El presidente ordena a ministros y al PSOE recorrer Madrid para empujar a Gabilondo
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MOVILIZACIÓN MÁXIMA EN FILAS SOCIALISTAS

El presidente ordena a ministros y al PSOE recorrer Madrid para empujar a Gabilondo

Las cifras que maneja el Partido Socialista para intentar revitalizar a su candidato y aspirar a una sorpresa son elocuentes: se movilizarán 12 ministros, los 59 alcaldes madrileños y se organizarán 700 actos

placeholder Foto: El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), conversa con la presidenta del partido, Cristina Narbona. (EFE)
El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), conversa con la presidenta del partido, Cristina Narbona. (EFE)

En los despachos de Ferraz, sede del PSOE en Madrid, empiezan a expandirse la preocupación y la tensión porque las encuestas con estimación de voto no acompañan. Sobre todo, inquieta lo que no se detecta: la movilización. Mientras tanto, la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, aumenta su ventaja.

El presidente del Gobierno y líder de los socialistas, Pedro Sánchez, se ha implicado a fondo en la estrategia de las elecciones del 4 de mayo en la Comunidad de Madrid. No porque se haya entregado al candidato, sino porque teme (y junto a él su equipo) que una victoria abrumadora de la aspirante de los populares instale a los conservadores en una dinámica ganadora. Cuentan dirigentes del PSOE que han trabajado codo con codo con Sánchez que uno de sus mayores temores consiste en caer en espirales derrotistas y desesperanzadoras. Él las sufrió, pues llegó al liderazgo del partido, en 2014, en una corriente de decaimiento que no pudo superar hasta la moción de censura de 2018. En medio: dos serios reveses en las urnas, el de diciembre de 2015 y el de junio de 2016.

Foto: El presidente del PP, Pablo Casado. (EFE) Opinión

Cuando llegó el momento de decidir qué hacer ante el 4-M, Sánchez pudo elegir la distancia, pero prefirió la implicación. Sabe que el viento político sopla en su contra en la Comunidad de Madrid y evidentemente no aspira a ganar: es una meta que ven imposible todos los dirigentes, asesores y empleados de Ferraz. Sí cree, sin embargo, que la suma de la izquierda puede deparar una sorpresa final. Si Ayuso llega a los 60 escaños, es probable que Vox se quede en siete, y como la mayoría absoluta en la Asamblea vive en los 69 diputados, objetivo cumplido: gobierna Gabilondo.

Empujar a Ángel

El candidato socialista tuvo un contexto propicio en mayo de 2019 para conseguir la presidencia autonómica, pero la negativa de Cs lo impidió y recaló una legislatura más en la oposición. Durante este año y medio, tras una primera parte de mandato plagada de errores, hasta el punto de que en el propio PP comenzaron a iluminarse y a sonar las luces de alarma, Isabel Díaz Ayuso ha consolidado una inercia imbatible. Una serie de aciertos propios y de errores de los demás, así como una evolución menos lastrada de la economía regional, han conseguido que ahora la presidenta viva en un círculo electoral virtuoso: casi da igual lo que haga y diga porque tiene la victoria asegurada. Las ilusiones del PSOE pasan por que Ayuso no sea como Alberto Núñez Feijóo, quien gobierna la Xunta de Galicia acomodado en la mayoría absoluta.

Foto: Un cartel electoral gigante del candidato del PSOE a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo. (EFE)

Los cálculos del equipo de estrategia de Gabilondo, que forman Iván Redondo, por un lado, y Adriana Lastra y Santos Cerdán, por otro, apuntan a ese volumen de electores indecisos. En el barómetro del CIS de hace un par de semanas, los porcentajes de encuestados que aseguran que decidirán el voto al comenzar la campaña oficial, durante la última semana, en la jornada de reflexión e incluso en el mismo día de ir a las urnas se quedan a un palmo del 50%. Ello significa que en la comunidad, en la que 5.100.000 personas están llamadas a votar el 4 de mayo, hay alrededor de dos millones que no saben aún qué hacer.

Una fuente de la dirección socialista afirma a El Confidencial que, con ese sondeo en una mano y con todos los demás en la otra, una conclusión gana cuerpo: "La derecha ya está movilizada, pero la izquierda no". El diagnóstico que hizo el candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, cuando decidió abandonar el Gobierno y aventurarse en el paisaje político madrileño, se está demostrando cierto. Existen núcleos de votantes en zonas tradicionalmente de izquierdas que se han desmoralizado y urge animarlos. Tanto el PSOE como Más Madrid y la formación morada los tienen localizados; el problema es que no consiguen con ellos ningún efecto arrastre.

Foto: Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. (Alejandro Martínez Vélez)
"Disfruto viendo cómo la izquierda en Madrid ha perdido el pulso de la calle"
Paloma Esteban Itziar Reyero Vídeo: Giulio Piantadosi Fotografías: Alejandro Martínez Vélez

En Ferraz, han optado por exprimir al máximo la maquinaria del PSOE de Madrid, que no es una federación menor. Fuentes de esta estructura indican que hay unos 15.000 afiliados dispuestos a hacer cuanto esté en sus manos para aupar a Gabilondo.

El papel de los alcaldes

La vicesecretaria general de los socialistas, Adriana Lastra, y el responsable de Organización, Santos Cerdán, se reunieron hace una semana con los alcaldes y con representantes de las principales ciudades que gobiernan en la comunidad. La reunión la adelantó el diario 'El País'. Durante ese encuentro de trabajo, los dirigentes, muy próximos a Sánchez, pidieron a los regidores que tiraran del partido en sus municipios para movilizar al máximo a los votantes.

Matemáticamente, y por tanto electoralmente, la operación resulta relevante. Se trata de ciudades como Fuenlabrada, Getafe, Alcalá de Henares, Móstoles, Alcorcón, Leganés y Parla. En las elecciones autonómicas (no las municipales) de 2019, el PSOE alcanzó ventajas abultadas respecto el PP en varias de ellas, lo que se tradujo en los comicios para los ayuntamientos en numerosas alcaldías y en varias mayorías absolutas.

Foto: El candidato del PSOE, Ángel Gabilondo, con el trabajador de un restaurante. (EFE)

Así que si el retrovisor se coloca en las urnas autonómicas de hace dos años los datos son los siguientes: en Fuenlabrada, los socialistas se acercaron a los 34.000 votos (los populares tuvieron 11.0000); en Getafe, los socialistas sumaron 30.000 (el PP, 14.000); en Alcalá, 28.500 (el PP, 15.800); en Alcorcón, 27.361 (el PP, menos de 17.000); en Móstoles, 31.159 (el PP, 17.752); en Leganés, 32.465 (el PP, algo más de 14.000), y en Parla, unos 15.000 (el PP, cerca de 6.000). En total, el Partido Socialista se llevó más de 198.000 papeletas. Este volumen, si se suma a las más de 418.000 que consiguió Gabilondo en la ciudad de Madrid, supera la mitad de votos de 2019.

El total de alcaldes socialistas en la comunidad es 59, precisan las fuentes de Ferraz consultadas. A todos ellos se les ha pedido implicación máxima durante estas dos semanas anteriores al 4 de mayo. Dado que las posibilidades de gobernar del candidato dependen en gran medida de la movilización de ese electorado inapetente por ahora, quizá descontento con la forma de gobernar de Sánchez, los esfuerzos nunca serán suficientes. A las juntas socialistas en los distritos de Madrid ciudad más fieles y más concurridos, como Usera, Puente de Vallecas, Villaverde o Entrevías, se les ha pedido exactamente lo mismo.

Sánchez y 12 ministros

No se ha detectado en Ferraz un rechazo entre los votantes de hace año y medio a la gestión del presidente del Gobierno. El último barómetro del CIS, publicado este lunes, mantiene un nivel de estimación de voto por encima del 30%, muy lejos del PP a pesar de su mejora. Tanto en el Ejecutivo como en Ferraz, han comprobado que las oscilaciones de voto entre los partidos de centro derecha obedecen a fluctuaciones e intercambios entre ellos. Por ejemplo: si ha subido Pablo Casado y ha subido Santiago Abascal, es porque Inés Arrimadas se ha estrellado en la encuesta. Mientras no se localice un trasvase de votantes entre bloques, la situación parece controlada.

Foto: El candidato del PSOE a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo. (Jesús Hellín)
"Iglesias tendrá que plantear las cosas de otra manera"
Fernando Garea Fotografía: Jesús Hellín Vídeo: Ernesto Torrico

Pero, con Ayuso, algo está cambiando. La candidata del PP aglutina todo el espectro ideológico de la derecha y ámbitos concretos de descontento. Si a eso se une la desmotivación de la población que se siente de izquierdas, la ecuación resulta penosa para el PSOE. Sánchez quiere evitar la segunda parte de la ecuación, y, por ello, ha ordenado que casi todo el Gobierno y todo el partido en Madrid se vuelquen en la campaña y se vuelquen con Gabilondo.

Indican las fuentes socialistas con las que ha hablado El Confidencial que unos 12 ministros tienen previsto moverse por la comunidad durante las próximas fechas. El trabajo para coordinar agendas está siendo farragoso, pero se va apañando. José Luis Ábalos, Carmen Calvo, Nadia Calviño, Margarita Robles son los nombres más reclamados, así como el del propio presidente.

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

Más de 700 actos prevé hacer el PSOE hasta el 2 de mayo, cuando acabe la campaña. Han diseñado 243 eventos en "zonas prioritarias", como las han llamado. Son los enclaves en los que la movilización debe ser máxima. En el total, hay que incluir unos 200 actos sectoriales.

El toque a rebato ha llegado, por tanto, a cada punto del Partido Socialista de Madrid. El ánimo anda un poco zarandeado, pero no ven aún la batalla perdida. Un dato les alienta: han recaudado más de dos millones en microcréditos.

En los despachos de Ferraz, sede del PSOE en Madrid, empiezan a expandirse la preocupación y la tensión porque las encuestas con estimación de voto no acompañan. Sobre todo, inquieta lo que no se detecta: la movilización. Mientras tanto, la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, aumenta su ventaja.

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