POCO TIEMPO ANTES DE LA SEGUNDA VOTACIÓN

Ferraz hará que las bases ratifiquen el posible pacto con Iglesias tras la investidura

Sánchez reúne a su ejecutiva este jueves para informarle de las negociaciones con Podemos y para preparar la maquinaria para una consulta a la militancia prevista para el fin de semana

Foto: Pedro Sánchez y el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, el pasado 22 de julio en el debate de investidura en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez y el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, el pasado 22 de julio en el debate de investidura en el Congreso. (EFE)

Ferraz prepara ya la maquinaria para preguntar a las bases este próximo fin de semana si comparten o no el hipotético acuerdo de gobierno al que Pedro Sánchez llegue con Pablo Iglesias. Todavía no hay pacto, no, pero tiene que ir programando todos los pasos por si hay firma, porque habrán de ser necesariamente muy rápidos. Y, en todo caso, se tratará de que la militancia se pronuncie, como ya había avanzado El Confidencial, una vez que el pacto esté hecho, y no antes, como es lo previsto estatutariamente. Pero, como resoplan en el cuartel general de los socialistas, no ha habido tiempo, ya que toda la negociación con Unidas Podemos se está desarrollando a última hora y puede que se culmine muy poco antes de la decisiva segunda votación de investidura del jueves, que llegará a las 14:25. Ya hace días en el núcleo duro de Sánchez contaban con llamar a los afiliados con un margen muy apurado y tras el día 25 y antes de la formación de gobierno.

Este jueves (y no el miércoles, como hasta las 23:00 de hoy se había previsto) se reúne por la mañana la ejecutiva federal del PSOE, antes de que arranque el definitivo pleno, programado para las 13:30. La dirección evaluará el escenario con la información del estado de las conversaciones con los morados, que se han retomado tras la primera vuelta de este martes, y prestará respaldo a la estrategia del líder. La cúpula había avalado hasta ahora un Gobierno "monocolor" del PSOE. Pero ahora Sánchez e Iglesias continúan dialogando para armar un Ejecutivo de coalición, que sería el primero formado en España en 40 años de democracia, el primero además de izquierdas desde la Segunda República.

El órgano debe dar una conformidad que se da por supuesta, porque la ejecutiva está construida a imagen y semejanza del líder y porque en el PSOE las críticas ya se han mitigado por completo. Una imagen elocuente del apoyo cerrado al secretario general es que se vio arropado en estas dos jornadas de debate en el Congreso por varios barones de su partido, incluso de Susana Díaz, su antaño rival, que también estará en Madrid este jueves, pase lo que pase.

Si no hubiera acuerdo aún este miércoles, la ejecutiva aprobará delegar en Ábalos la activación formal del plebiscito de ratificación


Pero la dirección, como corroboraron fuentes del aparato, también aprobará una especie de preconvocatoria de la consulta a las bases. Para este jueves ya estará forzosamente claro si hay o no acuerdo con Unidas Podemos —lo más probable es que los dos equipos apuren hasta el final—, pero si quedara algún fleco la cúpula podría delegar la activación del referéndum a la militancia en el secretario de Organización y ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos. Esa delegación evitaría que la ejecutiva tenga que volverse a reunir: una vez que se sellara el pacto, Ábalos encendería formalmente todos los mecanismos internos para materializar ese plebiscito, que Sánchez, obviamente, ganará con holgura. No está prevista la convocatoria del comité federal, el máximo órgano de dirección del PSOE, el encargado de "determinar" la política de alianzas (art. 32. i de estatutos). La potestad de la convocatoria de las consultas recae en la ejecutiva, sin que haya necesidad de pasar por el comité.

Estatutos y reglamento

Sánchez no puede esquivar la pregunta a las bases. No solo le sería reprochable políticamente soslayarla, es que los estatutos del 39º Congreso Federal, los que él impulsó tras reconquistar el trono de Ferraz con la proclama de dar más poder a la militancia, le obligan. El artículo 36.u de las normas internas señala que es competencia de la ejecutiva federal "convocar las consultas a la militancia sobre aquellos asuntos de especial trascendencia que se determinen reglamentariamente". "En todo caso, será obligatoria la consulta a la militancia sobre los acuerdos de gobierno en los que sea parte el PSOE o sobre el sentido del voto en sesiones de investidura que supongan facilitar el Gobierno a otro partido político".

Los estatutos de 2017 y el reglamento de 2018 obligan a que cuando hay una coalición de gobierno se pregunte a las bases. Su opinión es vinculante

Casi un año más tarde, en febrero de 2018, el comité federal respaldó el reglamento de desarrollo de los estatutos federales. El artículo 479 precisa más este asunto. Señala que la dirección federal (o las autonómicas, insulares, provinciales o municipales) podrán convocar referendos sobre asuntos "de especial trascendencia que afecten a su ámbito territorial de actuación". Los asuntos de "especial trascendencia" son aquellos que la ejecutiva "considere con suficiente entidad y notoriedad para consultar a la militancia la posición política del partido". Es decir, que su definición queda al arbitrio de la cúpula. La consulta a los militantes y afiliados directos será obligatoria y vinculante solo sobre los "acuerdos de gobierno en los que sea parte el PSOE, sobre el sentido del voto en sesiones de investidura que supongan facilitar el Gobierno a otro partido y para decidir, en su caso, la revocación de los secretarios generales".

Ferraz hará que las bases ratifiquen el posible pacto con Iglesias tras la investidura

En este caso, la anomalía es que no se puede hablar de consulta como tal. Las bases tendrán simplemente que ratificar el acuerdo de gobierno al que hipotéticamente lleguen Sánchez e Iglesias, y con el candidato ya investido por el Congreso. Es decir, que solo les quedará decir amén a lo ya ejecutado, sin posibilidad de reversión. Hasta ahora, las consultas autorizadas por Ferraz a las federaciones (Comunidad Valenciana, Baleares, Cantabria, Canarias, La Rioja...) se han celebrado antes de las investiduras, y en todos los casos con respaldo masivo a la opción defendida por la cúpula. ¿Se podía haber hecho antes? La respuesta es que no, porque las normas estipulan que se debe preguntar a los afiliados una vez hay un pacto, y no antes de que esté ultimado, al contrario de lo que ocurre en Podemos o en IU.

El último ejemplo nacional: 2016

El referéndum a los militantes del PSOE (fueron casi 187.815 en las primarias de 2017) tendrá lugar, a falta de que la ejecutiva fije el calendario, este fin de semana. Fuentes de la cúpula adelantaron a este diario que la previsión es que la consulta sea el domingo 28 o el lunes 29 —o bien el domingo y el lunes—. Y será tanto telemática, a través de internet, como presencial, con urnas en las agrupaciones socialistas de toda España.

Las consultas autorizadas por Ferraz en los territorios se han realizado de manera previa a las investiduras: aquí no ha habido tiempo

Esa doble vía fue la que se habilitó en febrero de 2016, cuando Ferraz preguntó a sus afiliados por el acuerdo de investidura con Ciudadanos: el 51,70% acudió a votar y el sí al pacto cosechó un amplísimo respaldo, del 78,97%. Ahora es previsible que ese aval sea mayor, tanto por el control de Sánchez sobre el partido como por el hecho de que se trataría de aprobar un acuerdo viable, que ya habría permitido al candidato permanecer en la Moncloa. Por no hablar de que las bases del PSOE se han situado históricamente más a la izquierda que su dirigencia. El problema que se puede encontrar la cúpula es el de la participación: estamos a finales de julio, mes de vacaciones para millones de españoles.

Pedro Sánchez y la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, este 23 de julio durante la segunda jornada del debate de investidura del candidato socialista. (EFE)
Pedro Sánchez y la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, este 23 de julio durante la segunda jornada del debate de investidura del candidato socialista. (EFE)

Se calcula, por tanto, que la ratificación se produzca entre la investidura y tal vez la toma de posesión de Sánchez y la formación del nuevo Gobierno de coalición. Todos estos cálculos dan por hecho que hay acuerdo con los morados. Y eso no está claro. La negociación se ha reanudado, el presidente tiene ya nueva oferta y la presión interna y externa a las dos fuerzas es máxima, pero nada impide que el diálogo pueda atascarse en el último minuto. Jugar a las quinielas es imposible.

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