REUNIÓN TRANQUILA DEL COMITÉ FEDERAL

Sánchez logra el aval del PSOE para el diálogo con Cataluña y recibe el aviso de Page

Los barones apoyan con matices al líder, que calma a los suyos prometiendo que no habrá trato de favor para Cataluña. El 'toque' más significativo, pero discreto, viene de Castilla-La Mancha

Foto: Pedro Sánchez, con su ejecutiva al fondo, durante la reunión del comité federal del PSOE de este 15 de febrero de 2020 en Ferraz. (Inma Mesa | PSOE)
Pedro Sánchez, con su ejecutiva al fondo, durante la reunión del comité federal del PSOE de este 15 de febrero de 2020 en Ferraz. (Inma Mesa | PSOE)

Hace unos cuatro años atrás, no habría sido posible. Pedro Sánchez estaba maniatado por los barones, con un liderazgo debilitado y erosionado por las urnas. Pero eso ya no ocurre en el PSOE. El secretario general y presidente del Gobierno tiene las manos libres de su partido para emprender un difícil camino de diálogo con Cataluña, para buscar soluciones "compartidas y viables", un acuerdo incluso más amplio que el que nació del Estatuto de 1979. Tiene el aval del PSOE. Pero él mismo es consciente de que aunque las críticas no emerjan y nadie vaya a moverle la silla —su estabilidad orgánica no peligra, en absoluto—, sí late un cierto temor difuso al futuro de esa mesa con el Govern y a la incidencia que pueda tener en otros territorios, a que en ellos, donde tienen fuerza las siglas, se perciba el trato a Cataluña como un "privilegio". Por eso Sánchez quiere lanzar el mensaje de que nada de lo que haga irá "en perjuicio" de otras comunidades.

Y lo hizo. Lo hizo en su intervención inicial ante el comité federal del PSOE, reunido este sábado por primera vez desde las generales del 10-N y desde el arranque del Gobierno de coalición. La promesa podía sonar a obvia, pero ayudó a calmar al PSOE, como reconocían varios dirigentes a la salida. La convocatoria, de hecho, discurrió incluso mejor de lo que se esperaba, sin contratiempos. Con matices visibles, eso sí. Como el pequeño aviso que dirigió al líder el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien resaltó que no puede haber "privilegios" hacia ningún territorio y que no se "pongan en cuestión los parámetros constitucionales". Un toque de atención bastante discreto si se compara con sus palabras de hace unas semanas, cuando advertía de que no quería "vaselina" para Reyes —lo decía por el pacto con ERC que se vislumbraba en diciembre— y que repudiaba el "mercadeo" con el Código Penal.

En Ferraz ya anticipaban, en las horas previas a la reunión del comité, que Sánchez hablaría de Cataluña en su mensaje a sus compañeros, que no eludiría la que es cuestión central de la legislatura y de la que depende su supervivencia en la Moncloa. El presidente desgranó los ejes de su Ejecutivo, los que tantas veces ha repetido —economía y empleo, digitalización, transición ecológica justa, igualdad de género, cohesión social— para, finalmente, llegar al último, el diálogo territorial, para acabar con una década "epleta de errores que no se pueden volver a repetir". "Una década perdida. Y cada vez peor y cada vez más rotos, que diría el gran Joaquín Sabina". Sánchez parte de la base de que hay una "gran mayoría de ciudadanos", en Cataluña y en el resto de España que "quiere superar la polarización y que exige el reencuentro". Por eso hay que "avanzar", "cambiar de inmediato el rumbo", inaugurar una década de "diálogo social y territorial". "El no diálogo es la no política", sentenció.

Sánchez asegura que la atención a Cataluña no irá en detrimento de las "necesidades apremiantes" de otras CCAA. También tiende la mano al PP


Sánchez hizo hincapié, como ocurriera el miércoles en la sesión de control al Gobierno, en que el PP es necesario para buscar una salida. Con ese espíritu se reunirá el lunes con Pablo Casado en la Moncloa. "Aquí no sobra nadie. Ninguna lengua ni tampoco ninguna cultura [...]. Tampoco sobra la oposición, empezando por el PP, a quienes tendemos de nuevo la mano para que se sumen al diálogo social y territorial. Todos somos necesarios".

Solo tres ausencias

Entonces enganchó con el mensaje de mayor calado interno: la atención al "problema" en Cataluña "no se hará en perjuicio de otras necesidades territoriales apremiantes". Citó algunas: el tren digno de Extremadura, la recuperación del Mar Menor en Murcia, la reversión de la despoblación en Castilla y León, el encauzamiento de la crisis del sector agrario, que mira con "preocupación" el debate de la PAC en Bruselas. "Cada uno de los ciudadanos de España esperan de nosotros atención a sus demandas. Y mi compromiso es que la tendrán", remarcó.

Puig pide unidad del partido y Armengol cree que es necesaria "lealtad interna y externa". Ellos, como todos los barones, respaldan al presidente

Sánchez pidió a sus compañeros que no se dejaran llevar por el "ruido" y la "bronca" que la derecha levanta con "polémicas fugaces" para evitar que se hable de medidas de "impacto social", aseguró que no tolerará que otros (o sea, el PP) que apoyaron a regañadientes la Constitución ahora se "apropien" de ella, defendió la Carta Magna como el "techo de todos", manifestó su respaldo a la lucha de agricultores y ganaderos y prometió que el Gobierno actuará. Todo eso en un largo discurso de cerca de 50 minutos, al que siguieron 22 turnos de palabra, ya a puerta cerrada.

Sánchez logra el aval del PSOE para el diálogo con Cataluña y recibe el aviso de Page

Primero, los candidatos en Euskadi y Galicia, Idoia Mendia y Gonzalo Caballero, los primeros que se someterán a las urnas este 2020. Después, casi todos los demás barones desplazados a Ferraz —no viajaron únicamente Luis Tudanca (Castilla y León), Diego Conesa (Murcia) y el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara—. Todos manifestaron su respaldo al líder. Cada uno con su acento. El valenciano Ximo Puig apoyó el diálogo como "solución al problema territorial de España, que no es solo Cataluña", y apeló a la unidad del partido porque es momento de "máxima exigencia de acción conjunta". La presidenta balear, Francina Armengol, puso en valor la necesidad de "consolidar el Gobierno" y también de "ir muy coordinados", con "mucha lealtad interna y externa". Una demanda de mayor comunicación de Ferraz hacia los territorios que es frecuente en ella y que es compartida por otros territorios.

Emiliano García-Page es el barón socialista que en público y en privado no se priva de lanzar avisos al jefe, convencido de que se lo debe a sus electores. El presidente castellanomanchego convino en que el "diálogo en todas las direcciones" es inevitable. Con los territorios, dijo a los medios a su llegada a Ferraz, pero también con la oposición, como de hecho aseguró minutos después Sánchez. A continuación, Page advirtió de que "la Constitución permite hablar de mucho, pero también limita hablar de algunas cosas, y eso tengo claro que va a quedar garantizado en el comité federal". "No hay tanto un problema de unidad, que es lo que le gustaría a una derecha radical, como de igualdad. Es más, los que más apoyamos y ansiamos la igualdad de España somos los que más defendemos su unidad", valoró. El dirigente territorial pidió al Gobierno de PSOE y Unidas Podemos que tenga como rasgo distintivo "evitar el privilegio social y territorial".

La "unidad" y la "unión"

En el PSOE, aseveró, puede haber "distintas opiniones", pero a la vez "estabilidad orgánica", una aclaración que pretendía espantar de una vez por todas los rumores (hasta ahora totalmente infundados) de que pretende suceder a Sánchez si fracasa en su proyecto. "Se trata de sumar esas opiniones en el interés de España".

"La Constitución permite hablar de mucho, pero también limita hablar de algunas cosas", advierte Page, que apela a la defensa de la "unidad" del país

Esta vez, Page no se pronunció sobre la reforma del Código Penal que prepara el Gobierno central porque no conoce el texto y cómo afectará a los delitos de sedición y rebelión, y aplaudió que no se hable de ella en la mesa con el Govern. "Hay mejor voluntad del Gobierno que del 'president' de la Generalitat, que está en rampa de salida y no creo que tenga mucho interés en dar bazas institucionales y electorales a ERC", remachó. "Entre todos tenemos que ayudar a que el independentismo salga del callejón sin salida en el que se metió". Page recibió hace semanas el ruego de la cúpula de Sánchez de que fuera cuidadoso con sus críticas al presidente, para no hacer daño al partido, de ahí que sus palabras de este sábado, fuera y dentro del comité, no chirriaran en exceso.

Sánchez logra el aval del PSOE para el diálogo con Cataluña y recibe el aviso de Page

Porque dentro del comité volvió a hacer una apelación a la importancia de la unidad de España, porque eso es "defender la igualdad" frente a quienes quieren "preservar privilegios". Un discurso que incluso fue muy aplaudido por sus compañeros. "Emiliano midió bastante, hasta con mucha habilidad. Se percibió como un aviso o un matiz", valoraba un miembro del comité federal. Nada sonaba "disonante", sentenciaba otra responsable. Sánchez le dio la réplica en el turno final, sin cámaras ni micrófonos delante, señalando que a él le gustaba más hablar de "unión", porque significa suma de las partes, que de "unidad", que a veces suena como algo impuesto.

"Diálogo y legalidad"

La actitud del presidente aragonés, Javier Lambán, el otro barón más distanciado de Ferraz, fue distinta. No hizo declaraciones a los medios a su llegada a la sede federal, ni intervino a puerta cerrada. Escuchó a Sánchez y se marchó justo a continuación, aunque a su salida sí habló para la tele aragonesa. El dirigente autonómico cerró filas con el presidente y señaló que la "cohesión social" apuntada por él pasa por una mayor dotación para las comunidades. Y ahí "no hay ni un solo presidente" regional que vaya a "aceptar de buen grado" que se "premie conómicamente" a las CCAA que han sido "mucho más desleales" con el Estado. Se refería, claro, a Cataluña. Lambán advirtió de que no permitirá "ningún tipo de política de apaciguamiento" con Cataluña que se haga "a costa de la financiación" que requieren los habitantes de su comunidad.

Lambán solo hace declaraciones a la salida del comité y avisa: no tolerará que el "apaciguamiento" premie a las CCAA "más desleales"

En la lista de barones críticos hay que descontar, por supuesto, a Susana Díaz, que continúa con su estrategia de acercamiento al líder, dada su debilidad orgánica. Ella encabeza, de hecho, para incredulidad de muchos de sus compañeros que la apoyaron en la cruenta batalla de las primarias de 2017, el flanco sanchista. A la llegada a Ferraz, la expresidenta de la Junta subrayó que tiene la "tranquilidad y seguridad" de que Sánchez "unirá siempre el diálogo a la legalidad". También agradeció después del comité que las primeras palabras del jefe del Ejecutivo estuvieran dirigidas al sector del campo. Idoia Mendia defendió asimismo la mesa con el Govern y Miquel Iceta, primer secretario del PSC, aplaudió el "esfuerzo" del Gobierno por encontrar un camino de reencuentro, esfuerzo que su formación quiere "acompañar". A puerta cerrada, el líder del PSC sostuvo que no hay "mejor defensor de la unidad de España que el PSOE". Y a sus compañeros les dijo que cuando les echen en cara una supuesta sintonía de los socialistas catalanes con los independentistas, recuerden que el 59% de actos vandálicos contra sedes de partidos en Cataluña se dirigen contra el PSC. Los problemas políticos se resuelven "con política", convino el presidente canario, Ángel Víctor Torres.

La voz claramente más discrepante en el seno del comité fue la del extremeño Paco Fuentes, uno de los pocos representantes de la vieja guardia socialista que aún tiene silla en el máximo órgano. El dirigente criticó la coalición con Podemos y arremetió de manera indirecta contra Iván Redondo, el director de Gabinete del presidente, que estaba sentado este sábado en segunda fila junto a su número dos en la Moncloa, Félix Bolaños. Fuentes vino a decir que toda evolución ideológica puede ser admisible, pero que nadie olvidara que él fue consejero del popular José Antonio Monago, y que buscó destruir a Vara. El comentario sonó como una pulla contra el hombre de mayor confianza de Sánchez que no fue a más pero que dejó a cuadros a los miembros del comité por su dureza. Algunos dirigentes unían las palabras de Fuentes con la ausencia del presidente de la Junta. Vara no estuvo tampoco en la anterior reunión, en septiembre, ni acudió a la investidura de Sánchez. Él proclama su total apoyo al secretario general y a la acción del Gobierno central, pero ciertos cuadros sospechan que en él hay tal vez incomodidad con Ferraz.

Un debate "sosegado"

Sobre las 15:45, unas cuatro horas y media después del arranque del comité, la reunión había concluido. Sin incidencias y con aplausos al líder, que reivindicó la solidez de su partido y el apoyo electoral, superior al de otros homólogos en Europa. También defendió el "equilibrio" de su pacto con Podemos, y el debate "sosegado" que había acogido Ferraz este sábado. No vayamos a añorar el horror de aquel dramático comité del 1 de octubre de 2016, que acabó con su caída y con la casi ruptura del PSOE, vino a decir, según relataba un miembro del órgano.

Los socialistas saben que el diálogo con Cataluña será difícil pero entienden que "hay que intentarlo", como dice un barón: las otras vías no han resultado

La cita pudo parecer "tediosa", hasta sosa, remansada al máximo, pero este es el partido actual. Los veteranos no recuerdan un liderazgo tan fuerte y blindado como el que tiene Sánchez en sus manos, unos debates tan cortos en un comité como los actuales, cuando con Felipe González se prolongaban días. Pero el modelo de partido ha cambiado.

Imagen del comité federal de este 15 de febrero de 2020 en Ferraz, con Iván Redondo y Félix Bolaños en segunda fila y, detrás, los ministros Pedro Duque, Salvador Illa, Reyes Maroto, Carolina Darias, Juan Carlos Campo, Fernando Grande-Marlaska y María Jesús Montero. (Inma Mesa | PSOE)
Imagen del comité federal de este 15 de febrero de 2020 en Ferraz, con Iván Redondo y Félix Bolaños en segunda fila y, detrás, los ministros Pedro Duque, Salvador Illa, Reyes Maroto, Carolina Darias, Juan Carlos Campo, Fernando Grande-Marlaska y María Jesús Montero. (Inma Mesa | PSOE)

Y pese a que el poder del presidente es incontestable, al menos sí alivió en sus filas que dirigiera ese mensaje de que su atención a Cataluña no irá en detrimento de la que prodigue a otros territorios. Con esa premisa, Sánchez enfila un diálogo con el Govern que aún debe arrancar y que llevará mucho tiempo, y quién sabe si desembocará en un amplio acuerdo o en el choque. Los socialistas no se llaman a engaño, saben que es complicado. Pero, como decía a la salida un comité, "hay que intentarlo al menos" porque las otras vías, la del 155 y la de la mano dura, "no han dado resultados". Sánchez tiene el aval para emprender esa senda.

Apoyo al sector agrario y jornadas sobre Rubalcaba en mayo

Pedro Sánchez arrancó su discurso ante el comité federal con un mensaje de apoyo al sector agrario. "Contad con el Gobierno. Contad con vuestro Gobierno. Os vamos a ayudar. Sois trabajadores y estamos con vosotros siempre. Y quiero que se escuche claramente, porque los agricultores y ganaderos pueden contar con el Partido Socialista. La causa del campo forma parte de la causa del PSOE. Ha sido así siempre, allí donde hemos gobernado, allí donde gobernamos, y lo seguirá siendo siempre". 

 

El comité aprobó un manifiesto de apoyo al campo y una "comprensión" hacia sus reivindicaciones. El escrito respalda el diálogo transversal del ministro de Agricultura, Luis Planas, con todos los sectores. Defiende la "reorganización de la oferta para poder negociar mejor los precios", sostener a las cooperativas para que ganen dimensión, reforzar los "eslabones más débiles", apoyar el sistema de seguros agrarios y mantener el mismo presupuesto para el periodo 2021-2027 en la Política Agraria Común (PAC). 

 

También el comité aprobó un manifiesto con motivo, el próximo 22 de febrero, de la conmemoración del Día de la Igualdad Salarial. Texto con el que quiere mostrar su compromiso para "acabar con la desigualdad laboral y salarial que sufren las mujeres". 

El PSOE reivindicará el legado de Rubalcaba en el aniversario de su muerte

Sánchez, por su parte, anunció una serie de ciclos en memoria de Alfredo Pérez Rubalcaba, de cuyo fallecimiento se cumplirá un año el 10 de mayo. El PSOE reivindicará, pues, su memoria personal y su legado político. Ferraz ha tratado el homenaje con el que fuera director de Gabinete del exvicepresidente del Gobierno y exlíder socialista, Goyo Martínez. Según indicaron fuentes de la cúpula, los actos de tributo a Rubalcaba se prevén para mayo

Un dato final: la reunión del comité federal de este sábado contó con los ministros y la cúpula de la Moncloa como invitados. Pero también se incorporó como miembro la directora de Comunicación del PSOE, Maritcha Ruiz Mateos. Entra en el máximo órgano como integrante de la nueva comisión permanente de la ejecutiva federal, de la que es invitada, como María Jesús Montero, Salvador Illa o Carolina Darias

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