LA LUCHA DEL 39º CONGRESO FEDERAL

Sánchez sitúa a los susanistas en "la derecha" del PSOE por usar el "discurso del miedo"

El exlíder asegura que aquellos que le acusan de querer "romper el partido" echan mano de la misma retórica que el PP. Promete contar "con todos" tras las primarias, y cita expresamente a López

Foto: Pedro Sánchez saluda a simpatizantes y militantes en Basauri, Bizkaia, este 7 de abril. (EFE)
Pedro Sánchez saluda a simpatizantes y militantes en Basauri, Bizkaia, este 7 de abril. (EFE)

Pedro Sánchez quiere seguir jugando en la banda izquierda del PSOE en estas primarias. Y eso le exige anclarse en ese espacio y retratar a su principal rival, Susana Díaz, en la derecha del PSOE. Ahondar en esa etiqueta con la que ella ya carga, porque cree que le resultará rentable de cara a las bases, las que votan y las que están más escoradas a la izquierda que la dirigencia.

El ex secretario general remarcó esa divisoria entre derecha e izquierda dentro del PSOE durante su mitin este viernes en Basauri (Bizkaia), y lo hizo cuando citaba su compromiso de que el PSOE vuelva a ser "un partido unido". "Aquellos que me acusan de romper el partido, de romper España, están utilizando el mismo discurso del miedo de la derecha. ¡Nosotros defendemos la ilusión, la emoción, la movilización, la no resignación!", clamó.

Los oficialistas sí temen que si Sánchez vuelve al poder la brecha se ahonde más y también que si pierde con un buen resultado monte una escisión

Estaba claro que Sánchez se refería a Díaz y a sus partidarios, los que han asociado su mandato con el de mayor división de la historia reciente del PSOE, y los que temen que si retorna a Ferraz la brecha puede aún hacerse más grande e irreparable. Por no hablar de que se escucha, y mucho, dentro de la formación, el miedo a que si el político madrileño no gana pero obtiene un resultado relevante lidere una escisión. El presidente manchego, Emiliano García-Page, ya advirtió a las bases el pasado sábado, a su llegada al comité federal que procedió a convocar el 39º Congreso, de que estaba en juego mucho más que la elección del secretario general. También estaba en liza el futuro y la agenda de los presidentes autonómicos, todos ellos en guerra con él, salvo la balear Francina Armengol, que respalda a Patxi López.

Juanma RomeroJuanma Romero

"Cambio, unidad y lealtad"

El exlíder, por tanto, buscaba contrarrestar esa imagen escorando a los susanistas a la derecha, alertando de que usan el mismo "discurso del miedo" que el que emplea la derecha habitualmente. Quizá por eso mismo Sánchez expresó en Basauri otro compromiso, aunque planteado de forma vaga, el de "contar con todos" los aspirantes si vence el 21 de mayo. Recordó que integró en 2014 "al compañero [Eduardo] Madina y a la gente que le apoyó" —el diputado vasco rechazó estar en su ejecutiva, pero algunos de sus partidarios sí aceptaron entrar en ella, como Meritxell Batet o Manuel de la Rocha Vázquez—.

"Aspiro a ser el secretario general de todos los socialistas. Este proyecto aspira a gobernar y a dirigir a todo el PSOE", sostiene el exlíder

Y aún sacó más pecho a continuación: "Patxi López formó parte de mi ejecutiva y aposté por él para que fuera presidente del Congreso". Una verdad a medias porque el exlendakari le apoyó como candidato en 2014. Y por fin: "Aspiro a ser el secretario general de todos los socialistas. Este proyecto defiende el cambio, la unidad y la lealtad. Aspira a gobernar y a dirigir a todo el PSOE. Mi compromiso es claro y firme: yo voy a contar con todos. Yo voy a contar con Patxi López y con el resto de candidaturas después del 21 de mayo". La cita a López no era casual: el exlendakari es muy popular en el PSE, una federación bastante cohesionada, y él estaba allí en su territorio este viernes. De paso, descartaba toda posibilidad de pacto previo con el expresidente del Congreso, como por ejemplo ha demandado Armengol, aunque en su caso pidiendo que dé un paso atrás y haga ticket con López.

La "lealtad" es uno de los valores que Sánchez siempre cita en sus discursos. Lo que está enfatizando, implícitamente, es que él no disfrutó de ella durante su mandato, porque sus detractores, empezando por quien le aupó, Susana Díaz, le hicieron oposición casi desde el inicio. Por eso también grita a las bases que a los que pregunten por qué ocurrirá el día después —la obsesión de López—, hay que contestar que pasará "lo que ha ocurrido siempre", "todos detrás del secretario general", y este al lado de los presidentes autonómicos y los alcaldes. Con ese recuerdo también quiere espantar el miedo a la ruptura que se asocia a su candidatura.

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Ningún mensaje de solidaridad con Page

Por lo demás, Sánchez volvió a los lugares de los últimos días. A la insistencia en que los históricos de los que se rodea Díaz no son tan importantes —hay que hacer de las primarias "un canto al futuro, no un ejercicio de nostalgia del pasado"—, al recuerdo de su promesa de implantar consultas obligatorias sobre los pactos de gobierno o al capítulo de las grabaciones pilladas al número dos del Grupo Socialista en el Congreso, el andaluz Miguel Ángel Heredia. Este, en una charla con miembros de Juventudes el pasado noviembre, citaba al líder de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, para justificar la maniobra contra el entonces secretario general que acabó con su dimisión, le había informado de un acuerdo con Podemos y los independentistas, que había que "paralizar". Conversación tajantemente desmentida por el propio Toxo. Razón por la que Sánchez volvió a demandar una campaña "libre de difamaciones", presidida por la "limpieza" y el "respeto a los compañeros".

Sánchez recuerda el 'capítulo Heredia': dice que algo no funciona cuando el que cumple la palabra dimite y el que difama "se aferra a los cargos"

Pero él mismo vino a pedir su dimisión, como de forma más rotunda han exigido sus colaboradores: "Algo no va bien en esta organización cuando aquellos que cumplen la palabra dada tienen que dimitir y los que utilizan la palabra para insultar y difamar se aferran a los cargos". La diputada asturiana Adriana Lastra, coordinadora de su carrera en las primarias, demandó la cabeza de Heredia al presidente de la gestora, Javier Fernández, y al portavoz parlamentario, Antonio Hernando.

Pero el dirigente andaluz no va a caer, y así se lo trasladó también por carta Hernando a Lastra, porque ya "pidió disculpas a las personas y colectivos afectados". Sánchez hiló más tarde con la "demanda de regeneración democrática" que gritaba el 15-M en las plazas y que "está por cubrir" y "ser respondida".

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Sánchez no hizo ninguna referencia en su discurso a una de las noticias del día: el rechazo imprevisto de Podemos a los Presupuestos de Castilla-La Mancha de 2017. Un doloroso golpe para el presidente regional, Emiliano García-Page, que ahora se tiene que comer sus cuentas. El exlíder no telefoneó al barón socialista —sí lo hicieron Susana Díaz y Patxi López—, y volvió a su mensaje ya conocido: quiere unir al partido, para luego "unir a toda la izquierda", Podemos y sindicatos incluidos, "y derrotar a la derecha".

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López pide "al menos tres debates" entre los candidatos y Díaz insiste en que el PSOE puede volver a gobernar

También protagonizaron actos de campaña este viernes los otros dos precandidatos. Patxi López, en el Baix Llobregat (uno de los feudos históricos del PSC), y Susana Díaz, en Extremadura.

El exlendakari volvió a insistir en la necesidad de varios debates entre los aspirantes para confrontar así sus respectivos modelos de partido y de país. "Debiéramos buscar el formato de los debates entre los candidatos. Que la gestora no solo organizara un debate, sino que organizara unos cuantos, por lo menos tres, en los que debatamos qué modelo, qué propuesta económica y qué modelo de partido, porque para la militancia esto también es importante", subrayó el expresidente del Congreso, informa EFE.

La de este viernes fue la cuarta visita de López a Cataluña, tras estrenarse el pasado 1 de marzo, una vez resuelto el conflicto de PSOE y PSC. La presidenta andaluza ya estuvo este jueves en Barcelona y tendrá su gran acto el 26 de abril, cuatro días después del mitin que protagonizará Sánchez, el favorito para el PSC. 

Por su parte, Díaz, en un acto en Mérida ante unos 900 militantes, aseguró que su partido está en condiciones de gobernar en España, porque tiene "razones, soluciones y argumentos" para los desafíos y retos de la ciudadanía. "España nos espera y los ciudadanos nos necesitan", agregó la baronesa, partidaria y defensora de unas primarias internas en las que no se hable de los socialistas, de ellos mismos. "Mirarnos ahora el ombligo nos llevará a perder" en las próximas elecciones generales, advirtió.

En el mitin en la capital extremeña estuvo acompañado del presidente regional, Guillermo Fernández Vara, uno de sus más vehementes defensores, y de miembros del Gobierno extremeño y de muchos alcaldes socialistas de la comunidad. Díaz definió un proyecto con el sello "rebelde con causa" ante las desigualdades, la injusticia social y los desequilibrios de derechos y oportunidades.

Tanto López como Díaz llamaron este viernes al manchego Emiliano García-Page después de que este viera tumbados sus Presupuestos de 2017 al unir Podemos sus votos a los del PP. Ambos se solidarizaron con el presidente. Y ambos le dieron su calor en sus actos de este viernes. "Podemos se junta con la derecha, la de [María Dolores de] Cospedal, para impedir que salgan unos Presupuestos", dijo Díaz en Mérida. El exlendakari, por su parte, criticó a la formación morada por "impedir" las cuentas "más sociales en años" y por paralizar la puesta en marcha de planes de empleo. 

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