BALANCE DEL PRIMER TRIMESTRE

El covid-19 arrasa con la banca: sufre las mayores pérdidas desde el rescate de Bankia

Las provisiones destinadas al coronavirus, de casi 6.000 millones, se llevan por delante más de la mitad de los márgenes que cosecharon las primeras entidades entre enero y marzo

Foto: De izquierda a derecha, Josep Oliu (Sabadell), Ana Botín (Santander), Carlos Torres (BBVA), José Ignacio Goirigolzarri (Bankia) y Gonzalo Gortazar (CaixaBank). (EC-EFE)
De izquierda a derecha, Josep Oliu (Sabadell), Ana Botín (Santander), Carlos Torres (BBVA), José Ignacio Goirigolzarri (Bankia) y Gonzalo Gortazar (CaixaBank). (EC-EFE)
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El coronavirus ha necesitado medio mes para provocar pérdidas en la banca casi de la misma magnitud que la burbuja del ladrillo. Con la diferencia de que la crisis inmobiliaria tardó cinco años en que aflorase la mayor parte del agujero 'oculto' en las cuentas de las entidades, desde las quiebras inmobiliarias de 2007 hasta que los bancos realizaron dotaciones millonarias en 2012. El covid-19 ha conseguido casi lo mismo, impactando de lleno en las cuentas del primer trimestre, a pesar de que el estado de emergencia no se decretó hasta mediados de marzo.

De este modo, las cuentas de las seis mayores entidades españolas —Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Sabadell y Bankinter— se han visto sacudidas con fuerza por la pandemia. En conjunto, estos seis bancos perdieron 1.052 millones entre enero y marzo, el peor balance desde el último trimestre de 2012, tras el rescate de Bankia.

Los números rojos de los bancos han estado marcados principalmente por BBVA. La entidad presidida por Carlos Torres anunció este jueves pérdidas de 1.792 millones, las mayores de su historia, por las provisiones en España, México, América del Sur y Turquía y el deterioro del fondo de comercio de su filial en Estados Unidos. En total, la entidad ha asumido un golpe de 3.514 millones, prácticamente todo su margen neto (ingresos menos gastos operativos).

La segunda entidad española transmitió este jueves al mercado que estas provisiones son extraordinarias y que con ellas esperan volver a la normalidad en los próximos trimestres, aunque los inversores le castigaron con pérdidas de más del 5%.

Lo que sí quisieron dejar claro los gestores de BBVA es que esperan acabar el año con beneficios, aunque menores que en los últimos años. Esta entidad nunca ha cerrado un ejercicio en números rojos. Lo mismo respondieron todos sus rivales de los grandes bancos españoles, como los de Bankia y Sabadell, a los que algunos bancos de inversión han situado en posibles pérdidas este año.

Dejando de lado el deterioro de su filial norteamericana, la entidad de origen vasco destinó a prevenir futuros daños por el Gran Confinamiento una cantidad similar a sus competidores. Así, salvo Bankinter, todos los grandes bancos españoles han afrontado provisiones preventivas de entre un 25% y un 50% de su margen antes de dotaciones (margen neto).

Alergia al rojo

El más precavido en este sentido ha sido CaixaBank, que se ha sacrificado un 50% de su margen neto para asumir pérdidas futuras. Su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, reconoció que las provisiones van a seguir siendo intensas en los próximos trimestres, pero descartó entrar en pérdidas. Y asumió que estos resultados son lo que toca ahora: "El covid-19 es la realidad y hemos preferido aceptar que los resultados caen". "No estamos en una operación de ganar dinero, sino de rescatar a la economía", añadió respecto a las líneas ICO. Los 400 millones de provisiones han llevado el resultado de CaixaBank a los niveles del segundo trimestre del año pasado, cuando tuvo que pagar el coste de retirar a 2.000 empleados.

Bankia y Sabadell han optado por sanear en la misma proporción, en torno a un 35% de sus ingresos netos. Ambas entidades tienen una visión similar del resto del año: estable en la parta alta de la cuentas (ingresos), ya que la subida del euríbor y de las primas de riesgo y la actividad del ICO van a compensar la pérdida de negocio en hipotecas y consumo. La incógnita está en las provisiones, ya que dependerán de la evolución de una crisis de la que ninguno tiene un manual de instrucciones. Estos dos bancos sacan pecho de sus posiciones de capital como colchón ante lo que pueda pasar.

Sede de Bankia durante 2012, el año del rescate. (EFE)
Sede de Bankia durante 2012, el año del rescate. (EFE)

Por su parte, Santander ha 'metido en la hucha' un 25% de su margen neto, ante la crisis del covid-19. Su consejero delegado, José Antonio Álvarez, explicó que el banco está manejando un escenario intermedio entre sus previsiones internas y las del FMI, y sobre esa visión se han hecho las provisiones. La entidad es optimista respecto a México y Brasil, dos de sus principales fuentes de beneficios, en los que el virus se está expandiendo con fuerza. Su cifra de provisiones, 1.600 millones, es la más alta de esta ronda de dotaciones, salvando el fondo de comercio de BBVA. Al igual que su competidor, Santander no ganaba tan poco dinero como en el primer trimestre —331 millones— desde 2012.

La única excepción a estas dotaciones ha sido por el momento la de Bankinter, que solo destinó 20 millones a tapar futuras pérdidas del covid-19, lo que supone un 8% de su margen neto. Su consejera delegada, María Dolores Dancausa, explicó que la entidad prefiere asumir pérdidas cuando estas sean reales, y que al cierre de marzo no había efectos claros del impacto. Todo apunta a que este banco tendrá que recorrer el camino andado por sus competidores pronto.

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