Acuerdo de Gobierno de PSOE y Unidas Podemos

El sector energético confía en que el PNV distancie a Podemos de Transición Ecológica

Dentro de este área económica, uno de los sectores más regulados y estratégicos de la economía española, miran con escepticismo la incidencia que puede tener el hipotético Gobierno de coalición

Foto: Foto de archivo de Pedro Sánchez junto con Andoni Ortuzar y Aitor Esteban. (EFE)
Foto de archivo de Pedro Sánchez junto con Andoni Ortuzar y Aitor Esteban. (EFE)

El sector energético cree que la incidencia que puede tener la presencia de Podemos en un Gobierno de coalición con el PSOE debería ser limitada, aunque apenas unas horas después de que anunciaran el acuerdo muestran muchas reservas por lo prematuro e inconcreto que es por ahora el pacto entre ambos partidos de izquierdas.

Aunque existen algunas diferencias programáticas, las fuentes consultadas señalan que las grandes líneas políticas en materia de energía y clima son similares. Una de las incertidumbres que se abren a partir de ahora es el de la conformación del propio Ministerio para la Transición Ecológica.

En las negociaciones fallidas para la investidura de julio la formación de Pablo Iglesias pidió controlar el departamento que hoy dirige Teresa Ribera, aunque se encontró siempre la total oposición del PSOE. Además, Teresa Ribera es uno de los pilares del Ejecutivo de Sánchez. La responsable del departamento es una voz muy alineada con el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans (PSE) en lo que respecta al Green New Deal. Por si esto fuera poco, Ribera se puede anotar el tanto de la COP25, la cumbre mundial del clima que finalmente se celebrará en Madrid tras renunciar Chile a su organización.

El tercer punto del acuerdo

La materia es muy golosa. De hecho, en el acuerdo programático presentado este martes entre las formaciones, la tercera de las mismas es la de "Luchar contra el cambio climático: la transición ecológica justa", si bien es cierto que "se trata del punto del decálogo menos desarrollado", apuntan expertos en asuntos públicos de una empresa energética.

[Los diez puntos del preacuerdo]

Ambos partidos son conscientes de que los dos grandes temas que están movilizando Europa, además de los ultranacionalistas, son el feminismo y el ecologismo. En el PSOE han dado muestra más que evidentes del peso y la importancia que dan a esta cartera. Ahora mismo nadie se plantea que sea una moneda de cambio con Podemos, aunque la formación morada incluya en su programa crear una vicepresidencia de Transición Ecológica.

Sin embargo, para contentar a Podemos, hay quien pone encima de la mesa que tendrán que dar un puesto de relevancia a Juantxo López de Uralde. El que fuera presidente de Greenpeace y fundó EQUO apostó por Unidas Podemos cuando la formación verde se puso del lado de Errejón. Este martes era uno de los presentes en la foto del acuerdo entre PSOE y Podemos junto a los primeros espadas de cada formación. Eso lleva a algunos a pensar que podría estar en algún puesto de relevancia y miran hacia la secretaría de Estado de Medio Ambiente, ocupada ahora por otro peso pesado del PSOE en la materia como es Hugo Morán.

Recorte a la hidráulica

Al margen de lo anterior, en el sector preocupan dos cuestiones. Por un lado, la reforma del mercado eléctrico que PSOE y Podemos pactaron en los presupuestos fallidos de febrero de 2019. Con el sistema actual, según algunos expertos muy próximos a ambos partidos, las grandes empresas logran los denominados en la jerga sectorial como 'Windfall Profits' (beneficios caídos del cielo) que básicamente se entienden como una sobrerretribución de la hidráulica y la nuclear logrados gracias al sistema marginalista.

En este sentido, Podemos incluyó en su programa como medida "recuperar la gestión pública de las centrales hidroeléctricas a medida que las concesiones vayan caducando".

Fin del diésel y más impuestos a carburantes

Otro de los puntos de preocupación, en este caso para el sector petrolero y el automovilístico, es el de la prohibición al diésel y los vehículos de combustión. El PSOE puso este final en 2040, pero en Podemos quieren adelantarlo a 2025. Además, el PSOE también llevó en sus presupuestos un aumento de la fiscalidad sobre el gasóleo, el más utilizado en España.

Para ambas medidas, las empresas confían en la mano del Partido Nacionalista Vasco. El portavoz parlamentario de los jeltzales, Aitor Esteban, ya dejó claro en los debates de investidura que Transición Ecológica no era un ministerio adecuado para poner en manos de la formación morada, dada su inexperiencia.

En el sector todo el mundo es consciente de la fuerte influencia que tienen empresas como Iberdrola sobre el grupo vasco, cuyos seis diputados son imprescindibles, aunque no suficientes, para sacar adelante la investidura. La eléctrica es uno de los mayores contribuyentes de la hacienda foral vasca y sería una de las empresas más perjudicadas si se decide poner trabas a sus concesiones hidroeléctricas.

En anteriores ocasiones, cuando el exministro de Energía del PP, Álvaro Nadal, quiso implementar recortes a las redes, los parlamentarios del grupo vasco defendieron desde la tribuna los argumentos de la eléctrica. Su apoyo a Presupuestos en el pasado también ha tenido influencia de Iberdrola.

Sede de Iberdrola en Bilbao. (EFE)
Sede de Iberdrola en Bilbao. (EFE)

Otros creen que el PNV también podría poner reparos a que se pongan fuertes trabas a los vehículos diésel y a los combustibles fósiles. La empresa que tiene más trabajadores en el País Vasco es la fábrica de Mercedes en Vitoria, con lo que ahí tiene un incentivo para limitar las aspiraciones de la formación morada y el PSOE en la materia.

Por otro lado, a nadie se le escapa que hay grandes ejecutivos como influencia en el partido vasco como Josu Jon Imaz, quien fue presidente del propio PNV en sustitución del histórico dirigente Xabier Arzalluz. Repsol y Kutxabank son las dueñas de Petronor, que además de su red de estaciones de servicio cuenta con una de las grandes refinerías de petróleo que hay en España, ubicada en Vizcaya.

¿Una eléctrica pública?

En este sentido, el perfil ideológico del PNV se entiende también como uno de los frenos a la medida más controvertida que lleva Podemos en materia energética: la creación de una empresa pública de energía dado "un mercado eléctrico dominado por un oligopolio privado". No obstante, el PSOE difícilmente aceptaría algo así.

Por si todo lo anterior fuera poco, muchos dentro del sector creen que el margen de maniobra de Podemos es limitado, ya que todo lo que tiene que ver con la transición energética está controlado desde Bruselas. El actual Gobierno en funciones mandará antes de final de año el Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) que ya tiene prácticamente completado.

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