27 condiciones claves para arrancar la salida

Sanidad supedita la desescalada autonómica al trazado de casos, más PCR y mascarillas

Illa expone a las CCAA los parámetros para el desconfinamiento, que tienen en cuenta la capacidad asistencial, la evolución del covid, las medidas de protección y la identificación de casos

Foto: El ministro de Sanidad, Salvador Illa, el pasado 22 de abril en el Congreso. (EFE)
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, el pasado 22 de abril en el Congreso. (EFE)

La desescalada será "lenta y gradual", porque tiene que ser "segura". Pero desde luego no será sencilla. El Ministerio de Sanidad, que dirige Salvador Illa, ya ha trasladado a las comunidades autónomas los 27 criterios o marcadores que deben cumplir para abrir la puerta al desconfinamiento "con los mínimos riesgos posibles para la salud" y siempre buscando el control absoluto de la pandemia por coronavirus, para que no haya nuevos rebrotes. Entre las condiciones / parámetros que reclama el Gobierno, se recoge la capacidad de diagnóstico de PCR de todos los sintomáticos (incluso en su domicilio), el aislamiento de los nuevos casos en 24 horas y el trazado y cuarentena de sus contactos para evitar la propagación de la enfermedad, la garantía de suministro de mascarillas o datos completos y fiables a diario.

Illa dirigió este viernes por la tarde, junto a la vicepresidenta cuarta del Ejecutivo, Teresa Ribera —a quien Pedro Sánchez encargó pilotar los trabajos de desescalada—, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), que aglutina al Gobierno y a las comunidades autónomas.

El ministro presentó a los consejeros un documento [aquí en PDF], de dos páginas y al que tuvo acceso El Confidencial, en el que describe qué capacidades "esenciales", tanto asistenciales como de salud pública, son "claves" para la buena gestión del covid y para permitir la transición. Un catálogo completo que fue el eje sobre el que giró la convocatoria de este viernes, que se prolongó durante tres horas y media, hasta prácticamente las 20:00.

El responsable de Sanidad ya había advertido por la mañana, en rueda de prensa en la Moncloa, que en este proceso de salida será "muy importante" el papel de las CCAA, pero quien dirige el proceso es el Gobierno central, y solo el Gobierno central. De esta manera, en la reunión de la tarde, les expuso esos "marcadores" que serán determinantes para entrar en la fase dos, que permitirá la descompresión "asimétrica" no necesariamente por comunidades, sino puede que incluso por provincias o zonas más pequeñas. Los criterios que el Gobierno demanda se agrupan en torno a cuatro grandes pilares: asistencia sanitaria, la vigilancia epidemiológica, la identificación y contención de fuentes de contagio y las medidas de protección colectiva.

A partir de este primer documento, que fue "comunicado" a las CCAA —no fue objeto de debate, por tanto—, los territorios harán sus propuestas y se elaborarán los indicadores numéricos. Es decir, que el texto fue una "guía de trabajo", como precisaron fuentes autonómicas y de la Moncloa, que como tal no fue aprobado, ya que aún necesitará enriquecerse. Para el lunes está prevista una nueva reunión del Consejo Interterritorial de Salud, informa Isabel Morillo desde Sevilla.

El ministerio comunica la "guía de trabajo", que no es definitiva pero que contiene las condiciones que han de cumplirse para la salida "asimétrica"


En cuanto al primer punto, el de la asistencia sanitaria, el documento distingue entre hospitales y atención primaria. Es decir, que se ha de tener en cuenta la capacidad de todo el sistema sanitario en sí mismo, y ya el presidente pidió a los presidentes autonómicos que reforzaran los centros de salud como primera barrera de contención frente al virus.

Dos circuitos separados

En el caso de los hospitales, y para prevenir infecciones dentro de ellos, Sanidad demanda que se haga un cribado universal con PCR —la prueba de laboratorio, la más fiable— de pacientes que vayan a ser ingresados por patologías diferentes al coronavirus. También plantea que haya circuitos separados de enfermos de covid-19 y no covid, medidas de precaución reforzadas en áreas donde no se atiende a personas que hayan contraído el virus y reserva de equipos de protección individual (EPI).

Sanidad requiere reservas de EPI, de ventiladores y de medicación, el mantenimiento de hospitales tipo Ifema y protocolos de diagnóstico y de conexión

Para la operatividad de camas de pacientes agudos y de UCI, el departamento de Illa requiere que se garantice la existencia de ventiladores y medicación crítica, el incremento neto de camas de agudos y de UCI (al doble de la capacidad que tenían antes de la emergencia sanitaria), y la disposición de espacios vacíos listos para aumentar las unidades de críticos al triple de la capacidad pre-covid. Asimismo, Sanidad demanda el mantenimiento o ampliación de instalaciones que eviten ingresos por coronavirus en hospitales (o sea, que se tengan preparados hospitales de campaña como el de Ifema en Madrid o bien hoteles medicalizados). Otro punto es el de poder realizar consultas de atención al personal sanitario —uno de los colectivos más afectados por la enfermedad: hay 35.295 positivos— para cribado, diagnóstico y aislamiento.

Sanidad supedita la desescalada autonómica al trazado de casos, más PCR y mascarillas

En los centros de salud (los ambulatorios), también habrá que separar en dos circuitos para la atención presencial a los que tengan síntomas respiratorios o infecciosos del resto. Se demandarán allí protocolos de protección de personal; protocolos de diagnóstico de nuevos casos, aislamiento y seguimiento y protocolos de conexión de centros de salud con servicios de salud pública para el trazado de contactos comunitarios de los casos.

Asimismo, se requieren en los ambulatorios protocolos para reforzar la aplicación de las medidas correctas de protección frente al virus (distanciamiento social, etiqueta respiratoria, uso de mascarillas, desinfección del espacio doméstico, lavado de manos...) y, finalmente, protocolos para la identificación de los centros sociales en su zona básica de salud (residencias de mayores, de menores, de personas con discapacidad...) y para su vigilancia y apoyo sanitario.

Habilitar hoteles para aislar

El segundo eje es la vigilancia epidemiológica. Así, Sanidad exige la notificación diaria de al menos el 90% de datos individualizados de nuevos diagnósticos por covid-19 (detectados en hospital, en atención primaria y en las bases de datos de resultados PCR de laboratorios). También deberán obrar en manos de Sanidad las bajas laborales por coronavirus, los ingresos en UCI, la ocupación de estas unidades de críticos y su capacidad; las muertes, y el reporte de los síntomas respiratorios y compatibles con covid. En este último punto, Sanidad precisa que es un sistema aún por determinar y basado en información de las 'apps' móviles y de los números de emergencias 112 y similares.

En este aspecto, es fundamental, como indicaban a este diario fuentes autonómicas, que el nivel de contagio durante dos semanas continuadas sea inferior a 1 (R0 < 1) —o sea, que el número de casos secundarios a partir de un caso primario sea menos de uno— y también "decidir después del estudio de seroprevalencia cómo se diagnosticarán los pacientes sintomáticos".

Las CCAA han de ser capaces de diagnosticar incluso a los leves por PCR y separarlos y poner en cuarentena (y controlarla) a ellos y a sus contactos

El tercer pilar de este diseño de desescalada es la identificación y contención de fuentes de contagio. Para comenzar la transición, los servicios sanitarios han de tener la capacidad de diagnosticar con PCR a todos los sintomáticos. En los casos leves, bien en su domicilio o bien en puntos de diagnóstico con cita previa. Este es un cambio significativo, pues algunas CCAA, por la escasez de kits PCR y la acumulación de casos, optaron por no realizar la prueba a los leves, aunque les haga un seguimiento médico diario.

Sanidad supedita la desescalada autonómica al trazado de casos, más PCR y mascarillas

Las comunidades habrán de ser capaces de aislar los casos nuevos que detecten en 24 horas. Así, deberán habilitar hoteles u otras instalaciones para separar y supervisar a los infectados leves que no pueden confinarse en su domicilio. El Gobierno ya pidió a las CCAA un listado de equipamientos públicos y privados para poder aislar a los asintomáticos y leves. La reclusión sería voluntaria, no obligatoria.

También Sanidad exige que las CCAA sean capaces del trazado y cuarentena de contactos. Es decir, que cuando una persona dé positivo, se tracen sus contactos estrechos y se les ponga en cuarentena. Para ello, se promoverá la contratación y entrenamiento de personal para hacer esa doble tarea. Por último, se recoge el diagnóstico de asintomáticos en residencias geriátricas mediante PCR semanal de residentes y del personal.

En cuanto a las medidas de protección colectiva necesarias para aliviar el confinamiento, Sanidad indica la necesidad de garantizar el suministro de mascarillas. En las últimas semanas, el suministro escaseaba, pero ya está más normalizado. El Gobierno ha fijado el precio de las mascarillas quirúrgicas, PVP en vigor desde este viernes: 0,96 euros por unidad, IVA incluido.

El Gobierno distribuye otra tanda de 793.200 test rápidos: en total, casi tres millones de unidades

El Gobierno informó en que comenzó a distribuir este viernes a las comunidades autónomas 793.200 test rápidos de detección de anticuerpos. Cuando se complete la entrega, las CCAA habrán recibido ya 2.802.000 kits (1.029.600 de la primera partida, del 5 de abril979.200 de la segunda, del 11 de abril, y esta última, de 793.200 unidades). Todos estos lotes forman parte de la compra de 5 millones de test comprados por Sanidad, cuya entrega se completará en los próximos días. 

De las 793.200 unidades comunicadas este viernes, la mayor parte viajará a Madrid (177.600), Cataluña (174.000) y Andalucía (68.400).

La PCR es la técnica diagnóstica de referencia para Sanidad, pero estos test rápidos serológicos tienen una fiabilidad alta estudiada por el Centro Nacional de Microbiología (CNM) con muestras de pacientes de varios hospitales, y sirven de complemento de las pruebas de laboratorio. El ministerio ya publicó la guía de uso cuando los comenzó a repartir a las CCAA

 

Sanidad informó asimismo de que, desde el 10 de marzo hasta este jueves, 23 de abril, se han distribuido a las comunidades más de 90,9 milones de unidades de material sanitario, entre equipos de protección, test de detección y dispositivos de ventilación. El mayor volumen de distribución es el de mascarillas, con más de 53 millones repartidas. Además, ayer jueves llegó un nuevo avión con 12,8 millones de mascarillas quirúrgicas que se repartirán, dice el Gobierno, en los próximos días. 

 

Los equipos de protección enviados a las CCAA incluyen, además de mascarillas, guantes de nitrilo (se han repartido unos 27,7 millones de unidades), gafas de protección (218.476 unidades), buzos (415.578), batas desechables (313.553), soluciones hidroalcohólicas (313.554) y complementos como calzas, gorros y delantales (747.371 unidades). 

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