro Sánchez, en un momento dulce para los populares según todas las encuestas y con el objetivo de que todos los esfuerzos de la formación se centren en el cónclave.

En Génova, dejan claro que “primero será la convención” y después “llegará todo lo demás”, situando el congreso de Madrid el próximo año. A pesar del protagonismo de Ayuso, insisten en que el encuentro de Valencia “no se verá empañado por nada” y auguran que vendrán semanas en las que el liderazgo madrileño volverá a la segunda línea.

Foto: Isabel Díaz Ayuso junto a sus consejeros. (EFE)

En la Puerta del Sol, insisten en recalcar “la interlocución diaria” y la buena relación que unen al presidente nacional y a Ayuso, y evitan entrar en cualquier debate sobre las críticas a su excesivo protagonismo. Sin embargo, la estrategia política de la presidenta autonómica (siempre en clave nacional y de confrontación directa con el Ejecutivo de PSOE y Podemos) opaca a menudo la postura de la cúpula. Ocurrió en los últimos meses, y en la sede del Gobierno regional reconocen que la estrategia seguirá siendo exactamente la misma.

El anuncio de eliminar los últimos tributos que dependen de la comunidad (los relativos a instalar máquinas recreativas y de depósito de residuos) no tiene un gran efecto para las arcas públicas (tan solo 3,4 millones de euros en 2020), pero sí incide en la posición de la dirigente madrileña de ‘vender’ su región como un oasis fiscal y retar al Gobierno central y a los barones socialistas que pretendan influir en la fiscalidad madrileña.

A solo un mes de la convención nacional del PP en la que Pablo Casado lleva volcado desde hace tiempo con la mirada puesta en las próximas generales, Isabel Díaz Ayuso arrancó el curso político avanzando su voluntad de presidir el PP de Madrid y con el anuncio de que eliminará los últimos impuestos que dependen de la comunidad, lo que la convertirá 'de facto' en la única sin tributos propios. Un golpe de efecto doble que le devuelve el protagonismo que ya tuvo en la última Conferencia de Presidentes en Salamanca y con el que intenta meter presión a la dirección nacional para poner en marcha el proceso congresual y despertar un debate que lleva meses en el cajón.

Isabel Díaz Ayuso Partido Popular (PP) Pablo Casado Teodoro García Egea Pedro Sánchez
El redactor recomienda