CRISIS EN LA CASA SOCIALISTA

El PSOE retomará el diálogo con el PSC con la amenaza de revisión del protocolo aún viva

Los gestos de conciliación de Iceta durante el XIII Congreso del partido no convencen ni en la gestora ni en las federaciones más potentes. Habrá contactos, pero la reunión bilateral no será tan inminente

Foto: Miquel Iceta, flanqueado por su adjunta, Núria Marín, y el presidente del PSC, Àngel Ros, este 6 de noviembre en la clausura del XIII Congreso del partido. (EFE)
Miquel Iceta, flanqueado por su adjunta, Núria Marín, y el presidente del PSC, Àngel Ros, este 6 de noviembre en la clausura del XIII Congreso del partido. (EFE)

El conflicto sigue existiendo y no desaparece por mucho que el PSC haya culminado con éxito y con consenso interno su XIII Congreso y por mucho que su primer secretario, el reelegido Miquel Iceta, haya lanzado mensajes de conciliación. La tensión con el PSOE no se ha disipado, por lo que la posibilidad de que la disputa se zanje con una revisión del protocolo de unidad que rige las relaciones de los dos partidos hermanos desde 1978 permanece aún sobre la mesa. La gestora y la nueva ejecutiva catalana quieren retomar el diálogo de forma inmediata, aunque una primera reunión frente a frente tendrá que esperar unos días, por las complicaciones de agenda que tiene el presidente de la cúpula interina del PSOE, Javier Fernández

El jefe del Ejecutivo asturiano comienza este lunes su debate del estado de la comunidad, que seguirá el martes y el jueves, por lo que no tiene previsto moverse del Principado estos días. Razón por la que tampoco podrá haber ningún encuentro de la gestora, que no se cita en Ferraz desde el pasado 23 de octubre, justo después del comité federal que oficializó el paso del no a Mariano Rajoy a la abstención. Fernández, según fuentes de la dirección temporal, sí quiere estar presente en la primera cumbre que se fije con el PSC. La anterior entre Iceta y él, el pasado día 18, fue dura y algo tensa

Fernández tiene agenda esta semana en Asturias, con el debate del estado de la comunidad, y en principio la 'cumbre' PSC-PSOE debería contar con él

Los socialistas catalanes consideran que sí han abundado los gestos de distensión con el PSOE en los tres días en los que se ha prolongado el XIII Congreso, pero la percepción no es la misma en el otro lado, a tenor de las impresiones que deslizaban este domingo, tras la clausura, varios altos mandos del partido. Porque el problema sigue radicando en que los alineados con la gestora están en desacuerdo con una relación "asimétrica", desequilibrada a favor del PSC, y no olvidan que la formación hermana desobedeció el mandato del comité federal del 23 de octubre, en el que participó y votó, y que se tradujo en que sus siete diputados en el Congreso no se abstuvieron

El PSOE retomará el diálogo con el PSC con la amenaza de revisión del protocolo aún viva

Gestoras "para tiempos breves"

Miquel Iceta tiró de las orejas a Ferraz en la apertura del cónclave, al advertir de que "las gestoras son para tiempos breves" y apremiarle, por tanto, a convocar el congreso federal lo antes posible. Pero ese mismo día también admitió que el férreo apoyo a Pedro Sánchez, que "volvería a hacer", no se debió a razones personales, sino a que el PSC "siempre, siempre, siempre ha de dar apoyo al secretario general, sea quien sea". Con esa apreciación, que en su equipo consideran elocuente y muy importante, Iceta intentaba marcar distancias con el exlíder. Aunque a su manera, porque a la vez reconocía que coincidía con él en la necesidad de construir una alternativa al PP y junto a Podemos y de dialogar con los independentistas.

Los guiños continuaron este domingo. Pidió al PSOE que "no expulse ni deje de lado" a los socialistas catalanes, porque no es eso lo que estos quieren. "El PSC no se quiere desentender de España, no piensa renunciar a tener un proyecto para España. Queremos compartir un proyecto, construirlo y si hace falta estar en el puente de mando, porque nos sentimos parte de ese proyecto", manifestó ante los delegados. Verbalizaba así el deseo de su partido de seguir formando parte de los órganos federales del PSOE, de preservar la relación tal y como está, justo ahora que varios barones se plantean que quizá es mejor que el PSC quede fuera de ellos y se rediseñe el marco de trabajo conjunto. Iceta aseguró que, en el reto de armar un PSC "más útil" para la sociedad, se hará "de la mano" de los "hermanos del PSOE"

Iceta defendió que el PSC "siempre" apoya al líder del PSOE, "sea quien sea", situó en su cúpula a dirigentes que conocen Ferraz y reivindicó la unidad socialista

A las proclamas de unidad se sumó la confección de una ejecutiva muy amplia —49 personas, 25 hombres y 24 mujeres—, que integra a los partidarios de la rival de Iceta en las primarias, Núria Parlon, y a ella misma en un área fundamental (Política Municipal) y que sitúa en puestos claves a pesos pesados del PSC que conocen bien al PSOE: Núria Marín, alcaldesa de L'Hospitalet, como adjunta a la primera secretaría; el eurodiputado Javi López como secretario de Impulso Europeo; la parlamentaria en el Congreso Meritxell Batet como responsable de Impulso Federal, y el regidor de Cornellà, Antonio Balmón, como encargado de Acción Política. Este último, Balmón, ya tuvo que gestionar otro momento de tensión de las dos organizaciones a cuenta del derecho a decidir en 2013, y logró encauzar el conflicto con la ayuda de la número dos de Alfredo Pérez Rubalcaba, Elena Valenciano. Todo el núcleo duro del líder catalán, que se completa con el nuevo secretario de Organización, Salvador Illa, y las responsables de Política Institucional e Igualdad, Eva Granados y Lluïsa Moret, se afanará en recomponer los lazos con el partido hermano. Pero la tarea no será fácil. 

El PSOE retomará el diálogo con el PSC con la amenaza de revisión del protocolo aún viva

"No hay discrepancias de fondo"

"La gran mayoría defendemos que las relaciones con el PSOE se queden como está, porque son unas relaciones de éxito, porque el PSC crece del lado del PSOE y a la inversa, y la presencia del PSC hace al PSOE un partido más equilibrado, más representativo de la pluralidad de España —asegura uno de los miembros del nuevo círculo de confianza de Iceta—. Ha habido tres votaciones discrepantes en el Congreso en 38 años de unidad [dos en 2013 y la del pasado 29 de octubre, en la investidura], pero ahora no hay discrepancias de fondo, sino tácticas. Es cierto que es una incoherencia participar en una votación y no acatar, pero es mejor gestionar la incoherencia a romper puentes o tener una relación más bilateral, como la que tienen la CDU y la CSU bávara. Además, la diferencia es que aquí hay una mitad que se quiere independizar. Si mandas el mensaje de que el PSC no cabe en el PSOE, ¿cómo vas a decir después que Cataluña cabe en España?". 

En la cúpula del PSC confirman que Iceta quiere "entenderse con todos", "tender puentes" incluso con Andalucía, de ahí el "lenguaje de distensión"

En la cúpula catalana piden comprensión al PSOE, también porque sufrió una escisión en sus carnes, la del sector más soberanista, para mantener su alianza con el partido hermano, y porque el proyecto es común, porque ya ni siquiera el PSC defiende el derecho a decidir y borró de su ponencia congresual la vía canadiense (el referéndum secesionista en caso de que la reforma constitucional fuera rechazada en Cataluña). Ahora bien, hay dirigentes que asumen que "el PSC debe ser generoso y consciente de que su estatus especial le genera obligaciones", como jugar un "papel de bisagra" en la familia socialista. En ese sentido, dentro de la dirección de Iceta hay mandos que le reprochan que se implicara tanto en la defensa de Sánchez, perdiendo perspectiva, tomando parte dentro de una guerra. "Es verdad que el PSC siempre defiende al secretario general, el que sea, pero debe contribuir a bajar la temperatura, porque la relación PSC-PSOE es el tesoro a preservar, y hay que alejarlo de tensiones internas". 

Miquel Iceta, durante la clausura del XIII Congreso del PSC, con su nueva ejecutiva detrás. (EFE)
Miquel Iceta, durante la clausura del XIII Congreso del PSC, con su nueva ejecutiva detrás. (EFE)


En la nueva ejecutiva catalana se subraya que Iceta se ha ido "resituando" en los últimos días, y que su pretensión, como contaba este periódico, es tender puentes con los diferentes sectores del PSOE. Especialmente con Andalucía, con Susana Díaz. La consigna es "entenderse con todos", "no abrir debates estériles ni situaciones que compliquen a todos", en palabras de uno de los más bregados fontaneros del partido. El primer secretario, además, es un dirigente hábil, inteligente, un viejo zorro de la política. "El lenguaje por el que hemos optado en el congreso es este, el de distensión, el de la aproximación, el de repetir que hay que reconstruir lazos con todos, también con Andalucía". La presidenta de la Junta es de las que mantiene más reticencias hacia Iceta, por su papel de brazo armado de Sánchez en su última etapa. La confianza entre ambos ha saltado por los aires. También Extremadura, Aragón y Castilla-La Mancha se sienten muy decepcionadas con el primer secretario, y sus tres jefes se han mostrado partidarios de reestructurar los vínculos entre las dos formaciones. Otras federaciones críticas con el ex secretario general como la valenciana, tradicionalmente más cercana a Cataluña, prefieren no tocar el protocolo, aunque el 'president' Ximo Puig también se halla dolido con Iceta. 

La ponencia, las compañías...

El enfado en el PSOE no se ha diluido con este XIII Congreso, al que por primera vez no acudió ningún representante de Ferraz, precisamente para no disfrazar el momento de crisis. "Las palabras están muy bien, pero las organizaciones se miden por sus hechos. Ya veremos", indica un alto responsable de la gestora, cuyo mensaje público estos días se limitará, en principio, a desear que el cónclave haya resultado positivo para "reconstruir un proyecto socialista de mayorías en Cataluña". "El objetivo es salvar la relación política. La orgánica la discutiremos", apuntalan asimismo fuentes de Ferraz, que ratifican la voluntad de diálogo inmediato con el PSC. 

En la gestora advierten de que las palabras no bastan. En el PSOE ha sentado mal que Iceta se rodeara de barones sanchistas "que pierden en sus territorios"

En los territorios que apoyan a la dirección de Fernández coinciden en el diagnóstico: los gestos no bastan. "Me temo que la revisión del protocolo de unidad de 1978 es inevitable. El problema no es quien esté o deje de estar en la ejecutiva. Es la línea política, es la relación desequilibrada que ellos quieren mantener. De este congreso nadie esperaba nada en el PSOE", comenta un presidente autonómico muy crítico con Iceta. Otros dirigentes muy conocedores de los movimientos últimos de la cúpula inciden en las mismas apreciaciones: que no solo "no ha habido" mensajes de conciliación, sino que incluso ha faltado 'finezza' por parte del PSC. Citan algunos elementos de distorsión, como que el dictamen final mantenga la apuesta de una España como "nación de naciones", o se abogue por una "alianza catalana de progreso" con los llamados 'comunes' (esto es, el partido de Ada Colau, Barcelona en Comú, más Podemos e ICV-EUiA). Y eso que el primer secretario ha recalcado que busca una entente parlamentaria con las izquierdas del Parlament, y no electoral. 

El PSOE retomará el diálogo con el PSC con la amenaza de revisión del protocolo aún viva

Tampoco ha gustado que Iceta se rodeara en la clausura del XIII Congreso de barones sanchistas "que pierden en sus territorios estrepitosamente": Idoia Mendia (Euskadi), Sara Hernández (Madrid) y Luis Tudanca (Castilla y León). "Eso es un gravísimo error", opina una dirigente muy conectada con el presidente de la gestora. Por el cónclave pasaron igualmente Rodolfo Ares, Óscar López (ambos dirigentes de la confianza del ex secretario general) y la presidenta balear, Francina Armengol, muy próxima a Sánchez. Puig tenía previsto asistir, pero se lo impidió una dolencia médica y mandó a su número dos, Alfred Boix. No estuvo presente, por tanto, ninguna de las grandes federaciones. Un paisaje distinto al del congreso extraordinario de 2014, cuando Iceta estuvo arropado por Susana Díaz y por el entonces recién elegido líder del PSOE, Pedro Sánchez. 

Los fieles al depuesto jefe de Ferraz han reiterado sus mensajes de apoyo al PSC y de advertencia a la gestora para que no promueva el divorcio. El propio Sánchez ya insistió en esa misma idea en su despedida como diputado y este domingo lanzó un tuit de respaldo a Iceta y a su ejecutiva y subrayó que PSOE y PSC deben "caminar juntos por una España federal". El ex secretario general es consciente de que tiene en Cataluña uno de los graneros fundamentales de voto para las primarias. Si el PSC queda fuera de los órganos de dirección del PSOE y no puede participar en sus congresos —una separación que Ferraz entiende que podría aprobarse en un próximo comité federal—, Sánchez vería yuguladas sus opciones de repetir en el cargo

Idoia Mendia, líder del PSE, saluda al plenario del XIII Congreso del PSC, este domingo. (EFE)
Idoia Mendia, líder del PSE, saluda al plenario del XIII Congreso del PSC, este domingo. (EFE)


Hablar, sí, pero también esperar y enfriar. Sin prejuzgar el final. Pero la herida creada por la indisciplina del PSC no se suturará de un día para otro. Sobre todo porque hay muchos en el PSOE que no creen que baste con pasar página. Consideran que antes hay que ajustar cuentas. O sea, abrir el melón del protocolo de 1978. 

Fin del plazo dado a los díscolos para presentar alegaciones contra la amenaza de multa

Este 7 de noviembre acaba el plazo que el presidente del comité de disciplina del grupo socialista, Luis Carlos Sahuquillo, concedió a los 15 diputados díscolos para explicar por qué no se abstuvieron en la segunda votación de investidura de Mariano Rajoy.

Los siete parlamentarios del PSC ya presentaron su escrito, alegando que obedecían al mandato del consell nacional del PSC. Pero los otros ocho diputados (las independientes Margarita Robles y Zaida Cantera, más Odón Elorza, Rocío de Frutos, Luz Martínez Seijo, Susana Sumelzo y los baleares Pere Joan Pons y Sofía Hernanz) apurarán los tiempos. Su respuesta la entregarán este lunes. Previsiblemente, justificarán su voto contrario a Rajoy por razones de conciencia. Después, Sahuquillo elevará una propuesta de sanción a la cúpula del grupo parlamentario. Se espera que sea de 600 euros. En paralelo podrían producirse reajustes en la dirección y en las portavocías y presidencias de comisión

Los críticos con la gestora, mientras, se organizan. El pasado jueves, Pedro Sánchez se reunió en un hotel de Madrid con ocho dirigentes fijar su estrategia según informa este lunes 'El País'. Los dirigentes, de media docena de federaciones, pactaron llevar una campaña al margen de la del ex secretario general para exigir que el congreso del PSOE se celebre cuanto antes. No son esos los planes de la dirección, que quiere apaciguar antes al partido y preparar una profunda reflexión del proyecto. 

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