Valldecabres y Campo, en las quinielas

Los audios de Villarejo marcan el final de la ministra Delgado en el nuevo Gobierno

Sánchez tiene por delante una legislatura completa y ya ha comenzado a diseñar el andamiaje ministerial que quiere para los próximos cuatro años

Foto: La ministra de Justicia, Dolores Delgado. (EFE)
La ministra de Justicia, Dolores Delgado. (EFE)

Pasada la resaca electoral y en pleno 'impasse' de cara al siguiente reto, la cita del 26 de mayo, comienzan a moverse las primeras fichas en la formación de Gobierno. Pedro Sánchez tiene por delante una legislatura completa, avalado por una victoria indiscutible en las urnas, y ya ha comenzado a diseñar el andamiaje ministerial que quiere para los próximos cuatro años. En ese esquema se incrementan las dudas sobre la continuidad en el cargo de la ministra de Justicia, Dolores Delgado.

Según informan fuentes jurídicas, el Ejecutivo se plantea una renovación en un Ministerio que no ha estado exento de polémica en los escasos meses transcurridos desde la moción de censura hasta el 28-A. Los incendios han sido numerosos. El más significativo, la publicación de los audios de Villarejo en una comida celebrada en octubre de 2009 en la que participó, junto al juez inhabilitado Baltasar Garzón, y la reacción posterior de la titular de la cartera, que fue encadenando matizaciones respecto a su relación con el excomisario. La conversación grabada abrió varios frentes delicados, desde los comentarios sobre su compañero de Gobierno, Fernando Grande-Marlaska, al que calificaba como "maricón", hasta las insinuaciones sobre el contacto de jueces y fiscales con menores en un viaje a Cartagena de Indias.

No ha sido el único asunto sensible. Uno de los primeros fue la gestión de la postura del Estado ante la demanda civil presentada por Carles Puigdemont contra el juez Pablo Llarena en Bélgica. También la rebaja de la acusación contra los políticos independentistas de la causa sobre el 'procés' y el enfrentamiento con el entonces jefe de penal de la Abogacía del Estado, Edmundo Bal, que defendía proceder por rebelión. En el periodo, se enfrentó también a una huelga general de jueces y fiscales, tras el atasco en la negociación sobre sus reivindicaciones.

Se maneja la idea de un perfil más técnico y político. Fuentes socialistas avisan, no obstante, que no se ha descartado por completo la continuidad de la actual ministra que, en cualquier caso, figuraba como quinta en la candidatura por Madrid y tiene, por ello, su escaño en el Congreso de los Diputados. El movimiento de fichas se encuentra aún en fase incipiente y muy verde. Pese a ello, han comenzado a aparecer los primeros nombres. Uno de los que se escucha con más fuerza es el de la magistrada Isabel Valldecabres, de trayectoria profesional tradicionalmente unida al PSOE. La jueza fue asesora del gabinete de Justicia e Interior ya en los 90, con Juan Alberto Belloch. Lo fue también en la etapa de Juan Fernando López Aguilar y más recientemente de la ministra de Igualdad Bibiana Aído. Actualmente ocupa el puesto de jefa de gabinete de la vicepresidenta Carmen Calvo.

De la cámara baja viene una de las personas que ya aparecen en las quinielas para el caso de que se produzca una 'sucesión'. Juan Carlos Campo, diputado en las dos últimas legislaturas y portavoz de Justicia en la última. Doctor en Derecho y magistrado, fue director general de Relaciones con la Administración de Justicia de la Junta de Andalucía y vocal del Consejo General del Poder Judicial. Conoce además el Ministerio, donde ocupó el cargo de Secretario de Estado. Es uno de los que suenan para ocupar la cartera.

El diputado del PSOE, Juan Carlos Campo. (EFE)
El diputado del PSOE, Juan Carlos Campo. (EFE)

Otro de los perfiles que se consideran idóneos, por su altísimo grado técnico y el respeto que levanta en toda la carrera, es el del fiscal Pedro Crespo. No es la primera vez que se le menciona como opción a altos cargos. Ya apareció como uno de los favoritos para dirigir otra institución, la Fiscalía General del Estado. Licenciado en Derecho, abogado ejerciente, profesor Asociado de la Universidad Carlos III de Madrid durante varios años, pasó también por el Tribunal Constitucional, donde ejerció de manera temporal como letrado.

Fotografía de archivo del fiscal Pedro Crespo. (EFE)
Fotografía de archivo del fiscal Pedro Crespo. (EFE)

Ingresó en la Carrera Fiscal en 1991, ocupando destinos sucesivamente en las Fiscalías de Barcelona, Segovia, Madrid y Getafe. Conoce, por desempeño propio, la Fiscalía Anticorrupción. En 2004 fue nombrado fiscal de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado, pasando a ocupar el puesto de teniente fiscal del mismo órgano en 2008. El 18 de julio de 2011 fue promovido a la categoría de fiscal de sala y nombrado fiscal jefe de la Secretaría Técnica. Al cesar en ese cargo en 2011 quedó adscrito a la Sección de lo Contencioso-Administrativo de la Fiscalía del Tribunal Supremo, que dirige en la actualidad.

Este esquema sería válido para el gobierno en solitario que buscan, como opción prioritaria, los de Pedro Sánchez. En el caso de que la formación del Ejecutivo dependiera de alianzas, los candidatos a la cartera de Justicia serían otros. Una coalición con Podemos colocaría en los puestos de salida a la magistrada Victoria Rosell mientras que el improbable pacto con Ciudadanos pone el foco sobre Edmundo Bal.

La Fiscalía General

Otra de las dudas abiertas es la de la permanencia en su puesto de la actual fiscal general del Estado, María José Segarra. El puesto requiere un elevado nivel de confianza con el titular de Justicia y, si hay recambio, es posible que se produzca un efecto dominó que llevaría a una renovación también a la cabeza de la Fiscalía. Un nuevo ministro o ministra asumiría también la responsabilidad de abordar la renovación del órgano de gobierno de los jueces, el Consejo General del Poder Judicial. Ahora dirigido por Carlos Lesmes, el Consejo actúa en funciones desde hace meses.

La fiscal general del Estado, María José Segarra. (EFE)
La fiscal general del Estado, María José Segarra. (EFE)

No sería la primera vez que se producen modificaciones en la dirección de la Fiscalía en el seno de un mismo Ejecutivo. Fue el caso, por ejemplo, de la sustitución de Eduardo Torres-Dulce, al que sucedió la primera mujer que asumió el cargo, Consuelo Madrigal, ahora integrante del equipo del Ministerio Público en el juicio del 'procés'. En los dos últimos años, tres personas han ocupado el puesto: José Manuel Maza, fallecido en noviembre de 2017, Julián Sánchez-Melgar y la actual fiscal.

En cualquier caso, los cambios, si se producen, se harán esperar. Las futuras elecciones autonómicas, municipales y europeas congelarán cualquier terremoto en las carteras. La investidura del presidente no se prevé hasta mediados de julio. Queda mucho por delante para el diseño del Ejecutivo.

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