LOS PRIMEROS COMPASES DE LA PUGNA DE 2019

La apuesta de Sánchez por una mujer para Madrid dispara a Corredor en las quinielas

Aunque aún no hay ninguna decisión tomada, la exministra de Vivienda es ahora la favorita dentro del PSOE para hacerse con una plaza muy codiciada: la capital. Narbona y Robles ya se descartaron

Foto: Pedro Sánchez, junto a Beatriz Corredor, exministra de Vivienda y miembro de su ejecutiva, el pasado 26 de febrero en Ferraz. (EFE)
Pedro Sánchez, junto a Beatriz Corredor, exministra de Vivienda y miembro de su ejecutiva, el pasado 26 de febrero en Ferraz. (EFE)

Dicen en Ferraz que aún no hay un nombre decidido. Que la mujer que Pedro Sánchez elegirá para liderar la candidatura al Ayuntamiento de Madrid en las municipales de 2019 será de "reconocido prestigio". Pero nada más emite la dirección federal. Y, a falta de que se conozca la apuesta del secretario general, que en todo caso tendrá que ser respaldada en primarias, lo que sí circulan son las quinielas. Y la que encabeza por ahora los pronósticos es la exministra de Vivienda Beatriz Corredor. Ella es a quien ahora muchos, tanto en el PSOE-M como en la ejecutiva federal de la que ella forma parte, miran. Porque, de las tres mujeres a las que se había señalado en el partido hasta ahora —la propia Corredor, junto a Margarita Robles y Cristina Narbona—, es la única que no se ha descartado. La única que no ha pedido que la saquen de la carrera.

El secretario general no desvela sus cartas aún. Pero sí ha querido delimitar el campo de juego. Indicar a los suyos en qué coordenadas se quiere mover e incluso, como perciben dentro y fuera de su equipo, acelerar los tiempos. Todo eso lo mostró en su entrevista en El Confidencial publicada este miércoles. Por primera vez, Sánchez señaló a Ángel Gabilondo como candidato socialista a la presidencia de la Comunidad de Madrid, y adelantó que situaría en la pugna por la alcaldía de la capital a una mujer. Habrá tándem. Despejada la incógnita en la carrera regional, la presión se focalizaba en el nombre que será elegido para el ayuntamiento. Y, como coincidían distintos dirigentes consultados por este periódico, "el primero que viene a la mente es el de Beatriz Corredor".

La exministra de Vivienda ya había entrado en las quinielas hace semanas. Pero ahora es, directamente, "la que se intuye favorita" para muchos cuadros tanto en Ferraz como en el PSOE-M, a cuya cabeza se sitúa José Manuel Franco. Sánchez telefoneó este miércoles al líder regional tras la publicación de la entrevista de este diario para trasladarle que no quería que sus palabras fueran interpretadas como una "injerencia" en la federación. Franco, un hombre de la confianza del jefe de Ferraz, le respondió que no había problema. Ya el propio Sánchez había remarcado que la propuesta de doble candidatura sería "conjunta y de acuerdo con el PSOE-M". Ambos secretarios generales aún tienen pendiente una reunión para hablar de nombres. Porque lo que sí indican todas las fuentes consultadas es que el líder federal aún no tiene "ninguna decisión tomada" respecto a la mujer que encabezará la lista a la alcaldía.

Corredor pasó brevemente por el ayuntamiento (2007-08), hasta que Zapatero la llevó a su Gobierno. Ahora está en la ejecutiva federal


Dentro del partido, en una federación que ha sufrido sucesivos descalabros internos y muy esquilmada de cuadros potentes, las opciones que se visualizan eran y son básicamente tres: Cristina Narbona, titular de Medio Ambiente en el primer Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2008) y actual presidenta del PSOE; Margarita Robles, jueza independiente y portavoz socialista en el Congreso desde el pasado verano, y Beatriz Corredor, mujer que llegó al Ministerio de Vivienda también de la mano de Zapatero (2008-2010), previo paso como concejala en el Ayuntamiento de Madrid (2007-2008), y que desde junio es secretaria de área de Ordenación Territorial y Políticas Públicas de Vivienda de la ejecutiva federal. Es, de profesión, registradora de la propiedad.

Sin trayectoria orgánica, pero sí "con ganas"

Narbona fue el primer nombre que se puso en circulación. Pero ella considera su trayectoria política en cargos públicos agotada —en julio cumplirá 67 años—, ya fue número dos en la candidatura de la capital en 1999, por detrás del exministro Fernando Morán, en unos tiempos muy difíciles para la antigua FSM, y no se ve compitiendo contra Manuela Carmena. La presidenta del PSOE se ha descartado tanto en público como en privado. Robles no ha dado portazo a la posibilidad de convertirse en candidata ante los medios, pero fuentes de su entorno sí han dejado taxativamente claro que ella no quiere bajar a la arena madrileña: se encuentra cómoda como portavoz en el Congreso, disfruta de la política nacional y no cree que su perfil sea el adecuado para competir por la alcaldía, y menos contra la actual regidora, convertida en icono pop para una buena parte de la izquierda y guardiana de una poderosa imagen de marca que supera en peso a la del partido que la promovió, Podemos, y a la de la formación instrumental bajo cuyas siglas se hizo con el bastón de mando, Ahora Madrid.

La exministra no ha dicho que no y considera "un honor", según su entorno, que la nominen como cabeza de cartel. Pero sabe sus limitaciones

Corredor no ha dicho que no. En su círculo más próximo insisten en que consideraría "un honor" que el partido la nominase, aunque esa opción aún "no está en su cabeza". Recuerdan que ella se afilió en 2003 —es militante de la agrupación de San Blas-Canillejas— justo tras el 'tamayazo' que arrebató el Gobierno regional al entonces líder del PSM y hoy diputado en el Congreso, Rafa Simancas, que se integró en las listas municipales de 2007 cuando conoció "a la vez" al cabeza de cartel, Miguel Sebastián, y a un en aquellos días desconocido Pedro Sánchez. Y relatan también que se incorporó al equipo de Sánchez en las primarias de 2017 por convicción, "sin aspirar a cargos orgánicos ni institucionales".

La apuesta de Sánchez por una mujer para Madrid dispara a Corredor en las quinielas

Por eso mismo Corredor, prosiguen en su entorno, es consciente de sus limitaciones: "Nunca ha sido candidata a nada. Fue ministra porque la eligió Zapatero. Pero no ha tenido en sus manos poder orgánico y electoral".

Margarita Robles y Cristina Narbona, portavoz parlamentaria y presidenta del PSOE, el pasado 27 de noviembre en Madrid. (EFE)
Margarita Robles y Cristina Narbona, portavoz parlamentaria y presidenta del PSOE, el pasado 27 de noviembre en Madrid. (EFE)

La exministra tiene varios puntos a su favor, según resume una compañera de la ejecutiva federal: "Bea es una mujer joven [en julio cumplirá 50 años], ha sido ministra y secretaria de Estado [de Vivienda y Actuaciones Urbanas, desde 2010, cuando Zapatero suprimió el ministerio, a 2011], ha pasado por el ayuntamiento... y no se ha descartado. Es una persona muy activa en la ejecutiva, y se la ve con ganas y eso es fundamental". "Está muy bien valorada, es una mujer conocida y querida en la federación y su perfil sí se ajusta a ese retrato robot de mujer de reconocido prestigio por el que Pedro apuesta. Perfil tiene", abundan fuentes próximas al secretario general. Corredor tiene opciones, sí, pero no quiere decir que sea la elegida.

¿Es la mejor?

En la cúpula del PSOE-M, sin embargo, no acaba de convencer del todo la exministra. En el núcleo duro de Franco sí elogian su "muy buen perfil técnico", pero dudan de su tirón electoral en una plaza que se resiste a los socialistas desde 1989 y que es extraordinariamente complicada. No solo por la especial geografía social de la ciudad —poco homogénea—, sino por lo adverso de la coyuntura: una Carmena que parece aún en estado de gracia, un PP que apostará fuerte para recuperar uno de sus antiguos bastiones y un Ciudadanos que ve en la capital y en su dinamismo un caldo de cultivo idóneo para su crecimiento. "Uno preferiría alguien cuyo solo nombre sirviera para sumar a la marca, que tuviera un perfil indiscutible. Es decir, preferiríamos perfiles como los de Manuela Carmena e Íñigo Errejón [el número uno de Podemos para el Gobierno autonómico], que tienen peso específico y que añaden a la marca", sostienen fuentes cercanas al jefe del PSOE-M.

En la cúpula del PSOE-M veían con ciertos recelos a Corredor porque, aunque elogian su "buen perfil técnico", creen que puede faltarle tirón electoral

De hecho, en la dirección regional no se veía tanto la necesidad de que el tique electoral para 2019 fuera de hombre y mujer. Sánchez sí adelantó hace más de una semana a Franco que para él esa combinación era la ideal, pero en la federación madrileña se pensaba que el partido tenía que apostar por los mejores candidatos, los más competitivos, sin importar tanto el género. Con sus declaraciones en El Confidencial, Sánchez aprovecha para atajar ese debate. Tomada esa decisión, el PSOE-M no pondrá objeciones, porque entiende que, dada la batalla por la igualdad que está desplegando la cúpula en todos los ámbitos, la propuesta de que lidere la lista al ayuntamiento una mujer es congruente.

Otra cuestión son los tiempos. El secretario general se inclina por no demorar demasiado la elección. Idea que no desecha el PSOE-M, siempre y cuando, advierten desde la cúspide, se tenga clara la propuesta de aspirantes. "Este gesto de Pedro probablemente haga que en cuestión de pocas semanas el panorama esté más despejado, y entonces es mejor detener especulaciones y nombrar candidatos, porque el ruido no es bueno", conviene un dirigente madrileño muy cercano al jefe autonómico. "También depende de la elección. Si por ejemplo fuera Narbona, te da más igual, porque es suficientemente conocida, pero Bea, aunque es muy valiosa, no tiene el mismo empaque político. Sería la típica cabeza de lista que necesita recorrido, tiempo para fijar perfil, foguearse en los medios, recorrerse los distritos de la capital, hablar con colectivos... Ella necesitaría una campaña larga, no la puedes lanzar poco antes de las urnas", opina un miembro de peso de la ejecutiva federal.

La referencia de este último dirigente a Narbona no es casual. Él, como otros cuadros, recuerdan que la exministra de Medio Ambiente se resistía a convertirse en presidenta del PSOE, y al final cedió. Sin embargo, fuentes próximas a Narbona niegan que pueda ocurrir lo mismo: una cosa es ocupar un cargo orgánico, avisan, y otra bien distinta acudir a una campaña electoral y optar a un puesto institucional teñido de contraindicaciones y sin garantía alguna de éxito.

La historia que no acompaña

Influye también el miedo escénico. La candidatura en la capital se ha convertido para el PSOE, desde 1989 —cuando el sucesor del mítico Enrique Tierno Galván, Juan Barranco, perdió la alcaldía por una moción de censura que entregó el poder a la derecha—, en un auténtico calvario. Los socialistas han ido cambiando de jinete convocatoria tras convocatoria, y solo han conseguido hundirse cada vez más. En 2015, Antonio Miguel Carmona se despeñó hasta la tercera plaza, por detrás de PP y Ahora Madrid, hasta un humillante 15,28% y nueve concejales. Un resultado que sí casaba con el obtenido por el PSOE en otras grandes urbes españolas, pero que chocaba con el 25,43% que cosechó Ángel Gabilondo en la Asamblea, y eso que fue designado tras la defenestración fulminante de Tomás Gómez. Ahora, el temor es a que el partido se deslice por debajo de Cs, que se quede como cuarta fuerza política. Cosa que, por cierto, ya ocurrió en las generales de diciembre de 2015, con Sánchez como cabeza de cartel.

La capital se resiste al PSOE desde que en 1989 una moción de censura depusiera a Barranco. Desde entonces ha ido cambiando de jinete, sin éxito

Algunos dirigentes del PSOE-M comparan el perfil de Corredor con el de Trinidad Jiménez. Esta también formaba parte de la ejecutiva federal cuando Zapatero la lanzó a la competición municipal en 2003. Una apuesta que obligó a José María Aznar a mover sus peones: destinó a su valor seguro, el entonces presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón, al ayuntamiento, y confió la pelea por la comunidad a Esperanza Aguirre. Jiménez superó el envite: aumentó el umbral de votos de Fernando Morán (pasó del 36% al 36,68%—, pero no batió a Gallardón. "Trini no tenía entonces proyección pública, pero con una buena campaña, un buen equipo y su encanto personal consiguió un buen resultado", recuerda un miembro de la dirección autonómica. Jiménez renunciaría a su acta en 2006 para marchar al Gobierno central, y acabaría haciéndose con una cartera ministerial en 2008.

Zapatero, José Manuel Franco y la exministra Leire Pajín, el pasado 16 de febrero en Madrid. (EFE)
Zapatero, José Manuel Franco y la exministra Leire Pajín, el pasado 16 de febrero en Madrid. (EFE)

¿Y fuera del PSOE-M? El líder no descartó que atrajera a una independiente. El partido sigue esperando un mirlo blanco, una especie de clon de Gabilondo, bien acogido por la ciudadanía y con tirón en las urnas. Pero de momento no lo ha encontrado y muchos dudan de que aparezca. Quizá esa esperanza, confían, se halle en las filas de la federación. Si fuera así y tuviera éxito, señalan en el círculo de Franco, podría incluso optar al liderazgo de la agrupación municipal de Madrid ciudad, que Ferraz obliga a montar antes de diciembre de 2019.

Paso necesario por primarias abiertas

Sánchez también ha introducido estabilidad en la candidatura regional. Se especulaba con que Gabilondo pudiera cambiar de lista para convertirse en rival de Carmena. Pero él no quería. El exministro de Educación prefería repetir como cabeza a la Asamblea. Es un convencido de que, por mucho que la alcaldía sea un lugar simbólico y muy visible, las políticas transformadoras se ejecutan desde el Ejecutivo regional, que es el que controla las grandes partidas de gasto. Y aunque es cierto que hace pocos días se citaron Sánchez y Gabilondo, como adelantó 'El Español', el primero no le propuso pasar a encabezar la candidatura municipal. Ahora las cartas están claras. En la entrevista con este diario, el secretario general se limitó a elogiar el trabajo "extraordinario" del exministro como portavoz del grupo en la Cámara autonómica. Suficiente para captar el mensaje. Pero desde Ferraz insistían ayer sin vacilación en que sí, que Sánchez tiene decidido que Gabilondo se quede en la comunidad y que sea un nuevo nombre, el de una mujer, quien intente conquistar la capital. Tarea titánica.

Sánchez también introduce estabilidad en la candidatura regional, al apostar por la continuidad de Ángel Gabilondo, tal y como él deseaba

En cualquier caso, no bastará con que el líder unja a dos aspirantes. Hará falta que ambos —y todos los candidatos que concurran en 2019, salvo los que estén ya en el poder— pasen por primarias. El PSOE-M quiere además que voten no solo los militantes, sino también los simpatizantes que se inscriban previamente en el censo. Es decir, pedirá a Ferraz que le permita celebrar primarias abiertas para elegir a su cabeza de cartel para la comunidad y para el ayuntamiento. Nunca había pasado.

Ángel Gabilondo, portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, el pasado 7 de diciembre en la Cámara autonómica. (EFE)
Ángel Gabilondo, portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, el pasado 7 de diciembre en la Cámara autonómica. (EFE)

Pero si Sánchez señala a sus favoritos, es difícil que estos encuentren rivales de peso. Madrid es su federación y su autoridad en el partido, más con Franco totalmente alineado con él, es hoy indiscutible. No obstante, los críticos con Sánchez le afeaban este miércoles su anuncio y que convierta la democracia interna en un "teatrillo". Valga esta pregunta retórica de una diputada: "Ah, ¿pero es que la militancia a la que él tanto invoca ya votó a Ángel y a una mujer como aspirantes del PSOE para 2019?".

La apuesta de Sánchez por una mujer para Madrid dispara a Corredor en las quinielas

El PSOE pide trasladar los restos de Franco y José Antonio y reconvertir el Valle de los Caídos

Una de las promesas más firmes de Pedro Sánchez durante las primarias fue luchar con más ahínco por la reforma de la Ley de Memoria Histórica y por garantizar su cumplimiento. Pues bien, este jueves, una delegación de la ejecutiva del PSOE -encabezada por el diputado Odón Elorza, secretario de Transparencia y Democracia Participativa; Andrés Perelló, responsable de Justicia y Nuevos Derechos, y Fernando Martínez, secretario de Memoria Histórica- se desplazó hasta el Valle de los Caídos para pedir que el monumento se reconvierta, cambie su piel y pase a ser un centro que impulse el reconocimiento de las víctimas del franquismo y la reconciliación. Que el Valle se transforme en un verdadero Centro de Memoria [aquí en PDF el texto íntegro]. 

Perelló sostuvo ante los medios que el de ayer miércoles era un "día simbólico", pues concluía el plazo que tenía el Gobierno para decidir si admite o veta la tramitación de la propuesta socialista, en virtud del artículo 134 de la Constitución, que le permite frenar iniciativas que merme los ingresos o incurran en más gasto. "Confiamos en que no se haga", porque España necesita esta reforma para "sanear su historia". "Confiamos que el Gobierno va a tener catadura democrática suficiente y estar a la altura para que una vez por toda hagamos justicia", insistió.

La proposición de ley socialista reclama que el Valle de los Caídos se convierta en un Centro Nacional de Memoria, que sería "un lugar de información, conocimiento, identificación, dignificación y homenaje de aquellos cuyos restos se encuentran allí inhumados". Centro que dispondría de una dotación económica específica a cargo del Estado para la exhumación e identificación de los restos de las víctimas inhumadas, previa solicitud al efecto. Como destacó Martínez, el mausoleo es la "mayor fosa común de España", pues allí están enterradas más de 33.000 personas. 

La iniciativa también exige el traslado "de los restos de Francisco Franco Bahamonde fuera del Valle de los Caídos y los de José Antonio Primo de Rivera a un lugar no preeminente del recinto o al que designe su familia".

"Franco firmó un decreto para que fueran enterradas víctimas de la Guerra Civil y él no murió en la contienda", sostuvo Martínez. Es "inconcebible" que el cuerpo de un dictador continúe enterrado en el Valle de los Caídos. "Significa un desprecio a la dignidad de la democracia", añadió Elorza, informa EFE. 

 

Horas después, se supo que el Gobierno comunicó al Congreso que sí veta la proposición socialista por suponer un aumento de los gastos. Fuentes del Ejecutivo consultadas por EFE subrayaron que el coste económico de la propuesta podría alcanzar los 214 millones de euros, en buena medida por la creación de un Banco Nacional de ADN para la identificación de víctimas y por la ampliación de las prestaciones e indemnizaciones para represaliados y presos del franquismo. Un coste que dice que no puede asumir sin modificar unos Presupuestos Generales del Estado que por el momento siguen prorrogados.

Veto del Gobierno ante el que protestó Sánchez en Twitter: "El PP no quiere que se cierren definitivamente las heridas de guerra". Y sí quiere, en cambio, que las víctimas de la contienda y la dictadura "sigan en las cunetas y en las fosas comunes". 

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios